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Guyaneses y cubanos unidos por un mismo dolor

Guyaneses y cubanos unidos por un mismo dolor

 No es secreto para nadie que los cubanos somos personas solidarias. Tampoco que un sinnúmero de habitantes de esta pequeña Isla ofrece sus servicios en otras tierras alejadas y con mucho, a personas excluidas por sus propios gobiernos y sistemas sociales. El sector de la Salud puede enorgullecerse de tanta filantropía.

El Dr. Justo de Lara Abad, especialista de Segundo Grado de Cardiología y Profesor Auxiliar, fiel colaborador de este blog es de esos por más de una vez y hoy se encuentra en la República Cooperativa de Guyana, en esta foto hacía uso de la palabra en pleno acto. Desde ese país nos hizo llegar, vía Internet, algo muy especial y así de especial se lo agradezco, y se trata de un recuento acerca de qué ocurrió allí en recordación a las víctimas del sabotaje a la aeronave 455 de Cubana de Aviación, con 73 personas a bordo: 57 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos.

Ninguno de ellos regresó jamás a sus hogares por dos bombas que Freddy Lugo y Hernán Ricardo, asesinos a sueldo, colocaron en ese avión por mandato de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, este último fallecido sin pagar sus culpas y con un título de médico pediatra, ¡qué contradicción!

Digo así porque un médico da vida y alivia el dolor ajeno, nunca es capaz de asesinar y después decir: fueron “infortunados”, así de simple, ante un horrendo crimen que segó la vida de una niña guyanesa de solo nueve añitos que por más que pienso no imagino cuáles serían sus últimas interrogantes y sus miedos. Ese “pediatra” fue uno de los que no la dejó vivir.

Debido a estos días de rechazo pleno a todo acto de terrorismo el Profesor Lara me escribió:

“Los colaboradores cubanos y los guyaneses tuvimos un luctuoso encuentro en conmemoración de nuestros hermanos, tanto los nuestros como los de ellos, junto a sus compatriotas y familiares quienes perdieron también a sus seres queridos. Esta fue una manera de testimoniar el respaldo del Gobierno y pueblo guyanés a tan cruento hecho.

Estuvieron presentes el Primer Ministro de Guyana, Honorable Samuel Hinds, y el Honorable Donald Ramotar, presidente del PPP y candidato presidencial. Se develó una tarja en honor al 35 aniversario del Crimen de Barbados, y de nuestros mártires. El embajador de Cuba en la República Cooperativa de Guyana, Raúl Gortázar Marrero, expresó que la sangre cubana y guyanesa en ese crimen se unió una vez más, y juntos vibramos otra vez al escuchar esas palabras del compañero Fidel Castro pronunciadas en la Plaza de la Revolución José Martí, de la capital cubana, y las cito:

"No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!"

Te añado —abundó el Dr. Lara— que oímos por "Haciendo Radio" la feliz noticia de que nuestro René González ya había hablado con Olguita, su esposa, e iba camino hacia su morada temporal, ya que la suya, la  real, está junto a todos nosotros los cubanos.

Opino, dijo el Dr. Lara, que René salió de la cárcel, pero después de pasar 13 de sus mejores años en una injusta prisión, precisamente por combatir el terrorismo. Decía Olguita que René tarareaba la emblemática canción de Silvio Rodríguez: El Mayor, también emblemática para nosotros los camagüeyanos, o mejor, los agramontinos, que encontramos, como nuestros Cinco Héroes, en Ignacio Agramonte la fortaleza necesaria dondequiera que estemos.

 

Datos imprescindibles:

El avión cubano que explotó en pleno vuelo en el océano traía a 16 esgrimistas del equipo juvenil, con sus entrenadores, técnicos y responsables. Ellos regresaban pletóricos de gloria, tras ganar todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Caracas, Venezuela; sin embargo, no pudieron llegar a su Patria con vida para celebrar el triunfo. Así, porque sí, y como acostumbran a decir estos asesinos: “Estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada”.

Un mensajero de la esperanza en casos difíciles

Un mensajero de la esperanza en casos difíciles

El Profesor Rivero aplica el Heberprot-P a paciente venezolano.

Supe que el doctor Fidel E. Rivero Fernández, Máster en Urgencias Médicas y especialista en Angiología y Cirugía Vascular y en Medicina Intensiva y Emergencias, en ambas de Segundo Grado, camagüeyano y Profesor Investigador del hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, estaba en Venezuela y seguía con éxito lo que aquí comenzó: la aplicación del Heberprot-P en pacientes con úlceras de pie diabético (UPD).

