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Willy

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Por razones ajenas a mi voluntad no pude colocar a tiempo estas memorias tomadas de El caimán sin muela.blogspot.com, publicadas el 29 de septiembre por su dueño Enrique Milanés León, quien con mucha gentileza aprobó que lo hiciera. Como tuve el privilegio de conocer y hasta de entrevistar al Dr. Guillermo Jesús Pardo Camacho (Willy) doy fe de que todo lo que Mila refleja aquí es cierto acerca de su humanismo, amor a un amigo y a sus pacientes.

Milanés escribió:

Conocí a Willy en los tempranos ’80 del otro siglo, cuando los dos estudiábamos en la Vocacional Máximo Gómez y mi grupo, que no era precisamente de los buenos, fue repartido entre varios, lo que hizo que por un curso me cupiera en suerte un muy especial 403. 

Allí me encontré con aquel muchacho casi tan flaco como yo, aquel inquieto incorregible, pelotero de peñas escolares y de salas de estar que defendía a como diera lugar la calidad de un muy bisoño entonces Luis Ulacia.

Una mañana, Willyto se metió a una estación eléctrica de alta tensión, a recuperar una pelota que había bateado, y sufrió un shock que sus amigos creímos definitivo. Pero no solo salió ileso, sino ―nos convencimos muchos― que el trance “recargó” sus baterías. Por ahí comenzó a burlarse de la muerte. Y hubo mucho Willy en muchas partes.

Pasó el tiempo... yo me hice tan solo periodista y él, con el más serio nombre de Guillermo Jesús Pardo Camacho, se convirtió en Doctor en Medicina, especialista en un Grado, y Dos, en Neurocirugía, Instructor, Profesor Asistente, Profesor Auxiliar, investigador y ponente, y quién sabe cuántas cosas. Yo tuve un hijo y él dos ―recuerden que ya he dicho que era un inquieto sin remedio― y para colmo suyo, para calma mía, él terminó cuidando mi columna.

Ya para entonces su larga enfermedad, que nunca llevó con pena aunque suela tener ese adjetivo, le había retado a un duro pulseo que el hombre, más que el Doctor, ganaba no solo en batallas portentosas ―que las hubo― sino en el día a día. Y la muerte se agotaba buscándolo  en las desvencijadas salas de neurocirugía, pero él siempre le llevaba un paso delante, un paciente salvado.

Sus pacientes... Implantaba con ellos la dictadura del amor: les prohibía morirse, por decreto, por si acaso no bastaba con sus curas. Y a veces refrendaba su dictamen con un argumento inexcusable: alguien tenía que regalarle un dulce X que su gusto de muchacho requería. Si algún colega compilara en un texto la Anatomía de Willy, vería en ella las muy magnéticas resonancias del humor y el amor: humor hasta negro, si hacía falta, y amor blanco o transparente... risa y entrega de todos los colores.

Pocas veces se ve a seres así de corajudos. Willy no solo botó montones de veces a la muerte de su sala y le prohibió aparecerse por su casa; también estuvo atendiéndonos desde su cama hasta su último miércoles, hasta que al fin se produjo su partida. Así era él, roble delgado que tuvo la más honda raíz en la familia.

No asombró entonces la multitudinaria despedida que la gente, convocada solo por la gente, le hiciera en el cementerio este jueves. Allí se lloró en ojos de todos los colores y al final, cuando estaba sellada la tapa de su losa,  aguardamos un rato, tal vez esperando verlo de nuevo levantarse como en los días lejanos de la estación eléctrica y preguntar: “¿quién caramba les dijo que me iba?” 

Sensible pérdida en la Oftalmología camagüeyana

Sensible pérdida en la Oftalmología camagüeyana

No lo supe a tiempo. Sentí no acompañar al Doctor Raúl Llera González hasta su sepultura junto a familiares, amigos y compañeros de trabajo. Tuve la satisfacción de conocerlo y constatar desde mi altura cuan sencillo, asequible, educado y culto era ese hombre que tanto hizo y dio por la Oftalmología en esta provincia. No era camagüeyano de nacimiento, pero sí de corazón. Aquí echó raíces familiares y profesionales. El Profesor Llera dejó su impronta y aseguró con su constancia que la Oftalmología en Camagüey llegara a ser, como lo es, un referente obligado, con su insigne: el Centro Oftalmológico Carlos J. Finlay, adscrito al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech.

