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Evitar los criaderos, no hay otra opción

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La consulta de hoy está a cargo del Dr. Carlos Díaz Leal, especialista en Epidemiología y jefe del departamento de Salud Comunal del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología (CPHEM), y Profesor Instructor, con una amplia visión y acierto acerca de la situación higiénico-epidemilógica que circunda nuestros días, por ser un estudioso empedernido y colaborador internacionalista en Angola, Cabo Verde, Venezuela, Guatemala y Bolivia.

—¿Cómo caracteriza la situación epidemiológica mundial?

—Por la reemergencia de algunas enfermedades sobre las que hubo control por años y en las últimas décadas se han disparado, como el cólera, el Zika, y otras no conocidas que son las llamadas emergentes, prácticamente nuevas como el Ébola, porque algo que surgió en décadas del siglo pasado es poco tiempo y además estaban limitadas en territorios muy específicos de un continente; sin embargo, ahora la tendencia es a diseminarse y de hecho esta llegó a los Estados Unidos de Norteamérica y Europa.

“En Las Américas se había pronosticado la aparición de algunas enfermedades y una de ellas era el dengue, que en 1981 se produjo la epidemia en Cuba, época en que estaba muy limitado en una pequeña franja de Venezuela y algunas islas del Caribe y nos afectó porque se introdujo deliberadamente y teníamos una elevada infestación del mosquito Aedes aegypti, su agente transmisor. Ya habíamos padecido una epidemia en 1977, sin grandes consecuencias y se introdujo una nueva cepa del dengue. Cuando la persona se infecta con una diferente a la ya sufrida los riesgos de complicación aumentan.

“También enfrentamos la fiebre del Zika, es imposible identificar todos los casos infectados que entran al país, porque uno de cada cinco presentan síntomas. Las embarazadas que vienen de sitios con reportes de la enfermedad sí son seguidas de manera muy especial porque hasta pasadas las 30 semanas de gestación es que se conoce si el feto viene con microcefalia, algo que se estudia por la cantidad reportada al unísono. Estas interrupciones de embarazos se harían tardíamente, si la gestante lo decide y aun así se solicita la autorización al Ministro de Salud Pública”.

—¿Cuáles son los motivos de ese pronóstico de aumento de dengue en la región?

— La infestación por Aedes aegypti aumentó, ya en estos momentos su área de infección va desde el paralelo 35 latitud Norte, hasta el paralelo 35 latitud Sur, o sea, desde el Sur de los Estados Unidos de Norteamérica, hasta Argentina, casi llegando a la Tierra del Fuego, con la tendencia a continuar su expansión.

—Pero, ¿y cuáles las causas?

—Los cambios climáticos influyen en que este mosquito y otros vectores se reproduzcan; las crisis económicas, más en aquellas naciones en vías de desarrollo y no tienen suficientes recursos para mantener los programas de control, estos se pierden y esas acciones son necesarias; también las migraciones debido a los conflictos bélicos o por dificultades económicas, van hacia otros países y dentro de los suyos de las zonas rurales a las urbanas, que originan los barrios suburbanos, como vemos los Cerros de Venezuela, las favelas de Río de Janeiro y todo eso ha dado lugar a las megaciudades, que tienen más de cuatro millones de habitantes, con una cantidad enorme de barrios suburbanos donde no cuentan con los sistemas básicos de saneamiento y las personas no mantienen hábitos higiénicos adecuados y todo eso da lugar a la aparición y establecimiento de enfermedades de este tipo.

— ¿Puede ser que estas personas traigan las enfermedades en sangre?

—Por supuesto, por eso la tuberculosis y la lepra, por solo citar estas, son enfermedades que están hoy en Europa.

—Cuba no está exenta de estos problemas de salud, ¿cómo calificaría, por orden de prioridad, para mal, estos padecimientos?

 

—El dengue es la más importante de estas enfermedades virales transmitidas por artrópodos, como sucede igual con los síndromes febriles del Zika, la Chikungunya, la fiebre amarilla, todas estas por mosquitos y muchas por el Aedes aegypti, y la fiebre del Nilo Occidental que no nos ha llegado aunque la hemos tenido cerca y la traen las aves migratorias y el contagio viene por el Cúlex, ese mosquito corriente que tenemos y pensamos que es inofensivo.

“Además de ser el dengue la más extendida, con la excepción de la fiebre amarilla, es la más mortal. Lo tenemos en la región de Las Américas, en Asia, ya en países europeos, y en los Estados Unidos ha habido brotes”.

—¿Dónde hay fiebre amarilla?

