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Endulce su vida, no el cuerpo...

Endulce su vida, no el cuerpo...

Esta conversación salió a la luz en este blog a propósito del Día Mundial de la Salud del 2016; sin embargo, al observar cuánto atrajo a los lectores la sección Consultas Médicas, hasta ahora todas de mi autoría, de www.adelante.cu, me di a la tarea de ir colocándolas aquí en este tema: Tu Consulta, abierto a partir de ahora, con ese nombre que ofrece un poco de intimidad entre el lector y yo. Gracias.

Qué mejor pretexto para el Día Mundial de la Salud, hoy 7 de abril, que una entrevista al Profesor Félix González González, prominente especialista de Segundo Grado en Endocrinología, Profesor Auxiliar y Consultante y Máster en Urgencia Médica, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de Camagüey, Cuba.

Otra excusa para abordarlo ha sido la intención de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de dedicar la fecha a la diabetes mellitus, padecimiento que él nos asegura: “Es un desorden metabólico, que se identificaba, por lo regular, con la característica común de presentar concentraciones elevadas de glucosa en la sangre; sin embargo, se ha visto que hay algo más, pues también compromete el relacionado con las proteínas, las grasas, y en sentido general a los oligoelementos (bioelementos presentes en pequeñas cantidades en los seres vivos y tanto su ausencia como su exceso puede ser perjudicial) y son necesarios para mantener un buen control en este sentido, como son el zinc, el cromo,...

—¿Qué más se afecta en el organismo de un diabético?

—Las vitaminas por el proceso de la dolencia donde la genética desempeña un papel muy importante, pero si actuamos sobre esa base y los diferentes factores medioambientales que son capaces de exteriorizar el transcurso para el cual ya estaba predeterminado, por eso se menciona la evolución epigenética, que influye sobre un marcador de esta naturaleza, sin que modifique los genes, y puede ser nutricional, infeccioso, hábitos inadecuados y los disruptores endocrinos, que son aquellos componentes del medio ambiente capaces de modificar respuestas de tipo endocrina en determinado momento, incluso, estos pueden actuar en el período prenatal y marcar hasta dos o tres descendencias posteriores.

“La preocupación de los avezados en el tema no es por gusto, la diabetes mellitus aparece en el mundo de manera desmesurada, se considera una enfermedad crónica no transmisible, como la única, quizá, que se comporte de forma epidémica. Se calcula por la Federación Internacional de Diabetes que hay alrededor de 400 millones de personas portadoras de diabetes y hay que tener en cuenta que un número importante la padece y no lo sabe.

“Cada diez segundos son diagnosticados dos casos en el mundo y anualmente hay siete millones de reportes nuevos, y a nivel de nuestro país es igual un problema muy serio. En Cuba, de una prevalencia de 6,5 personas con ese padecimiento por mil habitantes, ya en el 2015 era de 10,1; mientras Camagüey oscila entre la cuarta o quinta provincia del país, con 7,6 diabéticos conocidos por cada mil habitantes, o sea, alrededor de 45 000 habitantes con esa afección, dato inquietante si sabemos que cada seis segundos en el mundo muere una persona por esta causa y cada 20 segundos se produce una amputación de miembros inferiores por ese motivo”.

—¿Hay alguna manera de evitarla?

—Podemos interactuar y atenuarlas, y dos factores de riesgo vitales son: el sedentarismo y la obesidad, tanto es así que el lema de hoy es: Apura el paso y gánale a la diabetes. De acuerdo con estudios realizados en Cuba del 2001 al 2010, en la mujer urbana la prevalencia de la obesa era del 10,5 % y actualmente es del 15 %.

“El exceso de peso en los niños resulta impresionante, algo que los marca desde el punto de vista celular. Por eso nos agrada mucho que en Cuba se adoptan medidas para regular la alimentación relacionada con el aporte calórico en los círculos infantiles, de acuerdo con sus necesidades, y esto comenzará a partir de mayo, o sea, el próximo mes, algo muy importante. Esto responde a aquella reunión de jefes de Estado en la ONU donde abordaron el tema de las enfermedades crónicas no transmisibles y dentro de las nueve metas trazadas, la primera era disminuir en un 25 % las cuatro que estaban matando a los habitantes de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo, como: las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes mellitus y las respiratorias crónicas, en ese orden.

—A su modo de ver, ¿qué hacer para la implementación de tales medidas?

—Lo primero es educar, y tratar de hacerlo en una población que envejece, y en Cuba desde 1978 la tasa bruta de reproducción no garantiza el reemplazo, unido al aumento de las expectativas de vida y la reducción de la mortalidad infantil. Se predice que en Cuba para el 2030 el 30 % de la población será mayor de 60 años y ocupará el primer lugar en el envejecimiento poblacional en América Latina, y de seguir ese paso, en el 2050 se prevé el noveno lugar entre los países más envejecidos del mundo.

“Por una parte es muy bueno y reconfortante, y por otra constituye un reto, qué vamos a hacer y cómo enfrentar este fenómeno y me refiero al tema porque junto con el sedentarismo y la obesidad está la vinculación con las personas de más años, sobre todo la diabetes Tipo Dos”.

—Me habla de la de Tipo Dos, entonces, ¿cuántos hay?

—Tenemos la Tipo Uno, que ocupa el cinco por ciento de todos los casos, con mayor cantidad en niños y jóvenes, la Tipo Dos, que ocupa el 90 %, y es la tributaria de modificaciones de estilos de vida para su prevención y disminución, y está muy relacionada con el envejecimiento poblacional —Camagüey tiene un 18,1 % de su población en ese grupo etario—, el sedentarismo y la obesidad y es donde más podemos actuar. También tenemos la gestacional, que aparece en la mujer embarazada, y la asociada a otros procesos.

—¿Qué es fundamental para un transcurso del padecimiento con mejor calidad de vida?

—La prevención en los casos citados y su detección precoz.

—¿Cuáles son los signos de alarma para acudir al facultativo?

—Las modificaciones del peso corporal. Un individuo que haya aumentado desproporcionadamente, pero en otro que lo pierde sin causa explicable y con mucho apetito, con sed desmedida, que orina mucho, picazón en su cuerpo, lesiones en la piel con evolución tórpida, algunas dermatológicas y en los genitales; en el hombre aparecen grietas en el pene y en la mujer debajo de las mamas con humedad, además, y manchas oscuras aterciopeladas en la región del cuello, las axilas e inguinales, esto último puede ser un signo temprano de que la persona va a padecer de una diabetes.

—¿Cómo funciona el páncreas?

—A demanda de acuerdo con la ingestión de alimentos y con pequeñas dosis de esas células beta del páncreas se produce la insulina que es una hormona que interviene en el aprovechamiento metabólico de los nutrientes, sobre todo con el anabolismo de los glúcidos, para que permita la entrada de glucosa a las células, que es la mayor fuente de energía de todas las del organismo.

“Al presentar problemas el metabolismo se afectan las proteínas esenciales, el transporte de grasas y el metabolismo de los lípidos, los triglicéridos, y los llamados colesteroles buenos y malos se invierten y sobresale el problemático en detrimento del otro.

“La diabetes mellitus se considera ya una enfermedad cardiovascular, pues un porcentaje muy elevado de las defunciones por su causa se debe a las afecciones del corazón”.

—¿Qué puede ocurrir con una diabetes complicada?

—Sin dudas, compromete el buen funcionamiento de las arterias pequeñas, medianas y grandes, y por lo tanto a todos los órganos. En la Tipo Uno, los más afectados son la retina y los riñones y los vasos sanguíneos, mientras en la Tipo Dos son los vasos más grandes con la consabida afectación de la circulación de la sangre periférica (miembros inferiores) y la del sistema nervioso central, y desde luego, el corazón.

¿Esa afectación de la circulación de la sangre periférica es la provocadora de las úlceras en los pies del diabético?

—Por supuesto, y es evidente que el uso del Heberprot-P, producto cubano y único en el mundo ha sido un freno a las amputaciones en nuestro país y en muchos otros; a no dudar, al investigador Jorge Berlanga, su creador, le debemos y mucho. Aquí los pacientes reciben las aplicaciones necesarias de manera gratuita y sus úlceras no solo cicatrizan al ocasionar un estado antidiabético a ese nivel y evita la pérdida de sus miembros que los llevan a la discapacidad y hasta a la invalidez.

—¿Tiene alguna propuesta para disminuir en algo el padecerla, o en caso de presentarla cómo elevar la calidad de vida?

—Para ambos propósitos hay que enseñar a hacer bien las cosas, y en eso los Centros de Atención a los Diabéticos, como el camagüeyano, son vitales, ese es su verdadero objetivo.

“Hoy recuerdo a dos eminentes científicos cubanos: el Dr. Rolando Suárez Pérez y la académica Rosario García, excelente comunicadora. Ellos, que ya no están entre nosotros, iniciaron los programas educacionales en 1980 en Cuba en estos centros a los que me referí y fueron laureados por muchas instituciones internacionales y nos dejaron su legado. La educación ha pasado de ser un elemento del tratamiento para formar parte del mismo”.

—Un consejo suyo para el día de hoy sería muy útil, ¿qué nos diría?

—Hay que endulzar la vida, no el cuerpo y así evitamos el estrés que tanto nos daña. No debemos rendirnos, sí luchar en el día a día, enfrentar todo aquello que nos afecta y como profesionales, hacer más ciencia, no limitarnos, estudiar, ayudarnos para así hacerlo con nuestros semejantes.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

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