Aquí reproduzco las palabras de la despedida de duelo

Fallece en la ciudad de Camagüey, el 8 de septiembre de 2011, a los 77 años de edad el doctor y Profesor de profesores Raúl Llera González, nativo del pintoresco pueblo de Rodas, en Cienfuegos, en la casa del médico del pueblo.

Se gradúa en el año 1963 como Doctor en Medicina y forma parte del primer grupo de graduados en renunciar a las consultas privadas e iniciar el servicio social por dos años, es así como llega a nuestra provincia a ejercer su trabajo como médico general y verticalizado en Oftalmología. El doctor Llera no se amedrenta y aun no consciente de su papel histórico comienza a crear los conocimientos de nuestra Oftalmología e inicia la formación de nuevos especialistas, por eso es considerado Padre de la Oftalmología y la docencia post revolucionaria en Camagüey.

En el año 1978 por resolución del Ministerio de Salud Pública y atendiendo a los logros asistenciales, docentes e investigativos se le otorga el título de Especialista de Primer Grado en Oftalmología y en el año 1988 el de Segundo Grado.

Siempre se caracterizó por su constancia en el trabajo y el estudio, respetado por su arte de enseñar, al lado de cada residente, de cada especialista joven, sin preferencias por ninguno, admirado por sus vastos conocimientos reales demostrados en la práctica diaria ante el paciente difícil, fue el apoyo de todos cuando nos enfrentábamos ante dudas diagnósticas o terapéuticas y sobre todo académico sin grandes títulos, pero una enciclopedia andante de la ciencia oftalmológica.

Amante de participar activamente en las reuniones científicas, iluminando con su sapiencia no solo médica, por tener una amplia cultura general, siempre de igual a igual en las actividades sociales, donde nunca fue el último en compartir un brindis o gastarse unos pasillos de baile con sus compañeros.

Gracias Profesor, somos ya una familia muy grande y nunca olvidaremos que fue usted nuestro tronco principal.

Ser pionero en cualquier obra es siempre estresante, hombres como Usted, llenos de ciencia, sabiduría, humanismo y gran sencillez resulta ser el Profesor de no pocos profesores, el hombre cuya obra quedará para la historia.

Descanse en paz, el relevo está garantizado.

Firmado y leído por la Dra. C. Matilde Landín Sorí, Presidenta del Capítulo de la Sociedad Cubana de Oftalmología en Camagüey, en nombre de sus colegas y alumnos.

Más sobre el Heberprot-P en pacientes con UPD

Más sobre el Heberprot-P en pacientes con UPD

El Profesor Fernández Montequín revisa a los pacientes que reciben los beneficios del Heberprot-P, en el pase de visita en el hospital Manuel Ascunce Domenech.

La ciudad de Camagüey, específicamente en la rama de la Medicina, tuvo el privilegio de recibir por estos días al Doctor José I. Fernández Montequín, especialista de 2do. Grado en Angiología y Cirugía Vascular, Profesor de la Universidad Médica en Cuba e Investigador del Instituto de esa especialidad en La Habana, líder nacional e internacional en la clínica, relacionada con la aplicación del Heberprot-P, en pacientes con úlceras del pie diabético (UPD).

En el recorrido, calificado por él como de intercambio de conocimientos asistió a pases de visita de pacientes ingresados en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, la consulta externa vinculada con este hecho que ha revolucionado el quehacer del personal de la Salud y sobre todo las perspectivas de los afectados, ofreció sendas conferencias magistrales, siempre con la óptica de que no solo vino a compartir sus ideas sino también a aprender.

En un aparte con esta periodista dijo: “Aquí se aprende mucho, por ser esta una provincia con una gran escuela en la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular, una gran Escuela de Medicina, con una tradicional y muy buena formación de sus médicos y una adecuada compenetración entre la atención primaria y la secundaria.

“Esa educación y esa continuidad siempre han estado presentes, por lo tanto, uno llega y ve cosas que puede incorporar y permite hacer mucho más eficaz la aplicación del Heberprot-P”.

El Profesor mencionó el propósito del Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de revisar en todas las áreas de Salud del país el comportamiento de la aplicación del Heberprot-P en los pacientes portadores de UPD, y así disminuir y de ser posible llevar a cero, algo muy difícil, las tasas de niveles de amputaciones mayores de miembros inferiores, aquellas por encima o debajo de la rodilla en la población con esta dolencia.

