Blogia

CuquiSalud

Gretel: Doctora en Ciencias Médicas más joven de Camagüey

Gretel: Doctora en Ciencias Médicas más joven de Camagüey

Conocí a Gretel Mosquera Betancourt desde que ella era una niña. Supe de sus logros académicos siempre. Su abuela paterna Lilia Jiménez, Cuca, vivía orgullosa de su única nieta, no solo por su inteligencia sino también por su dedicación y consagración al estudio. Hoy es una mujer de 36 años que exhibe logros profesionales poco comunes a su edad y asume la jefatura del Servicio de Neurocirugía del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech.

—Cuando estaba en el nivel primario, dijo, me inclinaba por dos cosas; primero me gustaba la docencia; luego, la médica; ya en la Secundaria Básica y en la Vocacional de Ciencias Exactas Máximo Gómez Báez me fue llamando la atención la Psicología. Entonces comencé a darme cuenta de que en alguna carrera podía ejercer mis tres preferencias. La docencia me venía de mis padres, la Medicina era algo innato en mí y la Psicología porque el médico la necesita.

—¿Por qué la Medicina?

—Era la perfecta. Ya en segundo año, cuando comenzamos con el Sistema Nervioso Central, que es muy complejo, me gustó sobremanera. Tuve la oportunidad de que mi profesora de Fisiología era paciente del Dr. Sergio Vega Basulto (ya fallecido) y ella decidió presentármelo, por mis inquietudes.

“A partir de la década del ’90 permanecí al lado de este Profesor que daba todo de sí a sus pacientes, incluso, sus conocimientos a los alumnos. Así fue hasta que él salió a cumplir misión a la República de Yemen. Al terminar mis estudios obtuve la especialidad de Neurocirugía por integrar el grupo de excepcional rendimiento académico: la Brigada Mario Muñoz.

“Antes hice un año de servicio social en el consultorio del Médico de la Familia de Cromo, de la policlínica Finlay. Una experiencia muy linda, recibí mucho amor de mis pacientes”.

—¿Te resultó fácil la residencia de Neurocirugía?

—La comencé en 1999, en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech y me fue difícil, muy dura, aunque acompañada por el Profesor Vega, que digo, fue mi padre en la Neurocirugía y mi segundo padre por los valores que fue capaz de inculcarme durante mi formación como persona de manera integral. Debo añadir que a lo largo de mi vida he tenido excelentes profesores en todos los niveles de enseñanza y en la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay igual.

“Dentro de la Neurocirugía lo mismo, algunos ya no están como el Profesor Enrique Mendoza Rivera, quien fue inicialmente el tutor de mi tesis, al fallecer fue el Dr. Sergio Silva. Debo mencionar asimismo al Doctor José Montejo.

—¿Qué tema escogiste para hacerte especialista?

—El Profesor Vega me sugiere un estudio de las principales causas de morbilidad en el adulto mayor, desde el punto de vista de la Neurocirugía y acepté.

“El título: Comportamiento de la Neurocirugía Geriátrica en Camagüey, un estudio de dos años. Fue el primero en Camagüey y en el país con este tema. Me gradué como especialista de excepcional rendimiento académico el 3 de diciembre del 2003. Luego en el 2004 decido seleccionar dentro de la Tesis, cuál era la causa más frecuente de morbilidad y mortalidad en Neurocirugía y era el trauma craneoencefálico”

—¿Conseguiste tu sueño de ser docente?

—Sí. En el 2004 obtuve la categoría de Profesor Instructor,. Después de la licencia de maternidad alcancé la de Profesor Asistente y el año pasado la de Profesor Auxiliar.

“Continué el tema de la especialidad y presento mi investigación con vistas a la Tesis de Especialista de 2do. Grado que lo adquirí en el propio año. Continué este trabajo y fue mi tema de Tesis de Doctorado: Protocolo para el Diagnóstico y Tratamiento del Trauma Craneoencefálico en el Adulto Mayor. Como ves hay una continuidad de la Tesis de especialista, y me motivó mucho lo que significaron para mí mis abuelos, sobre todo mi abuela paterna (ya fallecida), quien me crió y le debo todo. A ella está dedicado precisamente todo ese trabajo.

“En diciembre del 2009 obtuve el Título de Master en Longevidad Satisfactoria, con una investigación de la misma Tesis, con un enfoque educativo dirigido a la comunidad”.

—Responsabilidades administrativas, desvelos, el cuidado de su pequeño hijo Kelvin que hoy tiene cuatro años, acompañaron a Gretel durante este proceso que la llevó a la Tesis de Doctorado.

—Fue muy arduo. Propuse el tema: Protocolo para el diagnóstico y tratamiento del trauma craneoencefálico en el adulto mayor. La predefensa fue el 19 de marzo del 2010 aquí en Camagüey y la defensa el 13 de noviembre del propio año en La Habana.

—¿Te convertiste en la profesional más joven en alcanzar la categoría de Doctora en Ciencias Médicas de la provincia?

—Sí, pero fíjate en una cosa, en esto hay dos personas clave; una, mi Tutor, el Dr.C. Ramón Romero Sánchez, mi motor impulsor. No dejé de trabajar y estaba al frente del Servicio de Neurocirugía del hospital. Él siempre me decía: “Tú puedes hacerlo”, y así revisaba cada detalle; la otra, fue el Dr. Alejandro Capote Fradera, especialista en Bioestadística de la Universidad Médica de Camagüey, quien con su genialidad, fue imprescindible a la hora de procesar esos datos y convertirlos en verdaderos”.

—Quería que me hablaras mucho de ti y no has dejado de mencionar a tantas personas…

—Es que uno tiene que ser agradecido. Mis padres me lo han dado todo, mi hijo es el sentido de mi vida, mis colegas porque asumieron parte de lo que me correspondía en momentos decisivos para conquistar mis empeños y a mis pacientes, figúrate, sin ellos, ¿qué razón tendría mi carrera?, ninguna.

“Tuve el apoyo incondicional de mis directores. Los doctores Raúl Koelig y Raúl Cepero. Redacté las tesis en sus oficinas, en ratos de tranquilidad en mis guardias médicas”.

—¿Cuál es el principal reconocimiento que recibes de tanto esfuerzo?

—Ver que salvas la vida de un paciente, claro, con el apoyo de muchos, somos todo un equipo. Operar un caso hoy y verlo bien al otro día por la mañana, eso te anima para seguir. De la misma manera que cuando no sale bien, es terrible, lo sufres.

UN DATO DE INTERÉS

En el reciente X Congreso de Neurocirugía, de Pinar del Río, Cuba, la Federación Mundial de Neurocirujanos (WFNS), por sus siglas en inglés, creó un concurso para especialistas con menos de 10 años de experiencia en Cuba y ella fue seleccionada para participar en una beca en Recife, Brasil, en septiembre de este año. Así le llaman a un curso del Congreso Intermedio de la Federación Mundial de Neurocirujanos, propuesta también por la FLANC (Federación Latinoamericana de Neurocirujanos).

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto y corrección: Oriel Trujillo Prieto

Hasta junio 20 trasplantes de córnea en Camagüey

Hasta junio 20 trasplantes de córnea en Camagüey

El Centro Oftalmológico Carlos J. Finlay, de la ciudad de Camagüey terminó el primer semestre del actual 2011 con 20 trasplantes de córnea, de los cuales once fueron de los catalogados ópticos, o sea, con el fin de mejorar la visión y nueve terapéuticos, aquellos que presentan afecciones sin resolver con otros tratamientos médicos, pero salvan el ojo. Los injertos de córneas se realizan en el hospital Manuel Ascunce desde la década deL ´70 del siglo pasado.

La información, ofrecida por la doctora Elsa Arredondo, especialista en Oftalmología recoge que hasta el momento las córneas utilizadas provienen de donantes cadáveres y que sus familiares acceden de manera altruista a que les sean extraídas e implantadas en personas con dificultades de visión. Además, apuntó, que los rechazos en estos casos son mínimos por no tener este acto quirúrgico implicaciones vasculares.

Por otra parte, el doctor Elías Cardoso, especialista de 2do. Grado en Oftalmología, Profesor Auxiliar, miembro de la Gobernatura de Oftalmología en el país y jefe de este Servicio en el Centro adscrito al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, dijo que han realizado 2 686 cirugías mayores, de las cuales 438 de pterigion, 909 de cataratas y 171 de glaucomas.

Las otras 1 168 intervenciones quirúrgicas estuvieron relacionadas con las exéresis de tumores y los servicios de oculoplastia, como en el caso de los párpados, en que la aplicación del laser resulta fundamental por la evitación de sangrado, de acuerdo con lo abordado por el también Jefe del Grupo Provincial de Oftalmología.

Más de 20 640 pacientes fueron atendidos en 1 448 consultas externas, mientras en el cuerpo de guardia los casos asistidos ascendieron a 9 268. El Profesor Elías comentó que todas las policlínicas y municipios cuentan con especialistas en Oftalmología entre las 8 de la mañana y 4 y 30 de la tarde, y este recurso humano muy bien capacitado no está bien utilizado por la población.

El índice ocupacional de ingreso en el Centro es del 76 por ciento y aunque el 99,9 por ciento de las cirugías son de carácter ambulatorio, el paciente puede solicitar su estadía hospitalaria por su lejanía geográfica u otras causas

Continúan en pleno funcionamiento las nueve posiciones quirúrgicas, una  de estas dedicada a la cirugía refractiva o excímer laser. La tecnología de punta recibida hasta el 2007, y que ha sido incrementada, tenía un costo de unos tres millones de dólares.

Desde hace alrededor de cinco años esta institución es Colectivo Moral y se propone ser Colectivo de Excelencia, una categoría superior y siempre avalada por la población. Es Centro de Referencia Nacional, tanto para la asistencia como en la formación de los recursos humanos, con 25 galenos especialistas, de estos 10 de 2do. Grado y una Doctora en Ciencias Médicas.

La doctora Dania de J. Rodríguez, especialista de 2do. Grado y Profesora Auxiliar en Oftalmología, se refirió a que allí no han descuidado un instante las investigaciones, basadas en los problemas esenciales de la salud. En la actualidad, abundó, se trabaja en 12 de ellas, de las cuales 2 constituyen temas doctorales y una de carácter ramal.

El Centro fue acreditado en cada una de las subespecialidades desde el 2008 por el MINSAP, el Consejo de Estado y el Instituto Cubano de Oftalmología.

De sus 140 trabajadores, 32 cumplen misión internacionalista en unas seis naciones.

En Enero de 1959 eran 118 los oftalmólogos en toda Cuba, de estos 37 se quedaron junto a su pueblo, luego del éxodo estimulado por los Estados Unidos de Norteamérica.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Otilio Rivero Delgado

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Once meses de mi bebé amamantado

Once meses de mi bebé amamantado

 Cuando escucho que una embarazada trae un feto valioso, así le llaman por ser esta una mujer con una fertilidad baja, por su edad o abortar de manera espontánea en otras ocasiones, me pregunto: ¿Qué feto no será valioso? La respuesta que encuentro siempre es la misma, para mí no hay uno solo que no lo sea.

Después que la pareja decide concebir su hijo la mayoría de los hechos rondan alrededor del propósito; luego, del cuidado del embarazo y de una preparación psicológica que trae beneficios inestimables: amamantar al bebé.

Desde ayer 1ro. de agosto y hasta el día siete se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna y sin problema alguno podría mencionar innumerables acciones que a nivel del sistema de Salud cubano se realizan para fomentar, yo diría más, rescatar esa práctica tan especial que es la de lactar a los hijos, pero, como aclaro en estos casos, me referiré a mis propias experiencias, por las prerrogativas ofrecidas por esta, mi página personal.

Deseaba infinitamente tener un hijo y no llegaba. Asistí a consultas afines a estos casos aquí en mi Camagüey y en la capital del país. Las respuestas a todos los exámenes eran favorables; sin embargo, la cigüeña no quería visitarme. Al faltarme el último examen en La Habana, el test postcoital, no podía reservar los pasajes porque la menstruación tampoco llegaba. Esa espera me puso un poco ansiosa, mas no me pasaba por mi mente cuál era la realidad: estaba embarazada.

Acudí a mi amigo de la infancia, el doctor Francisco Rodríguez (Paquito), Ginecobstetra reconocido y que siempre me alentaba con esa calma y serenidad que lo caracteriza, y hasta él perdió la calma. Me dio la noticia con una alegría especial. Me dijo: "¡enganchaste!" y para más, lo parí un 31 de marzo, el día que cumplí los 35 años de edad, y con 15 minutos de diferencia del parto de mi madre y del mío, ¡qué regalo!

A partir de ese momento mi preocupación era ¿lo podré amamantar?, ¡cuánto lo deseaba!, esa era mi meta a conquistar. Recordaba cada consejo del Dr. Manuel Oliva, Pediatra prestigioso y con el que mantengo una linda amistad. Lo logré y con creces. En aquellos años, lo tuve en 1989, las mujeres trabajadoras no disfrutábamos del privilegio de una licencia de maternidad retribuida por un año como sucede ahora. Por tal motivo pedí una licencia sin sueldo por 12 meses para dedicarle a Orielito, mi hijo, todo el tiempo del mundo.

Los primeros días de nacido tomaba su leche a demanda, lloraba y yo lo ponía al pecho cada vez que quería hasta que esperaba las tres horas, después comenzó a dormir toda la noche y así nos fuimos entendiendo y compenetrando de una forma increíble. Nos mirábamos y parecía que ya sabíamos qué queríamos el uno del otro. Yo le cantaba o le conversaba y él prestaba una atención que parecía mayorcito.

Ya con seis meses, la toma de la noche la comenzábamos poco antes de las ocho y cuando oía a “La Calabacita”, spot televisivo que indica a los niños más pequeños que es la hora dormir, él soltaba el pecho, se sentaba a escuchar aquello y cuando terminaba volvía a lo suyo. Así iban pasando los meses y empezó la costumbre de tomar su teta, soltarla, tirarme un beso bien sonado y seguir su faena. Esos son hechos irrepetibles y que solo una madre que lacta a su hijo puede experimentar.

Tuve tropiezos, sí, hubo quienes me aconsejaban lo contrario, hasta una enfermera osó decirme que mi hijo era varón y me iba a acabar. ¿Podrá un hijo acabar con su madre por el hecho de alimentarse de su leche? ¡Qué absurdo!

Pero me beneficié de más apoyo que de obstáculos. Mis padres siempre me alentaban y halagaban el hecho, mi esposo ni se diga, con la disposición infinita de proporcionarme todo alrededor como el vaso de agua o de leche que me pedía el organismo en ese instante y las comodidades mínimas para estar relajada.

Lo único que mi esposo no entendía muy bien era que Orielito casi no tomaba agua, decía que si yo tenía un pozo, y sí, mi leche la contenía.

Así se sucedieron uno tras otro los primeros once meses de mi hijo. Comencé entonces a querer adaptarlo al pomo y esa fue otra historia. Al verlo cogía el suyo, el particular, ese que llevaba dentro los nutrientes necesarios y al momento de su nacimiento el calostro, llamado primera vacuna, por sus proteínas protectoras. Esa primera leche es rica en vitaminas, inmunoglobulina, y anticuerpos. Fueron días de cambios, para él y para mí, y confieso que me gustaba aquello, me hubiera sentido decepcionada si aceptaba aquel “artefacto” con su tetera, sin acordarse de su tetica, lo declaro sin pena alguna.

Hoy se habla de que la lactancia natural ayuda a los niños a ser más resistentes al estrés, y que quienes amamantan a sus hijos tienen menos peligro de sufrir de enfermedad coronaria. Los especialistas aseguran lo beneficioso que resulta para los niños el recibir ese alimento en su primera hora de vida. Aquí, en el hospital Materno Infantil Ana Betancourt el recién nacido recibe su primera “tetada” en la mesa de parto.

El parto es algo muy natural y con todo y eso no deja de ser agresivo y un cambio rudo. El feto abandona abruptamente un lecho cómodo, oscuro y con protección, para enfrentarse, a que su cabecita atraviese el canal del parto, a la luz, al clima de la sala hospitalaria, los ruidos ambientales, a que le corten el cordón umbilical y las nalgaditas para hacerlo llorar. Cosas que el bebé, nunca entenderá.

Si encima de todo esto la madre no le ofrece su pecho, no lo coloca del lado izquierdo para que los latidos de su corazón le hagan sentirse más seguro, entonces el sufrimiento será mayor. Por eso una cosa sí puedo asegurar desde mi propia experiencia y es que hice feliz a mi hijo y yo lo fui también. Quien rechaza esa comunicación tan especial comete un grave error que no tiene vuelta atrás.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Cortesía de familia

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

¿Conoce la “dieta mediterránea”?

¿Conoce la “dieta mediterránea”?

Antes de adentrarnos en este tema me veo en la obligación de aclarar a los lectores que el Dr. Justo de Lara Abad, incansable investigador en busca de una vida más saludable para todos vuelve al ruedo y retoma esta sección: Cuide su corazón, que había dejado a un lado por razones ajenas a su voluntad. Los dejo ahora con sus interesantes propuestas, siempre educativas y dispuesto a dialogar. Cuqui

 

Los expertos americanos Ancel y Margaret Keys durante sus vacaciones en Italia en los albores de los ‘60, comprobaron diferencias entre la nutrición de los italianos y de los habitantes de los Estados Unidos. Este fue el origen de lo que denominaron: dieta mediterránea, que es la forma de alimentarse en los países de esa zona, con menores niveles de colesterol, incidencia de ateroesclerosis y más baja la mortalidad por infarto que en los Estados Unidos.

En una investigación posterior de Ancel Keys que denominó: “Estudio de los Siete países”, que incluía a Estados Unidos, Holanda, Finlandia, Italia, Yugoslavia, Grecia y Japón demostró la relación entre la colesterolemia y la incidencia de infarto cardiaco y la ingesta de grasas saturadas y la colesterolemia. Los conocimientos actuales sugieren que la dieta mediterránea debe sus efectos beneficiosos, protección frente a los trastornos cardiovasculares y distintos tipos de cáncer, no solo a su relativo bajo contenido en grasas saturadas y en colesterol, sino también al efecto protector que ejercen los vegetales, gracias a su contenido en componentes antioxidantes, tales como el beta caroteno y las vitaminas E y C.

De un sitio web español se adaptó el “Decálogo de la Dieta Mediterránea”.

1- Preferir la utilización de los aceites vegetales de soya, girasol, oliva y canola como principales grasas a consumir.

2- Consumir los alimentos de origen vegetal en abundancia, las frutas, verduras, legumbres y frutos secos que constituyen la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan al mismo tiempo, una gran cantidad de agua.

3- El pan y los alimentos procedentes de cereales como pastas, arroz y los integrales que  deberían formar parte de la alimentación diaria.

4- Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados.

5- Dentro de los derivados lácteos usar con preferencia el yogurt.

6- El consumo de carnes rojas se hará con moderación, preferirlos, como parte de guisos y otras recetas.

7- Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación. Se recomienda el consumo de pescado como mínimo una o dos veces a la semana. Los huevos contienen proteínas de muy buena calidad.

8- La fruta fresca es el postre habitual. Estas aportan color y sabor a nuestra alimentación diaria y son una buena alternativa a media mañana y como merienda.

9- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. Las bebidas alcohólicas se toman con moderación y durante las comidas.

10- Realizar actividad física todos los días.

En este Decálogo, que lo asocian también a una pirámide de la dieta mediterránea, la amplia base está formada por agua, que debe consumirse entre 1 y 2 litros diarios.

Por otra parte, a inicios de la actual década un estudio realizado por la Asociación Dietética Británica de Alimentos con poder antioxidante encabezado por las grosellas, el arándano, las manzanas, los mangos, los tomates maduros, la cebolla morada y la cebolla blanca con la salvedad de que la más antioxidante es la primera mencionada, el melón, los ajíes verdes y rojos, la zanahoria, el melón de castilla, los platanitos. También dos vegetales poco consumidos por nosotros el brócoli y la coliflor que son muy potentes antioxidantes.

Si bien en este estudio no analizan la guayaba, en otros desarrollados en países en donde es una fruta común demuestran su alto valor antioxidante.

Deseamos que si al leer estas líneas tiene algunas preguntas, dudas o la necesidad de realizar comentarios no deje de colocarlos en la propia página o enviárnoslo por nuestra dirección electrónica: justog@infomed.sld.cu o a vilato@enet.cu

Y no lo olvide: ¡Cuide su corazón!

 

Autor: Dr. Justo de Lara Abad, especialista de 2do. Grado de Cardiología y Profesor Auxiliar.  

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Cachinero es un mensaje silente de amor

Cachinero es un mensaje silente de amor

Si me pidieran describir a Edgar Cachinero Guerra, desde afuera, comenzaría diciendo que es un hombre de baja estatura, de hablar lo necesario y trabajar mucho. Desde dentro, añadiría que es un padre de familia que adora a Yamilé, su esposa, y a Claudia, su hija en plena adolescencia, y por sobre todas las cosas que posee un corazón de esos que no caben en el pecho.

Este amigo, sí, porque después que lo conoces te seduce y nunca más lo olvidas, labora desde hace 25 años en el Gran Hotel de la ciudad de Camagüey, que data de finales de la década del 30 del pasado siglo, ese que se levanta majestuoso y añejo en medio de la céntrica calle Maceo, en el área del Centro Histórico declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad y otorgado por la UNESCO, tan visitada y fotografiada en los últimos tiempos por su cambio de look.

Allí encuentras a Cachinero solícito, amable, lo mismo en la ubicación de las maletas de los turistas arribantes o de los que se marchan, o parqueando un auto. Así transitan entre 10 y 12 horas de su vida cada día, por supuesto, con los beneficios económicos que el sudor de su frente le proporciona, pero lo más interesante no es ni siquiera que desde 1986 a la fecha Cachinero ha donado 10 mil dólares en efectivo a los servicios de la Salud Pública.

Y lo digo así porque sé que hace dos años atrás este amigo de poco hablar de él mismo pintó, con los recursos comprados con su dinero, la Sala de Cirugía de Mujeres, la de Patología, la farmacia y entregó un colchón antiescaras, todo en el hospital docente Oncológico Maria Curie, de esta ciudad.

Ahora supe que volvió a la “carga” y retomó la sala de Cirugía de Mujeres, el Departamento de Quimioterapia, y se enfrascaba en donar cuadros y macetas para ambientar el centro, además, de embellecer el pasillo central y la Sala de Hombres.

Lo visité en el hospital, pero no dejó su faena de pintor que asume en sus horas de descanso, aunque Otilio sí aprovechó su tiempo y lo fotografió, por eso lo “acorralé” en un in pass  en su hotel e indagué acerca de cuál era la motivación que lo llevaba a gestos tan dadivosos a lo que respondió: “No he sido asistido aquí como enfermo, ni tampoco un familiar, pero es duro ver a las personas con estos padecimientos y si cada uno de nosotros se sensibilizara y diera un poquito de sus propinas, sería una ayudita”.

A lo que añadió: “Hago esto para que todo se vea más bonito, eso hace que los pacientes se sientan mejor, fíjate que hasta ellos, los enfermos, quieren ayudarme a veces, eso es increíble, lo agradecen mucho”, dijo con lágrimas en sus ojos.

“Tengo que decir que los trabajadores de mantenimiento y del almacén del hospital me ayudan a pintar, no me dejan solo”, afirmó.

Sin dudas, y quizás sin proponérselo él así, esta es una manera de paliar un poco el bloqueo económico, comercial y financiero que los Estados Unidos de Norteamérica mantiene contra Cuba y que tanto daña a los servicios de la Salud Pública, y aun así esta se ofrece gratuitamente.

Los mismos años de trabajo de Edgar en su querido Gran Hotel los lleva al lado de su esposa que lo apoya en sus ideas altruistas, porque Cachinero se ha propuesto una meta en su vida, en esta etapa en que el mundo se ve envuelto en conflictos bélicos, económicos, aparejado a un boom de nuevas e infinitas tecnologías; donde un grupo tiene mucho y muchos muy poco, con sentimientos como la envidia, el egoísmo y la falta de solidaridad. No, no se me había olvidado, ¿cuál es su meta?, de sus mismos labios salen estas palabras:

“Algunos días de cada semana llego a mi casa con los bolsillos vacíos, sin propina, esa la aparto y la ofrezco para el bienestar de estos enfermos”, algo así, digo yo: como un mensaje silente de amor.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Otilio Rivero Delgado

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Cirugía ambulatoria en casos de columna vertebral en el “Manuel Ascunce”

Cirugía ambulatoria en casos de columna vertebral en el “Manuel Ascunce”

El Dr.C. Ariel Varela Hernández, Profesor Auxiliar y especialista de Segundo Grado en Neurocirugía, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de la ciudad de Camagüey, lidera un equipo de cinco expertos que llevan a cabo el tratamiento quirúrgico ambulatorio en pacientes con hernia discal cervical y lumbar desde hace poco más de un año.

Al referirse a tal proceder, el Profesor Varela aseguró que este representa una innovación tecnológica de carácter organizacional, donde el operado permanece menos de 24 horas en la institución hospitalaria, cuando por la manera tradicional su estadía era no menos de siete días. Estos cambios generan mejoras en los resultados médicos y además, los recursos son utilizados de una forma más óptima.

Con vistas a implementar este proceso los especialistas discutieron, enriquecieron y aprobaron el diseño, con los integrantes del servicio de Neurocirugía de la entidad y su consejo científico, por supuesto, previa capacitación del personal sanitario implicado.

La etapa transitada confirma el éxito, tanto en los pacientes sometidos a discectomías lumbar y cervical bajo este principio, incluso, en el aspecto psicológico.

De acuerdo con los datos ofrecidos por el Doctor en Ciencias Médicas, estos padecimientos de la columna son los asistidos con mayor frecuencia por los neurocirujanos, incluso, a nivel mundial, con una trascendencia vital en el ámbito social y al ser intervenidos así logran un abordaje quirúrgico mucho más moderno y eficiente, con resultados adecuados para el paciente e igualmente para la institución hospitalaria desde el punto de vista económico.

La utilización de técnicas quirúrgicas de mínima invasión en este tipo de enfermedades no garantiza por sí misma la mejoría de los síntomas y reincorporación social del individuo, ni en Cuba ni en el resto del mundo, según los estudios realizados por el doctor Ariel.

Antes, la exéresis quirúrgica del disco intervertebral incluía la administración de dos bulbos de antimicrobianos por día en cada paciente y ahora son usados dos en el procedimiento perioperatorio (alrededor de la operación); uno, 30 minutos previa incisión, acción que se repite a las seis horas. Esto favorece no solo a la disminución del gasto de los recursos médicos sino también a disminuir el uso indiscriminado de los antibióticos.   

Añadió el Profesor Ariel que la cirugía ambulatoria había sido empleada en el servicio de neurocirugía del “Manuel Ascunce”, en casos de pequeñas tumoraciones benignas del cuero cabelludo y atrapamientos de nervios periféricos.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Foto: Tomada de Internet

Camagüey puntera en la aplicación del Heberprot-P

Camagüey puntera en la aplicación del Heberprot-P

El Dr. Giraldo Alonso, del CIGB de la capital, expone su conferencia ante  diabéticos del territorio. 

Por la destacada posición de la provincia de Camagüey en la extensión del uso del Heberprot-P, producto farmacéutico cubano, único a nivel mundial indicado para el tratamiento de Úlceras del Pie del Diabético (UPD), fue visitada por jóvenes promotores de ese medicamento del Centro Nacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), y que atienden a los demás territorios del país. De las 31 áreas de Salud de la provincia, en 25 está a la disposición de los afectados.

El Dr. C. Osvaldo Reyes Acosta, del CIGB y coordinador del grupo de promotores en la nación, calificó el recorrido como una experiencia excelente, con especial énfasis en el territorio de Florida, en el que recibieron, dijo, mucha energía positiva al constatar la dedicación y sus resultados. Allí desde enero a la fecha no ha sufrido amputación un solo paciente y los 40 que fueron beneficiados resolvieron las lesiones de sus miembros inferiores.

Aunque no todas las personas responden igual a las aplicaciones, e incluso, hay algunas que abandonan el proceder voluntariamente, Reyes Acosta aseguró que los floridanos pueden convertirse en el primer municipio del país en declararse libre de posibles amputaciones.

La Casa de Atención Integral al Diabético de esta ciudad, también fue visitada por los especialistas, ocasión en que pacientes, familiares y trabajadores fueron testigos de una conferencia relacionada con la utilización del Heberprot-P, impartida por el doctor Giraldo Alonso, del CIGB de la capital.

 En el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, con una escuela de Angiología y Cirugía Vascular reconocida en Cuba desde la década de los años 60 del pasado siglo, con el Profesor Francisco Hernández Guerra, ya fallecido, como su fundador, se conoció que es uno de los más importantes en el país en el manejo de este producto, donde son atendidos la mayoría de los casos y los más complicados, que ascienden a alrededor de 140 en lo que va del 2011, de los más de 220 de toda la provincia, mientras en el transcurso del 2010 acogió a 180 de estos enfermos.

El doctor Raúl Romay Buitrago, especialista de Segundo Grado de Angiología y Cirugía Vascular y jefe de ese servicio en el centro hospitalario, ofreció una conferencia, en la que mencionó como pilares importantes en estas investigaciones al Profesor Pedro P. Vejerano García, y al doctor Fidel Rivero Fernández, quienes junto a todo el equipo de trabajo han enfrentado dificultades y logros, y desde hace unos años el actual reto del uso del Heberprot-P, siempre con la balanza inclinada hacia los beneficios, por ser un arma en manos de los angiólogos para enfrentar un problema de salud de una manera diferente, y disminuir el número de las amputaciones de miembros inferiores y en caso de tener que realizarse, la decisión es adoptada en colectivo.

Evitar la amputación de miembros inferiores en las personas reduce no solo los costos hospitalarios y los concebidos para esa persona que queda discapacitada o invalidada, sino también el estrés del paciente por ver disminuida su calidad de vida y la de sus familiares. Pese a ser este un producto muy costoso, con sus gastos financiados por el Estado, es empleado gratuitamente.

El medicamento cubano es el Factor de Crecimiento Epidérmico Humano Recombinante, el cual estimula la aparición de nuevos vasos que nutren una úlcera, mejora la irrigación del lecho de esta y favorece la aparición del tejido de granulación, que es el conveniente para que suceda la epitelización o el cierre de la lesión.

Actualmente en Cuba la cifra de personas tratadas con el Heberprot-P supera las 1 460 y desde el 2007 a la fecha sobrepasan las 6 000; y como su validez está probada en varios países, más de 27 000 pacientes han sido beneficiados en el mundo.

Con la seguridad de que aún queda mucho camino por recorrer, el doctor Deybis Sánchez Miranda, vicedirector de Asistencia Médica de la Dirección Provincial de Salud, ante directivos de las organizaciones políticas y de masa, expresó su criterio de que un diagnóstico oportuno en cualquier rincón de esta geografía; la capacitación de quienes lo usan y, una buena praxis que haga creíble las bondades del medicamento, son cuestiones a tener en cuenta sin dilación.

El secreto del éxito en la provincia, no sin obstáculos, trascendió que responde a la integración de las diferentes entidades vinculadas con las ciencias, la investigación, la Universidad Médica Carlos J. Finlay, la Salud Pública y las organizaciones políticas y de masa, con el liderazgo acertado de la doctora María Dolores Castro Santana, del CIGB, promotora del medicamento aquí.

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Genética Médica, eslabón vital en el PAMI

Genética Médica, eslabón vital en el PAMI

Se dice que a pesar de que la genética tuvo su génesis desde el siglo XIX, fue estudiada en ciertos desórdenes como el albinismo y la hemofilia, por solo mencionar algunos y pese a los resultados actuales a nivel mundial, la  genética médica, que es la aplicación de esta en la medicina, es considerada un desarrollo tardío.

Surgió después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), debido al descrédito de los movimientos eugénicos. De acuerdo con fuentes consultadas, el uso inadecuado nazi de la eugenesia fue el detonante. Esta especialidad alcanzó un nivel importante en la segunda mitad del siglo XX y todavía continúa.

Entre los programas de la Salud en Camagüey, como en Cuba, el de Genética Médica se incluye como un eslabón apreciable en los resultados del Programa de Atención Materno-Infantil (PAMI) y aunque cuenta con un Centro Provincial dedicado a la especialidad, ubicado aledaño al hospital Materno Ginecobstétrico Universitario Ana Betancourt, cada embarazada recibe este tipo de atención en su área de Salud.

La doctora Elizabeth Angulo Cebada, especialista en Genética Clínica y directora del Centro, dijo que el 100 % de las gestantes captadas en la Atención Primaria de Salud (APS) —entiéndase consultorios del médico de la familia o policlínicas—, necesitadas de la continuidad de estos estudios aquí lo han recibido en el transcurso de este año y hasta el mes de mayo, con vistas a detectar precozmente cualquier anomalía o riesgo para el futuro bebé.

Mediante el ultrasonido, la doctora Guadalupe Ruz, da crédito o no a la sospecha de riesgo por la cual la paciente fue remitida al Centro.

Entre las 11,6 y 13,6 semanas de embarazo está indicado un ultrasonido capaz de identificar malformaciones congénitas y cromosomopatías. Quiere decir que si la mujer acude tarde a su médico de familia corre el peligro de que algunas de estas anomalías no sean descubiertas a tiempo, cuestión que no debe suceder porque las condiciones están creadas para que así sea y de encontrarse alguna sospecha siquiera, son atendidas aquí, hasta tanto se compruebe o sea descartada.

Sin lugar a dudas, añadió la doctora, los logros de la ultrasonografía son innegables por la preparación del recurso humano y la obtención de los equipos. La ecocardiografía también está al alcance de la atención primaria del sector y los casos de dudas o detección de algún problema en ese sentido son remitidos al Centro para que estas mujeres estén bajo la mira del cardiólogo.

Como es de suponer, no todas las malformaciones congénitas pueden ser descubiertas, algunas son de difícil diagnóstico.

En caso de detectarse a tiempo alguna malformación, incluso, incompatible con la vida del futuro bebé, solo la familia es quien determina la interrupción del embarazo, y si la anomalía es advertida más tarde, la suspensión de este nunca sería la solución, sino conocer cómo viene el bebé para adoptar las medidas pertinentes desde el mismo momento del parto.

 El licenciado Nelson Martín, estudia el Diagnóstico Prenatal en mujeres mayores de 37 años y menores de 15.El licenciado Nelson Martín, estudia el Diagnóstico Prenatal en mujeres mayores de 37 años y menores de 15.    

Por el Laboratorio de Citogenética del Centro, catalogado de Referencia Nacional, pasan las embarazadas mayores de 37 años y las menores de 15, o aquellas con un hijo anterior con alteraciones a nivel de los cromosomas. Es un departamento de proceso de análisis cromosómico, realizado mediante una pequeña muestra del líquido amniótico extraído que rodea al feto.

  La amniocentesis, que es la prueba prenatal más común utilizada para diagnosticar defectos congénitos cromosómicos y genéticos, es muy costosa. El frasco del medio de cultivo está entre los 70 y 77 dólares y cada uno es utilizado en alrededor de ocho pacientes, esto sin contar los materiales gastables y desechables y como es conocido todos estos servicios son gratuitos.

En el programa de detección precoz de errores innatos del metabolismo encontramos el de la fenilcetonuria, entre otros, con la toma de muestra del talón del bebé a los cinco días de nacido. Esto favorece la atención rápida y oportuna ante cualquier alteración y la doctora Elizabeth reconoció el trabajo exquisito que realizan las enfermeras en la APS en esta dirección.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Otilio Rivero Delgado

Corrección: Oriel Trujillo Prieto