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Los dejo por unos días

Los dejo por unos días

Dejaré de escribir en mi blog por unos días, no tengo idea de cuántos. Mi madre sufrió una caída con una complicada fractura de cadera y de pelvis. Se recupera de la intervención quirúrgica que fue un éxito, realizada por un excelente equipo de Ortopédicos y de Anestesiólogos y Reanimadores, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad de Camagüey, aunque al estar ella demenciada las cosas son más complejas. Ahora me dedico a mi mamá por entero y espero, a mi regreso, no haber perdido a los lectores asiduos a esta página que tanto quiero.

 

Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Imagen: Tomada de Internet

Pesquisaje masivo en Camagüey para detectar dificultades auditivas

Pesquisaje masivo en Camagüey para detectar dificultades auditivas

Hoy comenzó en el municipio cabecera provincial y por primera ocasión en Cuba, un pesquisaje masivo con el fin de detectar afecciones auditivas en los niños comprendidos entre cero y cinco años de edad.

La investigación constará de pruebas como la de audiometría (agudeza auditiva en relación con las diferentes frecuencias de sonido).
El doctor Juan Miguel Iglesias, especialista de 2do. Grado en Otorrinolaringología, Profesor Auxiliar y Master en Atención al Niño Discapacitado, quien es además, el coordinador de la investigación, precisó que esta se realizará de manera escalonada, previo citatorio, y que a la idea del Ministerio de Salud Pública cubano se sumó la ayuda de la Organización No Gubernamental (ONG) alemana Christian Blindmission (CMB), por sus siglas en inglés, al proponer que fuera en Camagüey por la experiencia que ya tenían aquí en la rama de la Oftalmología, con excelentes resultados. También auspicia el noble empeño el Consejo de Iglesias de Cuba.

Este Programa de Prevención del Déficit Auditivo, prevé la detección de factores de riesgo y revertir, en este caso, la situación presentada en naciones del Tercer Mundo, pues según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la edad promedio de identificación precoz de problemas de la audición en los menores, oscila como promedio, entre los tres y cinco años, mientras, en el llamado Primer Mundo, el reporte recoge que es en los 17 a 20 meses de nacidos.

El chequeo comenzó en el área de Salud de la policlínica Ignacio Agramonte, el cual se llevará a las ocho restantes de este municipio, no a la vez, sino al término de una se iniciará en otra, previa encuesta para conocer la posibilidad del estado de audición de los menores, que recoge a más de 19 mil niños entre esas edades.

Los padres de los chicos involucrados recibirán un volante ilustrativo de la prevención del déficit auditivo y enfermedades del oído, y acerca de cómo debe ser el desarrollo normal de la audición y el lenguaje de sus hijos.

De alta tecnología es el equipamiento donado por la CBM, valorado en unos 187 mil euros. Son seis los otorrinolaringólogos que integran este Programa en el municipio de Camagüey, todos dedicados a los casos de pediatría, por supuesto, con el apoyo de médicos y enfermeras de la familia, otros especialistas y personal técnico.

Los niños, que presumiblemente, presenten algún trastorno auditivo serán remitidos a la policlínica de Especialidades Pediátricas, donde se estudiarán de una manera más profunda, incluso, a partir de ahora, serán examinados en el propio hospital materno provincial Ana Betancourt agregó el Profesor Iglesias, luego como bien dijo, un 50 % de niños sin antecedente alguno de esta naturaleza pueden desarrollar pérdida auditiva, y dio a conocer que las investigaciones son inocuas y nada invasivas.

De acuerdo con datos de la OMS, de uno a tres de cada mil niños nacen en la Tierra con pérdida severa bilateral de la audición, y como añadió el doctor Iglesias, su detección temprana garantiza la adopción de medidas oportunas y con mejores resultados.

En Cuba se enfrentan las afecciones auditivas también, a través del implante coclear, de manera selectiva para ser efectuados en La Habana, aunque con centros regionales, para programar y reprogramar el dispositivo externo de esa prótesis moderna y muy costosa, y en Camagüey radica uno de ellos.

Entre el 27 de febrero y el 2 de marzo tendrá lugar el evento científico Otocirugía, con acciones teóricas y prácticas, y la participación de especialistas de España y Bolivia.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Amor de otro tiempo, no importa, amor igual

Amor de otro tiempo, no importa, amor igual

Cualquiera, hasta el más sedado, recibe encima un cubo de agua sucia y reacciona, mas eso no sucedió así hace más de 60 años. Rafael Ángel y Olga Emilia vivían cerca, muy cerca. Él, 20 años mayor, con una bonita apariencia y una elegancia muy suya a la hora de vestir le cambió en segundos.

Iba por la calle Joaquín de Agüero, del reparto La Vigía, donde vivían ambos. Él, impecable, como siempre, dirigía sus pasos hacia un almuerzo. Al menos así lo contaba. Ella, muy blanca, pelo negro, delgadita y con par de ojos como cuentas de esmeraldas en su faena de limpieza, lanzó el agua sucia sin mirar y lo bañó, así de fácil, lo volvió una sopa de no sé qué.

Los dos contaban, y digo contaban porque él falleció hace siete años y ella vive, pero sin recuerdos coherentes, que él, muy caballeroso no dijo palabra alguna, se sacudió un poco, como pudo y regresó sobre sus pasos. Ella, muerta de la risa y coloradita a más no poder se escondió detrás de las persianas de la ventana.

Al rato Rafael Ángel volvió, sí, pero por la acera de enfrente. Él decía que iba muy orondo para aparentar que nada en lo absoluto había ocurrido. Con el rabo del ojo supo que Olga Emilia esperaba pacientemente tras la ventana. Esperaba por su regreso.

Ese día él se fijó en ella y ella en él. El amor tocó a sus puertas. ¿Cómo siguió la conquista después?, no lo supe en detalles. Tuvieron dos hijos y seis nietos; un bisnieto y una bisnieta llegaron después. Ah, cuando dieron la buena nueva a la familia acerca del matrimonio ya los papeles estaban en camino. Claro, abogado él, era asunto de minutos. Fueron directo camino al altar de la Iglesia de San José, del propio reparto, un 24 de agosto.

¿La diferencia de edad? No, eso no fue un problema. Solo un día en La Habana, en plena Luna de Miel, ella se vistió color rosa y se peinó muy juvenil, como le correspondía, y él pensó: “Parece una niña”. Por eso se preguntó: “¿Cómo se lo digo para no disgustarla?” Entonces se decidió y le dijo: “¿No te parece que estás muy primaveral?” Ella, sin mediar palabra cambió su atuendo. Esta vez lo escogió muy bien, parecía toda una Señora.

Nunca más Rafael Ángel sintió esa angustia, nunca más Olga Emilia cambió su vestidura. Creo que solo de mirarse sabían qué quería el uno del otro. Ese cubo de agua sucia les trajo el amor de otro tiempo, no importa, amor igual, y hoy Día de los Enamorados o de San Valentín, como se llame, lo recordé todo muy rápido y quise regalar parte de esa intimidad familiar. ¿Separados?, Sí, solo por la muerte, si lo sabré yo que soy la hija.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Del álbum familiar

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Nota:  Hoy saqué de contexto el tema de mi blog por ser 14 de febrero, el Día de los Enamorados o de San Valentín porque mis padres, fueron todo un ejemplo de amor, respeto y dedicación, no solo entre ellos, sino hacia mí y mi hermano, algo que quise compartir con ustedes. Aunque a decir verdad, el que ofrece y recibe amor también tiene salud, ¿sí o no?

Trasplante renal 500 a mi manera

Trasplante renal 500 a mi manera

El riñón recobra su color de vida al ser conectado.

No crea del todo lo que digo en ese título. Si a alguien se le ocurre trasplantar un riñón bajo mi tutela, el fracaso sería inminente. ¡Pobre paciente!

Lo que sucede es que el 1ro. de febrero último, en horas de la noche, tuve el privilegio de presenciar el trasplante renal número 500 en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, o mejor, como desde hace cuatro años en el Centro de Nefrología adscrito a esa institución cincuentenaria de Camagüey.

Ofrecí la noticia al medio de difusión al que pertenezco y me dije: “No vale la pena publicarlo en tu blog, ya no tienes nada nuevo que decir”; sin embargo, una persona que respeto y admiro me comentó con toda su sinceridad posible: “Entré a tu blog personal y prefiero como escribes allí, me gusta más”.

Llegado a ese punto volví a conversar conmigo misma y me decidí: “Hazlo, a tu manera”. Por eso estoy aquí y cuento mi experiencia. Mis vacaciones de diciembre las pasé pendiente del teléfono. Esperaba de un momento a otro que el doctor Raúl Romay Buitrago Jefe de Servicio de  Angiología y Cirugía Vascular, Coordinador de los Accesos Vasculares, Cirujano Vascular del Grupo Territorial de Extracción y Trasplante Renal-Camagüey y Profesor Instructor, del  Hospital mencionado me llamara con la esperada noticia: “Cuqui, hoy, ahora, ya, vamos a realizar el trasplante 500”. Para mi pesar terminó diciembre y también enero, y del aviso, ni hablar.

Ese primer día de febrero llegué a mi casa dispuesta a tomar un baño, comer y descansar. Confieso que me hacía mucha falta. Había caminado mucho, como es mi costumbre un día tras otro.

En eso la llamada esperada. De mi periódico me llegó el recado. Timbré a Romay y a correr, sí a correr, porque en estos casos los minutos cuentan y como dijo George Ward: “Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde”. Me bañé sí, pero de comer nada y para el hospital con mi modesta “camarita” en mano, porque los fotógrafos de verdad estaban trabajando en otras cosas.

Esa inquietud de hacer las veces de fotógrafa me sirvió para no perder un solo detalle. Desde la llegada de Pascual Águila Ayón, de 46 años de edad y natural de Ciego de Ávila que padecía desde hace seis años de una insuficiencia renal crónica y se mantenía vivo gracias al tratamiento de hemodiálisis, porque sus riñones no funcionaban por sí solos, todo sucedió cual suerte de perfecto ritual.

El doctor Jorge Félix García, nefrólogo, jefe de la guardia, tomó las riendas del caso, sin olvidar al doctor Eldis Quintana, coordinador de trasplantes del centro hospitalario, quien estuvo al tanto de los pormenores, hasta el que pareciera más insignificante.

A la llegada de los doctores Raúl Romay, Abel Ruiz de Villa (cirujano) y Pedro Julio Hernández Aragón, especialista en Anestesiología y Reanimación, ocurrió otro rito. Este, a mi modo de ver, entrañó una responsabilidad tremenda. Ellos no conocían al enfermo, por tal motivo fueron a su cama y le dijeron: “Nosotros somos los cirujanos que te vamos a operar, mientras Pedro Julio se identificó y lo mismo: “Yo soy el responsable de aplicarle tal anestesia”.

Lo más asombroso del caso fue la confianza de este hombre, aún joven para llevar una vida tan limitada por su dolencia, no dudó un instante en ofrecer su aprobación y poner su vida en las hábiles y seguras manos de estos galenos.

Fui testigo de esa seguridad y de la sincronización casi perfecta en el quirófano, apoyado por los enfermeros Bertha Ortega, Alberto Milanés y Oscar Cárdenas. Allí estaba también el doctor Jeanis Rosales, especialista en Urología y antes participó, como en la mayoría de los casos, la licenciada Daysi Varona, psicóloga del equipo encargado de los trasplantes de órganos.

 Les cuento que en el quirófano los médicos conversan, abordan con el resto del equipo, residentes de la especialidad incluidos, diversos temas. Dan la impresión de estar relajados, aunque a decir verdad no pregunté si adoptaban esa actitud porque lo estaban o para conseguirlo. Ese es un misterio que lo dejo entre ellos. Ya fuimos bastante intrusos y preguntones los tres periodistas, un camarógrafo, un fotógrafo de verdad y la otra que lo simulaba, por supuesto, esa era yo. Ah, siempre dejaron saber que el protagonista allí, era Pascual.

Ese mismo equipo médico ya había estado en el municipio avileño de Morón para extraer el órgano de un donante cadáver.

Se observa el riñón en la bandeja, sin coloración, antes de ser injertado.

Antes de ser conectado, el riñón no tiene coloración. Lo apreciamos muy bien, el riñón conservado e injertado antes de las 20 horas de extraído, no tenía color, como mismo ocurre con un fallecido, pero en el clímax de la arriesgada intervención quirúrgica, cuando se perfunde o se conecta, sucede algo mágico: las arterias comienzan a latir y el riñón empieza a colorearse con un tono rojizo, como la sangre y aumenta de tamaño, ya se observa con vida, ah, y allí mismo en el salón  salieron los primeros vestigios de la orina, esa que no lograban los riñones de Pascual desde hacía cuatro años.

Una hora y 47 minutos fueron suficientes para que la vida de Pascual cambiara. Lo despertaron al término de la operación y respondió con ánimo.

La familia escucha atentamente.

¿Al salir? Otro rito. Los médicos, como son nuestros médicos, con modestia, pero contentos a la vez, se reunieron con los familiares del paciente. Ellos estaban ansiosos y muy, muy preocupados, sabían cuántos riesgos, pero también cuántos beneficios.

“El trasplante fue exitoso, dijeron, ahora esperemos las primeras horas y luego el cuidado del propio Pascual y el de ustedes será vital para su recuperación”.

Sentí una alegría muy particular. Había visto la angustia del hijo del operado y también su suspiro de alivio al conversar con los galenos y recibir la grata nueva de la propia voz de los doctores. Eso sí, pensé en aquellos que con altruismo y sentido de humanismo ofrecieron su consentimiento para utilizar el órgano vital de su fallecido. Sin esta actitud, la intervención quirúrgica no habría sido posible.

Vuelvo al momento de la operación para decir que allí se habló con ética de otros galenos que antecedieron a los actuales, del doctor Ariel Valerón, cirujano que ofrece sus servicios en otra nación, y yo pensé en esos dos que lograron el primer trasplante con éxito aquí: los Profesores René Gómez Areces, urólogo y Francisco Hernández Guerra, angiólogo y cirujano vascular ya fallecido.

Recordé igual al doctor Alejandro Ferrer, angiólogo y cirujano vascular, quien fue Coordinador Regional de esta tarea en Ciego de Ávila-Camagüey, ahora en otro país. Él siempre me mantuvo informada de los acontecimientos.

Mi cerebro, a toda máquina, me llevó, además, a una reseña que leí hace unos días en el Nuevo Herald y cito: Margot Nicholls Marín, una venezolana que vive en Florida, sufre de cardiomiopatía e insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedades que han llevado a algunos médicos a recomendar un trasplante para salvarle su vida.

Y continúa: Nicholls Marín, de 46 años (la misma edad de Pascual) está desesperada porque no tiene seguro médico ni perspectivas inmediatas de poder conseguirlo porque no está legalmente en el país. El escrito añade: El dilema de Nicholls Marín no es el típico drama de miles de inmigrantes indocumentados que viven atemorizados de que las autoridades los deporten. Nicholls Marín se quedó en Estados Unidos después que su visa de turista venció y es ahora que su abogado en Miami, Jorge Rivera, está preparando una solicitud a las autoridades para que no la deporten debido a su estado de salud.

Nicholls Marín dice que su estado ha empeorado y está convencida que podría morir pronto si no encuentra la forma de recibir un trasplante. Piensa que su nombre nunca será añadido a la lista nacional de trasplantes porque no tiene ni papeles ni seguro.

“Ya no sé qué hacer”, dijo la mujer entre sollozos durante una entrevista la semana pasada en la oficina de su abogado. “Yo era una persona muy activa, con mi propio negocio, y ahora no puedo trabajar, me canso muy rápidamente y tengo dificultad para respirar normalmente. No sé por qué me pasó esto. No entiendo”.

Por ahora, —sigue la publicación— la estrategia de Nicholls Marín es contar su historia a la prensa con la esperanza de despertar solidaridad en el público y recibir asistencia financiera para el trasplante y para que las autoridades la dejen quedarse con un permiso de trabajo, cosa que podría ayudarle a conseguir seguro médico.

Desgraciadamente, esta mujer no entiende algo que le pasa a cualquiera y es enfermarse, lo que no entendemos por estos lares es que no pueda resolver su delicada situación.

Por acá supe que Pascual se recupera y habla de reincorporarse al trabajo. Conocimos que él es subdirector económico de una entidad avileña porque, periodistas al fin y al cabo, se lo preguntamos y, por supuesto, rezan sus datos en la Historia Clínica, pero a los médicos, esos que lo operaron no los oí, ni por asomo, que le preguntaran: ¿Usted trabaja?, ¿Cuánto gana?, ¿Tiene seguro médico? ¿Cuál es su creencia religiosa? Y sí, supe que recibió desde el preoperatorio, con vista a disminuir los riesgos del acto quirúrgico, la aplicación de drogas inmunosupresoras de última generación, como los anticuerpos policlonales. Todo gratuito.

Por razones muy personales no pude utilizar mis propias fotos cuando di la noticia, sino las de Rodolfo Blanco Cué de la AIN. Hoy coloco las mías con el mismo amor que hago estas líneas, imposibles de recoger en una información de primera plana, para compartirlas con los lectores, esa nueva familia que adquirí por medio de mi blog. Espero que ese amigo mencionado al inicio entre de nuevo a este y si queda complacido o no, me lo haga saber a su modo. Yo, por mi parte, cumplí conmigo y con él. Comenté la noticia de esta manera, un poco más cercano a mi interior: a mi yo.

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Evelio en Concierto

Evelio en Concierto

El Taller-Galería Larios devenida segunda casa para la Orquesta de Cámara de Camagüey, también lo es para este Maestro del violín: Evelio Tieles Ferrer, quien es de esas personas que encanta y se transforma en un ser juvenil e incansable cuando de interpretar y ofrecer sus conocimientos se trata. Esta vez como solista invitado por celebrarse el aniversario XVIII de esa Orquesta que vio nacer, de ahí que este hecho cultural se llamara: Evelio en Concierto.

Él no comenzó tocando sino con unas palabras inesperadas para dedicarle este acontecimiento excepcional a la figura de José Martí, por conmemorarse el 28 de enero, su 159 cumpleaños y también a la Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, iniciado hoy, fecha con un simbolismo muy particular para la Patria.

Aquí disfrutamos del Concierto en B menor para cuatro violines y cuerdas, de A. Vivaldi. Él en el primer violín; Pedro Guerra, en el segundo; José Varona, en el tercero; y Alexander Escurriola, en el cuarto. El Concierto en D menor para dos violines y orquesta de cuerdas, de J. S. Bach, con los solistas Evelio y Pedro Guerra en el primer y segundo violín; Concierto en Fa mayor para tres violines y orquesta de cuerdas, de A. Vivaldi, con los solistas Maité Gómez, Susana Pérez y Evelio Tieles, en ese orden.