“La aplicación del producto ha demostrado, tanto a nivel nacional como internacional, que la tasa de amputaciones puede bajar a un 9 %, cuando la literatura mundial registra entre el 60 y el 80 %, por supuesto, sin tener en cuenta la utilización del Heberprot-P”, abundó.

Cuba nunca ha tenido esas tasas tan elevadas gracias a su sistema de Salud, que como sabemos llega a todos los ciudadanos por igual, por la atención primaria desarrollada —policlínicas y consultorios de médicos de la familia— y los mecanismos empleados a nivel de los hospitales, pero, explicó: “No podemos negar que en muchas ocasiones no habíamos reducido las tasas de un 49 o 50 %, eso sí, siempre por debajo de la reportada internacionalmente, antes de la aparición del exitoso medicamento.

“Hasta el advenimiento de la aplicación de este producto farmacéutico cubano, único de su tipo a nivel mundial, fue que logramos que los pacientes portadores de una UPD  adentrados en el programa se les pueda reducir la tasa de amputaciones y mejorarle su calidad de vida.

“Hemos visto en Camagüey el magnífico trabajo en las áreas de Salud en este sentido, incluso llevado a cabo también por el personal de enfermería y podología. En la atención primaria es sorprendente y lo que hacen los médicos en los dos hospitales cabeceras: el Manuel Ascunce Domenech y el Amalia Simoni, van a marcar un hito a la hora de llevar sus experiencias a eventos nacionales e internacionales en el futuro próximo.

Los asistentes también aportan con sus experiencias acerca del uso del Heberprot-P, como lo hace el doctor Raúl Romay Buitrago, especialista de Segundo Grado de Angiología y Cirugía Vascular y jefe de ese servicio en el centro hospitalario.

“En octubre del 2012 —anunció— tendremos otra cita de carácter internacional en La Habana y estamos seguros de que Camagüey va a ser uno de los territorios que presentará mayores y mejores resultados en este aspecto”.

Sus conferencias magistrales, entendibles hasta por quienes no somos especialistas en la materia, propiciaron que saliéramos convencidos de que la aplicación del Heberprot-P es una opción importante que reduce las amputaciones mayores de los miembros inferiores, esas que tanto influyen en el individuo por la discapacidad asociada, en su familia y en la sociedad toda.

Las conferencias estuvieron relacionadas con: Heridas de difícil cicatrización: un enfoque integral, con referencias mundiales; y La aplicación de un factor de crecimiento epidérmico humano recombinante en el tratamiento del pie del paciente diabético.

De acuerdo con su vasta experiencia el Profesor enumeró como principales situaciones influyentes en el retraso de la cicatrización de estas lesiones los factores psicosociales, como la pobreza, la soltería, la falta de sueño y la ansiedad, por eso, indicó, se precisa de la identificación del paciente con riesgo por un equipo multidisciplinario y que experimente métodos de curación que le demuestren su eficacia como ocurre con este producto.

Los costos por día de tratamiento a estos pacientes son elevados. “En Cuba el Heberprot-P es inyectado intralesión, está al alcance de todo aquel que lo necesite de manera gratuita y con la esperanza de curar en un período entre 56 y 120 días. No hay otro como él en el mercado internacional y es la medicina basada en la evidencia. Hoy es aplicado en 18 centros ubicados en países de la Unión Europea  y es comercializado en casi 20 naciones”, puntualizó.

El Profesor Fernández Montequín aseguró que con la aplicación de otros productos que hay en el mundo demoran hasta seis meses en curar una úlcera de pie diabético o es fallido el intento; sin embargo, añadió: “Con este medicamento cubano, reitero, cubano, los resultados son bien diferentes.

Al responder  las inquietudes del auditorio el Profesor aborda sus experiencias dentro y fuera de Cuba.

“Fuera del país hemos encontrado que este tipo de paciente a veces es rechazado en muchos sistemas de Salud, en los hospitales no quieren tratar esas úlceras, no tienen camas para ingresarlos, algunos médicos quieren tratarlos de manera ambulatoria sin tener las condiciones, otros casos no consiguen respuestas porque, incluso, no hay esta especialidad muy bien desarrollada u organizada y hace que la persona sea atendida por galenos de diferentes ramas y obstaculizan la línea de tratamiento.