Contacté con él, vía Internet y sin demoras respondió a mi cuestionario. Traté de tratarlo de Usted, mas me fue imposible. Somos amigos de esos que nos tuteamos y no pude fingir. Quise conocer dónde se encontraba específicamente y me respondió:

—Estoy designado en el estado Zulia, ubicado en el occidente del país y su principal ciudad es Maracaibo. Este es uno de los más importantes desde el punto de vista socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela, con una población de 3,6 millones de habitantes, de hecho el mayor del país. Su economía vital es la petrolera y, como se conoce, las autoridades gubernamentales regionales están en manos de la oposición al Gobierno del Comandante Hugo Chávez.

—¿Qué tiempo llevas en Venezuela?

—Desde el 22 de julio del 2008, como parte de una avanzada de especialistas de Angiología y Cirugía Vascular, con vista a cumplir un convenio entre ambas naciones para la atención a personas con úlceras de pie de diabético, y en principio, permaneceré aquí hasta diciembre del 2011.

—Aparte de tu responsabilidad como médico de asistencia, ¿realizas otra función?

—Me dedico por entero a mi especialidad y soy asesor del Programa de Atención Integral al Pie Diabético en este estado. Así formo parte del proyecto de extensión internacional del uso del Heberprot-P en estos pacientes.

—¿Cuál es el universo de personas a tu cargo?

—Se estima que el seis por ciento de la población de Zulia, que es de 3 620 189  habitantes, padece de diabetes, o sea, 181 009 personas; la registrada con úlcera de pie diabético es del 15 por ciento, que serían 27 151 pacientes.

“Aquí se ha puesto en funcionamiento el mayor número de unidades de Atención Integral al Pie Diabético, con un total de ocho, para ofrecerles una considerable cobertura y accesibilidad a los afectados con esta dolencia.

“Las estimaciones epidemiológicas descritas denotan la elevada prevalencia de esta enfermedad aquí; ahora bien, en estos tres años hemos trabajado unidos con profesionales venezolanos de las unidades de la Red Tradicional, que incluyen a hospitales  de gran nivel, como: el Universitario de Maracaibo; el General del Sur, el Coromoto, de PDVSA y otros centros con carácter ambulatorio. Aclaro que es esta la primera misión que concibió la entrada de profesionales cubanos a hospitales de este país”.

—¿Cuántos pacientes has evaluado y tratado con este producto cubano, único de su tipo a nivel mundial?

—Hemos evaluado integralmente y tratado con Heberprot-P a 2 457 pacientes, por ser diagnosticados con úlceras en sus pies de diferentes grados de Wagner, como decimos en el argot médico. De estos 1 973 fueron clasificados como neuropáticos y 484 entre los llamados isquémicos. Algo a resaltar es que observamos un volumen más elevado de personas con este padecimiento y con lesiones más complejas que las atendidas en Cuba.

—¿En qué se diferencian una lesión neuropática y una isquémica?

—La neuropática es aquella que se localiza en la región plantar, en puntos de apoyo que presentan disminución o ausencia de sensibilidad y son las más frecuentes, representan las dos terceras partes de las UPD; mientras las isquémicas se producen por la reducción del riego sanguíneo a los miembros inferiores, son dolorosas, localizadas en los dedos de los pies y de difícil cicatrización.

—¿Utilizas el Heberprot-P en ambos casos?, de ser así, aclárame la media de aplicaciones en cada una de estas situaciones y su eficacia.

—Aplicamos la terapéutica con Heberprot-P en ambas situaciones clínicas de la enfermedad. Como es de esperar la más rápida y con mejor respuesta es en las úlceras neuropáticas, con un promedio de ocho dosis. En las isquémicas requieren alrededor de 13.

—Te has enfrentado a eventos adversos, ¿cuáles son los más frecuentes?

—Los más frecuentes: el dolor en el sitio de la lesión y los temblores, en un 3,4 por ciento. De ahí la importancia de que el paciente esté normo glucémico. De esta manera son reducidas sustancialmente tales situaciones.

—¿Valora la repercusión terapéutica en los beneficiados con el Heberprot-P?

—Por supuesto, y ha sido determinante por la rápida recuperación y curación de los afectados, en tiempos cortos en relación con los registrados con técnicas convencionales.

—¿Cómo se han comportado las amputaciones por esta causa luego de utilizar el Heberprot-P y su impacto social?

—Por debajo del dos por ciento del total de las personas tratadas y hemos logrado reducir considerablemente la frecuencia de amputaciones por úlcera de pie diabético en los hospitales donde desarrollamos el Programa. En el General del Sur, por ejemplo, las amputaciones mayores se encontraban en el 68 por ciento.

“Ha habido una aceptación popular que casi es lo mismo al impacto social, con la diferencia de si son el resultado de pacientes que conocen de los resultados mediante la prensa o por el boca a boca. De cualquier manera la aceptación ha sido altamente positiva, tanto en las consultas de los hospitales y las unidades ambulatorias. Incluso, hemos atendido a pacientes procedentes de clínicas privadas u otras instituciones de diversos estados del país”.

—Publicamos un trabajo juntos aquí, en nuestro Camagüey, cuando este producto estaba en fase de ensayo clínico, ¿recuerdas? ¿Dime si aquella experiencia en tu hospital, el Manuel Ascunce, te ha servido ahora para convertirte en un mensajero de la esperanza en casos tan difíciles como estos?

—Claro que lo recuerdo. Enfrentamos escepticismos, pero se impuso la disciplina en el ensayo clínico y la evidencia científica avala estos resultados. El Heberprot-P revolucionó nuestra visión de la úlcera del pie diabético y sus perspectivas locales de cicatrización.

“Es innegable que los resultados actuales en esta misión están muy vinculados con nuestra formación en la escuela camagüeyana de Angiología y Cirugía Vascular, especialmente del grupo de ese hospital tan querido. Los excelentes logros históricos en la atención de diabéticos con úlceras en sus pies, encabezados por el Profesor Pedro Vejerano García, dirigidos esencialmente a la prevención, posibilitaron la reducción de amputaciones de los miembros inferiores por esta causa hasta un 26 por ciento en hospitalizados en el año 2005, esos eran ya los mejores indicadores publicados en Cuba.

“En el 2007, con la incorporación del Heberprot-P en la fase de aplicación controlada del producto, permitió, junto al trabajo integral anterior, una disminución de las amputaciones mayores en los ingresados por esta causa a un 18,14 por ciento, publicado en la Revista de Angiología y Cirugía Vascular del 2009, y fue el índice más bajo reportado en la literatura nacional e internacional.

“La experiencia acumulada fue imprescindible en la solución de casos muy complejos, cuyo proceso de terapia representó un excelente recurso terapéutico en nuestras manos que demuestra su efectividad aun en este medio y en presencia de diferentes tecnologías de avanzada. Confieso que siento un especial orgullo de mi condición de Angiólogo y Cirujano Vascular camagüeyano”.

—¿Qué ha representado para ti esta experiencia en Venezuela?

—Con independencia de la experiencia que sobrepasa los 20 años en esta práctica profesional, Venezuela ha sido una verdadera escuela por el alto grado de complejidad de las lesiones tratadas.

“También he tenido la posibilidad de consolidar lo vivido a través de estos años en un libro titulado: Pie Diabético. Pautas Actuales de Manejo Práctico, presentado a edición, en el cual se recogen las experiencias de galenos venezolanos y cubanos, particularmente de Camagüey.

—¿Te sientes reconocido por las autoridades sanitarias de ese país hermano?

—Sí, en lo personal recibimos el reconocimiento de las autoridades del Programa de Diabetes de la Dirección Regional de Salud y de las del hospital Universitario de Maracaibo, que es de nivel IV, uno de los más grandes de Venezuela y el mayor del occidente.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Cortesía del entrevistado

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

ONU y las enfermedades no transmisibles

ONU y las enfermedades no transmisibles

En la actual Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) se realiza, por segunda vez en la historia de la organización, un foro de alto nivel relacionado con la salud. El primero, hace diez años, tuvo al SIDA como tema central.

La Asamblea General hace planes para contener las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, el cáncer, las del corazón y cerebrovasculares, la hipertensión arterial y las respiratorias crónicas, a las que cataloga como epidemia catastrófica.

En 2008 esas enfermedades causaron 36 millones de fallecidos, el 63 por ciento del total mundial, de modo que se han convertido en principales causantes de la mortalidad en todo el orbe.

Según un informe de la Escuela de Salud de la estadounidense Universidad de Harvard para el Foro Económico Mundial, el 80 por ciento de estas muertes se presentan en las naciones con ingresos medios o bajos y la mitad afecta a seres humanos en sus años de mayor productividad.

La discapacidad derivada de tales enfermedades y las vidas perdidas colocan en riesgo la competencia industrial del mundo entero.

"La carga de las enfermedades crónicas socava el desarrollo social y económico en todo el mundo", plantea la declaración aprobada por la Asamblea General en el foro sobre salud, al que asistieron gran número de jefes de Estado, ministros y expertos del ramo.

El texto de la declaración deja bien claro que "la prevención debe ser la piedra angular de la respuesta mundial a esas enfermedades".

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, expresó que "si nos unimos, podremos hacer más que sanar individuos: podemos salvaguardar el futuro" y exhortó a todos los países a incrementar sus esfuerzos para evitar "el alto costo que tienen sobre la economía y el desarrollo" estas enfermedades crónicas.

Todos los gobiernos estuvieron de acuerdo en cuanto a la necesidad de definir metas de vigilancia sobre estas enfermedades a nivel mundial, así como sobre sus factores de riesgo, entre los que figuran la alimentación poco saludable, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por solicitud de la Asamblea General de las Naciones Unidas, elaborará los parámetros para dar seguimiento a los progresos en el enfrentamiento a este problema global.