De una manera muy especial el público quedó atrapado cuando el Maestro Tieles y su violín, sin nadie más, dejaron escuchar Andante, de J. S. Bach; Largo, de E. Tieles Soler (su padre y su primer maestro musical); Recuerdos de La Alhambra, de F. Tarrega; y Animato, de A. Diez Nieto, que compuso para él.  

El sitio cultural rodeado siempre de lo mejor de las artes plásticas fue el entorno idóneo con su Bazar de Vanidades, una puesta del creador Gabriel García Hechavarría, eso sí, quedó chico para los asistentes.

He tenido el privilegio de contar con la amistad de este grande de la música que es Evelio Tieles. Cuando uno conversa con él se olvida de que es uno de los más ilustres violinistas iberoamericanos y de que estudió en París con J. Thibaud y R. Benedetti y finalizó sus estudios en el Conservatorio Tchaikovski de Moscú, y que David Oistrach fue su maestro durante ocho años.

Digo esto porque Evelio es un hombre sencillo, sensible y ferviente devoto a Camagüey y eso nos enorgullece. En una ocasión me dijo: “Aquí tengo mi clavito: la Orquesta de Cámara y Juan Ramón Orol” (director Titular y fundador de ese grupo). Y a todas luces disfruta igual al tocar y al enseñar. Se entrega con la misma pasión al interpretar con virtuosismo su violín que a la hora de ofrecer sus conocimientos.

Otilio tenía la encomienda de tirarle unas fotos a Evelio en la "José White". En ese momento Oriel Trujillo Vilató (mi hijo), uno de los primeros violines de la Orquesta recibía clases del Maestro Tieles. Fue una linda coincidencia, lo juro.

Como si todo esto fuera poco, luego de las clases impartidas en aquella aula de la “José White”, ofreció un concierto  con un repertorio tan exquisito que a quienes pregunté no pudieron definir qué pieza fue la más gustada. Todas impresionaron y estoy segura de que cada unos de esos alumnos y hasta los profesores salieron convencidos de querer ser como él: impecable.

Su estancia de seis días le resultó corta para, como buen hacedor de su arte, vincular los ensayos con las clases magistrales a jóvenes ya graduados y a estudiantes de las escuelas Vocacional de Arte Luis Casas Romero y de la de Nivel Medio José White. Fue todo un suceso que dejó a los participantes ávidos de su música, esa que solo él sabe sacarle a sus cuerdas con su arco, y a la espera del mes de marzo, fecha en que dijo regresaría. Pues que así sea Maestro, suspiraremos de nuevo con su música.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: de Otilio Rivero Delgado y la autora

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

El insomnio

El insomnio

Dormir es parte esencial de la naturaleza humana. Quienes padecen trastornos del sueño, como el insomnio, no descansan lo suficiente

El insomnio es la dificultad para iniciar o mantener el sueño.

Dormir poco y mal afecta la capacidad de la persona para realizar sus actividades al siguiente día.

Una mala noche la pasa cualquiera sin que se afecte la salud. Las afectaciones surgen cuando se repiten las noches en vela. Entonces se amanece cansado y somnoliento, con dificultades para concentrarse en el trabajo cotidiano.

Los pacientes que sufren de insomnio presentan frecuentemente mal humor e irritabilidad, lo cual repercute en la esfera laboral, familiar y social.

Determinadas profesiones, como manejar vehículos o maquinarias pesadas, o la toma de decisiones importantes, pueden afectarse por la falta de sueño y esto suele ser peligroso.

LAS CAUSAS

Hay múltiples causas para no dormir bien: desde un colchón en mal estado hasta problemas mentales o físicos de diversa índole, pasando por temperaturas extremas, ruidos en demasía o cambios de costumbre antes del sueño habitual.

El consumo de algunos productos como el tabaco y las bebidas con cafeína o cola puede entorpecer el sueño. Aquellos con dificultades para dormir deben evitarlos.

El consumo de algunos productos como el tabaco y las bebidas con cafeína o cola puede entorpecer el sueño. Aquellos con dificultades para dormir deben evitarlos.

El insomnio persistente puede ser consecuencia de problemas mayores desde el punto de vista emocional o psicológico, o de alguna enfermedad. Es cuando en realidad se habla de insomnio.

En estos casos es aconsejable acudir al médico para solucionar el problema.

CÓMO AFRONTARLO

El insomnio es la dificultad para iniciar o mantener el sueño. Se diagnostica en las personas con dificultad para dormir, quienes despiertan con frecuencia y les cuesta trabajo volver a adormecerse, se despiertan mucho más temprano que de costumbre y habitualmente sufren de cansancio crónico.

El insomnio muchas veces se resuelve con medicamentos, que tienen el peligro potencial de la habituación y la necesidad de dosis crecientes. Se aconseja consumirlos por tiempo limitado y solo en situaciones bien valoradas.

Un sueño feliz también se consigue cuando se mantiene una rutina a la hora de acostarse y levantarse, durmiendo en un ambiente relativamente cómodo, sin excesivo calor o frío, sin ruidos molestos, con comodidad en la cama, y evitando las comidas pesadas, el tabaco y las bebidas excitantes como café o té.

Las malas noches no deben compensarse con períodos de siestas más o menos prolongados. Se debe respetar el horario del sueño nocturno y no dormir antes, pues puede volverse más difícil adquirir un horario de sueño tranquilo y reparador.

 

 

Autor: Profesor Alberto Quirantes Hernández

Profesor Consultante y Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Docente Dr. Salvador Allende en La Habana, Cuba.

E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

Nota: Esto fue publicado en: http://cubahora.cu/

Mi hospital, los míos y yo

Mi hospital, los míos y yo

A la extrema derecha Luisa Hidalgo, una de las fundadoras del “Manuel Ascunce”, a su lado el Profesor Fermín Casares, pionero de la Neurología allí y Dasy Marzo, secretaria del departamento de Electroencefalograma. Luisa dice sentirse contenta y a la vez triste, porque indiscutiblemente, se acerca la hora de la jubilación y “aún no estoy preparada para ello”.

Yo estaba cerca de cumplir mis ocho años cuando se inauguró el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, ese que hoy, 14 de enero, cumple sus 50 años. Si digo que me acuerdo del suceso miento. A esa edad en lo menos que se piensa es en enfermedades y hospitales.

Mi vinculación con él comienza cuando ese 31 de marzo que cumplí mis doce años me encontraba ingresada en su quinto piso, sala dedicada entonces a todas las especialidades de la Pediatría, con el Doctor Mario Acosta Sóñora —ya fallecido— al frente de ese equipo, quien además, era mi vecino en la calle 25 de Julio del reparto La Vigía. De él rememoro cómo asistió y salvó, así literalmente, a mi padre, lo mantuvo ingresado en casa y estuvo pendiente hasta de su rehabilitación. Se lo agradeceré siempre, tanto que mi papá falleció a los 97 años con una salud mental prodigiosa y una calidad de vida bastante aceptable para tantos años encima.

Más adelante, cuando estudiaba en el Preuniversitario Álvaro Morell, —el del Casino— mis padres me llevaron de nuevo como paciente. Ese día quería asistir a una fiesta de universitarios en La Popular y terminé sí, en un salón, pero de operaciones, a causa de una apendicitis aguda. Me parece estar viendo frente a mí a los doctores Manolín Carro (quien me recibió como a una reina), a Kadel (creo que ese es su nombre) Canino, cirujano jefe de la guardia, y José (Pepe) Acosta, residente de Cirugía en esa época, este último me visitaba cada mañana y se ocupó de mí durante una semana como ningún otro. En el Salón perdí el miedo, allí estaba como especialista en Anestesiología y Reanimación, el doctor Armando Hernández, muy conocido y amigo mío y de la familia de ambos, fue una casualidad que estuviera de guardia.

Con apenas 16 años acompañé a mi hermano al cuerpo de guardia de este hospital, esta "tarea" parece que me toca desde siempre y no me molesta. En ese momento el técnico de Rayos X, antes de hacerle una placa, me preguntó si estaba embarazada para evitar las radiaciones y me ofendí, ¿cómo iba a estarlo si ni siquiera había pensado en casarme? En aquella época el tener relaciones sexuales estaba muy vinculado al matrimonio; por su parte, ese joven me explicó, de muy buena manera, que no sabía que éramos hermanos ni tampoco si era soltera o no. Claro, no llevaba un cartel en mi frente. Después me reía sola de mi "infantilismo".

Luego de iniciada la docencia en esa institución ingresó mi abuela paterna y así, sin pelos en la lengua, le dijo muy bajito y con mucha decencia como era su costumbre al Profesor, su médico: “Conmigo no tienen mucho que aprender, por favor, no quiero a mi alrededor a más nadie que a usted”, y así hizo el Doctor, del que no recuerdo su nombre. Ella decía que estaba muy vieja para estar en exhibición. Yo, por mi parte, la veía tan bonita.

Otra historia fue con mi padre. Sufría de vez en cuando dolores a causa de diverticulitis. Un galeno del que no quisiera recordar ni su nombre, no lo atendió debidamente. Yo era muy joven entonces y se me ocurrió esperar al Profesor Jorge Dieppa Recio —fallecido— también vecino, compañera de estudio de sus hijos, en fin. Le hice una guardia al amanecer, en la puerta. Él, un Clínico de esos que no se olvidan, puso en su sitio al doctorcito y dejó al lado de mi padre a una de sus internas, a la Doctora Natalia.

Con mi mamá pasamos otro tanto hace alrededor de 24 años. Hablé con el Profesor Justo de Lara Abad, mi amigo de los años, porque ella se quejaba de un dolorcito en el pecho. Fuimos a una consulta que parecía de rutina y al chequearla con todas las de ley salió de allí en silla de ruedas hacia la Sala de Terapia Intensiva, el propio Lara nos dio psicoterapia a las dos hasta el momento del ingreso, porque ambas estábamos muy asustadas. Fueron diez días allí hasta que estuvo nueva y de paquete como acostumbramos a decir por aquí. Sin contar el seguimiento que vino después, siempre con mucho cariño y empeño de que todo fuera bien.

Mi suegra, a días de cumplir los 88 nos asustó, creímos que se nos iba. Cayó en las manos de los cirujanos Oliverio Agramonte y Pepe Acosta y como decimos en buen cubano libró y se recuperó tan rápido al extraerle su vesícula que era increíble aquello. Ah, quedó con su misma lucidez. Aquí rememoro al Doctor Víctor Pacheco, el director en esos tiempos que corría con el “caso” casi a la par de los cirujanos.

Hace casi seis años mi esposo presentó un sangramiento y a correr hacia los cirujanos. El equipo del doctor Flores lo atendió. En la sala de Cirugía el difunto Doctor Julio Blanco se hizo cargo, al igual que Lázaro González Salón, quien lo siguió en consulta hasta su alta. Todos con una atención exquisita.

Podría seguir haciendo anécdotas, todas imborrables. ¿Problemas?, Muchos, los hubo, los hay y los habrá. Es una obra hecha por hombres de carne y hueso y ser infalibles en estos casos es imposible, la perfección hay que buscarla y allí ese colectivo trata de encontrarla.

Acudo a menudo a este hospital, como a otros, por razones de trabajo o en busca de un poco de más salud con mi Endocrinólogo, el Profesor Félix González González, por ejemplo, y digo mi, porque así lo siento, en fin asisto a este “central” que muele salud día a día a toda máquina, sin parar por nada, ni por falta de recursos que también enfrenta, ni por construcciones que lo mejoran porque ya en algunas de sus partes le salen sus 50.

El Profesor Sergio Vega Basulto, a quien la muerte le quitó lo mucho que ofrecer y a nosotros lo mucho que recibir, y para colmo en país lejano, en la República de Yemen. Dejó a tantas personas ilusionadas con la vida que él a sus pocos más de 50 no pudo seguir disfrutando. No sé a quién culpar, mas no fue justo. Debía estar allí ahora, en los 50 de su hospital.

Son más los que me quedan por mencionar que los mencionados. A ellos ofrezco mis disculpas y los quiero igual.

Solo decir que en 1959 la antigua provincia de Camagüey, con Ciego de Ávila y una parte que pertenece a Las Tunas incluida, contaba con 401 galenos, y ese hospital, que estuvo 16 años en construcción durante los gobiernos de Ramón Grau San Martín, Carlos Prío Socarrás y Fulgencio Batista, él solo acoge a 631 médicos, de estos 95 ofrecen sus servicios en 26 países junto a 37 enfermeros y 31 técnicos.

Con el ir y venir de galenos, enfermeras y enfermeros, personal técnico, auxiliar, por supuesto, enfermos, familiares y a un que otro periodista detrás de la noticia, así veo al hospital camagüeyano, de nosotros, de algunas provincias vecinas y de más allá de fronteras, así lo veo y así lo quiero, porque el 2010 fue el mejor en la historia de la actividad quirúrgica y el 2011 se le aproximó con más de 25 mil, porque los trasplantes renales están a punto de sumar el número 500 y porque sus profesionales y técnicos pasan muchas malas noches, dejan de dormir para velar por la salud del prójimo. Por eso y más: ¡Felicidades!

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Premios y encuentros de investigadores camagüeyanos

Premios y encuentros de investigadores camagüeyanos

Desde la llegada a la Casa de Niños sin Amparo Familiar, los visitantes respiraron un especial hálito de amor y esperanza.

Un total de 24 premios provinciales que reconocen relevantes resultados científicos durante el 2011, con la inclusión de investigaciones tecnológicas e impactos, fueron entregados en el Salón de Protocolo Nicolás Guillén, de la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte y Loynaz, por la delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en ese nivel, dentro de su Jornada por el Día del Trabajador de la Ciencia en Cuba el próximo 15 de enero.

Recibieron, además, el sello Forjadores del Futuro, título excepcional a la Doctora en Ciencias Milagros de la caridad Gutiérrez Álvarez, profesora de la Universidad de Camagüey, por su aportes al desarrollo de las iniciativas científicas en las ramas de la racionalización y la innovación tecnológica.

En el grupo de los laureados se encuentran trabajos procedentes del CITMA,  de las Ciencias Pedagógicas, de las Ciencias Médicas, de la Facultad de Construcción de la Universidad de Camagüey y de la Empresa de Investigaciones y Proyectos Hidráulicos, por solo mencionar algunos.

La visita de científicos camagüeyanos a la Casa de Niños sin Amparo Familiar fue una muestra insoslayable de que sin la investigación y la toma en consideración de situaciones anteriores para así perfeccionar cada acto a seguir no es posible llegarle al corazón de estos infantes, que suman más de 70 los atendidos allí desde 1985, fecha de su creación.

En la actualidad seis son los niños y adolescentes que residen bajo el cuidado de Miriam del Risco, su actual directora y Armín Rivero, subdirector, la mami y el papi de estos muchachos, con edades entre los 9 y 16 años, que conviven con el resto de una familia compuesta por 15 trabajadores y donde todos cuentan con su cuota de amor y protección que los hacen paradigmas de conservación de los derechos humanos, como una de las reconocidas conquistas de la Revolución cubana.

De estos niños: tres hembras y tres varones, dos están incorporados a la enseñanza Primaria, dos a la Especial y dos a la de Secundaria Básica, aunque cuentan con un equipo multidisciplinario encargado de atenderlos en diversas esferas de la Salud y de la Educación, fundamentalmente.

En esta ocasión se recordó a Farabundo Barreras, un niño nicaragüense que permaneció en la Casa durante cuatro años, y a esa otra mamá-directora: Dolores Álamo, Heroína del Trabajo de la República de Cuba, quien por varios años hizo sentir por su sensibilidad sin límites a favor de los niños que consideró sus hijos.

Otra importante oportunidad fue la de escuchar en voz de los especialistas cómo y cuál es el desempeño del Centro de Diagnóstico y Orientación (CDO) Provincial, de la esfera educativa muy vinculado a la de la Salud.

Olga Lidia Núñez, directora del CDO dio a conocer que este tipo de atención está presente en todos los municipios y no es privativa de los menores discapacitados sino que va más allá, o sea, a aquellos que requieren de orientación pedagógica.

El Centro de Equinoterapia Jardín de Sueños, aledaño al Casino Campestre, no podía faltar. Exhibió parte del talento de los menores que acoge, esos que son diferentes, pero muestran capacidad y desenvolvimiento en diversas esferas del arte, y disfrutan de la monta de caballos, todo lo cual les sirve de rehabilitación y, a su vez, para socializar con el entorno.

Los más pequeñines son tratados y recuperados de acuerdo con sus padecimientos, lo que sirvió de regocijo para el grupo de la comunidad científica camagüeyana. En ese entorno campestre, donde priman las bondades de la naturaleza los niños reciben, el abordaje de un equipo multidisciplinario, y una rehabilitación que incluye ejercicios fortalecedores, de logopedia y foniatría, y la familia tiene la posibilidad de conocer cómo tratar y mejorar la calidad de vida de sus hijos.

El grupo de los aficionados a las artes responde al nombre de: Sin barreras, y así, sin exclusión y con mucho amor, tienen la posibilidad de desenvolverse y presentarse ante un público asiduo y diferente que siempre sale complacido y seguro de las bondades de nuestro sistema social.

Unos 178 chicos pasan en la actualidad por las instalaciones del Centro, incluso, algunos sobrepasan los 20 años de edad.

Las unidades Agropecuaria y Avícola, el Taller de artículos para ganadería y la Granja Hortícola del Ministerio del Interior (MININT), sirvieron como colofón a este recorrido de sendos grupos de científicos e investigadores.

Aquí se conoció cada detalle acerca de la fabricación de monturas.

Estos centros se encargan de la producción de alimentos y de asegurar los medios para garantizar las labores ganaderas, destinados a abastecer sus unidades y personal, que incluye, de manera prioritaria, a la población penal.

En cada una de estas sedes se conoció el cumplimiento de sus planes productivos, logrados con eficiencia y confort para sus trabajadores y en la crianza de los animales, lo cual se repite en todas las unidades con tales características en los restantes municipios que les permite autoabastecerse en un significativo número de alimentos, con la excepción del arroz.

Este grupo de la comunidad científica fue informado de cómo hacen ciencia e innovaciones en estos centros y también acerca de que no desaprovechan lo más mínimo que pueda ser reutilizable.

 

Autores: Eduardo Labrada Rodríguez y Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: OLVV

Corrección: Oriel Trujillo Prieto