“El Heberprot-P ha dado una respuesta a muchos países. Recuerdo que en un país de América Latina había un servicio en que el paciente entraba con úlcera de pie diabético por una puerta y salía por otra ya amputado; allí se logró entrar con el producto y con un médico cubano y todo cambió para bien. Algunos cirujanos se quejaron ante la directora del hospital porque había disminuido su trabajo, hasta eso hemos encontrado.

“Por lo tanto ha sido una respuesta sólida, claro, donde hay mayor organización todo fluye mejor, digamos en Argentina, con una buena escuela de Angiología y Cirugía Vascular el impacto ha sido muy bueno en un año. En unos 300 casos tratados no han amputado a ninguno”.

Este producto revoluciona la respuesta y la esperanza de estos pacientes tanto en los países del tercer mundo como en los del primero, por ejemplo, en España se hacen los ensayos correspondientes en 18 centros del país con muy buenos resultados, para úlceras inclusive que no son tan graves.

“En Cuba tenemos sitios con cero amputaciones, como el hospital de Santiago de Las Vegas y en el municipio de Florida de este territorio. Matanzas, Sancti Spíritus y Santa Clara, exhiben tasas de un 5 %”, comentó el doctor Fernández Montequín.

No obstante, el Profesor hizo hincapié en la promoción y educación de Salud que se requiere para evitar estas lesiones. La educación que pueda ofrecer el médico de familia, el especialista y la enfermera, en cuanto a atender al paciente y a enseñarlo a cuidar de sus pies son vitales.

Agregó: “Hay que vigilar no tengan una dermopatía, una vasculopatía, una neuropatía, una deformidad de los huesos, porque cualquier cambio puede resultar la puerta de entrada para una lesión futura.

“Recordemos —insistió— que del 15 al 35 % de la población diabética hará una úlcera del pie diabético en cualquier momento de su vida, también que un 15 % de estos necesitarían de ser amputados. Antes con tasas muy altas de amputaciones, por lo tanto la educación sanitaria sigue siendo primordial.

“Es importante todo lo que dependa de educar al paciente para evitar que se complique. Cómo cuidarse los pies, cómo controlar la diabetes, cómo usar su calzado, cómo cuidarse el colesterol, hacer una buena dieta, hacer ejercicios diarios y no fumar. Son parámetros fundamentales para evitar eventos tan complicados, y así no llegar a la lesión ni al Heberprot-P, eso sería lo ideal”.

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Gretel: Doctora en Ciencias Médicas más joven de Camagüey

Gretel: Doctora en Ciencias Médicas más joven de Camagüey

Conocí a Gretel Mosquera Betancourt desde que ella era una niña. Supe de sus logros académicos siempre. Su abuela paterna Lilia Jiménez, Cuca, vivía orgullosa de su única nieta, no solo por su inteligencia sino también por su dedicación y consagración al estudio. Hoy es una mujer de 36 años que exhibe logros profesionales poco comunes a su edad y asume la jefatura del Servicio de Neurocirugía del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech.

—Cuando estaba en el nivel primario, dijo, me inclinaba por dos cosas; primero me gustaba la docencia; luego, la médica; ya en la Secundaria Básica y en la Vocacional de Ciencias Exactas Máximo Gómez Báez me fue llamando la atención la Psicología. Entonces comencé a darme cuenta de que en alguna carrera podía ejercer mis tres preferencias. La docencia me venía de mis padres, la Medicina era algo innato en mí y la Psicología porque el médico la necesita.

—¿Por qué la Medicina?

—Era la perfecta. Ya en segundo año, cuando comenzamos con el Sistema Nervioso Central, que es muy complejo, me gustó sobremanera. Tuve la oportunidad de que mi profesora de Fisiología era paciente del Dr. Sergio Vega Basulto (ya fallecido) y ella decidió presentármelo, por mis inquietudes.

“A partir de la década del ’90 permanecí al lado de este Profesor que daba todo de sí a sus pacientes, incluso, sus conocimientos a los alumnos. Así fue hasta que él salió a cumplir misión a la República de Yemen. Al terminar mis estudios obtuve la especialidad de Neurocirugía por integrar el grupo de excepcional rendimiento académico: la Brigada Mario Muñoz.

“Antes hice un año de servicio social en el consultorio del Médico de la Familia de Cromo, de la policlínica Finlay. Una experiencia muy linda, recibí mucho amor de mis pacientes”.

—¿Te resultó fácil la residencia de Neurocirugía?

—La comencé en 1999, en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech y me fue difícil, muy dura, aunque acompañada por el Profesor Vega, que digo, fue mi padre en la Neurocirugía y mi segundo padre por los valores que fue capaz de inculcarme durante mi formación como persona de manera integral. Debo añadir que a lo largo de mi vida he tenido excelentes profesores en todos los niveles de enseñanza y en la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay igual.

“Dentro de la Neurocirugía lo mismo, algunos ya no están como el Profesor Enrique Mendoza Rivera, quien fue inicialmente el tutor de mi tesis, al fallecer fue el Dr. Sergio Silva. Debo mencionar asimismo al Doctor José Montejo.

—¿Qué tema escogiste para hacerte especialista?

—El Profesor Vega me sugiere un estudio de las principales causas de morbilidad en el adulto mayor, desde el punto de vista de la Neurocirugía y acepté.

“El título: Comportamiento de la Neurocirugía Geriátrica en Camagüey, un estudio de dos años. Fue el primero en Camagüey y en el país con este tema. Me gradué como especialista de excepcional rendimiento académico el 3 de diciembre del 2003. Luego en el 2004 decido seleccionar dentro de la Tesis, cuál era la causa más frecuente de morbilidad y mortalidad en Neurocirugía y era el trauma craneoencefálico”

—¿Conseguiste tu sueño de ser docente?

—Sí. En el 2004 obtuve la categoría de Profesor Instructor,. Después de la licencia de maternidad alcancé la de Profesor Asistente y el año pasado la de Profesor Auxiliar.

“Continué el tema de la especialidad y presento mi investigación con vistas a la Tesis de Especialista de 2do. Grado que lo adquirí en el propio año. Continué este trabajo y fue mi tema de Tesis de Doctorado: Protocolo para el Diagnóstico y Tratamiento del Trauma Craneoencefálico en el Adulto Mayor. Como ves hay una continuidad de la Tesis de especialista, y me motivó mucho lo que significaron para mí mis abuelos, sobre todo mi abuela paterna (ya fallecida), quien me crió y le debo todo. A ella está dedicado precisamente todo ese trabajo.

“En diciembre del 2009 obtuve el Título de Master en Longevidad Satisfactoria, con una investigación de la misma Tesis, con un enfoque educativo dirigido a la comunidad”.

—Responsabilidades administrativas, desvelos, el cuidado de su pequeño hijo Kelvin que hoy tiene cuatro años, acompañaron a Gretel durante este proceso que la llevó a la Tesis de Doctorado.

—Fue muy arduo. Propuse el tema: Protocolo para el diagnóstico y tratamiento del trauma craneoencefálico en el adulto mayor. La predefensa fue el 19 de marzo del 2010 aquí en Camagüey y la defensa el 13 de noviembre del propio año en La Habana.

—¿Te convertiste en la profesional más joven en alcanzar la categoría de Doctora en Ciencias Médicas de la provincia?

—Sí, pero fíjate en una cosa, en esto hay dos personas clave; una, mi Tutor, el Dr.C. Ramón Romero Sánchez, mi motor impulsor. No dejé de trabajar y estaba al frente del Servicio de Neurocirugía del hospital. Él siempre me decía: “Tú puedes hacerlo”, y así revisaba cada detalle; la otra, fue el Dr. Alejandro Capote Fradera, especialista en Bioestadística de la Universidad Médica de Camagüey, quien con su genialidad, fue imprescindible a la hora de procesar esos datos y convertirlos en verdaderos”.

—Quería que me hablaras mucho de ti y no has dejado de mencionar a tantas personas…

—Es que uno tiene que ser agradecido. Mis padres me lo han dado todo, mi hijo es el sentido de mi vida, mis colegas porque asumieron parte de lo que me correspondía en momentos decisivos para conquistar mis empeños y a mis pacientes, figúrate, sin ellos, ¿qué razón tendría mi carrera?, ninguna.

“Tuve el apoyo incondicional de mis directores. Los doctores Raúl Koelig y Raúl Cepero. Redacté las tesis en sus oficinas, en ratos de tranquilidad en mis guardias médicas”.

