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Un poquitín de miedo, y con mucho amor...

Un poquitín de miedo, y con mucho amor...

Yusimí tiene 41 años, con ella es muy fácil entablar una conversación y no es la primera vez que la entrevisto. Su compleja historia comenzó a los 15 años cuando sus riñones dijeron: “vamos a darte problemas”. El 15 de diciembre de 1995 fue trasplantada en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de Camagüey, Cuba, entonces sin el actual Centro de Nefrología.

No pudo dejar de mencionar a los doctores José Fernández Urquiza y Ramón Romero Sánchez, ambos los cirujanos a cargo. Rememora a médicos, enfermeras, personal de servicio, a todos, que para mí son imposibles de relacionar.

Habla de la Dra. Niria Herrera Cruz, reconocida especialista en Nefrología de una manera muy especial, es como otra mamá que la vida puso en su camino, la tiene a su lado desde los 17 años, y del Dr. José Manuel Rodríguez Fernández, el Ginecobstetra del hospital materno infantil Docente Provincial Ana Betancourt, y quizás los lectores se pregunten: ¿Y qué hace un Ginecobstetra en esta historia?, pues lo cierto es que ella decidió parir y él fue quien la siguió desde el inicio del embarazo. Era la primera vez que se enfrentaba a un caso así.

Luego del nacimiento de Karla del Cerro todo cambió, la adolescente lo quiso así sin proponérselo. Ahora con 14 años, y en 8vo. Grado en la secundaria básica Cándido González, llena de felicidad, de ilusiones y proyectos, está rodeada hasta de los que sentían aquel: “Con un poquitín de miedo”, como creo titulé mi escrito entonces, al que le faltó: “con mucho amor”, y digo que todo cambió porque llegó a este mundo muy deseada, Karla recibe de sus padres y sus abuelos, tanto maternos como paternos mucho, mucho amor, el mismo que reparte a mares.

Su hermanita de 4 años, por parte de su padre Gustavo Ernesto, un buen papá, ocupa un lugarcito muy especial en su corazón. No puedo decir que es expresiva en su hablar, pero sí en su mirada. Ella reconoció la valentía de su mamá, la felicidad que ha recibido de ella, de su padre y de sus abuelos.

Sí fue muy clara en su proyecto de vida, quiere ser médica y si es cirujana mejor. Ojalá para entonces pueda entrevistarla de nuevo. Por ahora Karla disfruta mucho de la música, la que le guste, sea cual sea. Como vive un poco lejos, lamenta no haber disfrutado en vivo de Gente de Zona y con un brillo especial en sus ojos, confesó sentirse enamorada y correspondida.

Antes, el 16 de febrero del 2002, publiqué: Yusimí Valdivia Balmaseda, de 27 años de edad, tuvo el privilegio de tener a su hija Karla Milagros, con 5,2 libras, antes de tiempo, pero bien. Ella confesó entonces: “Me sentía muy bien, y nuestro sistema de Salud me daba mucha seguridad, nunca dudé. Hubo mucha expectativa, tensión, pero la alegría superó todo aquello...El nombre de mi hija lo escogió la Dra. Niria.

El 25 de enero del 2002 tuve a mi hija, por cesárea. No había experiencia de una trasplantada que hubiera logrado tener un hijo después. Los médicos no estaban de acuerdo, así y todo hice un embarazo muy normal, no a término, o sea, la cesárea me la realizaron antes. La niña nació un poquito baja de peso, pero enseguida se recuperó y todo bien”.

Yusimí tiene un halo que la protege. Ella se propone cosas y las consigue. Lo primero fue enfrentar su problema de salud, recibió hemodiálisis durante ocho meses tres veces por semana y después del trasplante se incorporó como cualquiera a la sociedad; estudió Economía en la Universidad y ocupa una plaza técnica productiva en Producciones Varias del Minint, y dice ahora: “Hago mi vida normal, sin limitaciones, me chequean cada seis meses, en la Sala de Nefrología la Dra. Iamara Castro Licea, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, que es muy buena, y la Dra. Niria Herrera Cruz, Nefróloga ahora del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, quien forma parte de mi familia, estuve en sus manos siempre.

Mi vida con mi hija ha sido inexplicable porque todos se oponían y luego todos son muy felices, incluso, ella, Karla, me cuida y está pendiente de mis medicamentos”.

Ella y María Isabel, su mamá, aseguran que no han encontrado otro caso similar en Cuba, y esa abuela me pregunta: ¿Recuerda lo asustada que estaba?; y agrega su agradecimiento a tantas y tantas personas, y las que se han sumado a esa época: “Fíjese que Yusimí tuvo dengue no hace mucho, esa fue otra prueba de fuego para nosotros y el Dr. Fidel Silveira Díaz, jefe de servicio de Nefrología, fue genial; el embarazo fue una decisión de ella, se arriesgó y ganó, pero esto era otra cosa y también salimos airosos. “Sabe que no queríamos que comprometiera su salud con el embarazo y enseguida nos enamoramos de su “barriguita”, ya las queríamos a las dos, fueron meses muy difíciles, y después de Karla nacida qué decirle, ha sido una alegría para la familia toda”.

Como suerte de noticia la abuela materna anunció que ya están en los preparativos para los 15 de Karla Milagros, que serán en enero próximo. Desde ahora auguramos un feliz cumple, no puede ser de otra manera.

Por Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

2 comentarios

Cuqui -

Gracias Nancy, se lo hago saber. Te imaginarás que ya las conozco, ¿viste cuántos años????, y con su hija muy felices todos.
Gracias por entrar, comentar y tus buenos deseos para con ella...

nancy -

que dios la bendiga siempre