Blogia

CuquiSalud

Investigadores camagüeyanos visitan centros de la Salud Pública

Investigadores camagüeyanos visitan centros de la Salud Pública

El Profesor Ernesto Abad Rodríguez daba a conocer el objetivo y funcionamiento del Centro de Atención Integral al Diabético.

Un grupo de científicos e investigadores de esta ciudad que sobresalieron por sus aportes al país durante el 2011, visitaron los centros Provincial de Atención Integral al Diabético; el Oftalmológico Carlos J. Finlay y el de Nefrología, ambos adscritos al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, y la Sala de Oncología de niños del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña.

Esta agenda de trabajo, que continuará, fue auspiciada por la delegación provincial de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), como una manera de celebrar el próximo 15 de enero, el Día del Trabajador de la Ciencia en Cuba.

En el transcurso de la Jornada Nacional por la fecha es un objetivo vital la promoción de resultados de los productos y servicios de los programas de investigación, innovación y desarrollo en la economía nacional.

El Profesor Ernesto Abad Rodríguez, especialista en Endocrinología y director del Centro de Atención Integral al Diabético explicó cómo los pacientes aprenden a mantener una dieta adecuada y conocen de las virtudes de la alimentación macrobiótica por su elevado aporte de fibra dietética y las calorías necesarias para estos casos. Allí son atendidos con el propósito de educarlos con miras a que aprendan a vivir con este padecimiento, tanto ellos como sus familiares.

Con 21 especialistas cuenta el Centro de Oftalmología que ofrece prestaciones de lentes de contacto, además, a las provincias de Las Tunas y Ciego de Ávila.

La Doctora en Ciencias Médicas y Profesora Titular Matilde Landín Sorí fue abordada y felicitada por los visitantes, porque obtuvo el Premio Provincial a la Investigación Científica de la Academia de Ciencias de Cuba, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en el 2011, por su trabajo: Estrategia de intervención sanitaria para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes con glaucoma neovascular. Esta Profesora fue una de las dos que terminó su ejercicio con mención a las mejores tesis doctorales de Cuba en el 2009.

En esta oportunidad el doctor Fidel Silveira, especialista en Nefrología, Master en Urgencia Médica y jefe del Centro de Nefrología dijo que 137 pacientes reciben tratamiento de hemodiálisis y tres de diálisis peritoneal, por padecer de insuficiencia renal crónica.

Allí son 16 los médicos especialistas, de ellos dos se encuentran en misión internacionalista y 70 enfermeras dedicadas a este tipo de atención con elevado rigor científico. Veinte riñones artificiales están a disposición de los enfermos, todos con elevada tecnología y adquiridos por el Estado cubano a altos precios en el mercado internacional.

A través del cristal dejamos constancia gráfica de uno de los cubículos donde los enfermos reciben los beneficios de los riñones artificiales.

El Centro dispone de doce camas para los casos de trasplantes renales que ya suman 499 en la institución hospitalaria desde que se logró el primero con éxito en abril de 1978.

El Profesor Manuel Oliva Palomino compartía sus experiencias con los visitantes.

El Profesor Consultante Manuel Oliva Palomino, con una vasta experiencia en la atención de niños con tumores malignos, e incluso, integrante de la comitiva, expuso cómo en la década del ’60 del pasado siglo la prioridad de atención en los menores era otra porque morían de diarreas y enfermedades respiratorias, y cómo hoy ya esos padecimientos no constituyen problemas en la Salud Pública cubana.

Hace poco más de 25 años moría el 90 por ciento de los niños que sufrían de retinoblastoma y ya sobrepasamos los 25 años que son salvados el 90 por ciento.

Una paciente de solo dos añitos se iba de alta en brazos de su abuela luego de recibir el tratamiento que le correspondía.

 

 

Texto y fotos: Olga Lilia Vilató de Varona

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Científicos descubren gen responsable de cáncer de pulmón

Científicos descubren gen responsable de cáncer de pulmón

Un grupo de científicos de Singapur identificó a un gen responsable del cáncer de pulmón, informó hoy la Agencia de Ciencia, Tecnología e Investigación.

Un pequeño número de células, conocidas como células madre cancerígenas o células iniciadoras de tumores (TIC, por sus siglas en inglés), son responsables de promover el crecimiento de tumores.

El equipo de científicos encontró un marcador, conocido como CD166, para identificar esas células. El equipo, encabezado por Bing Lim, director asociado del departamento de biología de células madre cancerígenas del Instituto de Genoma de Singapur, y por Elaine Lim, médico oncólogo afiliado del Hospital Tan Tock Seng y del Centro Nacional de Cáncer de Singapur, realizó más estudios genómicos sobre los TIC, y descubrió varios genes importantes para el desarrollo de células cancerígenas.

Los científicos encontraron que en casos anormales, cuando el nivel de una encima metabólica conocida como glicina descarboxilasa se eleva significativamente, se provocan cambios en la conducta de la célula, volviéndola cancerosa. La glicina descarboxilasa es una encima normal en las células, presente en pequeñas cantidades. El descubrimiento se reportó en la emisión de avance en línea de la publicación Célula el 5 de enero y es considerado como un enorme avance para el hallazgo de una cura para esa enfermedad.

Tomado de Cubadebate, (Con información de Xinhua)

Camagüey cerró el 2011 con 5,6 de mortalidad infantil

Camagüey cerró el 2011 con 5,6 de mortalidad infantil

Najasa es uno de los 17 municipios del país que mantuvo en cero los fallecidos en menores de un año.

Inicio las noticias de la salud este año con una que no puede faltar; sin embargo, no ofrece la misma satisfacción que la publicada aquí el año anterior, esta vez, porque la tasa de mortalidad infantil de 5,6 fallecidos por cada mil nacidos vivos en la provincia de Camagüey al finalizar el 2011, la ubica entre las que reportaron sus índices por encima de la media nacional, que fue de 4,9.

De acuerdo con los datos registrados en la Dirección Provincial de Salud Pública y ofrecidos por el Dr. Gustavo Ferrer Rangel, al frente del Programa de Atención Materno-Infantil (PAMI) en ese nivel, Camagüey había logrado una estabilidad en este importante indicador durante cinco años, al mantenerlo por debajo de cinco desde el 2006 hasta el 2010, incluso, el del 2009 fue 4 —la más baja de la historia aquí— de ahí la inconformidad imperante, más aún cuando tenemos en cuenta que esa tasa significa 14 fallecidos más en menores de un año si miramos al atrás más reciente, o sea, al 2010 que finalizó con 40 defunciones y una tasa de 4,4.

Sobrepasaron la media provincial los territorios de Sierra de Cubitas, Minas, Nuevitas, Sibanicú, Florida y Jimaguayú y la mantuvieron por debajo de 5,6, los municipios de Carlos M. de Céspedes, Esmeralda, Guáimaro, Camagüey, Vertientes y Santa Cruz del Sur, mientras Najasa resultó ser uno de los 17 del país con cero defunciones en bebés con menos de un año de nacidos.

Hasta el 31 de diciembre último vinieron al mundo 9 624 camagüeyanos, 467 menos que los registrados al finalizar el año precedente.

De cualquier manera esta provincia, como toda Cuba, ha mantenido una atención esmerada a las gestantes con más de diez consultas de seguimiento durante ese período, por supuesto, si todo marcha bien, porque de detectarse algún riesgo para ellas o sus futuros bebés estas son incrementadas a la par de las necesidades.

También, el sistema sanitario mantuvo su accesibilidad universal y gratuita, con la garantía del elevado nivel científico-técnico de sus trabajadores y la prioridad indiscutible hacia el PAMI dentro del mencionado sistema, que incluye alrededor de 30 investigaciones con vista a prever el nacimiento de un niño con dolencias a veces incompatibles con la vida o malformaciones congénitas, lo cual posibilita la interrupción del embarazo siempre y cuando sea solicitado por la familia involucrada.

Estos estudios incluyen los dedicados a la citogenética, que determina errores metabólicos, además, a la pesquisa relacionada con el hipotiroidismo mediante la sangre del cordón umbilical, sin olvidar el esquema de vacunación destinado a los niños que comienza al momento del nacimiento, todo debido a la voluntad política del Estado cubano, por supuesto, como un modo de dar continuidad a la vida y con calidad. 

El archipiélago cubano va al frente de los países del continente con menos de cinco en sus tasas desde hace ya cuatro años, como mismo sucede en Canadá.

Es por eso que el personal de la Salud en Camagüey se dispone a corregir los escollos que este año imposibilitaron conservar lo conseguido ya por un lustro e incorporarse de nuevo a ese pelotón nada sencillo, pero que da seguridad de vida a la familia cubana.

 

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona

Correción: Oriel Trujillo Prieto

¡FELICIDADES MAESTRO!

¡FELICIDADES MAESTRO!

Hoy 27 de diciembre mi amigo, el Maestro Fernando Alonso Rayneri cumple 97 años. Sí, este día de 1914 se abrieron por primera vez esos ojos azules que nacieron con una suerte de luz para ver, enseñar y corregir cada paso y movimiento del Ballet, difícil disciplina de interpretar, que también lo hizo, y difícil disciplina de enseñar y que hace con suma inteligencia y perfección.

Muchas han sido las generaciones que han pasado por este Maestro de maestros y vivo orgullosa de conocerlo y encontrarme entre su listado de amistades. Si por ello me tildan de presuntuosa, no me importa, no me molesta, porque es verdaderamente un orgullo.

Un día así me desestresa. Poder llamarlo y desearle: ¡infinitas felicidades! Y escucharlo contento, optimista y lúcido, más aún.

He tenido el privilegio, además, de entrevistar a esta gloria de la Cultura Cubana y Universal en varias ocasiones. Aquí sugiero una de estas conversaciones que hice pública, el día de su 90 cumpleaños. Por aquí puede llegar a: 90 años de un Príncipe.

También la coloqué en Facebook y Twitter.

 

Texto y foto de: Olga Lilia Vilató de Varona

Para mi familia

Para mi familia

A la llegada de estos días de Noche Buena, Navidad, Fin de Año y Nuevo Año pocos escapamos del recuento. Quizás, algunos lo hacen solo alrededor del año que termina, y otros, como yo, no pueden abstraerse a los recuerdos de tantos y tantos, que unas veces me alegran y otras me entristecen.

Como mi familia materna y paterna vivían en la misma cuadra de ese reparto que tanto quiero de mi Camagüey, donde me crié y que es La Vigía, no pasábamos trabajo alguno para los encuentros de rutina, mucho menos esos que se relacionan con estas fechas.

Mi hermano y yo íbamos de una casa a la otra; a la de mis abuelos paternos: la de Doña Celia y Don Pedro, así les decían. Tuvieron ocho hijos, de lo cuales conocí a siete teniendo a mi padre en cuenta. Sabía de Enrique por fotos, ese que mi padre adoró siempre, y que un accidente dejó a Enriquito y a Javier sin padre y a nosotros los muchos sobrinos sin ese tío. Aquí agrego ahora algo que nunca debió faltar: el orgullo que sentimos todos, los de la familia, de contar con ese Don Pedro Vilató Arteaga, que peleó en la Guerra de 1895 con apenas 14 años, a él, a mi abuelo, el beso con el respeto de siempre, como dicen muchos: "donde quiera que esté".

Recuerdo aquel lechón asado en medio del patio interior, a lo largo de una mesa y a todos contentos. Yo, como mi papá con ese gusto de compartir, pero segura de que el puerco más sabroso era el que no sabía a puerco, porque preferíamos el pollo. Mi madre y mi hermano sí comían el pellejito, la carne y al otro día disfrutaban de la montería, a mí eso no me pasaba ni por la mente, nunca me llamó la atención. Sucedía todo en la calle Joaquín de Agüero entre Julio Sanguily y Gonzalo de Quesada.

En la misma esquina de Julio Sanguily y Joaquín de Agüero ocurría otro tanto. Era la familia de mi madre. Allí estaban Raca (Raquel) y Emi (Emilio), los tíos que criaron a mi mamá desde que era una niña. Fueron verdaderos abuelos para mí y para mi hermano. También convivían con ellos la Nena (Raquel), su hija y mi madrina, una segunda madre para mí y para mi hermano, su esposo Andrés, su suegra Fita (Rafaela) y sus dos hijos, esos que eran como nuestros hermanitos más pequeños: Raquel María y Justo Andrés (Justico).

Pero como dice la canción: El Tiempo pasa… la vida va cambiando. Siempre no fueron tan así los días navideños. Hubo algunos que pasamos separados porque las escuelas nos trasladaban hacia el campo, lo mismo a recoger tomates que a hacer de todo en la caña, menos cortarla, por supuesto, y sin luz eléctrica y otras comodidades la pasábamos entre amigos y amigas. Nos hacían una comida especial, y lo confieso, extrañaba y a la vez me divertía, ¡qué no logra la juventud! Luego, al pasar los años supe que mis padres no conseguían pasarla bien sin nosotros y hasta sus lagrimitas echaban.

Ahora la vida cambió. Seres de los más queridos ya no están para siempre, otros se decidieron por otros caminos. De todas maneras aquí me queda una parte de mí muy importante: en primer lugar mi hijo Orielito y Grétel mi sobrina-hija que son la razón de mi vida, ella con un retoño de dos años ya con su papá Michelo. Mi madre, que aunque no sabe bien quiénes somos, nosotros sí sabemos quién es ella y cómo fue con todos. Oriel, mi esposo, que al decir de mi padre: “mejor no lo quiero conocer” y Fefi, mi hermano, ese que me nombró Cuqui para siempre y él mismo se endosó el Fefi, con quien cuento para todo y como él mismo dice no le doy un sí por complacencia porque la sinceridad, nuestra sinceridad, para mí es tan vital como la vida misma. Él, con una prole de cuatro hembras y un varón.

Tengo la dicha de poder contar con la familia de mi marido y con la de María del Carmen, la esposa de mi hermano. Eso no todo el mundo puede decirlo y que sea una verdad como la mía.

Es por eso que aún así, con todos los que me faltan para ser feliz, me acojo a las esperadas vacaciones para estas fechas. Me mantengo en casa, me visitan y visito, me llaman por teléfono y llamo a otros. Nunca paso los días como aquellos, pero soy feliz, los disfruto a mi modo y siempre deseándole la mayor felicidad del mundo y con mucha salud a quienes me rodean, a quienes me quieren y hasta a quienes no me quieren tanto, y ahora agrego a los lectores de mi blog que se han sumado a esta linda familia, para mí la mejor porque es la mía. Por eso hoy actualicé a CuquiSalud.blogia.com con varios temas y este que les dedico.

¡Felicidades a todos y que el 2012 sea mejor! Los quiero.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui, para que resulte más íntimo)

Camino más corto, pero equivocado

Camino más corto, pero equivocado

Los que peinamos canas recordamos a nuestros padres cuando nos aconsejaban ante una u otra situación y nos decían: “Ustedes no piensan en el peligro, creen que todo es color de rosas”. Así rememoro a veces ciertas incidencias de mi juventud, algunas relacionadas conmigo, otras con mi hermano, en fin, que las memorias siempre están como guardaditas en el cerebro para salir en el momento oportuno.

Esto me sucedió al conocer de un caso que me llevó al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech en busca del doctor Luis Manuel Hernández Huerta, especialista en Ortopedia y Traumatología, quien tuvo a su cargo la atención de un muchacho, que ya estaba de alta y se había marchado hacia La Habana que es donde reside.

Dr. Luis Manuel Hernández.

De todas maneras el doctor Luis Manuel me aseguró que era posible mencionar al joven Cristóbal Cano González porque se había mostrado muy cooperativo al ser entrevistado por otros medios de prensa, con el fin de que los jóvenes no pasaran por lo que él sufrió.

INYECCIONES QUE LE CAMBIARON LA VIDA

Nos dice el especialista: “Cristóbal acudió a nosotros porque su papá le notó en los brazos algo fuera de lo normal. Al terminar su Servicio Militar General (SMG), este joven de apenas 21 años decidió administrarse una sustancia conocida como “aceite de maní” en sus brazos, junto a diez muchachos más. Ellos compraron la dosis a diez C U C y quien se las aplicó en La Habana lo hizo a todos con la misma aguja, ¡fíjese qué clase de peligro corrieron!”. Enseguida que lo estudiamos decidimos su ingreso hospitalario

—¿Cuál era el objetivo de este hecho?

—Hacer hipertrofia de la musculatura, nos aclara el doctor Luis Manuel, a expensas del medicamento, o sea, desarrollar un mayor volumen de sus músculos en poco tiempo. Él eligió el camino que parecía más corto, pero equivocado.

—¿Qué sucedió?

—Manifestó una inflamación de los brazos por infección. Primero hizo una celulitis, luego vino el absceso con necrosis de la parte muscular y así otras complicaciones por lo que fue llevado al quirófano en más de diez ocasiones para hacerle las curas bajo anestesia y las incisiones de los abscesos, propiciar el drenaje del tejido muerto y, por supuesto, le suministramos el tratamiento con antibiótico. Lejos de alcanzar lo que buscaba ese tejido muscular estaba muriendo.

—Si tuviera que dirigirse a la juventud en este sentido, ¿qué le diría?

—Lo primero es que un acto de esta naturaleza atenta contra la salud de los muchachos. A estos los inyectaron con una sola aguja y por personal no calificado, e inoculados en zonas inapropiadas y sin condiciones higiénicas mínimas. Figúrese si alguno de ellos hubiera estado infestado con el VIH/sida, o Hepatitis…

“A él pudimos salvarle los dos brazos, pero está con atrofia en ambos y limitaciones en los movimientos. Otros, quizás, no corran la misma suerte y haya que amputárselos o pasen por consecuencias mucho más lamentables, como la muerte.

“Ese ‘aceite’ se usa en cosmetología untado después de realizar los ejercicios. Dicen que nutre la piel, pero inyectado nunca. Aquí chequeamos a este paciente en todos los sentidos para descartar cualquier tipo de infección añadida como el VIH/sida, se lo dimos a conocer a los padres, imagínese que cada uno de ellos se inyectó seis veces: en los bíceps, tríceps y deltoides. Él se inyectó, según dijo, alrededor de 90 centímetros cúbicos (cc), o sea, unas nueve ámpulas de 10 cc en cada brazo. Estuvo grave, esa es la verdad, ya no podía contraer los brazos.

“Milagrosamente respondió al tratamiento. Él se fue muy animado aunque tiene atrofia en sus músculos y no puede hacer ejercicios por un tiempo y tampoco va a lograr exhibirlos como quería porque ya están dañados quirúrgicamente, nunca serán como antes.

—Otras consecuencias

—No olvidemos los costos hospitalarios por algo que puede evitarse. Recuerde que nuestro sistema de Salud es gratuito, aunque sí le cuesta al Estado. Él padeció de una sepsis generalizada, perdió peso, no quería comer, cambió su vida totalmente. Estuvo ingresado 15 días y se fue mejorado, luego retornó fastidiado de nuevo porque no se cuidó y seguimos luchando por sacarlo de aquello lo mejor posible.

El doctor Hernández se refirió a ciertos medicamentos y sustancias utilizadas por el sistema de Salud para implantes y otras necesidades, todos bien avalados y científicamente probados, pero en caso alguno aparece el “aceite de maní”.

CON UN FISICULTURISTA

Fuimos hasta el gimnasio del reparto de Previsora, el de Lázaro Luis Rivero Alonso, licenciado en Cultura Física. Encontramos una instalación de 12 años con todas las de la ley, para hombres y mujeres. Aquí sí hay diferencia de géneros, y para bien, él los mantiene separados y tienen el privilegio de contar con el Primer Lugar Nacional de Fisiculturismo 2011, en la persona de Fernando Peroz.

Al plantearle nuestro interés contestó sin titubeos: “Mire, para obtener masa muscular lleva tiempo y dedicación. El 30 % se conquista con el ejercicio y el 70 % con la dieta y el descanso, porque el músculo necesita descansar. Las pesas provocan roturas de fibrillas musculares que son regeneradas con una adecuada alimentación y esa pausa necesaria y, por supuesto, algo fundamental es la genética del individuo.

El licenciado Lázaro L. Rivero orienta cómo hacer cada ejercicio.

“Aquí, además de las indicaciones de los ejercicios a seguir ofrecemos charlas y vídeos para orientar debidamente a los interesados. Estamos en contra de la liposucción, de los anabolizantes y de las ‘localizaciones’ que son  esas inyecciones en los planos musculares, como la que usted dice del “aceite de maní”, o de la testosterona, esta última con más de cien contraindicaciones, con la inclusión de la impotencia sexual. La masa muscular se logra con ejercicios sistemáticos y dosificados, esto no puede ser a lo loco, no de ahora para ahorita y menos a riesgo de tanto por tan poco tiempo porque, incluso, esas aparentes masas musculares se desinflan, no son verdaderas.

“Aquí me han dicho: ‘quiero tal cosa porque en breve voy a la playa’ y yo le respondo: ‘fíjese yo no soy mago’. La celulitis es la grasa superficial que está entre el músculo y la piel y se va quemando, como decimos nosotros, paulatinamente. En el primer mes mejora la postura de la persona y las dolencias cambian y así todo es un proceso, no por arte de magia.

“Es importante la estética, pero no hay que llegar a extremos y mucho menos a exponer hasta la vida. Siempre hay que realizar estiramientos antes y después de los ejercicios. Mire, cuando alguien hace ejercicios cambia su vida y para bien, sociabiliza, se relaja, se ríe, conversa, fortalece su columna vertebral y después tiene que hacer su dieta. No se hace nada si después de venir aquí come desaforadamente. Hay que gastar más energía que la consumida, y de contra, el cubano tiene la mala costumbre de acostarse acabado de comer, eso es fatal para mantenerse en forma.

“La persona que hace pesas tiene que combinarlas con aerobios y en la etapa de la adolescencia no se recomienda el ejercicio mecánico porque ese esqueleto está en pleno crecimiento. Lo beneficioso en este período de la vida es el ejercicio físico para que domine su cuerpo”.

Tengamos en cuenta que por lo regular hechos como el abordado en esta apretada síntesis y de tal envergadura ocurren en sitios donde lo que prima es “sacarle el dinero” a la gente a como dé lugar, son realizados por personas sin escrúpulos capaces de arriesgar la vida de otros por abultar sus bolsillos. No conocen nada absolutamente del cuerpo humano, ni les importa, no acuden a la esterilización de las jeringuillas, no usan guantes, en fin, abusan de la ingenuidad de los jóvenes, sí, ingenuidad porque la corta edad da eso, desconocimiento acerca de los peligros de sus propias vidas. Por favor, a estos entes no puede seguírseles el juego.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Otilio Rivero, Orlando Durán y de la autora.

Corrección: Oriel Trujillo Prieto

Sonrisa que no engaña

Sonrisa que no engaña

Un buen día recibí un correo donde en breves palabras me contaban una linda y sensible historia de vida, sí de vida porque ese fue el resultado: devolverle a Karelys Abelarde Hernández, residente del municipio camagüeyano de Vertientes, una existencia lo más acorde posible con sus cortos 18 años, al recibir el 12 de octubre último un trasplante de riñón.

El Dr. Raúl Romay Buitrago, especialista de II Grado de Angiología y Cirugía Vascular, jefe de ese servicio en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de esta ciudad, y coordinador de los accesos vasculares y cirujano vascular del Grupo Territorial de Extracción y Trasplante Renal-Camagüey y Profesor Instructor, me escribió entonces: “Cuando la conocí (al referirse a Karelys) a los 15 años estaba ya en diálisis peritoneal, pero su peritoneo comenzaba a dar signos de agotamiento. Sus Nefrólogos me la remitieron para que fuera evaluando su árbol vascular, con el pensamiento de realizarle un acceso vascular para hemodiálisis.

  Fue entonces que pudo comenzar con las hemodiálisis y así se veía tres veces por semana.

“Meses más tarde —añadió— fabriqué su fístula arterio-venosa que comenzó a usar muy pronto y que fue su línea de vida por casi dos años, hasta que llegó su día feliz. Cuando extraía el riñón de un donante pensé en ella, por su tamaño y características y a la vez me decía: ‘no depende de ti, será para quien le corresponda’.

“Como una suerte de vida ella era la primera en la selección y horas más tarde pude trasplantarla sin contratiempos…ahora ríe y da gracias a tantas gracias. Para los que hacemos este trabajo, tan complicado y con tantas dificultades, incomprensiones... madrugadas sin dormir…y hasta quienes nos dicen: ‘ustedes están locos’, resultados como estos son los que nos dan fuerzas para seguir y recordar que sí vale la pena”.

Me alegré con este mensaje, pero no quedé conforme hasta conocer a Karelys. Un sábado, sin previo aviso toqué a su puerta vertientina y le interrumpí su desayuno. Esperé con paciencia pues Nilda, su mamá, era incapaz de apurarla, sus horarios son inviolables y la alimentación ni se diga, es como un pichoncito a quien su madre da de comer y cuida en extremo.

Esperaba ver a una muchacha nada risueña, quizás, cabizbaja. Pensé muchas cosas, pero al verla frente a mí dispuesta a responder mis preguntas y con una sonrisa “dieciochoañera” me dije: Ella es feliz, no hay dudas.

Enseguida comenzó: “Estudiaba en la Escuela Vocacional Máximo Gómez Báez, en Camagüey cuando comencé a sentirme algunos problemas por los cuales me ingresaron en el hospital de allí. Me chequearon y remitieron al hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, donde me descubrieron lo que tenía: una insuficiencia renal crónica. Por ese motivo me hacían diálisis diarias allí hasta que pasé a las tres hemodiálisis por semana durante dos años y dos meses, con vista a esperar el riñón ideal para serme trasplantado”.

—Luego del trasplante ¿cómo ha sido tu vida?

—Volví a ser la misma, aunque, claro, soy más responsable. Me siento muy bien y me cuido, pero quiero agradecer a los doctores Romay, José Luis, Francisco Ávila y Betsy Bell, especialistas en Nefrología y a la doctora Iamara Castro, residente en esa especialidad; a las enfermeras de Hemodiálisis, al personal de limpieza, a todos aquellos que en el Centro de Nefrología del hospital Manuel Ascunce me cuidaron tanto.

—¿Perdiste la posibilidad de seguir estudiando?

—No, qué va. Ahora terminaré el grado 12, me hacían las hemodiálisis y yo seguía estudiando. Solo perdí un año.

—¿Cuál es tu aspiración como estudiante?

—Estudiar Medicina aquí mismo en Vertientes y trabajar en mi municipio. Eso es lo que más deseo, siempre me gustó esa carrera, pero ahora más todavía, después de estar tanto tiempo en hospitales. Ojalá pudiera ser médica y enfermera a la vez. Salvar vidas como sucedió conmigo es algo muy especial.

Acompañada de sus padres y de Dieguito, su sobrino.

Nilda y Marino, ama de casa ella, trabajador de la industria azucarera él, los padres de Karelys expresaron un agradecimiento infinito a todos y ante la interrogante de si hubieran vivido en otro país respondieron: “No queremos ni imaginarlo”.

A lo que Karelys, una de los cuatro hermanos, dos hembras y dos varones, agregó: “Aquí nací y aquí me quedo”, con un orgullo tremendo de ese pueblo a unos 29 kilómetros de la cabecera provincial.

Ella quiso mencionar cómo sus compañeritos se ocupaban de ella, en especial Dianisley Lumpuy, quien ahora estudia Medicina y estuvieron juntas desde Preescolar.

Ya de regreso recurrí al Dr. Romay. Él está complacido con la evolución de Karelys y recordó a su equipo de trabajo, ese que es imprescindible para lograr victorias así, como son: los doctores Ariel Valerón y Abel Ruiz de Villa, ambos especialista en Cirugía General y de Trasplante y Pedro Julio Hernández, especialista en Anestesiología y Reanimación, la Licenciada en Enfermería Bertha Ortega y el enfermero Alberto Milanés.

Suman 499 los trasplantes renales en el hospital citadino, desde que se efectuó el primero con éxito en abril de 1978. Durante el 2011 se han realizado 13, pudieron ser más; no obstante, la carencia de órganos lo impidió, no por negativa de los familiares de donantes, sino porque los servicios de urgencia médica y de politraumatizados elevan la supervivencia de sus enfermos.

El Dr. Romay añadió que en varios países de Latinoamérica un trasplante de riñón le cuesta al paciente unos 30 mil dólares y en otras naciones entre 80 y 85 mil dólares.

Aquí el Estado cubano asume los gastos de un paciente antes de ser trasplantado que es de alrededor de 18 mil dólares anuales, mientras después del injerto y por el tratamiento con inmunosupresores (medicamentos del primer mundo) supera los 10 mil dólares al año, claro, con la oportunidad de insertar a esa persona a la sociedad. El Programa de Trasplante Renal de Cuba es el mayor de la región de Centroamérica y el Caribe, y ocupa un escaño digno entre los de América Latina.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Cortesía del equipo médico y de Otilio Rivero Delgado

Corrección: Oriel Trujillo Prieto                 

Kethdive tiene un sueño

Kethdive tiene un sueño

Miren cómo Fidelito presta atención a Yerli Socarrás, una de sus madrinas del Hogar Materno, que estaba en ese entonces al parir, claro, al lado su mamita que no se separa de él.

Port-de-Paix (Puerto de la Paz), ubicado en la costa Norte de Haití, es la ciudad cabecera de ese departamento. Como sucede en ese país caribeño, este es un sitio muy desfavorecido, fundado en 1665 por piratas franceses, quienes resultaron expulsados de la isla La tortuga por las fuerzas inglesas. Sus habitantes sienten especial orgullo por considerar que esta es la patria chica de François Capois, uno de los líderes de la Revolución de esa nación.

Desde allí nos llegó por el territorio camagüeyano de Esmeralda en el mes de agosto, y sin aviso previo, Kethdive Rien Amme, una chica de 23 años y embarazada. Ella se enfrascó en una aventura muy peligrosa. Fue una de alrededor de 100 coterráneos que en una embarcación pusieron proa hacia Bahamas. El mal tiempo empujó a los 90 pasajeros que sobrevivieron hasta la costa del municipio norteño de Camagüey.

Port-de-Paix, a unos 64 kilómetros al noroeste de Cabo Haitiano no escapaba a los embates del cólera, y ella, Kethidve, prefirió correr el riesgo de la fuga, antes que enfrentar la enfermedad en su estado.

A su llegada a Esmeralda enseguida recibió los servicios médicos. Llegó con ¡dos gramos de hemoglobina! y tuvo que recibir una transfusión de sangre inmediatamente. Ya mejorada la enviaron hacia el hospital Materno Infantil Ana Betancourt, de esta ciudad, hasta que parió el 1ro. de octubre último un varoncito de seis libras y cuatro onzas al que nombró: Fidel Yudel.

La visitamos en “su nueva casa temporal”, el Hogar Materno 23 de Agosto. Tuvimos la suerte de encontrar entre las ingresadas a la licenciada Yenilien Leyva. Ella cumplió misión en Haití, habla muy bien el creole, y nos sirvió de intérprete. Kethidve se mostró muy comunicativa y por sobre todas las cosas extremadamente agradecida. Al responder el porqué del nombre de su bebé nos dijo: “Fidel, en recompensa y gratitud al Comandante en Jefe Fidel Castro y al pueblo de Cuba y Yudel porque así se llama el médico (Dr. Yudel Casal Rivas) que me asistió en el parto”.

Fidel Yudel tiene muchas madrinas y padrinos. De hecho ella quiso que Yerli Socarrás, con 39 semanas de gestación, otra de las pacientes, cargara a su bebé y les fotografiaran juntos porque tienen mucha empatía y la ayuda mucho.

Como la mayoría de los haitianos que a diario vemos y escuchamos por la televisión, Kethidve, dice que: “Primero Dios y después los médicos cubanos”.

Palabras de elogio dedicó a todo aquel que ha tenido que ver con ella y su hijo. Sabe que si no hubiera pisado tierra cubana su destino habría sido bien diferente. Sin cobrársele un centavo ha estado en manos de prestigiosos especialistas, porque un equipo multidisciplinario se hizo cargo de su destino y del de Fidelito.

Ya aprendió a escribir en español, aunque no lo habla. En una pizarra dejó constancia de sus sentimientos. Allí agradeció a Jesús y a la Virgen de la Caridad, porque es católica, a la Cruz Roja, a la Asociación de Haitianos, a la Revolución cubana… y está firmado por Kethidve y Fidel. Como ya se comunicó con sus hermanos, son once en total, decidió regresar a su Patria en cuanto esté lista. Ahora dice: “Quiero trabajar, cuidar de mi hijo y regresar a Cuba como una muestra de mi agradecimiento”.

La doctora María del Carmen Figueredo, a cargo de la atención en ese Hogar, nos dio a conocer que Kethdive y Fidelito están muy bien, pues la pediatra, la doctora Yolanda Álvarez, visita a menudo al bebé y todo está en orden.

La muchacha que vino de una zona rural de difícil acceso de dos mil 176 kilómetros cuadrados y una población de unos 661 mil habitantes, y donde el agua potable es un lujo, reconoce a muchos. Menciona a la doctora Clara Guinferrer, primera en atenderla en Esmeralda, al doctor Juan Carlos González y a la enfermera Anexis Muñoz, del mismo municipio; en el hospital Materno, además de a Yudel al también doctor Miguel Rodríguez, jefe del grupo que la asistió, ambos especialistas en Ginecobstetricia y el segundo mencionado el jefe de servicio allí.

Dr. Miguel Rodríguez.

Fuimos hasta el hospital Materno y el doctor Miguel nos comentó que Kethidve llegó al hospital con un síndrome anémico ya mejorado en Esmeralda, aun así presentaba decaimiento, falta de aire, taquicardia, y abundó: “Se le hizo de todo, la única barrera era el idioma, entonces nos auxiliamos con el Profesor José Manuel Rodríguez, que domina muy bien el francés. Ella no sabía bien ni su tiempo de embarazo, tuvimos que partir de cero, la transfundimos dos veces más y el parto no tuvo complicaciones”.

Al preguntarle a Kethidve, ¿Qué pediría para el futuro de su hijo?, respondió sin pensarlo dos veces: “Sueño con que pueda venir a Cuba a estudiar Medicina”.

¿Quién sabe si dentro de algunos años otro periodista entreviste a Fidelito y él vuelva sobre esta historia? Nosotros, los cubanos, sabemos que es posible.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Fotos: Otilio Rivero Delgado y de la autora

Corrección: Oriel Trujillo Prieto