—En Angola. Esta enfermedad azotó a la humanidad y a Cuba hace mucho, y gracias al Dr. Carlos J, Finlay, se implementaron los programas y en el siglo XX lograron erradicarla de Las Américas y en el mundo, aunque con algunos focos, sobre todo en zonas selváticas donde se mantiene el virus circulando en los primates, y transmitido por el Aedes Haemagogus, pero si el hombre visita un lugar así y regresa a la ciudad donde está el Aedes aegypti ocurre lo de Angola, hay un brote urbano, y hasta hace unos meses estaban comprometidas tres ciudades importantes, entre ellas Luanda.

“Por lo que debemos estar alertas y adoptar medidas de control. El personal nuestro que viaja donde hay fiebre amarilla es vacunado, es la única con esa posibilidad, muy efectiva y duradera, y ya el Ministerio de Salud Pública está adoptando medidas para exigir a todo aquel que venga de estos lugares lo haga inmunizado.

“Hace unos años apareció la Chikungunya, conocida desde hace mucho, pero limitada también a algunos territorios y ahora se multiplica hacia donde mismo hay dengue y su agente transmisor que es el Aedes aegypti. No produce tantas muertes como el dengue, pero afecta severamente el sistema osteomuscular, sobre todo articular, provoca invalidez por un tiempo prolongado y otras lesiones irreversibles y puede ser letal, fundamentalmente en los ancianos.

“Más recientemente apareció el Zika; se conoce desde el siglo pasado con casos reportados en África, actualmente diseminada en Oceanía, en las islas del Pacífico, en la Isla de Pascuas, en Chile, hasta llegar a Brasil y otros países del continente. Ha habido mucha alarma porque se confundía con las anteriores, pero lo que más llamó la atención fue la aparición de una cantidad inusitada de malformaciones congénitas, en este caso la microcefalia (anomalía consistente en un desarrollo insuficiente del cráneo, a menudo acompañado de atrofia cerebral) de madres que la habían padecido. Todavía no demostrada la causa; no obstante, el virus se ha aislado en el líquido amniótico, en el cordón umbilical y en tejido de fetos muertos, lo que hace seguir sospechando, pese a que también se produce por otros virus como el dengue o hábitos tóxicos durante el embarazo, al fumar o ingerir bebidas alcohólicas.

“Otra dolencia que al parecer está asociada al Zika es el Guillain Barré, está en estudio. Es un problema de salud grave que ocurre cuando el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario) ataca parte del sistema nervioso por error. Siempre lo ha habido debido a infecciones virales de los virus o bacterias, ahora con un aumento en correspondencia aparente en los casos Zika”.

—¿Cuál es la mayor debilidad que tenemos en Cuba para enfrentar estas enfermedades?

—Sin lugar a dudas, los elevados índices de infestación y por eso actuamos en consecuencia para reducirlo.

—¿Cómo en el ’81 acabamos con el mosquito?

—No teníamos los problemas económicos de hoy. En la epidemia de 1977 tuvimos 700 mil casos en el país y no pasó de ahí; en el ’81 hubo 157 muertos, de estos 101 niños y la gente cooperaba mucho, había percepción del riesgo. Ahora es diferente, ha cambiado el tejido social, las indisciplinas han proliferado, se ha deteriorado el medio ambiente y no pocos problemas del período especial están aún.

—¿Podremos bajar el índice de infestación a lo requerido?

—Sí, y no es la fumigación lo que resolverá el problema, sucede que apelamos a ella porque urge eliminar el mosquito adulto, el que vuela, para evitar la transmisión. La solución verdadera es crear las condiciones para que no se reproduzca el insecto y eso se logra a largo plazo, con la educación de las personas y ellas se cuiden, hay que modificar conductas y modos de vida, todo esto es vital, evitar los criaderos es la única opción. No hay otra solución, más si tenemos en cuenta que es un mosquito súper urbano, es domiciliario, convive con las personas, porque la hembra se tiene que alimentar de la sangre humana.

 

– ¿Tiene fe en lograr todo eso en la población?

 

– Claro que sí. Tenemos la voluntad política, la Salud Pública, la intersectorialidad de los organismos estatales y privados, y la población que está asistida por una Atención Primaria de Salud (APS). A eso le llamamos sostenibilidad, y coincide con la Estrategia de Gestión Integrada que dictó la Oficina Sanitaria Panamericana de la Salud hace mucho tiempo. Esa es la fórmula.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Orlando Durán Hernández

Aclaración necesaria: Esta fue publicada en www.adelante.cu en la sección Consultas Médicas, el 14 de abril del 2016.

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