Blogia

CuquiSalud

Cuba alista vacunas contra el Cólera, el Neumococo y la Hepatitis B

Cuba alista vacunas contra el Cólera, el Neumococo y la Hepatitis B

Tomado de Radio Reloj. Publicado el domingo, 23 de noviembre de 2014 10:12 pm -05:00 | Redacción Central

La Habana, Cuba. - Para 2015 Cuba tendrá una vacuna preventiva contra el Cólera y el Neumococo, y otra terapéutica para la Hepatitis B, anunció Gustavo Sierra González, vicepresidente de BioCubaFarma.

El también director de la Política Científica de ese grupo empresarial indicó que el medicamento contra el cólera está en ensayo clínico en La Habana, y es un producto novedoso y eficaz, cuyo registro médico sanitario debe materializarse el próximo año.

Aunque en la Isla el nivel de atención hace que la vida de las personas contagiadas prácticamente no corra peligro por las condiciones para un tratamiento rápido, es es un padecimiento capaz de matar, argumentó.

Agregí Sierra que a partir del próximo año se protegerá a toda población y nos preparamos para aumentar su elaboración y exportarla a otras naciones e incluso entregarla a la Organización Mundial de la Salud.

Avances médicos para prevenir enfermedades

Gustavo Sierra González, vicepresidente de BioCubaFarma, destacó que lograron una vacuna contra 7 tipos de neumococos, se realizó un ensayo clínico en niños entre 1 y 5 años, con buena respuesta, y es probable que los pequeños con esta edad comiencen a vacunarse el próximo año.

DEbemos trabajar para en un plazo menos corto aplicarlas en bebés lactantes y en los ancianos, quienes tienen altos riesgos de contraer neumonías, subrayó.

Sierra González explicó que Cuba ha logrado una vacuna nasal contra la Hepatitis B, la cual es mejor que los productos antivirales y el interferón para mejorar la calidad de vida de esas personas y evitar la cirrosis o la muerte.

Argumentó que, auqnue en nuesto país ese padecimiento está controlado gracias a la vacuna preventiva, todavía hay un grupo de pacientes con la enfermedad, quienes mejorarán notablemente con este medicamento.


 

Una parte de este oasis

Una parte de este oasis

En la foto al extremo izquierdo, tenemos al centro al Dr. Leosvel junto a algunos de sus compañeros; debajo Yania, su esposa, quien al momento de esta publicación estaba ingresada en el hospital materno infantil Ana Betancourt, a la espera del parto; y a la derecha la madre del galeno.

Por estos días he escudriñado todo lo que he podido acerca de la fiebre hemorrágica por el virus del Ébola. Todavía no hay noticias halagüeñas, solo que es una enfermedad infecciosa de etiología viral, muy grave, altamente contagiosa y mortal, que afecta tanto a seres humanos como a otras especies de mamíferos.

Algunos de los 14 camagüeyanos que andan y desandan por esos tres países del África Occidental: Sierra Leona, Guinea Conakry y Liberia, dan fe, con suma modestia, de cuánto hacen y harán por detener tan complicada dolencia.

Ahora viene un dilema para mí y es ¿por dónde empezar? Pero como se dice: las damas primero, así lo haré y por orden de experiencia acumulada.

Mis dos entrevistadas son del municipio de Vertientes, de Camagüey, Cuba: Vidalina Gutiérrez Rivero es la madre del Dr. Leosvel Pérez, ahora en Sierra Leona, para cortarle el paso a esta enfermedad; y Yania Ocampo Rosales, de 23 años, la esposa que está casi a punto de parir.

Vidalina es muy expresiva. A mi difícil pregunta acerca de qué sintió cuando supo la noticia de que su hijo marcharía a una misión tan compleja, confesó sin pensarlo dos veces:

“El corazón se me puso como una pasita, me lo sentí oprimido. Él llegó y le dije: ¿vienes a decirme que te vas para afuera?, yo no lo sabía, solo lo presentí y él me respondió: ‘Sí, mami, me voy a África a hacer algo por combatir el Ébola’, y le soy sincera, le pedí que no se fuera, lloré, lo abracé y luego lo comprendí, él me explicó y me dio sus puntos de vista de qué es un médico y me comentó que siempre salía y regresaba, por qué ahora no.

“Me aseguró: ‘No te aflijas, yo viro, esto es como una escuela, hay que prepararse y así evitamos la entrada de esa enfermedad aquí, los vamos a proteger a todos, no es solo ayudar a los más desfavorecidos’. Entonces ya lo que me quedó fue aconsejarlo y lo estoy esperando con orgullo y amor. Estoy pendiente del embarazo de su esposa para cuando llegue tenga su otra hija.

“Sus tres hermanos se desvelan por él, siempre pendientes y dándole ánimos y consejos para que se cuide en extremo, como pasa con el país entero. Las personas se preocupan por ellos. Los quieren y la población está muy orgullosa de ellos”.

Su esposa es un poco más tímida; aun así me contó:

“El director de Salud del municipio lo llamó alrededor de las nueve de la noche y le preguntó si ofrecía su disposición para viajar a África Occidental y enfrentar el Ébola. Él dijo que sí sin pensar si era enseguida o más adelante.

“Después vino y me consultó, al principio no le creí, pero me convenció y vi que era cierto. Le dije: Tú haces lo que entiendas, no seré un obstáculo, pese a que ahora estoy embarazada y me quedaré sola, no es algo fácil.

“Ahora he visto que me apoyan. Yo trabajo en la dirección municipal de Salud, soy técnica en Salud y Seguridad del Trabajo. Mis compañeros vienen, me visitan, me preguntan cómo estoy”.

Ya hacía sus planes para ingresar en Vertientes y a la hora del cierre de esta edición se encontraba en el hospital materno infantil Ana Betancourt, de Camagüey. Allí parirá dentro de muy poco.

—¿Sabes qué traes?

—Me dijeron que una hembrita que se llamará Yanisvel, por mi nombre y el de él.

—¿Mantienes comunicación con él? ¿Cómo lo notas?

—Sé de él a menudo y lo noto muy normal. Me asegura que los están cuidando, incluso, antes de comenzar a tratar a los enfermos los evalúan y si no aprueban tienen que esperar a lograr cómo manipular al paciente, cómo vestirse y desvestirse. El cómo trabajan se lo dejaré a él para que le cuente.

“Lo siento tranquilo y estoy segura de que se encuentra bien. Nos comunicamos por correo en Salud Pública porque no tenemos teléfono”.

—¿Conoces el tiempo que permanecerá en Sierra Leona?

—Dice que se habla de seis meses, luego estará en cuarentena allá antes de regresar y también cuando llegue porque eso es beneficioso para su seguridad, la nuestra y la de todo el pueblo.

—¿Qué te dice del nacimiento del bebé?

—Está feliz y deseoso por estar con nosotras. Él tiene dos nenés; una de ocho y el otro de 15.

—Si hablaras con él ahora mismo, ¿Qué le dirías?

—Que se cuide, eso es lo primero, que lo estaré esperando con nuestra niña en brazos y que lo quiero mucho.

CON LEOSVEL VÍA INTERNET

Él me aclara que tiene 42 años y se graduó en 1996 en el Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay, de Camagüey. La especialidad de Medicina General Integral (MGI) la terminó en el 2002 en Vertientes y como supe que siendo casi un niño estuvo en Bulgaria y Checoslovaquia me dijo:

“Visité esos países por un viaje de estímulo en 1985. Fui Vanguardia Nacional de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) en 1984”.

—¿Cómo se llaman tus otros dos hijos?

—Leosvel, de 15 años, y Lisbel Pérez Álvarez, de ocho. La bebé que está a punto de nacer se llamará Yanisvel, creo que ya lo sabes.

—¿Cumpliste otras misiones?

—En Guatemala del 2006 al 2008 y en Venezuela en el año 2010.

—¿Se parecen aquellas a esta?

—No, ninguna con estas características, ni con el grado de riesgos a que nos exponemos a pesar de la violencia enfrentada en estos países. Yo estaba preparado psicológicamente para salir a cumplir misión de nuevo y mi esposa también al igual que los demás, pero nunca imaginamos fuera bajo estas circunstancias.

“Así y todo, cuando el director municipal me pidió mi disposición no vacilé y enseguida me preparé para integrarme al contingente Henry Reeve. Después de ver la visita de nuestro Ministro a Ginebra comprendí la magnitud del problema y la necesidad de ayudar a los pueblos africanos y también la de prepararnos para evitar que entre a nuestro país esta terrible enfermedad. Siempre pensé en mis hijos y en mi familia para dar este importante paso y lo hice por principios y propia voluntad humanitaria”.

—¿Ya están trabajando con pacientes con Ébola? ¿Cómo ha sido el entrenamiento?

—Desde que comenzamos el entrenamiento en La Habana fuimos conscientes del peligro a que nos íbamos a exponer. Recibimos una esmerada preparación allá en Cuba y aquí al llegar a Sierra Leona. Estamos convencidos de que si cumplimos con rigor las medidas de protección vamos a terminar con éxito esta misión que nuestro pueblo tanto necesita. El compromiso es grande y lo cumpliremos.

—Tengo entendido que los trajes utilizados para protegerse son muy calurosos, ¿cómo evitan la deshidratación?

—Las sesiones de trabajo son de 6 horas al día y entramos a la sala con todas las medidas de protección por una hora, por ser el tiempo recomendado para evitar la deshidratación y el agotamiento. La desinfección es rigurosa y tenemos buen abastecimiento de agua, pues sudamos demasiado y lo más incómodo es que el sudor nos empaña los espejuelos de protección y nos obstruye el nasobuco o respirador provocándonos fatiga. Es por ello que solo debemos permanecer durante una hora con él puesto.

“Esto puede demandar que entremos de nuevo en el turno por dos o tres ocasiones y descansamos un día. Las jornadas son fuertes, pero realmente los pacientes demandan atención, algunos llegan en estado crítico y por la característica agresiva de la enfermedad el pronóstico es fatal para ellos, realmente solo el 50 % puede salvarse, aunque todavía no tenemos un nivel de atención representativo para poder decir que estamos salvando vidas.

“Aún faltan condiciones en el hospital para ingresar más pacientes, por el momento solo hemos trabajado con cinco positivos y han fallecido dos; aunque reitero, estos datos no son representativos todavía. Uno de los pacientes ya recuperado está muy satisfecho de la atención nuestra y de los demás compañeros de la organización internacional Save the Children, patrocinadora de este hospital.

“Nos alojamos en hoteles con todas las comodidades para descansar después del trabajo. La comida es buena y se ha mejorado la elaboración a nuestro gusto”.

—¿Se codean con profesionales de otras nacionalidades?

—Hay colegas y militares británicos, irlandeses, norteamericanos y leoneses, entre otros.

—¿Sientes que dejaste tu familia protegida?

—Aquí solo vienen a mi mente mis hijos y mi familia. Los dejé en situaciones difíciles, pero sé que están bien, me comunico frecuentemente con ellos y la única preocupación de todos es que cumpla con éxito esta misión sin arriesgar mi propia vida, eso es lo más importante al igual que la de mis compañeros.

En mi búsqueda por Internet corroboré cómo la medicina privatizada está subyugando todo ese ámbito, salvo algunos oasis, así dicen, como Cuba.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui

Fotos: Otilio Rivero Delgado y cortesía del Dr. Leosvel

Fotomontaje: Otilio Rivero Delgado

“Como lo prometido es deuda, vamos a regresar”

“Como lo prometido es deuda, vamos a regresar”

Confieso que nunca había hecho un cuestionario para entrevista con tanta rapidez. Les escribí, vía Internet, a algunos de los colaboradores camagüeyanos -no conocidos por mí- que ofrecen sus servicios en África Occidental, para enfrentar la epidemia de la fiebre hemorrágica por el virus del Ébola y Yoanis Bello Echevarría, licenciado en Enfermería y trabajador de la policlínica Norte del municipio de Florida, de la povincia de Camagüey, Cuba, ahora en Liberia, fue el primero en responderme. Siempre nos tuteamos y ya nos sentimos amigos
Supe que Yoanis tiene 41 años de edad y se graduó en 1996, en la Universidad de Ciencias Médicas, conocida entonces como Instituto Superior de Ciencias Médicas (ISCM) Carlos J. Finlay, de esta ciudad.
—¿Por qué diste tu disposición ante una misión tan arriesgada?
—En primer lugar por los principios de humanismo en que fui formado y me caracterizan; y en segundo, porque lo creí justo. Ayudar a los países de África es un actuar histórico en nosotros los cubanos; aunque esto tiene la particularidad de que no había relaciones diplomáticas entre estos dos países y mira de la forma que han comenzado. Es importante que hasta ahora han sido afectados por esta letal enfermedad solo tres países del África, pero es evidente la probabilidad de expandirse a otros continentes, con la inclusión del nuestro; entonces me di a la tarea de poner mi granito de arena para tratar de frenar esta epidemia.
—Háblame de tu familia.
—Mi familia es muy unida. Nos hemos apoyado el uno al otro en todos los momentos, en los buenos y en los malos. Acordamos las cuestiones importantes de la vida entre todos y enfrentamos los problemas. Mis padres, Antonio y María Cristina, son el espejo, no solo para mí y mi hermana sino para el resto de la familia. Ellos reflejan una transparencia total, han sido capaces de inculcarnos valores como el respeto mutuo, el cariño a los demás y la abnegación ante el trabajo.
"Mi hermana Yoenia y su esposo Luis Quesada han creado una familia digna de orgullo de todos nosotros. Mis sobrinos Pipi y Leisita son también mi vida. De mi parte tengo mi primer hijo varón, Yoancis, con 24 años y estudiante de 6to. año de Medicina; Dairon, de 18 años, que estudia en la escuela del Ministerio del Interior; Maura, una princesa de 16 años, en la Pedagógica; y Melanis, otra princesita de siete añitos. Mi esposa, Mirelle de Zayas, una mujer formidable que no pierde la paciencia".
—¿Cuál fue la reacción de ellos ante tu decisión?
—A mí me sorprendió, aunque mi disposición estaba dada desde mucho antes; y sin olvidar el riesgo a que me exponía me dieron la confianza y el respaldo que necesitaba, así como los consejos. Hasta de la tercera generación recibí recomendaciones. Todas las acepté con gusto.
—¿Tienes experiencia de otra misión internacionalista?
—Sí, en Tímor Leste en la etapa del 2010-2012, por 26 meses. Por eso mi familia ya tiene alguna experiencia en estos menesteres de esperar.
—¿Ya están laborando con los pacientes o siguen en fase preparatoria?
—No estamos trabajando aún en la Unidad de Tratamiento para el Ébola (ETU); falta algo de logística. Tenemos un equipo de especialistas en epidemiología que juntamente con la coordinación de la brigada son muy exigentes en todos los detalles, por supuesto, para no comenzar con más riesgo del que ya tenemos; si tenemos preparadas todas las condiciones entonces se coordina con nuestro nivel central en Cuba y nos darán luz verde para comenzar a trabajar. Nos sentimos protegidos desde Cuba también.
—¿Cómo es tu vida en ese sitio tan lejano y desconocido?
—Lo primero es que Cuba se extraña, se extrañan los muchachos, la familia en general. Están presentes en mí hasta los problemas que dejé en mi Cuba; pero los alejo y me concentro. Aquí es vital ser lo más disciplinado posible, esa es la base del triunfo para culminar esta misión exitosamente.
—¿Cómo los recibieron?
—Fue formidable; muestran mucho respeto hacia la brigada; los cubanos tenemos un estatus bien ganado a nivel internacional que ellos reconocen y, con mis modestos razonamientos, pienso que ellos albergan las esperanzas en nosotros para frenar esta epidemia.
—¿Qué es lo más impresionante para ti?
—La pobreza extrema y para vencer este virus se depende de muchas cosas, pero si no lo erradicamos totalmente por lo menos lo vamos a contener; de lo que sí puedes estar segura es que dejaremos una huella imborrable en este país. Tengo confianza en mis colegas, en la preparación profesional y para casos como estos, en la organización y la disciplina que demuestran. Así pondremos bien en alto el nombre de Cuba una vez más.
—Se comprometieron a volver, ¿estás seguro de eso?
—Sí, nos comprometimos a volver. Siempre que se cumpla con lo establecido; no se violen los protocolos, ni las medidas estándares de bioseguridad, mantengamos la disciplina, la organización y se trabaje con responsabilidad, con completa percepción del peligro a que nos exponemos estamos minimizando este peligro que es real y como lo prometido es deuda, vamos a regresar y con el orgullo de la misión cumplida.
—¿Trabajan con colaboradores de otros países o solo la brigada es de cubanos?
—Estamos dispuestos a trabajar codo a codo con cualquier profesional del mundo sin excepción alguna. Me hago eco de las palabras del Comandante en este sentido. De hecho hemos recibido preparación de profesionales de la Organización Mundial de la Salud, de Estados Unidos, de Canadá, Suecia y de diferentes países de la Unión Africana. Todo transcurre en un ambiente de cordialidad y de respeto mutuo; no se ha mencionado ni por primera vez un tema político ni se ha visto una diferencia religiosa. Sobresale como objetivo de esta misión combatir y frenar la propagación de la epidemia desde el punto de vista profesional, mediante los conocimientos de todos en función de la prestación de los servicios médicos.
—¿Cómo valoras la respuesta de otras naciones ante la convocatoria de la OMS, lo mismo con personal especializado que con equipos o financiamiento?
—Esa valoración la dio en una ocasión Margaret Chan y quedó explícito de que hubo un fallo en los compromisos de algunos países en cuanto a apoyo logístico y financiero. Lo que sí es un hecho es que el primer material humano que llegó a los sitios afectados por el virus Ébola fue Cuba. Nuestra Patria cumplió con lo prometido, con su compromiso de mandar lo fundamental y esto sirve para reforzar aún más nuestro prestigio internacional. De hecho somos noticia en el mundo y se valora como excepcional este paso dado por Cuba.
"Ahora me tomo la libertad de hacerte una sola pregunta. ¿Hay o no motivos suficientes para estar orgullosos de ser cubanos?".
—La respuesta a mi entrevistado es obvia.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)
Foto: Cortesía del entrevistado

“Hace falta clonarlo, y así tendremos muchos Dr. Cepero”

“Hace falta clonarlo, y así tendremos muchos Dr. Cepero”

Hay un proverbio muy popular que dice: “Dios aprieta, pero no ahoga”, y este es el que viene como anillo al dedo en una fecha con la de hoy 19 de octubre, Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama. Por razones ajenas a mi voluntad y sí relacionadas con problemas de espacios y prioridades, esta entrevista no ha sido publicada en el semanario impreso Adelante, de la ciudad de Camagüey, mi ciudad y mi periódico.

Pero como siempre hay una salida, cuento con este, mi blog, en el que coloco todo lo que puedo y quiero y así lo hago en esta ocasión. No me perdonaría pasar por alto una fecha como esta, cuando sé que el cáncer es la primera causa de muerte en Cuba, y Camagüey, como provincia, no es la excepción sino regla. Solo lamento que mis coterráneos sin acceso a Internet se la pierdan, es una pena.

Eso sí, encontré la gentileza de que me la publicaran en Cubadebate, sitio digital tan visitado desde diferentes partes del mundo, con la salvedad, de que allí omití algunas cosas que la hacen más intimista y, además, para no hacerla tan extensa.

Lazos de amistad me unen al Profesor Floro José Cepero Muñoz; sin embargo, esa no es la razón por la cual lo entrevisté, sino porque él se lo ha ganado y con creces.

Sería algo así como un sacrilegio entrevistar a un especialista en Oncología para abordar el tema de cáncer de mama y no acudir a este, quien de sus 78 años de edad ha puesto sus manos a merced de salvarle o mejorarle la calidad de sus vidas a muchas mujeres durante 48 años en el hospital Oncológico María Curie, de la ciudad de Camagüey.

—¿Cómo compararía el cambio en la detección y tratamiento de este padecimiento desde sus inicios hasta nuestros días?

—Hay que decir que el cáncer de mama se conoce desde épocas ancestrales, desde la antigüedad y era tratado con procedimientos muy cruentos, terribles, eso sí, siempre ha sido una preocupación de las Ciencias Médicas.

“Podemos mencionar otras modificaciones entre un antes y un después. En tiempos pasados tratábamos cánceres muy avanzados, eran cuadros, incluso, dantescos, enormes tumores que ocupaban toda la mama; sépticos con grandes problemas sobreañadidos y esto ha disminuido, lógicamente por el gran Programa de Salud que tenemos en Cuba, aunque todavía se ven, de manera excepcional, algunos casos porque se descubren una anomalía y no acuden al médico por temor, hacen como el avestruz, que esconde su cabeza para no ver, pero el problema sigue su curso, e incluso, hasta por pudor.

“He tenido la oportunidad de realizar operaciones radicales —las cirugías que hacíamos más antiguamente— y esas mujeres se han integrado a la sociedad y a sus labores habituales hasta en el campo y los demás no lo conocen, es como especie de un tabú. Ahora hacemos cirugías más conservadoras que resuelven y no son mutilantes.

“Lo que ha modificado de manera importante el tratamiento, y para bien, es la aplicación de drogas antitumorales, porque la cirugía te resuelve el problema local de la enfermedad, pero el sistémico o la diseminación, que es en definitiva la que mata al paciente, no lo resuelve solo la cirugía, sino la quimioterapia.

“Por tal motivo la quimioterapia avanza más porque para curar no tienes que hacer radical en la intervención quirúrgica, sino complementarlo con el tratamiento de quimioterapia y las radiaciones.

“Es necesaria una quimioterapia correcta, que es muy agresiva, pero liquida todas las células malignas posibles que hay en el resto del organismo y esa es la garantía de la evolución porque, por ejemplo, una metástasis en el pulmón se detecta, mientras una célula tumoral no; entonces el paciente está muy bien en apariencia y ante cualquier situación de estrés, de disminución de las defensas del organismo esa celulita empieza a multiplicarse, y sí aparece la metástasis. Es lo que tratamos de eliminar, o sea, la célula que es aislada todavía.

“Hay quienes no llevan quimioterapia que son los llamados súper comenzantes o aquellas muy ancianas con una lesión pequeña, de menos de dos centímetros sin ganglios afectados. Esas con una cirugía conservadora o una mastectomía, quizá no necesite nada más. Pueden vivir 10 o 20 años, pero sin recibir aplicaciones agresivas, porque entonces sería más el perjuicio que el beneficio”.

—Para que ocurra de esta manera, como usted dice, no mutilante, ¿qué debe tenerse en cuenta?

—Lo esencial es el diagnóstico precoz. Por eso hay un Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama, que tiene en cuenta la clínica y la investigación, es decir, en las mujeres por debajo de 40 años lo más importante es el autoexamen de mama mensual, pasada la menstruación, que es el momento en que el seno está más susceptible, en mejores condiciones para ser revisado. Si la persona se examina y descubre algo acude al médico y ya son adoptados los pasos a seguir, sea maligno o no.

“Las que no menstrúan escogen una fecha fija. Puede ser en los cinco primeros días del mes que se autoexamine, en esa fecha lo hace el día entero. Lo que no es útil ni aconsejable es hacerlo continuamente, porque llega a convertirse en una obsesión que no ayuda. Ante una anomalía detectada lo primero es acudir a la Atención Primaria de Salud, a su policlínica, que siempre habrá un ginecólogo preparado para reconocerla y determinar la importancia o no, y de ser necesario la remite a un centro de atención o a los hospitales Oncológicos”.

—Desde su experiencia, ¿cuál es la situación actual del cáncer de mama?

—El cáncer está en franco aumento como todas las enfermedades malignas, y una de las que más se ha incrementado es el de mama, y lo más preocupante es que ahora aparece en mujeres mucho más jóvenes; antes el promedio de edad era de 50, 60 y quizá, 70 años; actualmente lo estamos viendo hasta en muchachas de veintitantos años y, sobre todo, entre los 30 y 40 años.

—¿Cuál o cuáles pudieran ser las causas?

—Muchos cambios dietéticos. La mayoría de los productos que se comen tienen insecticidas, y los animales hormonas de crecimiento. Hay componentes artificiales en casi todo lo que comemos y usamos, hasta la ropa.

“También responde a la menstruación temprana, a la menopausia tardía; tanto en un caso como en el otro quiere decir que el organismo está sometido a los estrógenos mucho más tiempo, y esto es un arma bastante agresiva. Además, enfrenta riesgos la mujer que no parió o lo hizo tarde y no lactó, sin olvidar que si posee antecedentes genéticos por línea materna… pero fíjate, si tiene todo lo anterior y es obesa, entonces los peligros son enormes”.

—¿Por qué la lactancia materna es tan importante para evitar la enfermedad?

—Nadie sabe cuánto protege su seno la mujer que lacta, la que no lo hace acumula sustancias dañinas en sus mamas que favorecen a la larga la aparición de esta enfermedad.

—Durante estos 48 años, ¿ha tenido más satisfacciones que insatisfacciones?

—De todo un poco; no obstante, tengo operadas desde hace 40 o 45 años, incluso, hay quienes no lo creen, no lo conciben, porque por lo general la mujer operada de un cáncer de mama no se lo da a conocer ni a algunos de sus familiares, solo a los más allegados. Es algo que se ha ocultado siempre. Es un gran tabú, a veces ni se menciona la palabra cáncer y el vecino ni se entera.

—¿Qué mensaje le haría llegar a las jóvenes?

—Que se examinen, se cuiden, traten de erradicar los factores de riesgo que sean posibles, y que ante la duda se atiendan enseguida. No por dejar de atenderse van a solucionar el problema, todo lo contrario.

—¿Tengo entendido que usted es de los galenos que más mamas ha operado en el país, ¿tiene idea de cuántas han sido?

—No, imposible. Cuando llevaba unos 10 o 15 años eran cientos, casi miles, pero ya no sé. La cantidad es inmensa de la ciudad de Camagüey, de Guantánamo, de Pinar del Río, de todas partes. Son muchos, muchos casos

—¿Cómo se siente acogido por sus pacientes y familiares?

—Tengo la agradable sensación o felicidad de ver a muchas de estas mujeres en la calle, que están perfectamente bien y operadas desde hace más de 40 años; eso es lo primero, y sí, el paciente es muy agradecido, incluso, algunas que fallecieron, su familia queda satisfecha, sabe que hicimos hasta lo imposible por salvarla. Incluso, muchas de las operadas viven en otros países por diferentes causas y por una u otra vía se interesan por saber de mí y a la vez yo de ellas.

—Yo tuve la oportunidad de vivir en carne propia su atención médica hacia mi madre hace más de 40 años. No tenía cáncer de mama, pero sí otra afección que la habría llevado a la muerte muy joven. Esto no lo supo ni mi padre porque usted, Rafael Serrano y hasta las auxiliares de limpieza se convirtieron en mis cómplices. Ella falleció a los 86 años y nada que ver con el cáncer, sé que lo recuerda…

—Desde luego y con Rafael Serrano que fue por mucho tiempo mi mano derecha encontraste aquí algo así como una confraternidad.

—Esa es la palabra exacta…

—Y fíjate, eso no ha cambiado. En este hospital hay una atención muy especial. Todos los trabajadores saben que nuestros enfermos tienen un problema muy serio y están impuestos de cómo tratarlos y sonreírles. Por eso el agradecimiento llega a todos, por supuesto, y al médico, que es quien los acompaña por años.

—¿Qué opinión le merece la moda de cambiar la apariencia de los senos mediante implantes?

—La mía, muy personal, es que nada artificial es recomendable y si por un lado decimos que el cáncer en general aumenta a nivel mundial por todo lo adulterado que incorporamos a nuestras vidas, no puedo estar de acuerdo con suministrar dentro del organismo una sustancia que por mucho que se haya probado es un cuerpo extraño. No lo recomiendo a ninguna edad.

“Hay quienes tienen un gran volumen mamario, que no siempre necesitan ser operadas; sin embargo, hay casos que sí, y para eso hay cirugías reconstructivas, estéticas, excluyentes de la implantación de cuerpos extraños. Eso es quitar lo que sobra

“Felizmente, por nuestra idiosincrasia, en Cuba la mujer se siente satisfecha tal como es, pero en otras naciones para lucir más hermosa y estar más a gusto lo utiliza”.

—Si una mujer tiene un fuerte componente familiar de padecer cáncer de mama, ¿puede eliminarlas y hacerse el implante estético?

—En el extranjero sí. Por ejemplo, en EE.UU. es algo de todos los días, esto es muy especial. En Cuba no se hace sin estar demostrada la enfermedad, aunque tiene un sentido muy grande porque mantiene la estética y le quitas de encima el órgano diana, sin tejido mamario no puede haber cáncer allí. Eso, por supuesto, lleva una cirugía bien hecha.

—¿Cree que este proceder llegue algún día a Cuba?

—Puede ser, con la inclusión de investigaciones de familias y pese a que no creo sea algo inminente porque estas novedades evolucionan lentamente, sobre todo por la personalidad del cubano, nada parecida a la de otros países. Somos latinos y muy apegados a nuestro cuerpo.

—Para la mujer los senos son muy especiales…

—Así es. Usted sorprende a una mujer desnuda y eso es lo primero que se cubre. Eso responde a un instinto ancestral. Por eso, en un día tan especial insisto una y otra vez en el diagnóstico precoz.

—Debe tener historias infinitas, ¿puede referirse a alguna?

—Ayer mismo me llamó una paciente y me comentó con mucha alegría: “Ayer fue mi cumpleaños”. ¿Cómo tu cumpleaños?, le digo yo, porque imagínate, no puedo acordarme del nacimiento de todas, y me dijo: “Sí, porque cumplí 18 años de operada”. Eso lo compensa a uno, sin dudas.

—Cuando se enfrentan a mujeres con este tipo de enfermedad y entra en conflicto consigo misma o con su pareja, ¿qué hacen?

—Hemos visto matrimonios que luego de 30 años se rompen por esta causa y hay quienes con cinco años de casados se fortalecen. En todo equipo multidisciplinario de cáncer de mama tiene que haber un psicólogo, esto es muy importante y lo tenemos en el hospital.

—Escuché ahorita a una mujer decir: “Hace falta clonarlo, y así tendremos muchos Cepero”. Usted también la oyó, ¿qué opina?

—Sirve de satisfacción, aunque tenemos la dicha de contar con un grupo de médicos jóvenes, muy buenos. Tenemos el relevo…

—Además de esos reconocimientos, ¿qué siente le ha favorecido para entregarse en cuerpo y alma a lo que hace?

—El apoyo de mi familia, sin él no habría sido posible. He tenido que renunciar a muchas reuniones en familia, paseos, distracciones, y me han entendido. Eso ha sido vital.

 

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

La prevención del suicidio, una reflexión de hoy

La prevención del suicidio, una reflexión de hoy

Hoy, 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental encontré un buen pretexto para acercarme al doctor Carlos Morán Giraldo, especialista en Psiquiatría y director del hospital Psiquiátrico René Vallejo, de la ciudad de Camagüey, Cuba.

Como en un trabajo publicado aquí hace muy poco, precisamente por el Día Mundial de Prevención del Suicidio, se reflejó este como un problema de salud preferí abordar el tema desde el punto de vista preventivo y así no volver sobre las cifras que muestran instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud o la Panamericana de la Salud (OMS-OPS). El doctor Morán, conocedor del tema accedió gentilmente a mi propuesta.

—¿Qué debemos tener en cuenta para prevenir el intento, la conducta o el suicidio?

—Algunos de los elementos importantes son los mitos que hay relacionados con la conducta suicida. Por ejemplo: el que lo dice no lo hace. Eso es un grave error. Quien lo comenta es una persona que de alguna manera está pidiendo ayuda y muchos familiares, amigos y compañeros de trabajo minimizan la situación y no le creen, mientras que es una llamada de auxilio, para decirlo de algún modo, porque no le ve salida a alguna situación y busca escape al problema.

“Otro es: el que se quiere matar no lo dice. Falso igual. Los seres humanos estamos orientados a vivir no a quitarnos la vida, incluso, personas que sobrepasan los 80 años están agonizando y luchan contra la muerte. El suicidio es la decisión errónea de una persona para solucionar sus dificultades precisamente cuando no encuentran ayuda. Hay quienes no lo dicen con palabras y sí con actos, gestos y conductas.

“También es un error que todo el que se suicida es un enfermo mental, nada que ver. No es así. Hay motivos pasionales; en los adolescentes hay malos manejos en el embarazo en edades tempranas, las relaciones de parejas mal manejadas en esas edades y con conflictos importantes y en ocasiones la solución es intentar contra su propia vida, que a veces lo consigue y otras no, pero es una conducta suicida”.

—¿Puede que en algunos de los casos solo sea un llamado de atención?

—Desde luego, pero en ocasiones lo consigue aunque no sea el propósito en sí.

—¿Si hablamos del tema con alguien denominado dentro del grupo de riesgo no lo incitamos a que lo haga?

—Tampoco es cierto, eso sí, es importante hacerlo con una persona entrenada y facultada para orientar acertadamente, porque un término mal manejado puede empeorar la situación.

“Hay quienes dicen: quien se suicida está deprimido. No, otro error. No siempre tiene un cuadro depresivo de base”.

—Si no tenemos los mitos en cuenta, ¿qué puede suceder?

—Se corre el peligro de que se materialice el lamentable suceso.

—Ya sabemos que la conducta suicida no es una enfermedad; no obstante, ¿podríamos considerar que hay factores de riesgo?

—Cómo no y muchos. Son las personas que entran en la conducta suicida y ahí sí encontramos un buen número de deprimidos, ven las cosas difíciles como imposibles y sobrevaloran lo problemas.

”Están los que lo han intentado ya. Un elevado número de los casos consumados lo quisieron hacer antes. Al que lo presagia hay que prestarle atención y llevarlo a un especialista. Aquellos que amenazan con quitarse la vida son vulnerables y sobre todo en situaciones de crisis. Esas son personas muy frágiles con pocos recursos psicológicos.

“Los portadores de perturbaciones mentales, ya sea una esquizofrenia, trastorno de la personalidad…, son muy sensibles. Cuando hay cambios bruscos en el comportamiento hay que estar pendiente y sobre todo en los adolescentes se ve mucho la irritabilidad, la hostilidad. En ellos la depresión se enmascara con el malhumor, el disgusto, la insatisfacción y se muestran incomprendidos.

“Los alcohólicos con una repercusión social importante son propensos a este suceso. Ellos son enfermos y son rechazados; la sociedad no los admite como enfermos y llegan al suicidio. Hay que atenderlos como tales. En realidad todas las adicciones llevan a este riesgo y lo mismo ocurre con las disfunciones sexuales de curso prolongado.

“Los pacientes con enfermedades crónicas y dolorosas. También los ancianos que viven solos. Ellos no tienen incentivos en la vida y buscan el suicidio, incluso, algunos con familias y se sienten una carga pesada para ellas”.

—Ustedes como especialistas pueden actuar con éxito ante alguna de estas situaciones, pero ¿si una sola persona presenta varios factores de riesgo?

—Cuando uno encuentra estos factores de riesgo por separado uno puede acceder y mejorar la situación, si sucede lo que me preguntas entonces la situación es más compleja. Al confluir varios factores de riesgo es mucho más difícil, por ejemplo, cuando un anciano vive solo, tiene un cáncer y está deprimido…, ahí el actuar es más confuso.

—He sabido de familias en que el suicidio ha sido la solución en varios de sus integrantes, ¿a qué se debe esto?

—Es una conducta que puede imitarse, no es que se herede, pero se aprende.

—¿Puedes definirme el concepto de Salud Mental?

—Es un elemento del de salud. Para que se entienda mencionaré qué dicen los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La salud mental está definida como un estado de bienestar en el cual el individuo está consciente de sus capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de manera productiva y fructífera y, además, es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

“O sea, que tal sentencia está en correspondencia con la tesis de salud figurada en la Constitución de la OMS: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente radica en la ausencia de afecciones o enfermedades.

“No olvidar que también influye la espiritualidad, la dignidad y la moral de las personas”.

—¿Cómo es el comportamiento del suicidio en Cuba?

—No es diferente a lo que recoge la literatura de otros países. El intento suicida tiene una tendencia al incremento. Generalmente predomina en etapas tempranas de la vida el intento y en edades más avanzadas el suicidio. Se suicidan más los hombres y lo intentan más las mujeres.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Otilio Rivero Delgado

Algunos vericuetos del Ébola

Algunos vericuetos del Ébola

Por lo general cuando los países de extrema pobreza son noticia para el mundo es porque detrás anda una información tristemente célebre. Este es el caso de las naciones de África Occidental, víctimas de la epidemia de la fiebre hemorrágica por el virus del Ébola conocida desde 1976, con su primer brote en Sudán y semanas después en la República Democrática del Congo, antes Zaire, a unos 600 kilómetros del sitio inicial.

El doctor Carlos Díaz Leal, especialista en Epidemiología y jefe del departamento de Salud Comunal del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología (CPHEM), con una vasta experiencia no solo en su especialidad sino también como colaborador internacionalista porque ofreció sus servicios en Angola, Cabo Verde, Venezuela, Guatemala y Bolivia, nos dijo que desde entonces han surgido otros 25 de esta enfermedad, o su variante virus Marburgo, que es uno de los grupos pertenecientes a la familia de virus de los Filoviridae y abundó: “Que a pesar de sus diferencias estructurales (patogénicas), provocan similares mecanismos por los cuales el virus produce la dolencia”.

—Adentrémonos en el surgido este año…

— Por sus características ha sido el más extenso en número de casos y de fallecidos y, además, involucra a más países al mismo tiempo. Ahora hay cuatro, tres de ellos fronterizos y uno que no lo es: Nigeria.

“Está localizado en zonas intrincadas de las selvas africanas, alrededor de grandes lagos de ese continente. Por lo general las manifestaciones epidémicas siempre han ocurrido en comunidades o aldeas al borde de las selvas y los casos primarios se han infestado al introducirse en la profundidad de las selvas con ecosistemas donde el virus se mantiene circulando”.

 

—¿Se conoce cuál es el reservorio de este padecimiento?

—Es una zoonosis. Es transmitida de los animales al hombre, pero no por vía digestiva. Ya se afirma que está alojada en un tipo de murciélago frugívoro —se alimenta de frutas— se dice que son los posibles huéspedes naturales del virus del Ébola en África, ellos lo albergan, lo mantienen circulando en sus colonias, pero no la padecen.

“También está demostrado que la manera de transmisión es por contacto, o sea, por las secreciones del organismo. Un murciélago llega a una superficie, se posa y deposita allí su orina o heces fecales y detrás viene otro animal que se contagia por contacto, así lo contraen los chimpancés, gorilas, animales domésticos como el perro, los cerdos, y cuando el hombre entra en contacto con ellos, vivos o muertos, son infectados al manipularlos, hasta al enterrarlos, incinerarlos, o por algún ritual religioso, o simplemente al cazar al animal. Se sabe por quienes han cazado en África que de una manada el atrapado más fácil está enfermo, por eso queda rezagado.

“Entre los humanos la transmisión es igual, por contacto de los fluidos corporales, como son: el sudor, la sangre, la saliva, el semen, las lágrimas, la leche materna, pues cuando se relaciona con las secreciones y tiene una puerta de entrada que puede ser las mucosas o algún problema en la piel, viene la infección. Un cadáver es infeccioso hasta alrededor de dos o tres semanas después.

“Las investigaciones apuntan a que el mal tampoco se traspasa por las vías respiratorias ni por las digestivas como dije antes”.

—Si el semen es uno de los fluidos propiciatorios del contagio, ¿qué se conoce acerca de esto en caso de que el afectado sane?

—No solo el semen. Mediante el contacto sexual hay intercambio de fluidos a través del beso, de la piel que suda y, por supuesto, del semen si no hay sexo protegido —con condón—. El hombre puede eliminar el virus por el semen hasta 90 días después de curado.

—El Dr. Díaz Leal comenta algunos sucesos que antecedieron a la epidemia como la denominada fiebre hemorrágica de Marburgo, incluso, antes de 1976. Luego se aisló el virus y fueron conocidos cinco tipos del virus del Ébola y cada vez que muta se hace más agresivo…

—Son llamadas Bundibugyo, Zaire, el Sudán, Costa de Marfil, y Reston. En los primeros cuatro hubo transmisión en humanos, en el Reston, (Virginia), localidad cerca de Washigngton DC, EE.UU. no porque sucedió en monos importados de Filipinas, como en Italia también en esa misma época. 

“No se conoce —dijo— cómo un virus del África fue a parar a Filipinas, a un centro de recría, pero sí se aisló y se supo lo de los monos. La decisión fue matarlos a todos.

—Esta mutación de los virus, además de su agresividad ¿qué otra consecuencia trae consigo?

—Mutan porque tratan de adaptarse y mientras más lo hagan más difícil es encontrar una vacuna, por ejemplo.

—¿Ha habido algún caso reportado por contacto directo con el murciélago?

—En Uganda, en mineros que laboraban en minas de oro y hubo fallecidos.

—¿Cuáles considera factores de riesgo más perentorios?

—Tanto en la morbilidad (enfermos), como en la mortalidad, las condiciones de vida. Una pobreza extrema, los problemas culturales y de creencias religiosas que han impedido la correcta aplicación de las medidas de control. Ven a los trabajadores de la Salud Pública como una amenaza para sus costumbres, por eso ocultan los pacientes y hasta a los fallecidos. Los aquejados llegan tardíamente a los centros de atención médica con la agregación de no haber un tratamiento específico.

—¿Solo habrá médicos y enfermeros cubanos por esos lares?

—No, en lo absoluto. Allá hay brigadas de la Organización No Gubernamental (ONG) Médicos sin Fronteras, integrada por profesionales de diversas naciones, están especialistas del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, de Estados Unidos y la Organización Panamericana de la Salud envió a Cuba a norteamericanos y brasileños para entrenar a los nuestros.

—¿Dónde está el problema entonces?

—Que no son suficientes. Los casos aumentan y las cifras de defunciones igual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó a Naciones Unidas mil millones de dólares para enfrentar la epidemia.

—Cuba entrenó y envió a 165 médicos y enfermeros a Sierra Leona en un primer grupo. Poco más de 460 partirán a los países restantes donde está presente esta enfermedad, ¿por qué cree que Naciones Unidas, en la persona de Ban Ki- moon, le pidió ayuda al Gobierno cubano, si esta es una nación sin recursos económicos fuertes y bloqueada, además?

—Porque tiene una historia de colaboración, de solidaridad y humanismo. Aquí la reserva de recursos humanos está muy bien preparada.

“Nuestro personal ha sido entrenado ahora para cuidarse y utilizar los medios de protección”.

—¿Cuál es el riesgo más cercano si ahora la epidemia se concentra en Guinea Conakry, Sierra Leona, Liberia y Nigeria?

—En que muchos viajeros vienen de Europa u otros países y hay que saber dónde estuvieron 21 días antes. Pudieron estar en terceros países, y debe mantenerse una vigilancia estricta y la Aduana es vital para conocerlo. Cuba cuenta con un Programa de Control Sanitario Internacional exhaustivo, recordemos que solo en África tenemos colaboradores en 30 de sus países.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona. 

Foto: Orlando Durán Hernández

Apoyo de Cuba a la lucha contra el ébola responde a la solidaridad de su Revolución

Apoyo de Cuba a la lucha contra el ébola responde a la solidaridad de su Revolución

Conferencia de Prensa en Ginebra, acerca del ébola. Tomada de: Cubadebate.

(Versiones Taquigráficas–Consejo de Estado)

Presentador.—Buenos días… Doy la bienvenida a esta conferencia de prensa sobre el ébola, que tiene lugar aquí en Ginebra, el viernes 12 de septiembre de 2014.

Con nosotros tenemos a Su Excelencia, el Ministro de Salud Pública de Cuba, el señor Roberto Morales Ojeda, así como la directora General de la OMS, Margaret Chan.

Antes de iniciar las declaraciones, quisiera decirles que tenemos archivos de audio después de la conferencia de prensa, así como las transcripciones y ficheros de video.

Sin más demora, invitamos al doctor Roberto Morales Ojeda, Ministro de Salud Pública de Cuba, para que haga su declaración.

Roberto Morales.—Muchas gracias.

Buenos días.

Les agradezco a todas y a todos su presencia en esta importante actividad.

El objetivo de nuestra visita a Ginebra ha sido reunirnos con la Directora General de la Organización Mundial de la Salud, la doctora Margaret Chan, para dar respuesta, en nombre de nuestro gobierno, a la solicitud de ayuda realizada por ella y por el Se­cretario General de la Organización de Na­ciones Unidas, señor Ban Ki-moon, al Pre­sidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, como parte del esfuerzo mundial que hay que realizar para combatir la epidemia de ébola en África occidental.

El gobierno cubano, como lo ha hecho siempre en estos 55 años de Revolución, ha decidido participar en este esfuerzo global bajo la conducción de la Organización Mundial de la Salud para enfrentar la dramática situación que hoy se tiene en África occidental. A su vez, convoca a los gobiernos y ministros de salud de todos los países a sumarse a la lucha contra este flagelo.

Desde el primer momento Cuba decidió mantener sus brigadas que hoy prestan sus servicios en África, y de manera particular aquellas que se encuentran en Sierra Leona y en Guinea Conakry. Tenemos, de manera particular, en Sierra Leona 23 colaboradores y en Guinea Conakry 16. En el caso particular de Guinea Conakry, los colaboradores se encontraban de vacaciones en Cuba, lo que permitió darles una preparación y al mismo tiempo entregarles los equipos de protección que les permitiera regresar al país en el cual se encontraban laborando en condiciones de poderlo hacer y al mismo tiempo de evitar enfermarse. Todo esto se realizó previa consulta y de manera voluntaria por cada uno de los que han formado parte de estas brigadas.

La ayuda que brindaremos será a través de la Organización Mundial de la Salud, con recursos humanos seleccionados a partir de todos los que voluntariamente han expresado su disposición para trabajar de conjunto, codo a codo, con médicos de cualquier país que se decida, incluido Estados Unidos.

Vamos a cooperar con una brigada de 165 colaboradores, constituida por 62 médicos y 103 enfermeros, los que poseen como promedio más de 15 años de experiencia laboral. Todos han participado anteriormente en situaciones de desastres naturales y epidemiológicos, así como en misiones de colaboración médica y el 23% tiene más de una misión internacionalista.

En coordinación con la Organización Mundial de la Salud, hemos decidido que esta colaboración se realice en Sierra Leona, por los antecedentes que existen de laborar con misiones médicas como la que expliqué, que actualmente labora una integrada por 23 profesionales de las ciencias médicas.

De manera tal que con el llamado realizado por la Directora General de la Or­ga­nización Mundial de la Salud y por el Se­cre­tario General de la Organización de Na­ciones Uni­das, y el que nosotros estamos rea­lizando al resto de los gobiernos y ministros de Salud, se pueda contribuir con el resto de los países que están afectados.

Además, hemos adoptado medidas en nuestro país como parte del Control Sa­nitario Internacional sobre la entrada y salida de viajeros, así como el fortalecimiento del Sistema de Vigilancia Higiénico-Epi­de­miológico Nacional.

Esta respuesta de Cuba tiene como antecedente que la Revolución no esperó el desarrollo de sus servicios de salud para comenzar a brindar su ayuda a otros pueblos. Apenas a un año del triunfo, en 1960, se ofrece la primera ayuda médica internacional a Chile para atender a los afectados por un terremoto; y en mayo de 1963 parte la primera Brigada Médica hacia Argelia, compuesta por 55 colaboradores, para brindar sus servicios durante un año.

En la década del 70 se amplía la colaboración solidaria en países de América Latina, África y Asia y en 1998, con los huracanes George y Mitch en el Caribe y Centroamérica comienza el Programa Integral de Salud, en el que han participado 25 mil 288 colaboradores de la salud, en 32 países.

También Cuba ha colaborado en la formación de profesionales de las ciencias médicas para 121 países de Asia, África y América. Ha graduado hasta la fecha 38 mil 940 médicos, de los cuales 24 mil 486 pertenecen a las 10 promociones de la Escuela La­ti­noamericana de Medicina, inaugurada por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en noviembre de 1999, como parte de la sostenibilidad del Programa Integral de Salud.

Actualmente colaboramos con profesores en la formación de recursos humanos de las ciencias médicas en 10 países, con una matrícula de 29 mil 580 estudiantes.

Uno de los programas más sensibles y humanos se inició en julio de 2004 con la Operación Milagro, en la cual tuvimos la colabo­ración de la República Bolivariana de Venezuela. Hemos cooperado con 35 países y se le ha mejorado o han recuperado la visión 2 890 000 pacientes, de los cuales 36 636 son de África.

Ante el azote del huracán Katrina a la ciudad de Nueva Orleáns, el 19 de septiembre de 2005 se creó el Contingente Internacional de Médicos Especializados en el En­fren­tamiento a Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve”. En ese momento se ofrecieron 10 000 médicos para ayudar al pueblo norteamericano, ayuda que no fue aceptada por el gobierno, pero a partir del contingente se han conformado 39 brigadas que han estado presentes en situaciones de emergencia en 23 países.

La discapacidad, como uno de los problemas más acuciantes en nuestros pueblos, motivó a partir del 2008 la realización de un Estudio Psicosocial y Clínico-Genético de es­ta población, que permitió llegar a los hogares de 1 500 000 personas con discapacidad en Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y San Vicente y las Granadinas.

En África, hasta la fecha, han participado 76 744 colaboradores de la salud en 39 países. En estos momentos existen 4 048 colaboradores en 32 países, de ellos 2 269 son médicos.

Cuba está presente hoy en 66 países con 50 731 cooperantes, de los cuales el 64,6% son mujeres y 25 412 médicos.

Como resultado de todos estos años de solidaridad y cooperación se han cumplido 595 482 misiones en 158 países, con la participación de 325 710 trabajadores de la salud, muchos de ellos con dos, tres y más misiones.

Durante estos años de cooperación se han realizado más de 1 207 millones de consultas médicas, más de 2 280 000 partos, 8 millones de intervenciones quirúrgicas y más de 12 millones de niños y embarazadas han sido inmunizados.

Como se aprecia, E, forma parte de la ayuda y solidaridad que Cuba ha brindado en estos 55 años de Revolución en sectores como la educación, el deporte, la cultura, las ciencias y de manera particular en el sector de la salud, bajo el principio de no dar lo que nos sobra, sino de compartir lo que tenemos.

En nombre del Gobierno de Cuba, reiteramos el llamado a los gobiernos y ministros de Salud de todos los países que puedan sumarse a este esfuerzo global, en un mo­mento en el que África está urgida de la solidaridad internacional.

Muchas gracias.

Presentador.—Gracias, señor Morales por su intervención. Ahora damos la palabra a la doctora Chan.

Margaret Chan.—Buenos días a los miembros de la prensa. Gracias por estar aquí.

El brote de ébola que está devastando parte de África Occidental es el más largo, severo y complejo en casi cuatro décadas de la historia de la enfermedad.

Este es el ébola zaire, el más letal de los virus de la familia del ébola. Es un virus letal que es altamente contagioso, pero solo bajo dos escenarios específicos: el primero, durante el cuidado de los pacientes en hospitales sin los medios de protección adecuados; el segundo es durante ciertas prácticas de en-terramientos tradicionales que tienen el contacto directo con cadáveres altamente infecciosos.

En los tres países más afectados, Guinea, Liberia y Sierra Leona, el número de casos se mueve mucho más rápido que la capacidad que tienen para atenderlos los centros de tratamiento específico para el ébola. Por ejemplo, en Liberia, una instalación para tratamiento del ébola, que se estableció de conjunto por la OMS y el Ministerio de Salud, abrió recientemente para tratar a 30 pacientes, pero tan pronto como abrió tenía ya más de 70 pacientes. En estos momentos en Liberia no hay una sola cama disponible para el tratamiento de pacientes de ébola en todo el país.

Nuestra respuesta se está agotando de todos los medios que necesitamos, desde protección personal, bolsas para cadáveres, laboratorios móviles, salas de aislamiento, pero lo que más necesitamos son las personas, el personal médico. Lo más importante para evitar la trasmisión del ébola es tener las personas adecuadas, los especialistas adecuados y especialistas que sean entrenados apropiadamente y que sepan cómo mantenerse a sí mismos a salvo.

El dinero y los materiales son importantes, pero con estos medios solamente no podemos parar el brote de ébola. Como dije, lo más importante son las personas; personas que sientan compasión, médicos y enfermeras que sepan cómo reconfortar a los pacientes, a pesar de las barreras de, por ejemplo, estar usando medios de protección y trabajar en circunstancias muy difíciles.

Cuba es famosa mundialmente por su capacidad de entrenar excelentes médicos y enfermeras. Es famosa, además, por su ge­nerosidad y solidaridad con los países en la ruta hacia el progreso.

El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y yo personalmente, hablamos con líderes de muchos países, incluidos, por supuesto, Su Excelencia el Pre­sidente Raúl Castro y el Ministro de Salud de Cuba, el doctor Morales, y les pedimos ayu­da para luchar contra este brote de ébola. Estoy muy feliz de que el ministro Morales viniera a Ginebra; ayer tuvimos una discusión muy intensa y muy fructífera, en la que Cuba va a colaborar en el tratamiento de este brote.

Tanto la OMS como la UNICEF, el Pro­grama Mundial de Alimentos y otras agencias están proporcionando acciones para enfrentar este brote; pero necesitamos tomar acciones lo antes posible para tratar de parar este brote.

Espero que el anuncio que ha hecho hoy día el gobierno cubano estimule a otros países a anunciar su apoyo.

Muchísimas gracias.

Presentador.—Gracias a la Doctora Chan y al doctor Morales. Vamos a iniciar la sesión de preguntas. Por favor digan sus nombres, agencias y hacia quién va dirigida la pregunta.

Gracias.

Periodista.—Quería saber de dónde vienen los 165 profesionales, de qué países o dónde están hoy, antes de ser enviados a la región, y por qué Sierra Leona y no, por ejemplo, Liberia que parece ser un caso bastante grave también.

Margaret Chan dijo que ha solicitado ayuda a otros países. Hemos escuchado que China tiene muchos doctores y una gran presencia en África. ¿Ustedes han hablado también con China?

Gracias.

Tal vez usted pueda traducir las dos preguntas.

Periodista.—Roberto Morales, nos gustaría, ¿por qué Sierra Leona y no Liberia? Y a la doctora Chan, sabemos que está recibiendo ayuda de China, nos gustaría que nos comentara al respecto.

Periodista.—Mi primera pregunta va dirigida a la Directora General de la OMS. Se han hecho aquí varios llamados a la solidaridad internacional para enfrentar la epidemia de ébola, ¿cuál sería el escenario de no lograrse una ayuda a nivel global?, esa sería la primera. Y la segunda, ¿qué piensa usted de que un país tan pequeño como Cuba, haya sido el primero en sumarse a esta ayuda?

Presentador.—Sobre las preguntas, vamos a tomar una tercera pregunta.

Periodista.—La primera pregunta un poco que se une a las dos anteriores, me gustaría saber por qué la razón de que Sierra Leona sí y no en Guinea Conakry, por ejemplo, donde también el doctor Morales dijo que había una brigada cubana, y si más bien esto responde a una estrategia de concentrar todos los esfuerzos en un lugar específico, para obtener resultados.

La segunda pregunta es para la doctora Chan, con el objetivo de saber si hay otros países que ya están dispuestos a ofrecer su ayuda en este momento.

Presentador.—Gracias.

Podemos comenzar con el doctor Morales Ojeda para las respuestas.

Roberto Morales.—Como les comenté, la brigada que se conformará con 165 colaboradores, de ellos un grupo importante de enfermeras y de médicos, tiene que ver con personas que hemos seleccionado a partir de todos los que en Cuba han expresado voluntariamente su disposición de participar en esta actividad. Por lo tanto, son recursos humanos que se encuentran laborando en las instituciones nuestras, aunque han cumplido con anterioridad, todos, misiones anteriores y, como expliqué, el 23% en más de una ocasión.

Realmente nosotros considerábamos que el esfuerzo principal que pudiéramos hacer, debiéramos concentrarlo en un país inicialmente, en la misma medida en que otros países podían responder a este llamado, y de esa manera no dispersar el recurso humano que realmente lleva a que se pueda fatigar, a que se pueda cansar y que, al mismo tiempo, eso pueda incidir en que se puedan violar determinadas normas y que algunos de ellos, de no estar bien preparados y agotarse, pudieran enfermar.

Nosotros, por nuestra parte, también estamos preparando a todos nuestros colaboradores, de hecho, ya se encuentran en La Habana concentrados, en una preparación que les están dando los expertos del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, para realmente lograr que tengan todas las condiciones en su preparación para poder asumir esta tarea. Y de conjunto con la OMS, también se dispondrá de los recursos que garanticen su protección.

Realmente los antecedentes que tenemos de colaboración en Sierra Leona, de tener una brigada de 23 colaboradores, nos facilita todo el trabajo que allí podamos hacer, y, en menor medida, la brigada que tenemos en Guinea Conakry, aunque es más pequeña, también está preparada, porque se encontraba de vacaciones en Cuba, y también dispone de los medios para incorporarse a las labores que allí enfrenta.

Presentador.—Muchas gracias.

La doctora Chan, por favor.

Margaret Chan.—Muchas gracias.

No voy a repetir las respuestas que ha brindado el Ministro Morales. Hubo preguntas que me dirigieron específicamente a mí. La primera, si he tenido respuesta de otros países. Sí. En cuanto a China, para su información, China ya tiene equipos médicos en los tres países y le ha sumado más doctores.

En nuestra discusión con las autoridades chinas nos han dicho que están dispuestos a cooperar mucho más.

En cuanto a la pregunta: Si nadie responde a este llamado. Me gustaría pensar positivamente. Estuve hablando con el Se­cretario General anoche y él ha estado ha­blando con los líderes mundiales, y otros colegas míos también han estado hablando con líderes mundiales, en especial con el Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Sudáfrica, China, y todas las conversaciones han sido muy positivas. Se trata ahora de saber los detalles, cuántas personas, qué materiales y dónde.

Tengo pensamientos muy positivos de que vamos a obtener mucho apoyo. Para tener una idea clara, como dije al principio, los países ya están brindando apoyo. No podemos decir que no están brindado a­po­yo. En estos momentos diferentes agencias: Reino Unido, Canadá, la Unión Europea, Kuwait, Qatar, Sudáfrica, Uganda, todos han brindado su apoyo; pero la escala de la epidemia es tan enorme que estamos hablando de una escala amplia; pero yo soy muy positiva, no veo un escenario donde no haya ningún país que brinde ayuda; yo creo que ya se está ayudando y que vamos a tener una respuesta muy positiva al respecto.

Otra pregunta.

Bueno, creo que no, que ya he respondido todas las preguntas.

Periodista.—La primera pregunta es para Cuba. ¿Me gustaría saber si ustedes van a establecer un centro o estarían trabajando en centros ya establecidos?

La otra pregunta es para la Doctora Chan, tenía que ver con la ayuda que está estableciendo el Reino Unido en estos momentos.

Periodista.—Mi pregunta es: ¿Podrían confirmar ustedes que esta es la mayor oferta que se ha tenido de ayuda para África Occidental?

Y lo segundo es —quizás perdí algo aquí, me gustaría saber por qué se concentran los esfuerzos en Sierra Leona y no en Liberia, cuando la Doctora Chan dijo que en Liberia no había una sola cama disponible.

Presentador.—Ahora aceptaremos una tercera pregunta.

Periodista.—Se nos ha dicho que en Liberia no hay una sola cama disponible, y es muy importante tener un control de este orden, ¿nos podrían decir un número exacto de la cantidad, por ejemplo, de médicos y enfermeras que se necesitan?

Por ejemplo, se está hablando de que Estados Unidos va a contribuir con una ayuda de 100 millones de dólares; ¿podrían dar cifras de exactamente qué es lo que necesitan y a quién se lo están pidiendo?

Presentador.—Muchas gracias. La mayoría de las preguntas son para la Doctora Chan.

Le damos la palabra a la Doctora Chan.

Margaret Chan.—Déjeme responder la primera pregunta.

Sí, el gobierno del Reino Unido se ha comprometido y quisiera agradecerle el establecimiento de varios hospitales en Sierra Leona. Han inspeccionado los sitios; se necesita preparar el sitio antes de que puedan trasladar a las personas y los materiales. Sí van a brindar personal al principio y pueden también capacitar locales de forma que tengan la capacidad para realizar el trabajo.

En cuanto a la segunda pregunta de Ma­ría, sí, hasta el momento esta ha sido la oferta más grande de médicos, enfermeros, especialistas, como especialistas de control de enfermedades infecciosas y epidemiólogos. Y le pediría al Ministro que responda por qué en Sierra Leona, porque esta fue una decisión tomada entre Cuba y Sierra Leona.

En cuanto a la última pregunta. Usted tiene toda la razón, necesitamos más doctores, más enfermeros de fuera. Les llamamos Equipos Médicos Extranjeros, Cuba es un ejemplo, Reino Unido también y sabemos que Estados Unidos y otros países también van a establecer un compromiso.

Para mí lo más importante es garantizar que proporcionemos los mecanismos para que los trabajadores de la salud vengan y trabajen.

El Banco de Desarrollo Africano y otros países están proporcionando apoyo financiero para que los trabajadores de la salud sean pagados, reciban incentivos, seguros y que comiencen a trabajar.

El número o la cifra exacta de médicos y enfermeras —les voy a dar una cifra aproximada, porque depende de la evolución de la epidemia—, como promedio para un centro de 70 a 80 camas para el tratamiento de ébola necesitamos alrededor de 200 entre médicos, enfermeros, personal de limpieza; por tanto, dentro de esas 200 personas necesitamos una proporción de 20 a 80: 20% de países extranjeros que podrían capacitar, supervisar y gestionar estos centros, y los trabajadores locales representarían el 80%. Serían capacitados para que sean parte del equipo.

Si necesitamos 10 centros de tratamiento, entonces tendríamos que multiplicar esta cifra por 10; si necesitamos 8, entonces tendríamos que multiplicar esta cifra por 8. Por tanto esa sería la cifra, no es una cifra exacta y pueden cambiar, por tanto, espero haberles dado el sentido de hacia dónde nos dirigimos.

En este momento es importante para no-sotros decir que necesitamos, como mínimo, de 500 a 600 doctores, tanto provenientes del país como del extranjero y más de 1 000 trabajadores de la salud, para gestionar los centros existentes, así como los que están por construirse. Muchas gracias.

Presentador.—Ahora le doy la palabra al Ministro Morales para que responda la pregunta.

Roberto Morales.—Muchas gracias.

Realmente, como comenté con anterioridad, fue un trabajo conjunto, la Or­ganización Mundial de la Salud y el equipo que ha venido a Ginebra, de conjunto con nuestro gobierno, de manera tal que pudiéramos lograr un trabajo en uno de los países que está siendo más afectado, y que, por demás, es un país donde tenemos una brigada que ya tiene un trabajo con anterioridad.

Realmente hacia los centros que está dirigida nuestra labor son, sobre todo, aquellos donde se está brindando la atención a los enfermos, también a las clínicas comunitarias de atención, y, sobre todo, vamos a laborar de conjunto con las autoridades de salud pública de Sierra Leona y también del gobierno en todo un programa que permita la prevención de la enfermedad y contribuir de esa manera a cortar la epidemia y evitar que se siga extendiendo a otras regiones y lugares del mundo.

Es importante reiterar algo que comenté en mi intervención inicial, que nuestros médicos, al expresar voluntariamente su disposición de participar en esta situación de emergencia en África occidental, también han expresado su disposición de hacerlo codo a codo con los médicos de cualquier país que participen en este enfrentamiento, incluidos los de Estados Unidos.

Presentador.—Muchas gracias.

Tomaremos tres preguntas; de nuevo pedimos a los presentes que por favor sean breves, porque no tenemos tiempo para todas las preguntas.

Periodista.—Muchas gracias.

Mi pregunta: hemos visto la cifra que nos ha dado la OMS de la cantidad de casos en Liberia, pero parece que hay miles de casos más.

Periodista.—Buenos días. Una pregunta al Ministro: si su organización también hace investigaciones sobre una vacuna. Ustedes tienen el hospital Finlay en La Habana.

Y para la Doctora Chan: ¿Quién está coordinando?, porque podríamos correr el riesgo, el fiasco que corrimos en Haití y también el tsunami por falta de coordinación.

Presentador.—Gracias. La última pregunta de esta ronda.

Periodista.—Ministro Morales, usted ha reiterado que están dispuestos a trabajar incluso con trabajadores de salud de Estados Unidos, ¿cree que ellos se negarían? ¿Podría laborar en esta idea, por favor?

Y, Doctora Chan, ¿en estos momentos cuántos doctores y personal médico hay en el terreno en los tres países? Si pudiera decirnos, por favor, la cifra actual.

Presentador.—Le damos la palabra al doctor Ojeda para que responda.

Roberto Morales.—Con relación a la pregunta de nuestros investigadores y científicos y su participación, realmente desde que se decretó la situación de emergencia y recibimos el llamado de la Organización Mundial de la Salud, se ha organizado un equipo de expertos en nuestro país, que está recopilando toda la información y evaluando todas las posibilidades que podamos tener y en ese sentido poder contribuir, pero en este momento no tenemos ningún resultado que podamos mostrar, estamos en la fase inicial; pero seguro que nuestros profesionales de la Industria Médico-farmacéutica y Biotecnológica y del Sistema de Salud Cu­bano participarán en todos los esfuerzos por encontrar una solución terapéutica y también preventiva a la situación del ébola como lo hemos hecho ante otros problemas de salud.

Con relación a la pregunta de la disposición de poder trabajar con profesionales de cualquier país y de manera particular con Estados Unidos, hemos expresado que realmente estamos dispuestos a hacerlo. Sería muy difícil responder por ellos cualquier tipo de pregunta relacionada a su disposición, lo que sí ratificamos es la disposición nuestra a colaborar con los de cualquier país codo a codo y de manera particular, si así fuera, con los profesionales de las ciencias médicas de Estados Unidos.

Presentador.—Muchas gracias. Doctora Chan.

Margaret Chan.—Muchas gracias.

Quisiera responder a tres preguntas:

Usted preguntó si el estimado de 20 000 es una cifra actualizada. Quisiera subrayar lo que ya he dicho: es un estimado por modelo, pero la situación cambia y las cifras, por supuesto, también cambian y sabemos que los nuevos casos siempre se están reportando, y, por supuesto, las nuevas cifras siempre van a estar por debajo. Para el número real necesitamos una información efectiva desde los distritos y por parte de los gobiernos. Por lo tanto, estamos trabajando con la CDC, que está gestionando los datos informativos para darle la información al gobierno y que nosotros podamos tener una información más exacta.

La segunda pregunta. John, usted hizo una pregunta muy importante, la coordinación para un desafío tan grande, tan complejo y de gran magnitud. Lo que empezó como una emergencia de salud pública ha adquirido una nueva dimensión, una dimensión psico-social también, necesitamos alimentos, agua, seguridad y necesitamos centros de tratamientos y necesitan trabajar en un ambiente de paz. Por lo tanto, como usted puede ver, no solamente la complejidad de la operación en sí, sino también la cifra, es una cifra muy alta de actores. Desde el sistema de Naciones Unidas agradecemos al Secretario General y a otros jefes de diferentes agencias que están proporcionando apoyo para esta respuesta de salud. Por supuesto que a nivel de país el apoyo es muy importante. Tenemos socios, otras agencias y otros países —que ya he mencionado— están contribuyendo con recursos materiales. Esto requiere una plataforma de coordinación que estamos discutiendo con los propios países.

Ayer estuve hablando con el Presidente de Sierra Leona y él está dispuesto a dirigir el proceso y es muy receptivo a la idea de que la coordinación debe involucrar a todos los actores. Por lo tanto, la estrategia y el plan operativo se discuten y se acuerdan entre todas las partes involucradas, pero no debemos olvidar que necesitamos detener el ébola en los próximos seis a nueve meses, por lo tanto eso necesita una estrategia muy abarcadora.

Ahora, la situación más importante es a nivel de país, con el apoyo de Naciones Unidas y de otros socios. Queremos subrayar que hay muchos compromisos, hay transparencia y hay procesos de toma de decisiones y queremos que todas las partes sean flexibles, de forma que la coordinación sea lo más fácil posible.

¿Cuántos doctores tenemos en el terreno? Bueno, quiero compartir con ustedes que tenemos doctores, especialistas y expertos de los diferentes países que nos apoyan, así como nuestro propio personal: llegan a 500, pero son personas que no están ahí todo el tiempo, están ahí uno o dos meses y entonces tienen que rotar debido a las condiciones que son muy duras, y no pueden permanecer tanto tiempo. Por lo tanto, necesitamos que roten. En estos momentos tenemos más de 170, no solamente doctores, tenemos también personal médico, tenemos especialistas para el control de infecciones. Estoy hablando de expertos, médicos extranjeros, no tengo la cifra exacta realmente.

Presentador.—Ya nos queda muy poco tiempo, pero aceptaremos dos preguntas más de los periodistas en línea, porque como tenemos la traducción, nos estamos demorando.

Periodista.—Mi primera pregunta es si tienen una actualización del número de casos en este momento, y la segunda es que hay un rumor de que la sangre de las personas que han sobrevivido a la enfermedad puede ser de algún tipo de ayuda, y esto está haciendo que se cree una especie de mercado negro alrededor de este tema. ¿Qué nos podrían decir?

Margaret Chan.—Estaba la semana pasada en Washington hablando con el Banco Mundial, con el gobierno de Estados Unidos, con las Naciones Unidas en Nueva York, y el doctor Navarro, así como Chokuda han estado conversando con diferentes países, con diferentes capitales, en Londres, en Pa­rís, en Bruselas, y hemos tenido conversaciones con muchos otros países.

El Secretario General y yo pensamos que los países están muy comprometidos y necesitamos saber qué necesitan estos países, de forma que se brinde lo que es necesario.

Trabajamos con los países afectados para que nos den datos específicos de qué es lo que realmente se necesita, qué hay de los recursos humanos. Dándonos esos datos específicos, soy optimista y positiva de que podremos brindarles el apoyo que ne­cesitan.

Sobre la pregunta, le voy a actualizar: estas son cifras que podemos rastrear, pero siempre serían aproximados hasta el 12 de septiembre, es decir, hoy hemos recibido informes de 4 782 casos y más de 2 400 muertes.

En cuanto a su segunda pregunta, usted debe recordar que la OMS organizó una reunión la semana pasada con 150 científicos de diferentes partes del mundo y más de 20 científicos de África. Una de las recomendaciones de esa reunión es que necesitamos trabajar en el suero de convalecencia como un tratamiento de intervención, y eso es lo que estamos haciendo. Como ustedes sa­ben, como parte de nuestra conversación con el doctor Morales y la contribución de Cuba en esta esfera, también hablamos de eso.

Usted mencionó el mercado negro, pero esto es algo que tenemos que trabajar muy cuidadosamente con los países afectados para poder eliminar cualquier comercio de la sangre de los convalecientes. No solamente es necesario obtener este suero, es necesario comprobarlo, porque pueden existir otros factores de infección que tendríamos que analizar. Por lo tanto, vamos a plantear este problema a los gobiernos para que puedan detener cualquier actividad de mercado negro en relación con la sangre de los convalecientes. En todo caso, esto habría que hacerlo con los mecanismos y en las condiciones requeridas para poder utilizar la sangre de los convalecientes.

Gracias.

Presentador.—Muchas gracias, doctora Chan. Muchas gracias, doctor Morales. Con eso concluimos nuestra conferencia de prensa.

Cuba enviará 165 médicos y enfermeros a Sierra Leona para combatir el ébola

Cuba enviará 165 médicos y enfermeros a Sierra Leona para combatir el ébola

Escrito por  AFP

En la foto el ministro cubano de Salud Pública, Roberto Morales. (De Telesur, tomada de Internet)

 Cuba desplegará a 165 médicos y enfermeros a Sierra Leona durante seis meses para ayudar a las autoridades de este país a combatir la epidemia de ébola, anunció este viernes (ayer) el ministro cubano de Salud, Roberto Morales Ojeda.

Se trata del envío "más importante" de especialistas a la región, destacó la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, en una rueda de prensa en Ginebra. "Vamos a cooperar con una brigada de 165 colaboradores, constituida por 62 médicos y 103 enfermeros", anunció el ministro cubano.

Todos estos médicos y enfermeros "han participado anteriormente en situaciones de desastre", y "han anunciado voluntariamente su disposición", añadió Morales. El funcionario cubano precisó que algunos de ellos ya están en Sierra Leona.

Su misión, en coordinación con la OMS, durará seis meses, a partir de la primera semana de octubre.

La epidemia de ébola ha causado ya cerca de 2.300 muertos en África occidental, 509 de ellos en Sierra Leona, desde la aparición del virus a comienzos de año, según la OMS. "Nos falta de todo (...) pero lo que más necesitamos es gente", dijo Margaret Chan.

Mientras la epidemia no deja de amplificarse, la OMS estima que todavía le faltan 500 médicos y enfermeros extranjeros y unos 1,000 trabajadores nacionales.

El objetivo de nuestra visita a Ginebra, ha sido reunirnos con la Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dra. Margaret Chan, para dar respuesta, en nombre del gobierno cubano, a la solicitud de ayuda realizada por ella y por el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Sr. Ban Ki Moon, al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, como parte del esfuerzo mundial que hay que realizar para combatir la epidemia de ébola en África Occidental.

El gobierno cubano, como lo ha hecho siempre en estos 55 años de Revolución, ha decidido participar en este esfuerzo global bajo la coordinación de la OMS para enfrentar esta dramática situación.  A su vez, convoca a los gobiernos y ministros de salud de todos los países a sumarse a la lucha contra este flagelo

Desde el primer momento Cuba decidió mantener nuestras brigadas médicas en África, independientemente de la existencia de la epidemia de Ébola y de manera particular en Sierra Leona y Guinea Conakry, con la previa disposición voluntaria de sus integrantes, expresión del espíritu de solidaridad y humanismo característico de nuestro pueblo y gobierno.

La ayuda que brindaremos será a través de la OMS, con recursos humanos seleccionados a partir de todos los que voluntariamente han expresado su disposición para trabajar de conjunto, codo a codo, con médicos de cualquier país que se decida, incluida Estados Unidos.

Vamos a cooperar con una brigada de 165 colaboradores, constituida por 62 médicos y 103 enfermeros, los que poseen más de 15 años de experiencia profesional. Todos han laborado en otros países ante desastres naturales y epidemiológicos, así como en misiones de colaboración médica y el 23 % lo ha hecho en más de una ocasión.

Además, hemos adoptado medidas en nuestro país, como parte del Control Sanitario Internacional, sobre la entrada y salida  de viajeros, así como el fortalecimiento del Sistema de Vigilancia Higiénico-Epidemiológica Nacional.

Esta respuesta de Cuba tiene como antecedente que la Revolución no esperó el desarrollo de sus servicios de salud para comenzar a brindar su ayuda a otros pueblos.  Apenas a un año del triunfo, en 1960, se ofrece la primera ayuda médica internacional a Chile, para atender los afectados por un terremoto; y en mayo de 1963 parte la primera Brigada Médica hacia Argelia, compuesta por 55 colaboradores, para brindar sus servicios por un año.

En la década del 70 se amplía la colaboración solidaria en países de América Latina, África y Asia y en 1998, con los huracanes George y Mitch en el Caribe y Centroamérica, comienza el Programa Integral de Salud, en el que han participado 25 mil 288 profesionales de la salud, en 32 países.

También Cuba ha colaborado en la formación de profesionales de las ciencias médicas para 121 países de Asia, África y América. Ha graduado hasta la fecha 38 mil 940 médicos, de los cuales 24 mil 486 pertenecen a las 10 promociones de la Escuela Latinoamericana de Medicina, inaugurada en noviembre de 1999 por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, como complemento a la sostenibilidad del Programa Integral de Salud.

Actualmente colaboramos con profesores en la formación de recursos humanos de las ciencias médicas en 10 países, con una matrícula de 29 mil 580 estudiantes.

Uno de los programas más sensibles y humanos se inició el 6 de julio de 2004, con la Operación Milagro, en la cual tuvimos la colaboración de la República Bolivariana de Venezuela. Hemos cooperado en 35 países y han mejorado o recuperado la visión 2 millones 890 mil pacientes, de los cuales, 36 mil 636 son de África.

Ante el azote del Huracán Katrina a la ciudad de Nueva Orleans, el 19 de septiembre de 2005 se crea el “Contingente Internacional de Médicos Especializados en el  Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias Henry Reeve”. En ese momento se ofrecieron 10 mil médicos para ayudar al pueblo norteamericano, ayuda que no fue aceptada por su gobierno, pero a partir del contingente, se han conformado 39 brigadas que han estado presentes en situaciones de emergencia en 23 países.

La discapacidad, como uno de los problemas más acuciantes en nuestros pueblos, motivó a partir del 2008 la realización de un Estudio Psicosocial y Clínico-Genético de esta población, que permitió llegar a los hogares de 1 millón 500 mil personas con discapacidad en Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, y san Vicente y las Granadinas.

En África, hasta la fecha, han participado 76 mil 744 colaboradores de la salud en 39 países. En estos momentos existen 4 mil 048 cooperantes en 32 países, de ellos 2 mil 269 son médicos.

Cuba está presente hoy en 66 países con 50 mil 731 cooperantes, de los cuales el 64.6% son mujeres y 25 mil 412 médicos.

Como resultado de todos estos años de solidaridad y cooperación se han cumplido 595 mil 482 misiones en 158 países, con la participación de 325 mil 710 trabadores de la salud, muchos de ellos con dos, tres y más misiones.

Durante estos años de cooperación se han realizado más de mil 207 millones de consultas médicas, más de 2 millones 280 mil partos, 8 millones de intervenciones quirúrgicas y más de 12 millones de niños y embarazadas han sido inmunizados.

Como se aprecia, nuestra participación en el enfrentamiento al Ébola en África occidental no es un hecho aislado, forma parte de la ayuda y solidaridad que Cuba ha brindado en estos 55 años de Revolución, en sectores como la educación, el deporte, la cultura, las ciencias y en particular en el campo de la salud, bajo el principio de no dar lo que nos sobra, sino compartir lo que tenemos.

En nombre del Gobierno de Cuba, reiteramos el llamado a los gobiernos y ministros de Salud de todos los países que puedan sumarse a este esfuerzo global, en un momento en el que África está urgida de la solidaridad ionternacional.

Muchas gracias.

 

Tomado de CubaMinRex, según el diario Digital CubaSí.cu