—¿Cuál es el principal reconocimiento que recibes de tanto esfuerzo?

—Ver que salvas la vida de un paciente, claro, con el apoyo de muchos, somos todo un equipo. Operar un caso hoy y verlo bien al otro día por la mañana, eso te anima para seguir. De la misma manera que cuando no sale bien, es terrible, lo sufres.

UN DATO DE INTERÉS

En el reciente X Congreso de Neurocirugía, de Pinar del Río, Cuba, la Federación Mundial de Neurocirujanos (WFNS), por sus siglas en inglés, creó un concurso para especialistas con menos de 10 años de experiencia en Cuba y ella fue seleccionada para participar en una beca en Recife, Brasil, en septiembre de este año. Así le llaman a un curso del Congreso Intermedio de la Federación Mundial de Neurocirujanos, propuesta también por la FLANC (Federación Latinoamericana de Neurocirujanos).

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto y corrección: Oriel Trujillo Prieto

Cirugía ambulatoria en casos de columna vertebral en el “Manuel Ascunce”

Cirugía ambulatoria en casos de columna vertebral en el “Manuel Ascunce”

El Dr.C. Ariel Varela Hernández, Profesor Auxiliar y especialista de Segundo Grado en Neurocirugía, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de la ciudad de Camagüey, lidera un equipo de cinco expertos que llevan a cabo el tratamiento quirúrgico ambulatorio en pacientes con hernia discal cervical y lumbar desde hace poco más de un año.

Al referirse a tal proceder, el Profesor Varela aseguró que este representa una innovación tecnológica de carácter organizacional, donde el operado permanece menos de 24 horas en la institución hospitalaria, cuando por la manera tradicional su estadía era no menos de siete días. Estos cambios generan mejoras en los resultados médicos y además, los recursos son utilizados de una forma más óptima.

Con vistas a implementar este proceso los especialistas discutieron, enriquecieron y aprobaron el diseño, con los integrantes del servicio de Neurocirugía de la entidad y su consejo científico, por supuesto, previa capacitación del personal sanitario implicado.

La etapa transitada confirma el éxito, tanto en los pacientes sometidos a discectomías lumbar y cervical bajo este principio, incluso, en el aspecto psicológico.

De acuerdo con los datos ofrecidos por el Doctor en Ciencias Médicas, estos padecimientos de la columna son los asistidos con mayor frecuencia por los neurocirujanos, incluso, a nivel mundial, con una trascendencia vital en el ámbito social y al ser intervenidos así logran un abordaje quirúrgico mucho más moderno y eficiente, con resultados adecuados para el paciente e igualmente para la institución hospitalaria desde el punto de vista económico.

La utilización de técnicas quirúrgicas de mínima invasión en este tipo de enfermedades no garantiza por sí misma la mejoría de los síntomas y reincorporación social del individuo, ni en Cuba ni en el resto del mundo, según los estudios realizados por el doctor Ariel.

Antes, la exéresis quirúrgica del disco intervertebral incluía la administración de dos bulbos de antimicrobianos por día en cada paciente y ahora son usados dos en el procedimiento perioperatorio (alrededor de la operación); uno, 30 minutos previa incisión, acción que se repite a las seis horas. Esto favorece no solo a la disminución del gasto de los recursos médicos sino también a disminuir el uso indiscriminado de los antibióticos.   

Añadió el Profesor Ariel que la cirugía ambulatoria había sido empleada en el servicio de neurocirugía del “Manuel Ascunce”, en casos de pequeñas tumoraciones benignas del cuero cabelludo y atrapamientos de nervios periféricos.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Foto: Tomada de Internet

Camagüey puntera en la aplicación del Heberprot-P

Camagüey puntera en la aplicación del Heberprot-P

El Dr. Giraldo Alonso, del CIGB de la capital, expone su conferencia ante  diabéticos del territorio. 

Por la destacada posición de la provincia de Camagüey en la extensión del uso del Heberprot-P, producto farmacéutico cubano, único a nivel mundial indicado para el tratamiento de Úlceras del Pie del Diabético (UPD), fue visitada por jóvenes promotores de ese medicamento del Centro Nacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), y que atienden a los demás territorios del país. De las 31 áreas de Salud de la provincia, en 25 está a la disposición de los afectados.

El Dr. C. Osvaldo Reyes Acosta, del CIGB y coordinador del grupo de promotores en la nación, calificó el recorrido como una experiencia excelente, con especial énfasis en el territorio de Florida, en el que recibieron, dijo, mucha energía positiva al constatar la dedicación y sus resultados. Allí desde enero a la fecha no ha sufrido amputación un solo paciente y los 40 que fueron beneficiados resolvieron las lesiones de sus miembros inferiores.

Aunque no todas las personas responden igual a las aplicaciones, e incluso, hay algunas que abandonan el proceder voluntariamente, Reyes Acosta aseguró que los floridanos pueden convertirse en el primer municipio del país en declararse libre de posibles amputaciones.

La Casa de Atención Integral al Diabético de esta ciudad, también fue visitada por los especialistas, ocasión en que pacientes, familiares y trabajadores fueron testigos de una conferencia relacionada con la utilización del Heberprot-P, impartida por el doctor Giraldo Alonso, del CIGB de la capital.

 En el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, con una escuela de Angiología y Cirugía Vascular reconocida en Cuba desde la década de los años 60 del pasado siglo, con el Profesor Francisco Hernández Guerra, ya fallecido, como su fundador, se conoció que es uno de los más importantes en el país en el manejo de este producto, donde son atendidos la mayoría de los casos y los más complicados, que ascienden a alrededor de 140 en lo que va del 2011, de los más de 220 de toda la provincia, mientras en el transcurso del 2010 acogió a 180 de estos enfermos.

El doctor Raúl Romay Buitrago, especialista de Segundo Grado de Angiología y Cirugía Vascular y jefe de ese servicio en el centro hospitalario, ofreció una conferencia, en la que mencionó como pilares importantes en estas investigaciones al Profesor Pedro P. Vejerano García, y al doctor Fidel Rivero Fernández, quienes junto a todo el equipo de trabajo han enfrentado dificultades y logros, y desde hace unos años el actual reto del uso del Heberprot-P, siempre con la balanza inclinada hacia los beneficios, por ser un arma en manos de los angiólogos para enfrentar un problema de salud de una manera diferente, y disminuir el número de las amputaciones de miembros inferiores y en caso de tener que realizarse, la decisión es adoptada en colectivo.

Evitar la amputación de miembros inferiores en las personas reduce no solo los costos hospitalarios y los concebidos para esa persona que queda discapacitada o invalidada, sino también el estrés del paciente por ver disminuida su calidad de vida y la de sus familiares. Pese a ser este un producto muy costoso, con sus gastos financiados por el Estado, es empleado gratuitamente.

El medicamento cubano es el Factor de Crecimiento Epidérmico Humano Recombinante, el cual estimula la aparición de nuevos vasos que nutren una úlcera, mejora la irrigación del lecho de esta y favorece la aparición del tejido de granulación, que es el conveniente para que suceda la epitelización o el cierre de la lesión.

Actualmente en Cuba la cifra de personas tratadas con el Heberprot-P supera las 1 460 y desde el 2007 a la fecha sobrepasan las 6 000; y como su validez está probada en varios países, más de 27 000 pacientes han sido beneficiados en el mundo.

Con la seguridad de que aún queda mucho camino por recorrer, el doctor Deybis Sánchez Miranda, vicedirector de Asistencia Médica de la Dirección Provincial de Salud, ante directivos de las organizaciones políticas y de masa, expresó su criterio de que un diagnóstico oportuno en cualquier rincón de esta geografía; la capacitación de quienes lo usan y, una buena praxis que haga creíble las bondades del medicamento, son cuestiones a tener en cuenta sin dilación.

El secreto del éxito en la provincia, no sin obstáculos, trascendió que responde a la integración de las diferentes entidades vinculadas con las ciencias, la investigación, la Universidad Médica Carlos J. Finlay, la Salud Pública y las organizaciones políticas y de masa, con el liderazgo acertado de la doctora María Dolores Castro Santana, del CIGB, promotora del medicamento aquí.

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Camagüey en el empleo de la medicina regenerativa en niños

Especialistas del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, de esta ciudad, utilizaron por vez primera la medicina regenerativa con células madre hematopoyéticas, o sea, directamente de la médula ósea del propio paciente, aunque también pudiera emplearse con sangre periférica.

Telimai Pérez Quesada, de 17 años de edad y residente en Playa Florida, del municipio de Florida, nació con el ángulo de las caderas disminuido (entre el cuello y la diáfisis femoral), lo que se denomina Coxa Vara Congénita. A la muchacha se le aplicó una cirugía en junio del 2010, mediante una osteotomía de cadera y se le colocó un dispositivo, pero a los seis meses se observó un retardo de la consolidación de la derecha, no se le había hecho el callo esperado y es cuando deciden el injerto de célula madre.

El doctor Luis Mario Estévez Lezcano, especialista de Primer Grado en Ortopedia y Traumatología del citado centro hospitalario, encargado del proceder médico realizado en noviembre del pasado año, asegura que el resultado ha sido muy bueno y que la joven camina de manera normal. Dio a conocer, además, que dos niños: uno con una pseudoartrosis de radio derecho (en el antebrazo), y otro con artritis séptica en el tobillo izquierdo esperan por el procedimiento.

Este implante de células madre obtenidas de médula ósea fue realizado a cielo cerrado, quiere decir inoculado en el lugar requerido enseguida que se efectuó la extracción y con el auxilio de la imagen conseguida a través de un monitor, todo en el quirófano y bajo anestesia.

La doctora María Josefa Pla del Toro, especialista de Segundo Grado en Hematología, jefa de ese servicio allí y al frente del Proyecto de Medicina Regenerativa con Células Madre en ese hospital, partícipe del procedimiento, dio a conocer que la aspiración es generalizar el proceso en otras especialidades médicas porque las células madre tienen la posibilidad de diferenciarse y promover el crecimiento y restauración de tejidos afectados por trastornos genéticos, fisiológicos o traumáticos. Y abundó en que estas células contienen moléculas solubles que participan también en tales resultados.

Luego de crearse las condiciones requeridas en la provincia y previa preparación de los especialistas, el prometedor tratamiento pudiera aplicarse en breve en afecciones estomatológicas y angiológicas, entre otras, todo en correspondencia con la experiencia acumulada en Cuba desde su introducción en el Instituto de Hematología e Inmunología (IHI) en el 2004.

En Camagüey ya había sido aplicado este tipo de tratamiento en adultos, en el hospital clínico quirúrgico Amalia Simoni. El primer caso registrado en esa institución, del doctor David Cruz, especialista en Ortopedia y Traumatología, fue el de una paciente con una pseudoartrosis que no respondió de forma adecuada a cinco operaciones anteriores.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Semana de los alérgicos

Semana de los alérgicos

Los talleres provinciales de Inmunoalergia (el segundo) y el de Asma Infantil (el primero), sesionaron en la Casa Natal Carlos J. Finlay, de esta ciudad, dentro del contexto de la Semana Internacional de Alergia, a partir del 4 de abril, sugerida por la Organización Mundial de Alergia (WAO), por sus siglas en inglés.

Bajo los contenidos vinculados o afines con la especialidad fueron presentados alrededor de diez temas libres, una conferencia y 12 pósteres  y en todos los casos se discutieron tópicos relacionados con las terapéuticas a seguir.

A la cita camagüeyana asistieron inmunólogos, biólogos, alergólogos, reumatólogos, especialistas de Medicina Interna y licenciados en Química.

Con esta Semana… la WAO quiso dar a conocer que las enfermedades alérgicas constituyen un problema de salud en el mundo, con un rápido incremento de las mismas, sobre todo en los niños. También centró su mensaje en informar y educar a las poblaciones acerca de cómo controlarlas y prevenirlas.

Camagüey es una de las tres provincias del país que cuenta con una Escuela del Niño y Adolescente Asmático, las otras se encuentran en La Habana y Santiago de Cuba.

El 9 % de la población dispensarizada de Camagüey es asmática, porcentaje que se corresponde con la media nacional. Hasta el año 2007 se decía que el 25 % de la población cubana manifestaba afecciones alérgicas.

 En la provincia de Camagüey suman 16 los especialistas en Alergología, dos de estos en misión internacionalista; y ocho se encuentran en formación al ser médicos residentes, tres de los cuales ofrecen sus servicios en otras naciones.

Antes de 1959, año en que triunfó la Revolución cubana, había galenos dedicados a esta especialidad en Camagüey, aunque no eran especialistas como tal.

 

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto