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Eddy enfrenta el Zika sin complicaciones

Eddy enfrenta el Zika sin complicaciones

 Eddy Reyes Lang, licenciado en Laboratorio Clínico, del municipio de Florida, de Camagüey, es muy disciplinado. No se atrevía a salir de debajo del mosquitero, solo nos complació al fotógrafo y a mí; él permanece ingresado en el hospital clínico quirúrgico Amalia Simoni, donde son acogidas personas con este tipo de afecciones y epidemias, como el dengue y el cólera, en casos necesarios. Él fue objeto de noticia hace apenas unos días y no precisamente por un hecho agradable, todo lo contrario, resultó ser el tercer caso reportado con Zika importado en Cuba.

Este hombre de 43 años de edad se mantuvo como colaborador de la Salud en el estado de Mérida, de la República Bolivariana de Venezuela y al terminar su misión que duró dos años llegó feliz a su Patria y con la satisfacción, no solo del deber cumplido, sino de no haber padecido, prácticamente ni de un catarro, por las tierras de Simón Bolívar; sin embargo, esa felicidad le jugó una mala pasada, pues resultó ser el tercer caso de Zika importado en Cuba.

—¿Cuándo llegó a Cuba?, y ¿pasó por los chequeos previstos para eventos como el suyo?

—El 1ro. de marzo aterricé en La Habana, pasé por los requisitos como todos los que llegamos de otras naciones y salí ileso hacia mi municipio, no me sentía nada en absoluto, los análisis correspondientes y la toma de temperatura dieron normales. La verdad es que nunca me dio ni fiebre; al día siguiente, el 2, me noté el rash en el tórax y ya había sentido dolor de cabeza. Mi familia decía que estaba intoxicado, pero dije no, qué va, ya había visto otros casos de Zika en Venezuela y enseguida di cuenta a las autoridades de la Salud.

“Solo almorcé y me fui al hospital municipal, allá apareció todo el mundo, hasta el Dr. Andrés Hernández Martorell, director de Salud de Florida. Hicieron las coordinaciones pertinentes y enseguida me trajeron en una ambulancia hasta aquí”.

—¿Cerca de usted convivió alguien con Zika antes de salir?

—Sí, pero no lo sabía. Ahora conocí que una compañera de la misma casa allá en Venezuela que estuvo sintiéndose mal tuvo Zika, y hay dos más en investigación, todavía no sé el diagnóstico. Allí han adoptado todas las medidas higiénico-epidemiológicas para proteger a nuestros colaboradores.

—¿Cómo diagnosticaron su caso y cómo se ha sentido atendido en esta institución?

—Me diagnosticaron por el examen indicado, el PCR, que es enviado al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, de la capital, ese sí me dio positivo, y el alta médica también viene desde allá; estoy a la espera de las orientaciones. Todo sucedió muy rápido y muy bien organizado.

“He sido atendido de manera excelente, con mucha dedicación y respeto, no he tenido complicaciones neurológicas, la verdad es que me siento bien, y además de saber desde allá acerca de esta enfermedad, aquí nos informan cuáles son las medidas a seguir para cuando sea dado de alta, pues hay cuestiones en investigación, a nivel mundial, como sucede con que si el contagio puede ocurrir por medio de las relaciones sexuales y son cosas a tener en cuenta.

—¿Dónde trabaja en Florida?

—En la policlínica Norte por dos años, antes durante siete años en el pediátrico municipal Leopoldo Rey Sampayo y ahora dos en Venezuela.

—¿Qué espera para luego de ser dado de alta?

—Hacer mi vida normal y continuar en mi policlínica.

—¿Qué le diría a la población cubana, en especial a la de Camagüey?

—Lo esencial es cumplir con las orientaciones del Ministerio de Salud Pública y en particular de los especialistas en la lucha antivectorial, porque si no hay Aedes aegypti en los hogares y sus alrededores es más difícil la transmisión no solo de esta enfermedad, sino de otras letales como el dengue; puede que arribe alguien al país con la enfermedad, pero la transmisión sería nula. Ese es mi mensaje

El virus Zika fue descubierto por primera vez en monos en Uganda en 1947. Se transmite mediante picaduras de la misma clase de mosquitos que propagan otras enfermedades tropicales, como el dengue, el chikungunya y la fiebre amarilla.

Los expertos creen que la mayoría de las personas infectadas con el virus Zika no enferman. Y quienes sí lo hacen  desarrollan normalmente síntomas leves, fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones y enrojecimiento de los ojos, que por lo general no duran más de una semana; no obstante, funcionarios de Salud de Brasil advirtieron en octubre pasado un aumento en los casos de microcefalia aparejado al brote de Zika, que provoca el nacimiento del bebé con la cabeza más pequeña de lo normal y sin que el cerebro se haya desarrollado adecuadamente.

Mientras tanto, los médicos han observado un aumento de los casos de una afección nerviosa llamada síndrome de Guillain-Barré que puede causar parálisis; a pesar de eso, no está clara dicha relación.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui) 

Foto/Leandro Pérez Pérez

Pequeños, pero grandes luchadores y vencedores...

Pequeños, pero grandes luchadores y vencedores...

                                            El Dr. Juan Carlos en consulta.

El tema del cáncer ha sido abordado con mayor frecuencia, debido a fechas dedicadas a luchar contra la enfermedad a nivel mundial. En Cuba, los días devinieron jornada que comenzó el 4 de febrero Día Mundial de Lucha contra el Cáncer, hasta el 19 de marzo, con la Maratón por la Esperanza Terry Fox (1959-1981); de ahí que el tema sea recurrente, incluso, por la importancia que reviste el ser esta, o sea, el cáncer, la primera causa de muerte en la provincia de Camagüey.

CON LOS NIÑOS...

El hospital pediátrico provincial Eduardo Agramonte Piña ha llevado a la comunidad una visión esencial de la Oncopediatría, además de ser Centro de Referencia Territorial, o sea, sus servicios llegan hasta los niños de las provincias de Ciego de Ávila y Las Tunas.

Cada año son diagnosticados en el mundo alrededor de 260 000 nuevos casos de infantes con cáncer, con una tasa estimada de 12 por cada 100 000 habitantes. En Cuba se registra un promedio anual es de 300 nuevos enfermos en edades pediátricas, y en Camagüey alrededor de 30.

De los niños con cáncer detectado en los paises industrializados sobrevive el 80 %; mientras del total de niños afectados en el mun do, el 80 % radica en los subdesarrollados.

En Cuba sucede algo llamativo. El cáncer es la segunda causa de muerte en los pacientes entre 5 y 14 años de edad, y la tercera en los de uno a cuatro, antecedida por los accidentes en ambos grupos, comportamiento similar al de los países desarrollados, precisamente por el control de las infecciones, de la desnutrición grave y las medidas de prevención, para las cuales hay todo un Programa de Atención Primaria de Salud (APS), con el actuar de los médicos y enfermeras de la familia como pilar fundamental.

El resultado de la terapéutica del cáncer en los niños en los últimos 30 años ha sido muy buena por las terapias combinadas, sobre todo las quimioterapias citotóxicas en esquemas cada vez más efectivos y por las medidas de soporte. Cuando se diagnostica precozmente la supervivencia es mucho mayor.

En esta panorámica, ofrecida por el destacado Pediatra y Profesor Manuel Oliva Palomino, sobresale la opinión de que las características en el cáncer en edades pediátricas son infrecuentes, no determinadas por hábitos dietéticos, ni otros mencionados en caso de las personas mayores; y el Profesor Juan Carlos Arranz Pozo, al frente de la Sala de Oncología en ese hospital infantil, mencionó las probabilidades hereditarias y de infecciones virales como factores desencadenantes.

En la provincia se ha optimizado el contenido de post-grado en Pediatría, en Medicina General Integral (MGI), y en todos los campos de la cirugía como una manera de enfrentar este problema de salud, y enseñar en Pre y Post grados que la suspicacia diagnóstica es vital para una detección oportuna de esta afección.

Todo lo anterior lleva a la necesidad de un diagnóstico temprano, atender a los pacientes en su área de Salud, cerca de su hogar y, en caso necesario, ofrecer en la APS la atención paliativa. Para preparar a los profesionales y técnicos del sector de la Salud, no falta la capacitación formal, pero tampoco la del día a día, en el propio trabajo cotidiano y lo que se ha dado en llamar el aprendizaje en la acción, sin descuidarse el desarrollo de las investigaciones.

El Profesor Juan Carlos Arranz Pozo, dio a conocer que ha sido un propósito indispensable llevar el conocimiento acerca del cáncer en edades tempranas hasta la APS y fortalecerlos en la Secundaria (hospitales) y que la rehabilitación forme parte de la recuperación del paciente, en quienes se presentan más a menudo las leucemias, linfomas y tumores del Sistema Nervioso Central (SNC).

Él mencionó toda una cadena de atención que incluye en la comunidad al médico y la enfermera; en la policlínica al pediatra y al Grupo Básico de Trabajo; en cada municipio a un pediatra entrenado; a nivel provincial a su hospital con la variante de atención ambulatoria también; y en caso preciso los institutos especializados en la capital del país.

El Dr. Arranz puntualizó cómo la supervivencia y hasta la curación en los niños con cáncer está relacionada también con el uso de vacunas terapéuticas con resultados reconocidos en tumores de difícil manejo, y aseguró que esta ha dejado de ser una enfermedad mortal para convertirse en una muy grave, pero potencialmente curable y añadió que a pesar de las limitaciones económicas y de todo tipo la Oncología pediátrica ha sido esencial y priorizada por el Sistema de Salud cubano, con la salvedad, de que no disponemos aún de prótesis ortopédicas ni oculares modernas, como consecuencia del bloqueo impuesto por los Estados Unidos, que limita, en esos casos, una calidad de vida superior a quienes las necesitan.

DOS TESTIMONIOS...

Nayla y Miriala.

 

Nayla Alba Quintana tiene 14 años. Reside en el municipio de Florida y fue operada de un teratoma de su ovario izquierdo en junio del 2015. Ella está en 9no. Grado y como se enfrentó a los sueros citostáticos sus maestros le ofrecen sus clases en casa. No ha dejado de estudiar, su evolución ha sido favorable y muy sonriente dijo: “Me siento bien”. Miriala, su mamá, es enfermera y comentó que su hija ha sido muy bien tratada. Resaltó la consagración de los profesionales de la Salud que intervienen en el proceso y en especial la labor del Dr. Juan Carlos, ese, que según su hija lleva hasta una flor a sus niñas.

 

Yelabelkis en los brazos de Aliuska.

 

En el mismo cubículo estaba Yelabelkis Cabrera Pineda, de 10 años, quien sufre una recaída de su afección que apareció con apenas tres años. Cursa el 5to. Grado y también recibe sus clases de un maestro ambulatorio. Vive en la carretera de Florida y Aliuska, su mamá, se siente agradecida por los servicios recibidos, quien nos asombra con que tiene dos hijos más y hasta un nieto. Esta joven abuela nos comenta que el Dr. Arranz ofreció su dirección, teléfono particular... y: “Está ahí en cuanto uno lo necesita”. Llegamos a la conclusión de que él acompaña a sus niños a ser vencedores por la vida.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Orlando Durán Hernández

Un galardón a la Medicina cubana

Un galardón a la Medicina cubana

Las redes sociales, devenidas puntos de encuentro, desencuentros, amores y fastidios, todo a la vez, son sin lugar a dudas una vía importante para el saber; unas veces de cuestiones fidedignas, otras inventadas, en fin. El caso que me ocupa representó una buena noticia para mí y que desde entonces me propuse compartir. Así se lo hice saber al protagonista de esta historia: el Doctor José Montejo Montejo, especialista de 2do. Grado en Neurocirugía Pediátrica, alguien con un carisma especial y querido, sobre todo por hacer tanto bien y bien, y ofrezco disculpas por la redundancia.

—¿Por qué aparece desde los Estados Unidos?, era mi pregunta obligada. Me explicó algo un poco apurado, con la seguridad de que hablaríamos en Cuba y aquí lo tengo.

—Gané una Beca internacional de Preparación, para la cual necesitaba ser propuesto por alguien y esa la tenía, avales de neurocirujanos reconocidos en el mundo y poseía los de dos norteamericanos y un costarricense, otros documentos y alguna investigación importante que es parte de la Tesis de Doctorado, categoría a la que soy aspirante, con el compromiso de terminarlo lo antes posible. Con todo y eso no me decidí, por eso mi querida Profesora Concepción Bueno —Conchita—, de la cátedra de inglés de la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de Camagüey, Cuba ya jubilada, tomó cartas en el asunto.

“No me convenció, habló con mi esposa y así empezó todo. Apliqué, que es lo mismo a optar; Conchita envió lo requerido a Washington donde se acopiaban los documentos y la Comisión Internacional de Becas decidía en la última semana del mes de noviembre del 2014.

“El 3 de diciembre, fecha especial para nosotros los trabajadores de la Salud, por ser el Día de la Medicina Latinoamericana, me encontraba en el aeropuerto para viajar hacia La Habana; allí me llamó la Dra. Concepción, y me dijo: ‘Escuche este mensaje‘, y oí que había sido ganador del International Traveling Fellowship Award (Beca Internacional de Preparación) del 2014. También fue seleccionado el Dr. George Alexiou, de Grecia, quien realizó su capacitación en Boston. La verdad, no lo creía.

“Luego de los trámites pertinentes aquí y allá, se acordó que fuera al Nicklaus Children’s Hospital, anteriormente Miami Children’s Hospital, bajo la tutela del Profesor Sanjiv Bhatia. Fui con tres objetivos que fueron cumplidos: indagar sobre lo expuesto en mi tesis doctoral, la endoscopia de estos días, y la cirugía en casos de epilepsia, algo desconocido para mí. Ese es el centro del sur de los EE. UU. relevante y con muy buenos resultados.

“Regresé a finales de diciembre con mi Certifícate of Achievement, por el International Treveling Fellowship in Pediatrc Neurosurgey, firmado por Sanjiv Bhatia, M.D., Fellowship Program, Director, Division of Pediatric Neurogical Surgery, del Nicklaus Children’s Hospital y quedó registrado en la revista Pediatric Short Cuts, en la que hay una sección destinada a la Neurocirugía Pediátrica.

“Allá fui muy bien acogido. Trabajé y estudié como si estuviera en el primer año de la carrera; el horario comenzaba a las seis y 15 de la mañana y terminaba a las siete de la noche, así durante los tres meses, todos los días en el salón de operaciones y como resultado de mi desempeño me obsequiaron con la última bibliografía del año 2015 de la Neurocirugía Pediátrica en los Estados Unidos, libro que costaba 500 dólares, y me lo dedicaron, me enseñaron todo, sin reservas. Fue provechoso, no tuve barreras ni límites en el aprendizaje y fueron, además, cariñosos.

“Con vista a que avancemos me donaron un equipo para la Neurocirugía, que cuesta miles de dólares, mediante las asociaciones de solidaridad con nuestro país. Cumplieron cada detalle para, incluso, pagar su importación. Rompieron el bloqueo”.

El Profesor Montejo da fe de que en ese centro sus profesionales son apasionados en servir a los niños y sus familiares, se apoyan mutuamente, fomentan un ambiente afectuoso, saludable y seguro, son responsables y colaboradores.

—A partir del regreso, ¿qué se propone?

— Seguir con mi intenso trabajo, con sacrificio, estudiar siempre, aplicar hasta donde pueda lo aprendido, enseñarlo a mis residentes, todo en beneficio de la salud de los niños que acudan a nuestro servicio.

El Dr. José Montejo Montejo, es Profesor Auxiliar de la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de Camagüey, especialista de 2do. Grado en Neurocirugía, Master en esa especialidad y aspirante a Doctor en Ciencias. Es jefe del servicio de Neurocirugía del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, que acoge a pacientes desde Las Tunas hasta Ciego de Ávila, y parte del pasado año a Sancti Spíritus, y mantiene la jefatura del Grupo Provincial de Neurocirugía y miembro de la Federación Latinoamericana de Neurocirugía Pediátrica.

En el 2002 estuvo en un evento científico en los EE.UU y en Puerto Rico y en hospitales de ambos territorios, participó en un Curso de Neurocirugía Pediátrica, en Costa Rica, en el 2013 impartió una conferencia en el Congreso Latinoamericano de Neurocirugía en Pediatría, en Cartagena de Indias, Colombia, pero quise saber más.

 —Vamos un poco atrás, ¿cuándo, dónde nació y estudió?

—El 1ro. de enero de 1956 en la Maternidad, de esta ciudad. Luego me llevaron a Las Piedras, una zona rural que pertenecía al municipio de Nuevitas y ahora al de Minas (cerca de Redención). Allí pasé mi infancia hasta los nueve años, con mi tercer grado terminado, ya ordeñaba vacas, eso y cortar caña era lo más visto hasta ese período de mi vida. Mi madre me mandó para la ciudad con su hermana mayor, para cursar el cuarto grado en la antigua escuela primaria Alfredo Álvarez Mola. Después pasé a la Carlos Rodríguez Careaga a terminar es enseñanza. Los estudios secundarios los recibí en la antigua Pedro Martínez Brito, hasta 10mo. Grado. Mi familia creía que estaba enfermo, porque leía por los rincones”, y sonríe al recordarlo.

“El Preuniversitario lo empecé en el Álvaro Morell Álvarez, el del Casino como le decimos, y al abrir las escuelas en el campo me fui a realizar el último año a Ciego de Ávila, que se llamaba igual, Pedro Martínez Brito. Por eso soy bachiller de esa provincia, que antes pertenecía a Camagüey".

—¿Por qué médico?, ¿algún referente especial?

—Desde niño quise serlo, sin referente alguno. Mi padre (ya fallecido) era ordeñador de vacas y mi madre, que tiene 89 años, ama de casa. Cuando ordeñábamos, por encima estaba el corredor aéreo y miraba los aviones y me decía, esto no es para mí, tengo que montarme en uno así algún día. Mi padre pensó que no podría lograrlo, más adelante me entendió y él y mi madre me ayudaron y apoyaron en todo. Soy el primer profesional de mi familia. Me esforcé mucho. Al terminar el bachillerato, de 90 plazas otorgadas para Medicina en tres preuniversitarios, conseguí la mía. Pasé a la Universidad de Oriente porque las Ciencias Básicas, que son los dos primeros años no se hacían aquí.

—¿Cómo llega a la Neurocirugía?

—Desde el primer año de la carrera comenzó mi inquietud por las ciencias neurológicas. Recibíamos los estudios del sistema nervioso, tanto central como periférico, y era muy difícil. Se sabe de la complejidad del cerebro y digo con modestia que fui de los pocos estudiantes en obtener 100 puntos. Allí me di cuenta de mi verdadera vocación. De una manera muy particular me perseguía la posibilidad de ser Pediatra, siempre lo rechacé y al final, sí, soy Neurocirujano, y en Pediatría. Este fue un regalo que me dio la vida.

“La vida me ha ido poniendo en el camino lo que tocaba en el momento adecuado. Nunca estuve solo, el doctor Enrique Mendoza fue mi mano derecha, la izquierda, mi cerebro, todo, fue un padre más. Perdona, pero me emociono —y tuvo que reponerse—. Me quedé solo aquí, no es como ahora que hay alumnos, residentes y él nunca me abandonó, cuando tenía que operar venía, me llamaba, mi formación fue a su lado hasta que él determinó podía valerme por mí mismo, y por un tiempo considerable y siempre con su intención de enseñarme todo lo que él sabía, sin reservas. Es algo que le debo y no olvidaré jamás”.

—¿Y de su familia creada más adelante?

—Acerté al elegir a Bertha como mi esposa; es muy consagrada a la familia, una gran trabajadora, licenciada en Enfermería y profesora de la Universidad Médica, es una excelente profesional. No hemos descuidado a nuestros hijos, mi hija está en la recta final del Instituto Superior de Arte (ISA), como instrumentista del Tres; y el varón, de 16 años en la Escuela Vocacional Máximo Gómez, en el grado 11.

El segundo de izquierda a derecha, acompañado de parte de su colectivo.

“No puedo dejar de mencionar esa otra familia que es mi colectivo de trabajo que también ha puesto su mano en mí. Tengo una integración muy linda aquí. He tenido profesores, neurocirujanos, compañeros y amigos, sin olvidar a los buenos alumnos, residentes de esta especialidad. Tuve a alguien que comenzó conmigo, y ya fallecida, Flora Forestal, una excelente enfermera y era mi espalda, cuando estaba solo aprendió mucho de la Neurocirugía como enfermera, fue una máxima expresión en su desempeño; y hoy está la licenciada Caridad Camejo Martínez, suficiente, dedicada y muy profesional; el Dr Isael Olazábal, quien se queda al frente cuando no estoy, o sea, tengo la retaguardia cubierta”.

Conocemos de otras tareas que ha desempeñado a través de los años sin impedir su desempeño científico, incluso, aún es delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular y preside su comisión de Salud, Deporte y Comunales, algo que según sus propias palabras: “Lo hago con orgullo y con el mismo amor que le impregno a todos mis empeños”.

Doy crédito a sus palabras por mi propia experiencia. Una caída de mi hijo desde lo alto de una escalera en su escuela, poco antes de cumplir los 10 años le originó una conmoción cerebral y estuvo ingresado en el hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña. El Dr. Manuel Oliva y su esposa Teresita, se dieron a la tarea de avisarle al Dr. Montejo que andaba por Las Piedras visitando a sus padres, estaba de vacaciones. Ese día regresó en la noche, y puedo decir que nunca me sentí sola, él se mantuvo al tanto, nos visitaba y revisaba a mi hijo a menudo, luego lo siguió en consulta. Tampoco lo olvido y se lo agradeceré mientras viva.  

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui) 

Fotos/Leandro Pérez Pérez

Primera intervención quirúrgica de su tipo en Cuba

Primera intervención quirúrgica de su tipo en Cuba

En la foto los doctores Erick, Gretel, Miguel y Mario, se despedían de Héctor David (al centro), cuando se iba a su casa en el municipio de Najasa, de Camagüey, Cuba.

Héctor David Pons Martínez, de 43 años de edad y residente en el municipio de Najasa, padecía de un gran tumor benigno del mediastino, con una porción en el canal raquídeo (médula) y otra en el interior del tórax y esa ubicación lo situaba como de alto riesgo. Él refería dolores en la espalda que irradiaban hacia el lado izquierdo. Fue el primer caso registrado en Cuba al ser beneficiado con esta intervención quirúrgica, realizada en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de la ciudad de Camagüey, Cuba.

De acuerdo con los datos ofrecidos por la Doctora en Ciencias Médicas Gretel Mosquera Betancourt, especialista en Neurocirugía, el paciente fue examinado por un grupo multidisciplinario integrado por Radiólogos, Cirujanos, Ortopédicos, Neurocirujanos y Anestesiólogos, apoyado por exámenes complemantarios como la Resonancia Magnética (RM) y Tomografía Axial Computarizada (TAC). Se le detectó un neurofibroma mediastinal, el que estaba intradural y extramedular.

Después de estudiado el caso, los expertos decidieron llegar a esa lesión en forma de reloj de arena de manera combinada para su exéresis, primero mediante el abordaje posterior raqui-dorsal a nivel de la raíz de la tercera vértebra dorsal, esto en manos de los neurocirujanos, los doctores Gretel, Sergio Silva Adán y Róger Téllez Isla, y el ecuatoriano residente de cuarto año Joffrei Estuardo Portilla; en un segundo momento los ortopédicos doctores Erick H. Hernández González y Mario Guedes Consuegra tuvieron a su cargo la fijación de la columna dorsal.

En un tercer paso de la intervención quirúrgica, con una duración de casi ocho horas, los cirujanos extrajeron la porción mediastinal por una entrada póstero-lateral izquierda y fueron estos el Doctor en Ciencias Médicas Miguel E. García Rodríguez y el doctor Raúl Koelig Padrón, todo con el paciente bajo condiciones de hipotermia, cuyo responsable fue el doctor Leslie Carmenates Baryala, especialista en Anestesiología y Reanimación.

Héctor David, a punto de irse a su hogar ya acompañado de sus familiares más cercanos, recordó que la compleja cirugía fue realizada el 3 de noviembre último. Él agradece a todos de una manera muy especial, dijo que el trato había sido maravilloso, tanto de los ya mencionados como de aquellos que lo recibieron en la Sala de Politraumatizados al término de la operación. Él trabaja en el sector de la Salud, precisamente en el mantenimiento de los equipos de electromedicina, y con una sonrisa imposible de esconder aseguró: “Me voy muy contento”.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto/Otilio Rivero Delgado

Por la vida y la unidad entre humanos

Por la vida y la unidad entre humanos

Hasta hoy 23 de octubre y desde el 21, la playa de Santa Lucía, de Camagüey se convirtió en un hervidero de experiencias, ideas, ciencia y mucho amor y apego a la vida cuando sesionó el XVI Encuentro Nacional de la Línea de Apoyo a Personas que viven con VIH/sida (LAPVV).

Dentro de ese contexto los especialistas, delegados e invitados celebraron el VI Encuentro Nacional de Mujeres Seropositivas y el IX Encuentro Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes afectados por el VIH/sida, todo con sede en el hotel Club Santa Lucía, ambiente más que propicio para la ocasión.

En ese entorno se presentó una Feria de Conocimiento “Aprendiendo y Compartiendo”, todo en pos de avaluar el trabajo realizado, mediante la identificación de retos y buenas prácticas y acordar acciones rápidas con vista a perfeccionar la prevención y elevar la calidad de vida de quienes viven con VIH.

POR CUBA…

La doctora María Isela Lantero, jefa del Programa Nacional de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)/VIH/sida, dejó clara en su intervención cuáles eran los desafíos y retos en Cuba, un país donde la prevalencia del VIH/sida no es tan elevada; sin embargo, la tendencia es al aumento lento y mantenido.

Desde el primer caso detectado, la nación cubana reporta 23 631 personas con VIH y 8 950 casos sida. Actualmente hay 19 599 vivos (la mitad registrados en la capital), de los cuales14 081 están bajo tratamiento, el que reciben de manera gratuita. Además los exámenes para la detección de nuevos infectados ascendió a más de dos millones en el 2015, cifra al cierre de septiembre último, y con el mayor aporte entre los hombres que mantienen sexo con otros hombres (HSH).

De acuerdo con las metas de la OPS para el 2020, conocidas como 90/90/90, encaminadas a aumentar al 90 % la proporción de personas con VIH que conocen su diagnóstico, en la que Cuba ostenta ya el 93 %; elevar al 90 % aquellas bajo tratamiento antirretroviral —al 85—; y a que el 90 % bajo tratamiento tenga carga viral suprimida —al 75—, esta última en la que debe afianzarse más los esfuerzos.

La oportunidad resultó propicia para repasar las experiencias de trabajo y sostenibilidad de la validación de la Eliminación de la Transmisión Materno Infantil y la sífilis congénita en Cuba, única nación en conquistar tan loable resultado, reconocido mundialmente a finales junio.

OTRAS MIRADAS…

La conferencia referida a: Determinantes sociales, grupos clave y autoestima, estuvo a cargo del doctor Carlos Cortés, asesor técnico principal del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien destacó que las personas más afectadas por la epidemia a nivel mundial son precisamente las desprotegidas desde el punto de vista social. Mencionó como criterios importantes el que en Arabia Saudita, por ejemplo, se aplique la pena de muerte a los homosexuales; el que en 63 naciones mantener esa orientación implique un delito; y en otras 80 de África y el Caribe constituya un crimen.

La marginación de individuos que pertenecen a esas minorías y que sean estigmatizados desde cualquier punto de vista y se les dificulte el simple acceso a ser feliz, fue calificado el Dr. Cortés como un ambiente hostil que atenta contra los derechos humanos.

Entre los determinantes sociales se refirió a que se desenvuelven, en una gran mayoría, entre los de menos acceso a la educación, más pobreza, al desempleo y servicios médicos limitados.

Santo Rosario, director ejecutivo del Centro de Orientación e Investigación Interna (COIN), con el slogan: Educando por la Vida, de República Dominicana, expuso experiencias de su país acerca de las personas que viven con VIH/sida, quienes alrededor del 83 % refiere haber sufrido violencia durante la niñez y adolescencia.

El llamado observatorio de derechos humanos fue catalogado por él como un modelo de buenas prácticas, juntamente con el Estado porque se trata de que: “Queremos un mejor país”, apuntó.

Recomendó tratar con ética a esas personas que viven con VIH, llegar a las mujeres para protegerlas antes de ser infectadas y sobre todo en edad fértil, pues están en riesgo ante parejas que son bisexuales.

Cuando se acude a la prevención se asegura el futuro, ese que no puede ser comprometido por errores humanos, o sencillamente, producto de discriminar a otros.

La mujer, dijo, tiene las de perder hasta ante una gripe. Ella sigue en sus tareas, mientras que si es el esposo es quien enferma, sucede todo lo contrario, lo cual constituye violencia de género igual.

El XVI Encuentro…, todo un canto por la vida y la unidad entre los seres humanos, cerró con la esperanza de que en el próximo el discurso sea mucho más alentador y con la mayoría de los retos vencidos.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Otilio Rivero Delgado

Más del Congreso: “Para eso estamos los médicos”

Más del Congreso: “Para eso estamos los médicos”

Varias veces nos habíamos cruzado por estos días en el Centro de Convenciones Santa Cecilia, de Camagüey. Como sesionaba el XXVI Congreso Internacional de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología allí, no representaba alguien con razones particulares, para mí era un delegado más, todos con su importancia, por supuesto. Pero resulta que en el salón plenario el Profesor Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras, director general del Complejo Científico Ortopédico Internacional Fran País, de La Habana, lo llamó y lo instó a sentarse a su lado con especial deferencia.

Se trataba del Doctor Ricardo Martínez Llizo, Clínico-Intensivista del hospital capitalino, invitado a la cita por el también presidente de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología y del Comité Organizador de esta reunión de expertos. Lo presentó con admiración, cariño y mucho respeto. Es un hombre que ofreció sus servicios durante tres años en la República Bolivariana de Venezuela y disfrutaba de sus vacaciones cuando:

"Estuve de visita en mi hospital y al llegar a casa mi familia me esperaba con la noticia de que el Profe Álvarez Cambras me había llamado. Pensé varias cosas, pero no imaginaba el porqué. Al otro día fui a verlo y tuve que esperar bastante, él estaba consultando.

"Cuando hablamos me dijo: ’Están solicitando médicos intesivistas para ir a enfrentar la epidemia de la fiebre hemorrágica por el virus del Ébola en África Occidental, ¿estarías de acuerdo en ser uno de ellos?’, y enseguida me ofrecí, de ahí salí para la Oficina de Colaboración a hacer los trámites y enseguida me mandaron para el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí".

—¿Estaba consciente del peligro que correría su vida?

—Por supuesto, para eso estamos los médicos, además nos prepararon muy bien, primero en el Instituto y luego por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a nuestra llegada a Liberia. Soy disciplinado y eso era lo primero a tener en cuenta. El jefe de nuestra brigada médica consiguió unirnos de una manera muy especial, nos cuidábaos los unos a los otros, fue una experiencia única.

"Allá alternamos con personas de otras naciones que también ayudaban, como profesionales de la Salud o por el ejército, aunque a la zona roja, la de más peligro, solo entrábamos los cubanos a cualquier hora del día o de la noche y le hacíamos de todo a los enfermos por salvarlos".

—¿Luego de esos seis meses y distante geográficamente de aquel entorno, qué es lo más recordado por usted?

—Lo primero es que salvamos alrededor de 50 vidas, pero no puedo olvidar que vi morir familias enteras; otras que solo quedaron los niños, desamparados, luchábamos contra un enemigo invisible, y hablo así en plural porque me refiero al colectivo, esa tarea no es de uno solo. Tuvimos la alegría de que en nuestra brigrada no enfermó nadie, ni siquiera de otras dolencias que abundaban, como la malaria y fue el primer país en controlar tan agresiva epidemia.

Este hombre, de pequeña estatura, mas con un corazón inmenso, tiene 55 años de edad, es jefe del Servicio de Cuidados Intensivos del Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País, de ahí el orgullo que siente por él su director.

Con esa sencillez que subió a la presidencia y me dedicó estas palabras después, en las que dijo sentirse complacido por cumplir ese compromiso de salvar vidas humanas y regresar sanos a la Patria, agradeció el gesto del Profesor Álvarez Cambras de invitarlo a este Congreso en su 26 edición.

Autora: Olga LIlia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Pinceladas del Congreso: “Me encuentro a una ciudad restaurada”

Pinceladas del Congreso: “Me encuentro a una ciudad restaurada”

En la foto, la doctora Celia y el ingeniero Paolo, en su stand en el Centro de Convenciones Santa Cecilia, de Camagüey.

Si digo que sé algo de Medicina, y en especial de la Ortopedia y la Traumatología estaría mintiendo. Lo que sí aprendí por estos días es que hay muchas, pero muchas personas en el mundo empeñadas en mejorarles las vidas al prójimo en este campo.

El informar día a día lo que ocurría en el XXVI Congreso Internacional de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología, en Camagüey, Cuba, no da toda la posibilidad de describir lo vivido. Hay que redactar rápido, entregar y publicar en nuestro diario, que hace algunos años es en soporte digital. El impreso, una vez por semana: el sábado

El paso de los años trae consigo experiencia y eso ocurre en todos los fenómenos de la existencia humana; es por eso que en la Feria concebida dentro del entramado del cónclave firmas de empresas extranjeras y cubanas encargadas de producir instrumentales quirúrgicos, tecnología y dispositivos mecánicos empleados en la rehabilitación de los pacientes de cualquier edad, encontráramos stands, que parecían, al menos para mí, tan neófita en el asunto, que exhibían “aparatos”, y no lo digo así de manera despectiva, todo lo contrario, de ciencia ficción.

O sea, ya la Ortopedia y la Traumatología —y en el resto de las especialidades médicas tampoco— no se concibe sin la apoyatura de tales artificios, todos para realizar cirugías menos invasivas, o inmovilizar las partes afectadas en el tiempo justo sin la más mínima demora, en fin, para que el paciente sufra lo menos posible y se recupere y reinserte a la sociedad rápidamente.

Me extasié en cada uno de los stands, y por razones equis, disfruté de una conversación que dio pie a la mía. Era la doctora Celia Cordero, consultante de CEPAMED, una empresa radicada en Panamá. Era tal su vehemencia, no solo por exponer las bondades de lo que traían, sino por tratar de beneficiar a Cuba que llamaba la atención.

Al intercambiar las primeras palabras supe el porqué, es cubana. Esa compañía está presidida por el ingeniero Paolo Mauti, su esposo, y ambos aseguran que cumplen con su slogan: “La calidad de nuestros productos siempre supera el precio”.

El pretexto de nuestra conversación estuvo signado por opiniones que la doctora Celia ofrecía, las cuales me confirmó: “Desde el 2008 a la fecha asisto cada año a los congresos de Cuba-Italia de cirugía en general, lo mismo celebrados en este país que en otros, y para mí, este de Ortopedia y Traumatología, el que estamos viviendo ahora en Camagüey, ha sido el mejor de todos.

“Esta edición 26 de Ortopedia... superó nuestras expectativas y tomo como referencia los anteriores. La organización es de excelencia, nos tratan muy bien y qué decir de Camagüey, me encantó. No la conocía y me encuentro a una ciudad restaurada, a cargo de la Oficina del Historiador, todo con un gusto muy especial”.

CEPAMED es una empresa panameña que dentro de su objeto social incluye el sector de Salud, o sea, comercializa sus producciones en todas las especialidades médicas y representa a 26 fábricas europeas. Desean expandirse por otras naciones latinoamericanas, pues hasta ahora solo están en Panamá, Ecuador y Cuba.

Autora: Olga Lilia Vilató (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Camagüey: capital del Congreso Internacional de Ortopedia y Traumatología hasta hoy

Camagüey: capital del Congreso Internacional de Ortopedia y Traumatología hasta hoy

Una semana de intercambio de conocimientos y de estrechar vínculos profesionales transcurrió en la ciudad de Camagüey, Cuba, Patrimonio Cultural de la Humanidad, hasta hoy, al quedar clausurado el XXVI Congreso Cubano de Ortopedia y Traumatología en el teatro Principal citadino con una conferencia del Profesor Doctor Rodrigo José Álvarez Cambras, presidente del comité organizador de la cita.

El tema abordado por el Presidente de la Sociedad Cubana de esa especialidad y director del Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País, de La Habana, institución de referencia a ese nivel, estuvo vinculado con una exhaustiva actualización acerca del uso de la fijación externa en patologías y traumas, ocasión en que aseguró las bondades de su manejo en casos de fracturas abiertas en general, politraumatizados, en afecciones producidas por desastres naturales y la guerra, precisamente por la rapidez en que las personas pueden ser trasladadas o evacuadas, avalado con una importante cantidad de pacientes atendidos por él y su equipo médico, todos, como apuntó en su intervención, a favor de Cuba, su pueblo, los latinoamericanos y quien lo necesite en cualquier parte.

Los fijadores externos RALCA, por su nombre, están patentados en 22 países, con la inclusión de los europeos y los Estados Unidos de Norteamérica, porque con las variaciones y avances que el Profesor Álvarez Cambras ha ido dando a estos aditamentos sobresale su valía, debido a que la calidad de vida de los enfermos da un giro positivo en su beneficio.

Durante esta jornada final también se presentó una semblanza sobre la fructífera vida vinculada a la rama de la Medicina y de la vida toda del eminente experto Álvarez Cambras, escrita por su colega Mario Armando Castellanos, presidente de la Federación Mexicana de Colegios de Ortopedia, quien lo calificó como “un médico del mundo”.

El doctor Luis Oscar Marrero Riverón, presidente del comité científico de Ortopedia 2015 dio a conocer al plenario alrededor de diez conferencias premiadas; más de cinco carteles en formato digital; tres en el tradicional; una discusión de caso; el stand de mejor diseño el CCOI “Frank País”, de Cuba; y como el más visitado, el FH Orthopedics, de Francia.

En las palabras de clausura el Profesor Álvarez Cambras mostró satisfacción por el desarrollo del cónclave y agradeció a las autoridades, entidades de la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe, una de las cinco ciudades cubanas que puede lucir una historia de más de medio milenio y de manera particular a quienes laboran en la Oficina del Historiador de la Ciudad y sus dependencias, como lo es el Centro de Convenciones Santa Cecilia, su sede permanente, que acogió desde el 21 de septiembre a especialistas de México, Canadá, Francia, España, Italia, Alemania, Martinica, Angola, Japón, China, Panamá, Estados Unidos, Argentina, República Dominicana, Perú, Ecuador y Cuba.

En ese contexto se efectuó la feria comercial con la participación de 17 firmas expositoras nacionales y foráneas, sobre la manufacturación de instrumentos y dispositivos quirúrgicos con las principales novedades tecnológicas destinadas a la Ortopedia, la Traumatología y la Neurocirugía en el orbe.

Se anunció el Congreso de Ortopedia y Traumatología, en su edición 27, para los días del 19 al 24 de septiembre del 2016 en Varadero; y en ese mismo escenario el Primer Congreso Mundial de Fijación Externa, y con especial énfasis el Profesor Álvarez Cambras instó a los allí presentes a transitar por la utilización y práctica de los fijadores externos para que sean muchas y buenas las experiencias a presentar en el venidero encuentro científico.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Cortesía de Rodolfo Blanco Cué