Antes de que finalice el 2012 esa organización deberá preparar recomendaciones sobre metas para todos los países que permitan vigilar las tendencias y evaluar el progreso en cuanto a reducir el alto precio del sufrimiento humano, de las discapacidades y de los fallecimientos prematuros como consecuencia de estas enfermedades en esta batalla donde prima la prevención, y que la directora general de la OMS, Margaret Chan, definió como "una catástrofe en cámara lenta que se extiende a una velocidad pasmosa".

Profesor Consultante y Jefe del Servicio de Endocrinología, del Hospital Docente Dr. Salvador Allende, de La Habana, Cuba, con E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

Una aclaración: Ya fue publicado en Cubahora.cu

Willy

Willy

Por razones ajenas a mi voluntad no pude colocar a tiempo estas memorias tomadas de El caimán sin muela.blogspot.com, publicadas el 29 de septiembre por su dueño Enrique Milanés León, quien con mucha gentileza aprobó que lo hiciera. Como tuve el privilegio de conocer y hasta de entrevistar al Dr. Guillermo Jesús Pardo Camacho (Willy) doy fe de que todo lo que Mila refleja aquí es cierto acerca de su humanismo, amor a un amigo y a sus pacientes.

Milanés escribió:

Conocí a Willy en los tempranos ’80 del otro siglo, cuando los dos estudiábamos en la Vocacional Máximo Gómez y mi grupo, que no era precisamente de los buenos, fue repartido entre varios, lo que hizo que por un curso me cupiera en suerte un muy especial 403. 

Allí me encontré con aquel muchacho casi tan flaco como yo, aquel inquieto incorregible, pelotero de peñas escolares y de salas de estar que defendía a como diera lugar la calidad de un muy bisoño entonces Luis Ulacia.

Una mañana, Willyto se metió a una estación eléctrica de alta tensión, a recuperar una pelota que había bateado, y sufrió un shock que sus amigos creímos definitivo. Pero no solo salió ileso, sino ―nos convencimos muchos― que el trance “recargó” sus baterías. Por ahí comenzó a burlarse de la muerte. Y hubo mucho Willy en muchas partes.

Pasó el tiempo... yo me hice tan solo periodista y él, con el más serio nombre de Guillermo Jesús Pardo Camacho, se convirtió en Doctor en Medicina, especialista en un Grado, y Dos, en Neurocirugía, Instructor, Profesor Asistente, Profesor Auxiliar, investigador y ponente, y quién sabe cuántas cosas. Yo tuve un hijo y él dos ―recuerden que ya he dicho que era un inquieto sin remedio― y para colmo suyo, para calma mía, él terminó cuidando mi columna.

Ya para entonces su larga enfermedad, que nunca llevó con pena aunque suela tener ese adjetivo, le había retado a un duro pulseo que el hombre, más que el Doctor, ganaba no solo en batallas portentosas ―que las hubo― sino en el día a día. Y la muerte se agotaba buscándolo  en las desvencijadas salas de neurocirugía, pero él siempre le llevaba un paso delante, un paciente salvado.

Sus pacientes... Implantaba con ellos la dictadura del amor: les prohibía morirse, por decreto, por si acaso no bastaba con sus curas. Y a veces refrendaba su dictamen con un argumento inexcusable: alguien tenía que regalarle un dulce X que su gusto de muchacho requería. Si algún colega compilara en un texto la Anatomía de Willy, vería en ella las muy magnéticas resonancias del humor y el amor: humor hasta negro, si hacía falta, y amor blanco o transparente... risa y entrega de todos los colores.

Pocas veces se ve a seres así de corajudos. Willy no solo botó montones de veces a la muerte de su sala y le prohibió aparecerse por su casa; también estuvo atendiéndonos desde su cama hasta su último miércoles, hasta que al fin se produjo su partida. Así era él, roble delgado que tuvo la más honda raíz en la familia.

No asombró entonces la multitudinaria despedida que la gente, convocada solo por la gente, le hiciera en el cementerio este jueves. Allí se lloró en ojos de todos los colores y al final, cuando estaba sellada la tapa de su losa,  aguardamos un rato, tal vez esperando verlo de nuevo levantarse como en los días lejanos de la estación eléctrica y preguntar: “¿quién caramba les dijo que me iba?” 

Para dejarlo latir

Para dejarlo latir

Once años nos separan del primer Día Mundial del Corazón, instituido para hacer un momento de parada y reflexión sobre el cuidado de las enfermedades del corazón, el último domingo de septiembre. Ahora el 29 del propio mes, es decir, hoy.

Varias naciones han adoptado el lema: “Un Mundo, un hogar, un corazón”, algo que es una realidad, pero debemos pensar, además, qué hacemos cada uno en relación con las enfermedades del corazón; su prevención y control son cuestiones también importantes.

Las enfermedades del corazón tienen como elemento común el acumular un grupo de calamidades en la vida temprana, que tienen su repercusión cuando estamos en la fase más productiva del ser humano. Durante un tiempo, asimismo, se consideró que este era un problema de los países más avanzados y con mayor desarrollo, mientras la realidad es que el 90 % de los fallecimientos de manera prematura suceden por enfermedades cardiovasculares en las naciones de menos ingresos.

En estos días en la Asamblea General de las Naciones Unidas se debate el “Plan de Acción” contra cuatro enfermedades no transmisibles: las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las dolencias pulmonares crónicas, y cuatro riesgos comunes: el hábito o adicción de fumar, la inactividad física, las dietas no saludables y el uso nocivo del alcohol.

En el Día del Corazón algo importante a considerar es, qué hacemos cada uno de nosotros en relación con estas enfermedades, que pueden ser prevenidas y en las que cada cual tiene que saber poner su granito de arena.

Si razonamos acerca de cómo podemos luchar contra estas en cada una de nuestras actividades, puede ser, incluso, desde el inicio del día, al levantarnos con unos minutos de práctica de caminatas; el disminuir las grasas en nuestra ración alimentaria diaria; el ingerir una dieta saludable, disminuir el consumo de sal e incrementar las frutas y verduras del día; y el consumir más granos enteros. Evitar la adicción del fumar y el consumo excesivo del alcohol. El control de la presión arterial es vital, pues es considerada una “asesina silente”. Al tener en cuenta los tratamientos médicos cada cual debe revisar y mantener el pleno cumplimiento de los medicamentos del día.

Un grupo especial de estos pacientes lo forman los “operados del corazón”, estos que han sufrido una intervención quirúrgica y luego en su accionar cotidiano requieren de tomar los medicamentos indicados; el control de los conocidos como anticoagulantes que reciben, para lo cual hace falta ingerirlos siempre a un mismo tiempo y cuidar la realización de los estudios de control; si las arterias que han sido desbloqueadas o a las que se les sustituyó una obstrucción, no constituyen una preocupación de la persona por el cumplimiento de un estricto control dietético las obstrucciones regresan.

Estos aspectos no podemos considerarlos como un elemento desagradable, sino que necesitamos acercarnos a los cambios de manera consciente y razonada para que no nos parezca algo dañino.

Un dieta sin sal es negativa cuando la comparamos con la dieta con sal; no obstante, si la consideramos como un nuevo sabor, el que necesitamos, no sabe tan mal.

Si la incorporamos a nuestro programa diario de vida la práctica de una media hora diaria de ejercicios, no es algo que consideramos mal.

Hagamos de estos procederes algo cotidiano para una vida más feliz, más sana.

Hagamos que nuestro Mundo, nuestro hogar y nuestro corazón sean felices.

                                “Feliz Día Mundial del Corazón”

Autor: Dr. Justo de Lara Abad, especialista de 2do. Grado de Cardiología y Profesor Auxiliar

Dietas balanceadas o fisiológicas

Dietas balanceadas o fisiológicas

Esta nueva sección: Medicina al día, estará a cargo del Prof. Dr. Alberto Quirantes Hernández, Profesor de Medicina y Jefe del Servicio de Endocrinología, del Hospital Docente Dr. Salvador Allende, de La Habana, Cuba, con E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu Nos parece que así se enriquece aún más el contenido del blog. Por ahora, él será el encargado de mantenernos actualizados con sus temas seleccionados, sin cerrar las puertas a otros especialistas que deseen cooperar. Cuqui

Cuando una persona obesa aprende a conocer las dietas balanceadas, también llamadas de alimentación fisiológica, inmediatamente lo interioriza como el único método realmente apropiado para bajar de peso de forma efectiva y definitiva.

Este tipo de sensata alimentación proporciona al organismo todos los nutrientes imprescindibles para su buen funcionamiento y en las cantidades precisas según edad, sexo, condiciones laborales, estatura, etc. Son las proteínas, los carbohidratos, las grasas, las vitaminas y los minerales.

POR EL MAL CAMINO

Algunos obesos, en su afán de reducir el peso corporal han acudido a dietas fantasiosas y desequilibradas. También a tabletas o a fórmulas extrañas supuestamente milagrosas con el fin de quemar las libras de grasa sobrantes de forma espectacular.

Tras esas amargas experiencias y muchos fracasos y desilusiones por el empleo de métodos inefectivos y hasta peligrosos, se topan con las enseñanzas adecuadas para implementar en sus vidas una alimentación científicamente equilibrada y decididamente muy beneficiosa para la salud.

POR EL BUEN CAMINO

Entonces se educan en un sistema sensato para reducir el peso corporal a una velocidad razonable y con resultados permanentes. Aprenden de los errores cometidos y se comprometen consigo mismo al cambio necesario en cuanto a la eliminación de comestibles engordantes y muy poco nutritivos, volviéndose hacia los alimentos más beneficiosos para la salud.

Cuando cada persona haya llegado a conocer sus puntos débiles en relación a la comida, debe disponerse a combatirlos, adelantarse a ellos con cambios de actividad y evitando las tentaciones.

Las dietas balanceadas son sistemas de alimentación adoptados para toda la vida e implican un verdadero cambio en la forma de vivir en relación con la alimentación.

EN PLENA FAENA

Con un saludable menú no se pasa hambre pues no se ha suprimido ninguno de los alimentos llamados saludables. De ellos se pueden ingerir cantidades satisfactorias y en horarios lo suficientemente frecuente para sentirse lleno y con la tranquilidad de que no se va a engordar.

Se trata de aprender e incorporar conocimientos de lo que hemos llamado una ideología nutricional. Se orienta como bajar de peso siempre siguiendo planteamientos teóricos avalados por la ciencia más moderna.

Es necesario decidir íntimamente si en realidad se desean cambiar los hábitos alimentarios erróneos. Es conveniente confeccionar una lista de las ventajas a obtener con este cambio.

Se deben fijar metas realistas en cuanto a la pérdida de peso. No se puede bajar en quince o veinte días lo engordado en cinco o diez años.

VIDA NORMAL

Una vez aprendidos los secretos de la buena nutrición se pueden ingerir alimentos muy variados y cocinados de manera diferente.
Siempre deben excluirse los productos conocidos con el nombre de comida chatarra. Son aquellos refinados, azucarados o impregnados de grasa. Ricos en calorías y muy pobres en nutrientes esenciales.

En algún momento se puede concurrir a restaurantes, pero siempre que se haga una selección inteligente del pedido.

Una alimentación saludable de ninguna manera implica privaciones, períodos de hambre o sacrificios inútiles y ninguna dieta inteligente y efectiva debe exigirlos.

Autor: Prof. Dr. Alberto Quirantes Hernández

Profesor de Medicina y Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”
Ciudad de la Habana – Cuba
E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

Aclaración: Ya había sido publicado en: 

http://www.nnc.cubaweb.cu

Sensible pérdida en la Oftalmología camagüeyana

Sensible pérdida en la Oftalmología camagüeyana

No lo supe a tiempo. Sentí no acompañar al Doctor Raúl Llera González hasta su sepultura junto a familiares, amigos y compañeros de trabajo. Tuve la satisfacción de conocerlo y constatar desde mi altura cuan sencillo, asequible, educado y culto era ese hombre que tanto hizo y dio por la Oftalmología en esta provincia. No era camagüeyano de nacimiento, pero sí de corazón. Aquí echó raíces familiares y profesionales. El Profesor Llera dejó su impronta y aseguró con su constancia que la Oftalmología en Camagüey llegara a ser, como lo es, un referente obligado, con su insigne: el Centro Oftalmológico Carlos J. Finlay, adscrito al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech.

Aquí reproduzco las palabras de la despedida de duelo

Fallece en la ciudad de Camagüey, el 8 de septiembre de 2011, a los 77 años de edad el doctor y Profesor de profesores Raúl Llera González, nativo del pintoresco pueblo de Rodas, en Cienfuegos, en la casa del médico del pueblo.

Se gradúa en el año 1963 como Doctor en Medicina y forma parte del primer grupo de graduados en renunciar a las consultas privadas e iniciar el servicio social por dos años, es así como llega a nuestra provincia a ejercer su trabajo como médico general y verticalizado en Oftalmología. El doctor Llera no se amedrenta y aun no consciente de su papel histórico comienza a crear los conocimientos de nuestra Oftalmología e inicia la formación de nuevos especialistas, por eso es considerado Padre de la Oftalmología y la docencia post revolucionaria en Camagüey.

En el año 1978 por resolución del Ministerio de Salud Pública y atendiendo a los logros asistenciales, docentes e investigativos se le otorga el título de Especialista de Primer Grado en Oftalmología y en el año 1988 el de Segundo Grado.

Siempre se caracterizó por su constancia en el trabajo y el estudio, respetado por su arte de enseñar, al lado de cada residente, de cada especialista joven, sin preferencias por ninguno, admirado por sus vastos conocimientos reales demostrados en la práctica diaria ante el paciente difícil, fue el apoyo de todos cuando nos enfrentábamos ante dudas diagnósticas o terapéuticas y sobre todo académico sin grandes títulos, pero una enciclopedia andante de la ciencia oftalmológica.

Amante de participar activamente en las reuniones científicas, iluminando con su sapiencia no solo médica, por tener una amplia cultura general, siempre de igual a igual en las actividades sociales, donde nunca fue el último en compartir un brindis o gastarse unos pasillos de baile con sus compañeros.

Gracias Profesor, somos ya una familia muy grande y nunca olvidaremos que fue usted nuestro tronco principal.

Ser pionero en cualquier obra es siempre estresante, hombres como Usted, llenos de ciencia, sabiduría, humanismo y gran sencillez resulta ser el Profesor de no pocos profesores, el hombre cuya obra quedará para la historia.

Descanse en paz, el relevo está garantizado.

Firmado y leído por la Dra. C. Matilde Landín Sorí, Presidenta del Capítulo de la Sociedad Cubana de Oftalmología en Camagüey, en nombre de sus colegas y alumnos.

Más sobre el Heberprot-P en pacientes con UPD

Más sobre el Heberprot-P en pacientes con UPD

El Profesor Fernández Montequín revisa a los pacientes que reciben los beneficios del Heberprot-P, en el pase de visita en el hospital Manuel Ascunce Domenech.

La ciudad de Camagüey, específicamente en la rama de la Medicina, tuvo el privilegio de recibir por estos días al Doctor José I. Fernández Montequín, especialista de 2do. Grado en Angiología y Cirugía Vascular, Profesor de la Universidad Médica en Cuba e Investigador del Instituto de esa especialidad en La Habana, líder nacional e internacional en la clínica, relacionada con la aplicación del Heberprot-P, en pacientes con úlceras del pie diabético (UPD).

En el recorrido, calificado por él como de intercambio de conocimientos asistió a pases de visita de pacientes ingresados en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, la consulta externa vinculada con este hecho que ha revolucionado el quehacer del personal de la Salud y sobre todo las perspectivas de los afectados, ofreció sendas conferencias magistrales, siempre con la óptica de que no solo vino a compartir sus ideas sino también a aprender.

En un aparte con esta periodista dijo: “Aquí se aprende mucho, por ser esta una provincia con una gran escuela en la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular, una gran Escuela de Medicina, con una tradicional y muy buena formación de sus médicos y una adecuada compenetración entre la atención primaria y la secundaria.

“Esa educación y esa continuidad siempre han estado presentes, por lo tanto, uno llega y ve cosas que puede incorporar y permite hacer mucho más eficaz la aplicación del Heberprot-P”.

El Profesor mencionó el propósito del Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de revisar en todas las áreas de Salud del país el comportamiento de la aplicación del Heberprot-P en los pacientes portadores de UPD, y así disminuir y de ser posible llevar a cero, algo muy difícil, las tasas de niveles de amputaciones mayores de miembros inferiores, aquellas por encima o debajo de la rodilla en la población con esta dolencia.

“La aplicación del producto ha demostrado, tanto a nivel nacional como internacional, que la tasa de amputaciones puede bajar a un 9 %, cuando la literatura mundial registra entre el 60 y el 80 %, por supuesto, sin tener en cuenta la utilización del Heberprot-P”, abundó.

Cuba nunca ha tenido esas tasas tan elevadas gracias a su sistema de Salud, que como sabemos llega a todos los ciudadanos por igual, por la atención primaria desarrollada —policlínicas y consultorios de médicos de la familia— y los mecanismos empleados a nivel de los hospitales, pero, explicó: “No podemos negar que en muchas ocasiones no habíamos reducido las tasas de un 49 o 50 %, eso sí, siempre por debajo de la reportada internacionalmente, antes de la aparición del exitoso medicamento.

“Hasta el advenimiento de la aplicación de este producto farmacéutico cubano, único de su tipo a nivel mundial, fue que logramos que los pacientes portadores de una UPD  adentrados en el programa se les pueda reducir la tasa de amputaciones y mejorarle su calidad de vida.

“Hemos visto en Camagüey el magnífico trabajo en las áreas de Salud en este sentido, incluso llevado a cabo también por el personal de enfermería y podología. En la atención primaria es sorprendente y lo que hacen los médicos en los dos hospitales cabeceras: el Manuel Ascunce Domenech y el Amalia Simoni, van a marcar un hito a la hora de llevar sus experiencias a eventos nacionales e internacionales en el futuro próximo.

Los asistentes también aportan con sus experiencias acerca del uso del Heberprot-P, como lo hace el doctor Raúl Romay Buitrago, especialista de Segundo Grado de Angiología y Cirugía Vascular y jefe de ese servicio en el centro hospitalario.

“En octubre del 2012 —anunció— tendremos otra cita de carácter internacional en La Habana y estamos seguros de que Camagüey va a ser uno de los territorios que presentará mayores y mejores resultados en este aspecto”.

Sus conferencias magistrales, entendibles hasta por quienes no somos especialistas en la materia, propiciaron que saliéramos convencidos de que la aplicación del Heberprot-P es una opción importante que reduce las amputaciones mayores de los miembros inferiores, esas que tanto influyen en el individuo por la discapacidad asociada, en su familia y en la sociedad toda.

Las conferencias estuvieron relacionadas con: Heridas de difícil cicatrización: un enfoque integral, con referencias mundiales; y La aplicación de un factor de crecimiento epidérmico humano recombinante en el tratamiento del pie del paciente diabético.

De acuerdo con su vasta experiencia el Profesor enumeró como principales situaciones influyentes en el retraso de la cicatrización de estas lesiones los factores psicosociales, como la pobreza, la soltería, la falta de sueño y la ansiedad, por eso, indicó, se precisa de la identificación del paciente con riesgo por un equipo multidisciplinario y que experimente métodos de curación que le demuestren su eficacia como ocurre con este producto.

Los costos por día de tratamiento a estos pacientes son elevados. “En Cuba el Heberprot-P es inyectado intralesión, está al alcance de todo aquel que lo necesite de manera gratuita y con la esperanza de curar en un período entre 56 y 120 días. No hay otro como él en el mercado internacional y es la medicina basada en la evidencia. Hoy es aplicado en 18 centros ubicados en países de la Unión Europea  y es comercializado en casi 20 naciones”, puntualizó.

El Profesor Fernández Montequín aseguró que con la aplicación de otros productos que hay en el mundo demoran hasta seis meses en curar una úlcera de pie diabético o es fallido el intento; sin embargo, añadió: “Con este medicamento cubano, reitero, cubano, los resultados son bien diferentes.

Al responder  las inquietudes del auditorio el Profesor aborda sus experiencias dentro y fuera de Cuba.

“Fuera del país hemos encontrado que este tipo de paciente a veces es rechazado en muchos sistemas de Salud, en los hospitales no quieren tratar esas úlceras, no tienen camas para ingresarlos, algunos médicos quieren tratarlos de manera ambulatoria sin tener las condiciones, otros casos no consiguen respuestas porque, incluso, no hay esta especialidad muy bien desarrollada u organizada y hace que la persona sea atendida por galenos de diferentes ramas y obstaculizan la línea de tratamiento.

“El Heberprot-P ha dado una respuesta a muchos países. Recuerdo que en un país de América Latina había un servicio en que el paciente entraba con úlcera de pie diabético por una puerta y salía por otra ya amputado; allí se logró entrar con el producto y con un médico cubano y todo cambió para bien. Algunos cirujanos se quejaron ante la directora del hospital porque había disminuido su trabajo, hasta eso hemos encontrado.

“Por lo tanto ha sido una respuesta sólida, claro, donde hay mayor organización todo fluye mejor, digamos en Argentina, con una buena escuela de Angiología y Cirugía Vascular el impacto ha sido muy bueno en un año. En unos 300 casos tratados no han amputado a ninguno”.

Este producto revoluciona la respuesta y la esperanza de estos pacientes tanto en los países del tercer mundo como en los del primero, por ejemplo, en España se hacen los ensayos correspondientes en 18 centros del país con muy buenos resultados, para úlceras inclusive que no son tan graves.

“En Cuba tenemos sitios con cero amputaciones, como el hospital de Santiago de Las Vegas y en el municipio de Florida de este territorio. Matanzas, Sancti Spíritus y Santa Clara, exhiben tasas de un 5 %”, comentó el doctor Fernández Montequín.

No obstante, el Profesor hizo hincapié en la promoción y educación de Salud que se requiere para evitar estas lesiones. La educación que pueda ofrecer el médico de familia, el especialista y la enfermera, en cuanto a atender al paciente y a enseñarlo a cuidar de sus pies son vitales.

Agregó: “Hay que vigilar no tengan una dermopatía, una vasculopatía, una neuropatía, una deformidad de los huesos, porque cualquier cambio puede resultar la puerta de entrada para una lesión futura.

“Recordemos —insistió— que del 15 al 35 % de la población diabética hará una úlcera del pie diabético en cualquier momento de su vida, también que un 15 % de estos necesitarían de ser amputados. Antes con tasas muy altas de amputaciones, por lo tanto la educación sanitaria sigue siendo primordial.

“Es importante todo lo que dependa de educar al paciente para evitar que se complique. Cómo cuidarse los pies, cómo controlar la diabetes, cómo usar su calzado, cómo cuidarse el colesterol, hacer una buena dieta, hacer ejercicios diarios y no fumar. Son parámetros fundamentales para evitar eventos tan complicados, y así no llegar a la lesión ni al Heberprot-P, eso sería lo ideal”.

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto