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La Psiquiatría camagüeyana: cuatro décadas de cara a la comunidad

Bajo este título fue publicada en el Boletín de Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), una breve mirada acerca de cuánto hacen los especialistas del hospital Psiquiátrico René Vallejo, de Camagüey, Cuba, porque sus servicios lleguen hasta la comunidad e insertar a personas con tales dolencias a su medio familiar y social.

En lo particular agradezco a directivos del prestigioso Boletín por tal deferencia. Versión en español: http://bit.ly/ME4nMt Versión en inglés: http://bit.ly/M1udFz

En Camagüey: primera cirugía endoscópica de urgencia en Urología

En Camagüey: primera cirugía endoscópica de urgencia en Urología

El Dr. Jeanis muestra la pequeña incisión practicada a Héctor y que le permitió la desobstrucción urinaria. Se le realizó una NPC en el riñón derecho, que hubiera costado unos dos mil 500 o tres mil dólares en otras naciones; y un cateterismo uretral del izquierdo.

En más de una ocasión he escuchado la comparación de tres dolores: el cólico nefrítico, el ocasionado por la apendicitis aguda y el del parto. Como he experimentado en carne propia los dos últimos mencionados, doy fe de que son irresistibles, por eso sé cómo se sentía Héctor León Machado, de 40 años de edad y vecino del municipio de Santa Cruz del Sur, con un agravante que asusta: sus riñones no le funcionaban.

Él llegó al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de la ciudad de Camagüey, Cuba, con una insuficiencia renal aguda obstructiva bilateral y hubo que someterlo a una hemodiálisis, proceder desconocido para él.

No imaginó entonces que se convertiría en el primer camagüeyano en ser sometido, por urgencia, a una cirugía endoscópica, lo cual permitió la derivación de los dos riñones.

Acerca del caso nos argumentó el Doctor Jeanis Rosales Casañola, especialista en Urología y Profesor Instructor de la Universidad Médica Carlos J. Finlay: “Si lo operamos mediante la cirugía abierta convencional nos hubiera permitido derivar un solo riñón, mientras que de esta manera lo hicimos a los dos y el proceder fue terapéutico y diagnóstico porque enfrentaba litiasis (cálculos) radiotransparente en la vía urinaria, o sea, que no son visualizadas por las placas de Rayos X. Estaban alojadas en ambos uréteres (bilateral) y ya sabemos que miden un centímetro.

“Sin embargo, de esta forma lo diagnosticamos y supimos dónde estaban estas ‘piedras’. No tenemos conocimiento de que este tipo de intervención quirúrgica, de urgencia, haya sido ejecutada en las provincias orientales —dijo—, pero sí de forma electiva en nuestro hospital, en Santa Clara, en Matanzas; y en el hospital Hermanos Ameijeiras, el Instituto de Nefrología y el Centro Nacional de Cirugía Endoscópica,  estos en la capital del país”.

El santacruceño recibirá seguimiento médico para determinarse si requiere de esta técnica o no para erradicar sus “piedras” renales.

Mediante la cirugía de mínimo acceso vídeo asistida un mayor auditorio es testigo de qué y cómo se hace desde las aulas. Así los aprendices adquieren las habilidades más rápido.

Otro paciente: Leonel Valdés Ramos, de 47 años, llegó desde el municipio Colombia, de la vecina provincia de Las Tunas, presentaba esta dolencia hace dos años, con litiasis de alrededor de tres centímetros. Confesó que tres veces a la semana acudía al cuerpo de guardia del hospital de su territorio, le suministraban sueros, le aliviaban el dolor, pero esas “piedras” seguían allí. Su intervención fue programada, no de urgencia. Esta intervención cuesta entre cinco mil y diez mil dólares en otros países, en dependencia del rango de la institución.

Ambos recién operados y sus acompañantes tuvieron frases de elogio por los servicios médicos recibidos en la Sala de Urología, la cual sobresale por la profesionalidad de sus trabajadores y el mantenimiento y cuidado del local.

VENTAJAS Y CAUSAS

Todas son ventajas. Desde el punto de vista estético, la rápida integración del afectado a la vida social y laboral, la mayoría egresa a las 48 horas, de ahí el ahorro en los costos y gastos hospitalarios, e incluso, en algunas ocasiones son realizadas bajo régimen ambulatorio.

El Doctor Rosales amplía: “Tenemos 70 operados de Nefrostomía Percutánea (NPC), técnica resolutiva de la uropatía obstructiva (obstrucción del aparato urinario), de estas siete con anestesia local, lo que no significa esté exenta de complicaciones, y hemos tenido buenos resultados”.

Entre las causas que originan este tipo de padecimiento no podemos obviar las genéticas. Los especialistas aseguran que puede ser por una predisposición clínica, trastornos metabólicos, malos hábitos higiénico-dietéticos y la poca ingestión de agua, además por las características de nuestro clima que provoca sudoración, concentrado de la orina y su cristalización.

El Dr. Rosales puntualizó: “Las aguas pesadas, cargadas de sales pueden influir aunque, aclaro, esto no es ciencia constituida”.

Conocimos que la litiasis renal de hasta siete milímetros puede ser expulsada en el tracto urinario superior de manera espontánea. Hay otras técnicas por ondas de choque que no las tenemos en Camagüey, como: la Litotripsia Extracorpórea (LEC), conocida en el argot popular: por golpes de agua. Así son operadas hasta el 80% de las litiasis, solo en La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba.

ANTECEDENTES

El especialista en Urología recibió un Entrenamiento Básico Lumbolaparoscópico (para a través del mínimo acceso abordar la cavidad peritoneal o retroperitoneal) con vistas a tratar las afecciones de las vías urinarias en general, además de un Curso Básico de Endourología, todo en el hospital Faustino Pérez, de Matanzas, a cargo del Dr. Andrés Fernández, lo que nos permitía realizar solo derivaciones urinarias, o sea, Nefrostomía Percutánea (NPC) en los casos de riñones obstruidos.

“Más adelante —puntualizó— recibimos el entrenamiento en Cirugía Lumbolaparoscópica en el Centro Nacional de Cirugía Endoscópica, de La Habana con la Dra. Tania González y estuvimos en uno intensivo de Endourología realizado por el Dr. Mariano Castillo, del hospital Hermanos Amaijeiras, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Urología y otro ofrecido por Dr. Octavio de la Concepción Gómez, del Instituto de Nefrología y presidente de la Sociedad mencionada. Estos expertos operaron los primeros casos aquí, junto a nosotros.

“Ya hemos abordado con estas técnicas a alrededor de cien personas con resultados alentadores y algo muy importante, contamos con el apoyo de la dirección del hospital, del capítulo de Urología y de la Sociedad Cubana de Urología. Por eso pensamos que este tipo de intervención; hasta las de urgencia llegaron para quedarse”, aseguró el Dr. Jeanis.

OTRA OPINIÓN AUTORIZADA

El Doctor Fernando Fernández Marichal, especialista de 2do. Grado, Profesor Asistente de la Universidad Médica de Camagüey y presidente del Capítulo Provincial de Urología de la Sociedad Cubana de Urología, y miembro del Capítulo de Cirugía de Mínimo Acceso, mencionó al Grupo Básico de Trabajo dedicado a tan importante y sensible empeño, y que es integrado por los doctores Leidy Cabrera, Brisnel Ventura y Jeanis Rosales.

Se refirió igualmente a que esta es la continuidad de los procederes de cirugías de mínimo acceso que comenzaron en mayo del 2002, entonces a través del tracto urinario inferior.

“Solo me queda incorporar —añadió—  que nuestros jóvenes cirujanos llevan la curva de aprendizaje como corresponde y son muy sacrificados. Ocho horas de trabajo no bastan para enfrentar estas prácticas, los casos nos llegan a cualquier hora, es un reto”.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Leandro Pérez Pérez

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Una Nieve cálida e internacionalista

Una Nieve cálida e internacionalista

Con la gentileza y aprobación de la joven periodista Carmen Luisa Hernández Loredo, colocaré en Portada, aunque no de una vez, una serie de entrevistas realizadas por ella a personal de la Salud camagüeyano que cumplieron misión internacionalista en diferentes etapas.

Camagüey- “Un gran honor”. Así fue como empezó el diálogo en la tranquilidad del hogar tomado por asalto, no hizo falta que mediara pregunta alguna para que la Doctora Nieves Atrio definiera lo que significó su experiencia como internacionalista.

“La primera vez fue en Argelia, en 1975, fui del segundo grupo donde estuvimos camagüeyanos; estuve allá con mi esposo el Doctor Mario López del Castillo Castellanos, oftalmólogo. La población nos recibió con mucho cariño, hubo siempre de su parte un reconocimiento a nuestra labor allá.

“Llegamos con el corazón lleno de amor, todos los que fuimos lo hicimos por completo altruismo, no había ninguna remuneración económica, fue una misión cumplida con total vocación de ayudar en cualquier lugar que lo necesitara.

“Fue una oportunidad para ver la realidad de otros pueblos, tan diferentes a la nuestra, donde había hombres con mucho dinero y otros que no tenían nada, eso fue muy chocante para todos”.

—¿Algo que la marcara?

—Estando allá hubo una epidemia de Cólera y quienes atendíamos a los enfermos éramos los cubanos, llegó un momento que las 20 camas que tenía la sala no eran suficientes y hasta en el suelo tuvimos que atender a pacientes. Allí todos cuidamos a los enfermos, había un solo clínico cubano, pero todos, de la especialidad que fuera, cuando terminábamos nuestro trabajo íbamos para ayudar.

—Hace poco que regresó de Angola, ¿cómo fue la experiencia?

—Estuve tres años. El último de ellos en Luanda como asesora de la jefa nacional de Dermatología. El médico cubano es reconocido en el mundo por su trato humano, por su entrega a los pacientes.

“Me sorprendió la desnutrición existente; esto lo recordaba de antes del triunfo de la Revolución en Cuba, tenía 12 años, pero hoy es algo que no nos golpea, y allá hay altos índices.

“El Sida también ha ido invadiendo a Angola, y a toda el África. Las lesiones cutáneas a causa de esta enfermedad son increíbles. Pude ver enfermedades que solo antes había visto en libros o en casos muy excepcionales, como la Pelagra, que en mis 44 años como médico solo había visto dos en Cuba en los años ’90 y en pacientes alcohólicos, que esta enfermedad de base se la provocó”.

—¿Qué piensa usted del Sistema de Salud Pública cubano? Uno de los más cuestionados del mundo, pero al mismo tiempo, quizás, el más humanista de todos.

—No tiene comparación. A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos. Desde dentro le vemos todas las manchas, lo que no hay, lo que nos falta; hay que ir a otros lugares para darse cuenta que no es tan así, que quizás no tenemos los equipos de última generación, pero con lo hay se hace mucho más. Aquí no se mira el dinero que tiene el paciente en el bolsillo para en dependencia de esto hacerle el tratamiento, no, se le da y punto.

—Doctora, usted es Profesora Consultante; sin embargo, no se puede desprender de sus consultas, de las conferencias, los seminarios…

—Me gusta enseñar, no es una carga. Es que forma parte de mi vida, y si lo dejo es como si perdiera parte de mi corazón.

 

Autora: Carmen Luisa Hernández Loredo

Foto: Orlando Durán Hernández

Padres en mi vida

Padres en mi vida

El título no se aviene con la verdad tácitamente porque solo he tenido un papá: Rafael Ángel (Pipo) (1907-2005) y como digo siempre, aunque fallecido, lo pienso en presente. No puedo hacerlo de otra manera. De él he dado a conocer algunas cosillas en mi blog.

Este post lo considero obligado por ser hoy el Día de los Padres, a él se lo debo y a los otros también y ya verán por qué. Para mí esa frase tan manida que a veces se torna cierta de tanto que la repiten, de que padre es cualquiera es tan absurda e injusta que me mortifica.

Albergo en mi mente y en mi corazón cuánto amor nos entregaba mi padre a mi hermano y a mí, cómo nos hablaba, tan preclaro en las cuestiones de la vida toda, tan adelantado a su tiempo, y tampoco olvido el amor y la devoción que le profesaba a su padre, mi querido abuelo Pedro, cómo nos contaba con pasión que al graduarse de Abogado en la Universidad de La Habana su primer choque de abogado defensor fue cuando lo hizo con su propio padre.

Mi abuelo salió absuelto; primero, porque era inocente; segundo, porque mi papá consiguió probarlo. Era una acusación injusta, cuya causa conservo cual reliquia familiar.

Mi papá, abogado en ciernes entonces desandaba los pasillos de la Audiencia capitalina y me contaba que hasta las secretarias lo miraban y trataban con lástima, claro, por su juventud e inexperiencia, y hasta se ofrecían para mecanografiarle sus alegatos. Con ese mismo amor y el dolor de haberlo perdido despidió el duelo en sus honras fúnebres, muy sui géneris por cierto, pues recuerdo que mi abuelo falleció ese día de tanta Historia para los cubanos, el 10 de octubre, pero de 1966 (yo tenía 12 años). Un funeral donde a mi abuelo le rendían honores militares y los masones, sí, porque peleó en la Guerra de 1895, fue Teniente Coronel y Jefe de la Plaza del Camagüey y también Masón, como lo era José Martí.

Yo no fui a su sepelio, pero quienes asistieron dijeron que recordarían siempre cómo mi padre había tenido ese valor y de la forma que lo hizo. Yo me enorgullecía de su oratoria cada Día del Abogado, aquellos 8 de junio. Al escucharlo siempre me daban deseos de llorar, así es que en esa ocasión tan especial, preferí no estar.

Otra anécdota curiosa de la responsabilidad que se siente al ser padre es esta. Mi papá no podía ver sangre, se desmayaba, y cuando mi madre llegó a la otrora Colonia Española, hoy pediátrico provincial Eduardo Agramonte Piña, para parirme a mí en 1954, en ese centro hospitalario para asociados, no encontraron un médico que la asistiera, pues el Dr. Abelín Marrero, quien la atendía y era amigo de la familia, se encontraba en una operación de urgencia, ¿qué imagina? pues que mi papá fue el ayudante de una enfermera muy mayor que apenas veía. Se olvidó de la sangre, solo pensaba en su esposa y en su hija, por lo que me decía: “Yo sí te vi nacer y primero salieron tus ojos y después el cuerpo”, ¡vaya jaranita!

Algo que caracterizaba mi relación con mi papá era la confianza. Él confiaba ciegamente en mí o al menos eso me demostró siempre y yo en él, claro, y aquí va un ejemplo. Con apenas 11 años ingresé en la Secundaria Básica, allí, un profesor de Artes Plásticas (que no me impartía clases a mí sino a los varones) me dijo en dos o tres ocasiones: “Alumna, quiero pintarla, quiero que sea mi modelo”.

Decidí contárselo a mi padre y él me respondió así: “Cuando vuelva a decírtelo le respondes que venga a mi casa a pintarme a mí y luego le daré permiso para que lo haga contigo”. No habían transcurrido 48 horas y ya yo estaba ofreciéndole mi respuesta con una seguridad tremenda, hasta me limpié el hombro porque él me tocó para llamarme la atención. Ese profesor nunca más me dirigió la palabra. Asunto concluido.

A estas alturas quizás se esté preguntando y ¿por qué el título? Por ahora me referí a mi padre y abuelo paterno, pero hay otros. Oriel, mi esposo y padre de mi hijo. Él hizo las veces de padre tres años antes de yo parir a nuestro hijo. Estuvo a cargo como yo de mi hija-sobrina Grétel y de una manera excelente. Luego llegó Orielito, le lavaba sus pañales a cualquier hora para apoyarme sin atisbo de machismo alguno, le preparaba unos purés como para chuparse los dedos y hoy por hoy nuestro hijo con sus 23 años se alimenta con comidas de calidad y buen gusto cuando son preparadas por su padre, yo no compito en ese asunto y si lo hiciera, perdería.

¿Algún reproche? Sí, por supuesto, yo me incomodo cuando mi esposo olvida alguno de mis pedidos y le comento: ¿Cómo no se te olvida nada en absoluto que tenga relación con Orielito? Por eso sus olvidos han sido perdonables.

Me queda otro padrezote: Emilio Blanco Díaz (Emi), ya fallecido. Él fue el tío-político, que junto a su esposa Raquel (Raca) y tía de mi madre, crió bajo sus alas a la Nena (mi adorada madrina y prima de mi mamá), a mi madre y sus cuatro hermanos que quedaron huérfanos con edades entre 12 y 2 años; sin embargo, la vida le jugó una mala pasada, se vio privado de Emilito, su único hijo, a causa de un accidente. Emi, porque así le decíamos mi hermano y yo volcó todo su amor paternal en ellos y en nosotros, fue un abuelo como pocos.

Claro, Justo Andrés (Justico) y Raquel María, los hijos de mi madrina, también formaron parte de sus adoraciones y fue muy bien correspondido.

Yo, en mi inocencia infantil, sin tener en cuenta todo aquello de los lazos sanguíneos y los genes, le decía: “Emi, yo quiero tener los ojos azules como los tuyos y tus piernotas”, y él, con una dulzura única me respondía algo sobre mis ojos que no mencionaré aquí, empero, ¿de las piernas?: “Tienes que comer mucha calabaza para que te engorden las pantorrillas”.

Nunca vimos a Emi bravo, jamás peleó con nosotros. Nos ofrecía amor con su inmenso corazón sin pedir nada a cambio, solo ofrecía. Lo considero uno de los padres más padre que haya conocido hasta sus 96 años vividos.

Con padres así tenemos que quitarnos el sombrero y hacer la mejor de las reverencias.

Sirvan estas sentidas anécdotas personales para que todo Padre que entre hoy a este blog reciba mis felicitaciones, porque estoy convencida de que son también muy especiales.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Orlando Durán y álbum de la familia

Fotomontaje: Otilio Rivero Delgado

Servicio de Ozonoterapia en Especialidades Pediátricas

Servicio de Ozonoterapia en Especialidades Pediátricas

Muy asustadizo, este bebé de un año se iniciaba en la Ozonoterapia. Al salir, la enfermera con una dulzura sin par, lo había conquistado.

Un nuevo servicio de Ozonoterapia destinado a los niños fue inaugurado en la policlínica de Especialidades Pediátricas de Camagüey, Cuba. Con anterioridad lo recibían, pero en instituciones destinadas a adultos.

La Dra. Antia Teresa Duany Amaro, Profesora Auxiliar de la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de Camagüey, consulta cada caso que debe presentarse con su Historia Clínica, resultado de exámenes complementarios y el porqué son remitidos de otros centros de la provincia, y también desde los territorios vecinos de Ciego de Ávila y Las Tunas. Ella indica el número de sesiones, volumen y concentración a aplicar.

La también especialista de Segundo Grado en Cirugía Infantil, Master en Bioenergética y Medicina Natural y Tradicional (MNT), labora en compañía de la Licenciada Bárbara Cruz y Martha Rodríguez, ambas enfermeras y facultadas para la suministración del ozono. Todas coinciden en que, en breve, asumirán alrededor de 120 casos diarios, precisamente por el grado de aceptación que tiene en la población.

Una enamorada convencida de los beneficios de la Ozonoterapia es la Dra. Antia, quien asegura sus bondades de aplicación por responder como agente terapéutico, por su capacidad antioxidante y de cicatrización, también a la hora de activar ciertas proteínas y células del sistema inmune sanguíneo y su poder germicida de amplio espectro. Su molécula está formada por tres átomos de oxígeno.

La Profesora hizo hincapié en los efectos biológicos producidos por la Ozonoterapia en el organismo por ofrecer respuestas adecuadas en enfermedades como: el asma, el parasitismo intestinal, las afecciones oftalmológicas, cerebrovasculares, osteortritis, hepatitis A, B y C, diferentes tipos de herpes, cardiopatía isquémica, insuficiencia renal crónica, esclerosis múltiple, fibrioamialgia, lupus eritomatoso sistémico, por solo mencionar algunas.

Aunque la historia de la Medicina recoge el uso antiquísimo de la Ozonoterapia a nivel mundial, en Cuba surge en la década del ’70 del pasado siglo, en diabéticos, fundamentalmente.

Cuba cuenta con la Clínica Internacional de Ozonoterapia, con profesionales altamente calificados y el equipamiento técnico adecuado, con vista a asumir los procedimientos en las aplicaciones médicas del ozono de manera personalizada.

 

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona

A lavarse las manos

A lavarse las manos

Como me reincorporo al trabajo, también lo hago con la actualización de mi blog y ¿con quién mejor que con mi fiel colaborador el Dr. Alberto Quitantes?

Aquí los dejo con una de sus novedosas propuestas, ah, lo más importante, sigan sus consejos. (Cuqui)

Las manos son utilizadas principalmente para tomar y sostener objetos y de ahí se derivan infinitos usos, debido a la gran cantidad de movimientos que se pueden realizar con ellas.
La utilidad de las manos se traduce en el hecho de que por intermedio de ellas se puede  comer y beber, saludar, realizar la higiene personal, gesticular, leer en Braille, señalar algo, acometer las labores cotidianas en el trabajo o domésticas, aliviar dolores mediante técnicas de masaje, hasta procesos más especializados, como escribir, pintar, manejar una computadora u otros equipos o interpretar instrumentos musicales de diferentes complejidades.
UN ASUNTO IMPORTANTE
El lavado adecuado y frecuente de las manos es una de las más formidables maneras de prevenir la diseminación de diversas enfermedades e infecciones. Con las manos limpias evitamos que múltiples gérmenes se transmitan de una persona a otra, o incluso a todo un colectivo.
Lavarse las manos es un procedimiento sencillo y económico como forma de prevenir la propagación de diversos contagios en todos los lugares, desde la casa al centro de trabajo, o desde los círculos infantiles y hogares de ancianos hasta los centros hospitalarios o de salud, por solo mencionar algunos.
EL MOMENTO OPORTUNO
Las manos deben lavarse tan frecuentemente cuanto lo aconseje el sentido común, pero es obligatorio realizar una buena higiene de ellas antes, durante y después de preparar alimentos, previamente a consumirlos, cuando se han cambiado los pañales y se ha limpiado a un niño, después de ir al baño, antes y después de atender a un enfermo o sonarse la nariz, toser o estornudar con las manos cerca de la boca, después de haber tocado a un animal o la basura, antes y después de curar heridas o cortaduras, o de haber estado en contacto cercano con personas enfermas, etc.
EL MÉTODO ADECUADO
La forma correcta de lavarse las manos es mojarlas primero en agua fría o tibia y enjabonarlas a continuación hasta formar una buena cantidad de espuma, restregándolas una con otra generosamente, atendiendo con igual esmero el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas.
Deben frotarse al menos durante 20 segundos, y si necesita conocer la medida de tiempo total de un buen lavado de manos, tararee mentalmente la canción “Feliz cumpleaños”, más o menos dos veces mientras se encuentra en este menester.
Después séquese con una toalla de tela limpia, de papel desechable o con un secador de aire. Seguidamente podrá continuar sus tareas habituales con tranquilidad.
TODOS INCLUIDOS
Mantener la higiene de las manos es una medida esencial de prevención en centros de salud, círculos infantiles, escuelas o en la manipulación de alimentos como forma de seguridad en cuanto a la prevención de diversas enfermedades.
En los establecimientos médicos el lavado de manos, tanto cuanto se requiera, puede prevenir la diseminación de infecciones potencialmente mortales entre los pacientes y entre ellos y el personal que los atiende.
Si en estos precisos momentos lo requiere, sin perder un minuto y sin asomo de dudas, vaya a lavarse las manos.

Autor: Profesor Dr. Alberto Quirantes Hernández

Profesor Consultante y Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”

La Habana, Cuba.

E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

Nota : Este trabajo ya fue publicado en : http://www.cubahora.cu/blogs/consultas-medicas/

Mi Madre y mi Hijo

Mi Madre y mi Hijo

En la foto, mi mamá con cuatro de sus seis nietos, el día de su cumpleaños 80.

Si me preguntaran, ¿Qué carrera falta en todas las universidades del Mundo?, respondería sin titubeos: la de ¿Cómo ser Madre?

Quienes apostamos por serlo, la mayoría de las mujeres, nos enfrentamos al mayor reto de nuestras vidas. Un reto del día a día. No solo en el período de la concepción y parto (que no es nada fácil), al menos no lo fue para mí, sino la crianza, esa es la más difícil y no termina nunca. Desde que una concibe esa criaturita en el vientre comienzan las incertidumbres: ¿Cómo vendrá?, Al nacer, entonces comenzamos con aquello de: ¿Por qué llorará, qué le dolerá?, hasta que la compenetración se establece de tal manera que de mirarnos ya sabemos por dónde andamos.

Es inigualable la etapa de la lactancia materna. En esos momentos, que son muchos, pero se van rápidos, tenemos la oportunidad de hablarles con cariño, conversar, sí, conversar entré él y una solamente, sin interrupciones, con un amor tan especial que el bebé lo percibe y es recíproco con su mirada, su gesto y hasta con un beso cuando se va poniendo grandote.

Estar pendiente del hijo amado nunca sobra. Los ¡Cuidados!, ¡Eso no!, también hay que aprenderlos a decir en su instante, como mismo le comentamos, ¡Qué lindo!, ¡Qué bien!, por supuesto, todo acompañado del apoyo emocional, material, y sobre todas las cosas con amor, mucho amor.

Las etapas del círculo infantil, las escuelas Primaria, Secundaria…, son sucesos en los que nunca debemos dejarlo de la mano. El resultado que obtengamos lo acompañará el resto de su vida.

Hay que tener coraje, sí, coraje, para ser Madre. Esta tiene que estar decidida a ser paradigma, a enfrentar el dolor y a algo que me comentaba un amigo hace unos días, a la separación, sí, porque cuando aprende a volar con sus propias alas ya no nos pertenece, elije su camino de la misma manera que un día lo hicimos nosotros y para esto sí que debemos prepararnos y prepararlos, para que actúe del mejor modo posible, aunque estemos seguros de que no vivirá nuestras propias vidas.

Esta pequeña clase, nada magistral y sí con un poco de intrusismo profesional si de Psicología se trata, no la aprendí en las aulas, la obtuve en mi hogar, con mis padres. Mi Madre, esa que doy gracias todos los días por ser la que me tocó, se llama Olga Emilia. Ella nos decía cosas a mi hermano y a mí que me he “cogido” repitiéndoselas a mi hijo casi textualmente. Como los tiempos han cambiado, las conversaciones entre madre e hijos también. Hoy son más profundas, sin ambages. Todo es más directo; no obstante, confieso que en mi casa no había una rigidez militar, pero sí reglas que cumplir y eran cumplibles. Lo que no puede variar en generación alguna, así, no puede variar, es el aspecto afectivo, es para siempre y por siempre.

Mi madre nunca trabajó en la calle, dicho sea de paso, porque no quiso. Ella era como un reloj que garantizaba a cada segundo lo que correspondía a mi hermano, a mí y a mi padre, todo. Nosotros no pasábamos trabajo en casa, ella se encargaba del más mínimo detalle.

Sin ser hija de reyes, viví como una princesa. Mi madre no quería que yo hiciera nada. A pesar de que nada es nada, no encuentro otra forma más clara de expresarlo ahora, así de momento. Ni siquiera me dejaba entrar en la cocina. No exagero al confesar que jamás vi freír un huevo, nunca vi preparar un pollo, tanto fue así que cuando fui a cocinar uno no le había quitado las tripas.

Sin embargo, ella después se enorgullecía de que sabía hacer de todo. ¿Cocinar?, tengo que ser sincera, pese a que sé hacerlo no me gusta ni un poquito, no es mi fuerte.

Hago un poco de catarsis hoy Día de las Madres, para llamar de algún modo la inspiración de escribir estas líneas, antes de reencontrarme con mi Madre. Ella no sabe quiénes somos, pero llama a Fefi y a Cuqui (nosotros, sus hijos), cuando necesita algo, también a María del Carmen (su nuera), pero hay más, se preocupa por su mamá y su papá, ella que quedó huérfana a la corta edad de 11-12 años. Esto nos da la medida de cuánta falta nos hacen nuestras madres y de cuánta falta les hacemos a nuestros hijos.

Ese cerebrito, el de mi madre, que ha borrado cosas increíbles a la edad de 85 años, siempre tuvo y tiene un lugar para sus padres.

Con toda la sencillez de este Mundo, dedico este post a la autora de mis días que nació el 7 de marzo de 1927, esa que dentro de un rato estará saboreando el cake que le llevaré sin ella saber por qué, pero que tanto le gusta. Hoy recibiré sus besos, esos que ofrece como nadie y su mirada de infinito amor.

Aunque parí un solo hijo, confieso que sentí ese amor maternal desde el nacimiento de mi primera sobrina: Grétel. A ella la hice mía y me lo creí de veras. No sé qué pensará de esta tía-madre, pero para mí, ella sí es mi sobrina-hija, o mejor, mi hija-sobrina, quien me dio mi primer nieto-sobrino: Danielito, otro de mis tesoros.

También lo dedico a mi hijo, ese que me regalé un 31 de marzo de 1989, y me lo regalé porque ese mismo día nací yo en 1954. Fue el mejor regalo de mi vida. Cumplí mis 35 adolorida y feliz. Orielito, mi hijo, me ha hecho sentir viva como nunca antes, es mi orgullo y, petulancia aparte, considero que es mi obra más perfecta.

 

Texto foto: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Aún no me incorporo, pero...

Aún no me incorporo, pero...

Para los amigos que acostumbran a entrar a mi blog, que como siempre digo, tanto quiero, les cuento que mi mamá se recupera. Con la intervención quirúrgica se libró del terrible dolor y puede sentarse.

Todavía no me reincorporo al trabajo por razones obvias, ella necesita mucho de mí y de mi hermano. Ambos estamos juntos en esto.

Estoy bajo terapia de láser, para disminuir el estrés y las migrañas, que dicho sea de paso, se dice que las tres cuartas partes de los pacientes con migraña somos mujeres. Agradezco a la Doctora Concepción Pontón, que tan amablemente me acoge en su consulta cada vez que necesito de su tratamiento.

También a quienes por aquí, Facebook y Twitter se han interesado por la salud de mi mamá y me han deseado tantas cosas lindas.

Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Imagen: Tomada de Internet