Blogia
CuquiSalud

Novedades

Médicos de la tecnología

Médicos de la tecnología

 

La TAC multicorte está en buenas manos; en las del ingeniero, Alberto Deza (a la izquierda), y el licenciado Nelson Acosta (a la derecha).

¿Cuántas veces habremos imaginado el cuerpo humano por dentro? Al menos yo lo he supuesto en un sinfín de ocasiones, sobre todo cuando he tenido la oportunidad de asistir a una u otra intervención quirúrgica, pues veo algo y me pregunto, ¿cómo será el resto?

Sin embargo, con estos “aparatos” de tecnología de avanzada, como son: la Tomografía Axial Computadorizada (TAC), la Resonancia Magnética (RM) y el Floroscopio, por solo mencionar algunos, ni sospechamos siquiera qué hay dentro de estos, son como laberintos que solo los sabedores de sus “interioridades” son capaces de desentrañar.

ENTENDIDOS EN LA MATERIA

Los que conocen de estos vericuetos pertenecen al Centro Provincial de Electromedicina; allí podemos tropezar con médicos no del alma, pero sí de tecnología; pero sucede que en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, donde radica el mayor Servicio de Imagenología de la provincia, hay como un puesto de mando, para llamarlo de algún modo, donde encontramos al ingeniero Alberto Deza Larquín y al licenciado Nelson Acosta Gómez, “fajados”, para mí, con un monstruo.

Esa rareza abierta de par en par me impresionó. Es el TAC de 64 cortes o multicortes roto en manos de estos expertos que no cejan en el empeño de “curarlo”. ¿Y por qué tanto interés?, pues para que la población enferma y necesitada pueda ser vista por dentro, en la parte indicada por su médico, diagnosticada y curada, o al menos, mejorada su calidad de vida.

SIN EXCUSAS NI PRETEXTOS

Así, como digo arriba, estos hombres están localizables siempre, también los otros seis compañeros dedicados a tan difícil afán, de los cuales uno ofrece sus servicios en Venezuela y otro recibe capacitación en Alemania.

¡Ah!, aunque allí estén ellos en ese espacio permanentemente van adonde sean llamados, a cualquier centro asistencial con recursos tecnológicos de esta naturaleza.

Es por eso, por la actitud y sentido de la responsabilidad de estos especialistas que el Servicio de Imagenología puede salirse de Camagüey para ofrecer sus prestaciones a otros territorios.

ESTADÍSTICAS QUE HABLAN

Los números nunca han sido mi fuerte; no obstante, si este Servicio del hospital citadino atiende a personas de Ciego de Ávila, Las Tunas, Holguín, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba, se justifican las casi 2 000 resonancias magnéticas realizadas durante los primeros siete meses del 2013, el que las tomografías —monocorte, que incluyen urgencias y casos de consulta externa— casi estén en las 1 720; que las multicortes, sobrepasen las 990; la cantidad de floroscopias se acerque a las 500 los ultrasonidos en cuerpo de guardia superen las 5 235 y los Rayos X los 15 145; y así innumerables casos si añado los del ultrasonido doppler 3 D y otros equipos.

Interrumpimos al doctor José Ramón Guerra cuando informaba un caso de la TAC monocorte.

El doctor José Ramón Guerra Menéndez, jefe de este Servicio de Imagenología, confía ciegamente en estos médicos de la tecnología y a su vez, ellos dicen ser tratados como sus propios hijos. Esa comunión facilita el trabajo que beneficia a todos, pero de manera priorizada a la población.

LO MEJOR DE TODO

El ingeniero y el licenciado entrevistados están seguros de que le ganarán a la guadaña que quiere llevarse la TAC multicorte y lo lograrán.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona  

Fotos: Orlando Durán Hernández

Otro post obligado

Después de alguna que otra sugerencia de quienes tienen la gentileza de entrar a CuquiSalud.blogia.com acerca de que emprendiera otro blog con contenidos más cercanos a mí y a lo que me rodea, como una suerte de complicidad entre ustedes y yo, decidí crearlo.

Este, el Hermano Mayor no lo abandonaré, aunque sí he determinado dejar a un lado el TEMA: Algo sobre mi vida, porque creo así cada uno tendrá su propia "personalidad" o "blogalidad". Espero no perder a mis asiduos los lectores, no sería justo.

Solo que a partir de ahora ofrezco esta otra posibilidad con mi blog bebé: Crónicas con un final no anunciado, que puede encontrarse mediante: cuquivilato.blogspot.com

Espero sus visitas y opiniones, pero recuerden que por este no los dejaré con esos tópicos relacionados con esa esfera de la vida tan importante que es la salud.

Cuqui

EN NUEVITAS: Aplican complejas técnicas de cirugía vascular

EN NUEVITAS: Aplican complejas técnicas de cirugía vascular

Los accesos vasculares de tipo protésico constituyen técnicas quirúrgicas complejas en cirugía vascular.

Cuatro pacientes atendidos sistemáticamente en el centro de diálisis del servicio de Nefrología del hospital Martín Chang Puga, de Nuevitas, fueron beneficiados con la confección de los accesos vasculares para hemodiálisis de tipo protésico, proceder altamente costo para el país, aunque totalmente gratis para los enfermos.

Los favorecidos fueron: Elena Frómeta Vega, de 57 años de edad; Manuel Sánchez Rodríguez, de 82; Ángel Ramírez Brado, de 72; y Annier Olazábal Hernández, de 37.

La compleja técnica fue realizada por integrantes del grupo quirúrgico de cirugía de diálisis, perteneciente al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de Camagüey y dirigidos por el Dr. Raúl Romay Buitrago, jefe del grupo provincial de Angiología.

Los expertos se trasladaron al hospital municipal mencionado, ocasión en que participaron las Dras. Yilena Valenciano García y Annia Viñas Rodríguez, especialistas del servicio de Angiología, y el licenciado Oscar Cárdenas, instrumentista del equipo.

El doctor Romay dijo a la prensa que mediante estos métodos se logran funciones vitales en el organismo y el paciente resiste las hemodiálisis.

Tal suceso constituye un ejemplo de colaboración intercentros surgido con el propósito de acercar la atención quirúrgica a los pacientes necesitados de estas complicadas técnicas y evitar los inconvenientes que representan su traslado e ingreso por un período nunca menor de siete días en el Centro Nefrológico de la capital provincial, adscrito a la institución universitaria de referencia.

El doctor Romay argumentó que el esfuerzo de los especialistas resulta insignificante al valorarse el sacrificio que se sumaría al sufrimiento de pacientes con insuficiencia renal crónica terminal y para sus familiares por el traslado hacia enormes distancias, los cambios en sus ritos dialíticos, la separación de otros familiares queridos, de sus médicos de asistencia, de sus enfermeras, los gastos económicos e incomodidades que siempre enfrentan los acompañantes.

Todo marchó como el más perfecto de los relojes, y lo esencial: el triunfo ante cada intervención quirúrgica, por la mejoría en la calidad de vida a los afectados. Sobresalió, además, la compañía permanente del anfitrión, el Dr. Fidel Almaguer Navarro, Nefrólogo del centro nuevitero que no se apartó ni un minuto de sus pacientes.

El mencionado servicio de Nefrología en el “Martín Chang Puga”, fundado en el año 2003, exhibe una excelente trayectoria de trabajo. Hoy cuenta con un plan de asistencia a 38 enfermos crónicos, de los cuales solo cinco no disponían de un acceso vascular para hemodiálisis; una de estos no pudo intervenirse en esta ocasión porque su estado de salud no se lo permitió.

El servicio especializado hizo galas, una vez más, de su elevado sentido humanista que tanto necesitan estos pacientes.

Al interesarnos por el cansancio lógico ante casos de esta naturaleza, el Dr. Romay expresó que el madrugón y el tarde retorno no fueron óbice para sentir la satisfacción y la dulce sensación de aliviar el dolor ajeno.

 

Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Cortesía del equipo médico

Conocí a dos niños, les cuento…

Conocí a dos niños, les cuento…

A la izquierda las manos del Dr. Romay y a la derecha las de la Dra. Yilena.

Supe de dos intervenciones quirúrgicas en el Centro de Nefrología, adscrito al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de la ciudad de Camagüey, que no eran nada comunes, por un lado porque son realizadas en contadas instituciones del país, y por otro, se trataba de niños.

Cristian Jesús Acosta Rivero, de 13 años de edad es de Las Tunas; y Yadián Carbonell Medina, de 14 años reside en Camagüey. Ambos padecen de una insuficiencia renal crónica, por razones diferentes, o lo que es igual, tienen dañados los dos riñones.

Conversé bastante con Cristian, él sabía que le “montarían”, como él dice una arteria con una vena de uno de sus miembros superiores, según el escogido por el médico, conocido entre las cirugías de diálisis como: Fístula Arteriovenosa (FAV). De esta manera y luego de un período de maduración de tres meses, se le produce una fístula que facilita el proceso dialítico, mediante el acceso vascular, pues él, como Yadián está bajo tratamiento de hemodiálisis tres veces por semana.

Por este proceder médico se les evita el puncionarlos, colocarles y quitarles catéteres, tan incómodos y expuestos a infecciones.

Cristian entró al quirófano muy dispuesto, parecía un hombrecito, pero, como siempre hay algún pero, no se acostó hasta que entró: “Romay, mi doctor”, así dijo. Ya acostado nos dimos cuenta que su galeno le llevó una laptop con Muñequitos y con toda la sinceridad del mundo le dijo: “A mí no me gustan, prefiero las películas de acción”. Buscaron y tampoco quiso verlas, él sabía que querían desviarle la atención hacia el lado derecho mientras operaban su bracito izquierdo. Al final solo escuchamos un poco de buena música, pero creo que él ni eso.

Pidió que le dejaran ver cómo le aplicaban la anestesia local y lo logró, después accedió al parabán y comenzó la operación con una condición del niño: “No quiero a muchas personas a mi alrededor porque eso puede ocasionarme fatiga”.

Aunque Cristian no me recuerde, no tiene porqué hacerlo, yo jamás voy a olvidarlo. Tiene un amplio vocabulario, se expresa con una seguridad increíble. Comentó que la playa de su gusto era la de Covarrubias, pero le desagradaba ver cómo los vacacionistas echaban desperdicios al mar.

Luego no quería que el doctor Ricardo (Anestesiólogo) se fuera de su lado, y así fuimos pasando la enfermera y yo. Me paré para tratar de distraerlo y la verdad, no lo conseguí. Me preguntaba qué le estaban haciendo, yo daba la vuelta y le contaba, pero al ocurrírseme indagar acerca de qué estudiaría me respondió: “Cuando esto termine yo le cuento”.

Él sabe que su calidad de vida mejorará dentro de tres meses, así y todo echó una que otra lagrimita. Teníamos que enamorarlo para secárselas, entonces quise aliviarlo al decirle: “Cristian, no llores, tu mamá está del otro lado de la puerta y si te escucha se pondrá triste”, y él sin pensarlo mucho me contestó: “Eso no importa porque ella sabe que yo lloro todos los días”, confieso algo, me partió el corazón.

Momentos en que traté de entretener a Cristian, pero él fue más hábil que yo.

Después seguía preguntándole al Dr. Romay: ¿Ya montaste las venas?, ¿qué me haces ahora?

Por otras razones no conversé con Yadián, sí con su mamá. Ella y la de Cristian mostraron un agradecimiento infinito porque saben cuánto se hace para mejorarles la vida a sus hijos y lleguen aptos a la hora de un trasplante renal, para entonces librarlos de las incómodas pero necesarias hemodiálisis.

Detrás de esta intervención quirúrgica hay todo un equipo médico encabezado por el Profesor Raúl Romay Buitrago, Cirujano Vascular principal, especialista de 2do. Grado y jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del hospital mencionado y Cirujano Vascular del Grupo Territorial de Extracción y Trasplante Renal; la doctora Yilena Valenciano García, de esa misma especialidad; estuvo también el doctor Gabriel García Medina y Romy León Dono, especialistas en Anestesiología y Reanimación; la Licenciada en Enfermería Bertha Ortega Arias, jefa de Salón; y los enfermeros Leonor Rondón y Oscar Cárdenas.

Creo importante mencionar a este grupo por lo incansable y humanos que son, siempre están localizables, con la inclusión de otros expertos, por supuesto. Sin ellos niños como Cristian y Yadián sufrirían más de lo que les ha tocado vivir.

Si algo me llevé de ese salón fue un poquito del dolor de esos pequeños, y otro poquito de amor del que le ofrecieron los especialistas para hacerles el proceder más llevadero, siempre con el optimismo por ese alivio que sentirán en solo 90 días. Preguntaré por ellos y me sentiré aliviada porque quién sabe,  Cristian deje de llorar todos los días y sus padres lo disfruten con una carga menos de angustia.

¡Ah!, me olvidaba de la conversación que Cristian dejó pendiente para cuando se acabara la operación. Fui hasta él, iba camino a la ambulancia que lo llevaría con sus padres de regreso a Las Tunas y le recordé que debía decirme qué estudiaría, ¿y saben qué?, ni corto ni perezoso me hizo reír al responderme: “Es que no lo he pensado todavía”.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Otilio Rivero Delgado  

¿Doctora sin bata blanca?

¿Doctora sin bata blanca?

Otilio (el fotógrafo) y yo anduvimos de recorrido por el municipio de Nuevitas, de la provincia de Camagüey, Cuba. Visitamos consultorios del Médico y Enfermera de la Familia y nos encontramos en el número 20 a la Doctora Cinthia Eloísa Catalán Armas.

Ella nació en Guatemala, con su residencia en la capital de ese país, pero decidida a conquistar la carrera de Medicina optó por hacerlo en Cuba. Antes de comenzar la conversación Otilio le dijo: “Debía ponerse su bata blanca para esta foto”, a lo que ella le respondió: “No, porque no estoy en consulta sino en labores de limpieza”.

Este consultorio fue uno de los beneficiados con una remodelación importante en ese territorio, donde la cercanía del mar hace que el Sol sea diferente, más intenso y, al parecer, sus habitantes también. Ella, junto a la comunidad que posibilitó un consultorio prácticamente nuevo, daba los toques finales de limpieza y embellecimiento para su terminación, de ahí que no vistiera su bata blanca, que identifica al personal de la Salud.

Despejada la incógnita que me llevó al título es bueno conocer que en estos momentos ofrece sus servicios a esa misma comunidad que le dio la bienvenida.

Antes de comenzar el diálogo percibí que Cinthia era una persona jovial, conversadora y así comenzó: “Formo parte del Nuevo Programa de Formación de Médicos Latinoamericanos iniciado en el 2005, en correspondencia con los acuerdos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA)”.

—¿Por qué decidió estudiar en Cuba?

—Mire, siempre quise estudiar Medicina y tuve el privilegio de conocer a algunos médicos cubanos que ofrecían sus servicios en mi país y me fui dando cuenta de que no eran como los conocidos desde niña, había algo diferente en ellos.

“Los galenos cubanos laboran en cualquier parte de mi país, están bien preparados y son muy humanos y así quise ser y hacer”.

—¿Dónde estudiaste?

—Comencé en La Habana y luego estuve cinco años en casa de una familia de Cienfuegos, esa linda ciudad de la cual albergo bellos recuerdos. Fíjese que antes de ir de vacaciones a Guatemala tengo que pasar por allí porque formo parte de esa familia. Ellos me llaman para saber cómo estoy, si me alimento, en fin, como mismo harían mis padres.

“No obstante, me gradué en Santiago de Cuba, otro sitio encantador y algo que quiero decirle, si algo malo hay en toda esta historia es que sufro un poquito en cada una de las despedidas y por lo que veo aquí ocurrirá lo mismo. En cada lugar dejo un pedacito de mí y me llevo otro de ellos”.

—Si ya terminaste tu carrera, ¿cuál es el porqué del regreso?

—Regresé convencida de que quiero hacer la especialidad en Pediatría, los niños de mi país lo necesitan y ese es mi propósito.

—O sea, estudiaste seis años y ahora estás en un consultorio, ¿cómo es eso si viniste por la Pediatría?

—Eso quiere decir que estaré seis años más. Dos aquí como Médico de Familia y cuatro en la especialidad.

—Y al terminar, ¿qué harás?

—Iré a ejercerla a Guatemala, pero no a la capital sino donde más me necesiten.

—¿Eres la única extranjera aquí?

—No, hay otros, incluso yo comparto la vivienda con una coterránea que es del occidente de mi nación, hemos pasado juntas toda la carrera, nos ha ido muy bien.

—¿Qué opina su familia de sus decisiones?

—Nosotros somos cuatro hermanos. Cuando comencé los estudios era otro el panorama entre ellos, hoy están casados, tienen hijos. Todos profesan agradecimiento a este país, ¿y yo? Tengo novio, él es cubano, médico también, pero en Santiago de Cuba.

“Le cuento que mi madre, un poco por agradecimiento y dejar algo de nuestras raíces aquí trajo a mi graduación vestimenta, presentes y fotos típicos de mi país, e incluso, un telar sin terminar para mostrar cómo se hacen por allá, todo lo donó en Santiago de Cuba de manera que fuera itinerante, así es que pienso llegue a Camagüey”.

—¿Me avisas si eso ocurre?

—Claro, déjeme sus datos y le avisaré.

Quiere decir que esta no será la única vez que nos encontremos. Cinthia, así de simple, como mismo la conocí en tareas de limpieza y organización de su consultorio, con sus 26 cortos años encima y una sonrisa que parece acompañarla siempre será noticia de nuevo cuando pueda enseñar aquí, en su otra parte de Cuba que llevará consigo al concluir la Pediatría, esa exposición de su pedacito de Guatemala.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Actualización en el Tratamiento de Litiasis Urinaria

Actualización en el Tratamiento de Litiasis Urinaria

—Al centro el Profesor Castillo actuaba como cirujano principal en una de las intervenciones quirúrgicas para extraer cálculos renales y a su derecha el Doctor Jeanis Rosales Casañola, especialista en Urología y Profesor Instructor de la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de Camagüey.

Quirófanos y aulas del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de Camagüey, fueron compartidos por Profesores de la Urología de la capital del país y de esta ciudad, desde el lunes 25 y hasta hoy en la mañana, en un Taller de Actualización en el Tratamiento de Litiasis Urinaria (cálculos renales).

Durante el encuentro científico fueron realizadas con éxito nueve intervenciones quirúrgicas muy complicadas para extraer cálculos de riñón, pese a que emplearon la cirugía de mínimo acceso vídeo asistida, en las que participaron como cirujanos principales el Profesor Mariano Castillo, jefe de Litotricia y Endourología; y Luis L. Borrero, responsable de Docencia del mismo servicio, ambos especialistas en Urología del hospital Hermanos Ameijeiras, de La Habana, y su equipo de trabajo, junto a galenos de la institución camagüeyana.

Sobresalieron por su complejidad las efectuadas mediante los procedes conocidos como: Ureterolitotomía Endoscópica (ureteroscopia con fragmentación de cálculo) y Nefrolitotomía Percutánea.

A la cita acudieron especialistas en Urología, Nefrología, Anestesiología y Reanimación, Imagenología e Intensivistas, con la inclusión del personal de Enfermería y técnicos, quienes expusieron y debatieron el tema por la necesidad que invade a los profesionales y técnicos de la Salud de actualizarse en el tratamiento de la litiasis urinaria, tras la exposición de conferencias valiosas, bajo la mirada de mejorar la calidad de vida de los enfermos.

Los interesados fueron testigos de las intervenciones quirúrgicas en vivo, por medio de la red informática de esta unidad asistencial y docente.

El Profesor Castillo reiteró en varias oportunidades que estas cirugías son menos invasivas para el enfermo; no obstante, no la exonera de los riesgos que trae consigo una operación convencional, por lo cual se requiere de una previa y aclaratoria información al paciente y sus familiares.

Un propósito a lograr ahora es que los especialistas camagüeyanos conformen un equipo multidisciplinario de expertos vinculados a la enfermedad, con vista a abordar la litiasis urinaria (cálculos de riñón), desde varias ópticas como: la promoción para evitar la dolencia, el estudio, diagnóstico y tratamiento oportunos, y no desde el punto de vista quirúrgico solamente, y así conseguir que el afectado acuda al médico y cumpla con sus indicaciones. Se persigue que tal proyecto sea una realidad en todas las provincias.

Ese grupo de trabajo capacitará al personal de la Atención Primaria de Salud (APS) encargado de atender al enfermo antes y después seguirlo en su el tratamiento.

El Doctor Castillo, también vicepresidente de la Sociedad Cubana de Urología, elogió a los especialistas camagüeyanos porque ya tienen un camino andado y catalogó a este como el mejor momento  para mantener al día los conceptos más novedosos sobre el tratamiento de esa afección y revisar la formación de los recursos humanos y el equipamiento con que se cuenta.

Allí trascendió que es una mala usanza, y muy generalizada, esa que la persona con cálculos de riñón visita al especialista ante una crisis dolorosa, y al aliviarse continúa como si nada hubiese ocurrido, práctica reiterada, razón por la cual en la provincia de Camagüey el 30 % de las personas que reciben tratamiento de hemodiálisis comenzaron con cálculos en sus riñones y terminaron con una insuficiencia renal crónica.

El Profesor Fernando Fernández, jefe del capítulo camagüeyano de la Sociedad Cubana de Urología, dio a conocer que en ese hospital son realizadas, en el campo de la Urología, la cirugía endoscópica baja, cirugías percutáneas de cálculos renales y laparoscópicas desde hace diez años.

Los invitados tuvieron la oportunidad de recorrer varios sitios de interés de la Ciudad de los Tinajones, donde conocieron y disfrutaron del quehacer cultural y de la idiosincrasia citadina.  

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona

Foto: Otilio Rivero Delgado

Carlos cumple años dos veces

Carlos cumple años dos veces

El Dr. Toirán, Carlos, el Dr. Ranfis, Lourdes (enfermera) y delante Anilda, la esposa del operado, a propuesta de él mismo, porque sin su apoyo la recuperación tampoco habría sido posible.

Hasta hace poco más de un año Carlos Álvarez Céspedes, residente en el municipio de Florida, de 46 años, era una persona con las complicaciones comunes y corrientes como cualquiera, pero un día, en plena faena laboral vio que orinaba sin darle tiempo a nada, cuestión que le sucedió varias veces.

Esto le preocupó, se lo comunicó a su esposa: Anilda Padilla, quien lo llevó al médico por los canales correspondientes, o sea, comenzó por el Médico de la Familia. Así llegaron al hospital Oncológico Maria Curie, de Camagüey, y luego de los estudios pertinentes los doctores especialistas en Urología le comunicaron que debía ser intervenido quirúrgicamente.

CON CARLOS: EL PROTAGONISTA

 —Le confieso que me negué al principio —dijo Carlos—, pero me convencieron de que todo a tiempo tenía solución y había que evitar males mayores. Ingresé el 16 de marzo del año pasado y el 20 ya estaba operado. Quiere decir que puedo celebrar otro cumpleaños ese día.

“Confié en los médicos y la verdad no me fallaron, hoy vivo gracias a ellos y a mi familia, porque mi esposa siempre ha estado a mi lado. La atención médica, en el salón, las enfermeras, estoy muy agradecido del personal de este hospital, de todos, aquí incluyo a las pantristas, a las auxiliares generales, a todos.

“He hecho mis desarreglos, no lo niego, pero es porque me siento bien. Imagínese, yo soy rastrero, viajo por todo el país. Empecé a trabajar el 10 de septiembre del propio 2012. Mis compañeros pensaban que no trabajaría más y mire, aquí estoy. Viajo con todo lo que necesito, mi nevera con alimentos, las bolsitas para cambiarlas cada vez que orino y lo hago sin problema alguno”.

Su esposa dio sus impresiones y todas fueron de halago para el personal de este centro donde el protagonista de cada escena es el enfermo. Ella aseguró: “Después de ser operado, Carlos cambió su vida y para bien, porque imagínese, además de lo que él le contó tenía dolores, no comía, no dormía, en dos palabras: no vivía; sin embargo, después de este camino que no ha sido fácil ha vuelto a ser el mismo.

“Lo atendió el Dr. Toirán, pero confío en todo el equipo médico, que incluso, uno de ellos está cumpliendo misión, el Dr. Sariol”.

Carlos se cambia esta bolsita cada vez que orina.

EL DR. RAFAEL TOIRÁN CON OTROS DETALLES

—Carlos padecía de una enfermedad tumoral que le interesaba todo el urotelio, que es el epitelio que tapiza el tracto urinario y decidimos retirarle el riñón izquierdo, el uréter, la vejiga y la próstata. Hicimos una derivación urinaria de riñón mediante el uréter de ese órgano sano a la piel, o sea, una ureterostomía cutánea.

“El quitarle esos órganos se conoce como: nefroureterectomía con cistoprostatectomía radical. Esta es una intervención quirúrgica compleja, pero necesaria, de lo contrario las complicaciones venideras serían tremendas y como usted ve él lleva una vida normal.

“Carlos trae consigo las bolsitas y se las cambia él mismo, además que ha dejado de sufrir, su calidad de vida es otra. Ahora él requiere de sus chequeos de rutina, aunque le digo que ha dejado de venir a algunos y pese a sentirse bien del todo no debe descuidarse y seguir los consejos médicos”.

De la intervención quirúrgica Carlos recuerda el más mínimo detalle mientras se mantuvo despierto, por supuesto, y el postoperatorio también, por eso menciona a los Drs. Rafael Toirán, Francisco Sariol, Ranfis Rodríguez, cirujanos especialistas en Urología; Sahily López y Yanelis Diez, en Anestesiología y Reanimación; y las enfermeras Lourdes González y Yamilé Grau.

Estas personas, más su familia encabezada por su esposa, han hecho posible que Carlos vuelva a ser ese hombre dinámico, conversador, trabajador y sensible a la vez. Al menos esta fue la impresión que nos causó a Durán y a mí durante nuestra conversación. ¡Ah!, está seguro de que no debe temérsele a ser atendido en esta institución hospitalaria, todo lo contrario, aquí el enfermo se siente muy seguro y protegido.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona   

Fotos: Orlando Durán Hernández

La dicotomía de Daisy

La dicotomía de Daisy

Daisy Varona López es una Psicóloga de cerebro y de corazón. Separo estos dos términos, casi con una intuición poética por las atribuciones que los humanos consideramos provenientes de ese órgano que se acelera ante una persona amada, también por desamor y si es por el dolor ante la enfermedad o la pérdida de un ser querido ni se diga.

Ella pertenece al equipo de coordinación de trasplantes radicado en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, desde 1994 y nunca había pensado que lo haría, “Porque --dijo--  en el transcurso de la carrera no hubo una asignatura siquiera que nos preparara para enfrentar esta labor tan linda, tan humana y donde conoces a personas simples con un elevado nivel de altruismo en su comportamiento”.

La Master en Psicología Clínica califica su quehacer con el llegar a la fibra de las familias que sufren la gravedad de uno de los suyos y hacerles ver la realidad de su estado, en una situación comprometida con la vida y, por supuesto, cuando se trata de lograr la donación de algunos de sus órganos vitales, por lo general se está lidiando con una persona joven que va a morir, incluso, por causas repentinas, inesperadas y esto complica el hecho en sí mismo.

—Si alguien dejó constancia en su carné de identidad de que está dispuesto a donar sus órganos, llegado el momento, ¿esta decisión es respetada?

—No, la familia es quien da la última palabra, el consentimiento familiar es lo esencial y esto depende del grado de acercamiento, tanto sanguíneo como afectivo. La labor de un psicólogo es que los familiares sepan la verdad y el posible desenlace, que en el peor de los casos sería la muerte, e incluso, aclararle los término médicos, cuándo alguien se encuentra ante un problema de salud incompatible con la vida.

“Algo muy importante radica en que estoy integrada a un equipo coordinador, con el Dr. Eldis Quintana y la licenciada en enfermería y Master en Urgencia Médica Surama Grimont, porque imagínese, se trata de un ingresado en la Sala de Terapia Intensiva o de Traumatología, donde un equipo multidisciplinario determina que hay muerte encefálica, con un diagnóstico científicamente probado”.

—¿Cómo le dicen esto a sus familiares?, ¿cómo permiten ellos a la donación de órganos?

—Primero les explicamos la situación, les hacemos saber que el cerebro rige todo el cuerpo y su funcionamiento. Cuando esto no anda se acabó la vida.

“La reacción tiene mucho que ver con la confianza de la familia cubana en su Salud Pública, eso es vital, por lo tanto, la mayoría acepta este reto de altruismo, humanidad y solidaridad, y digo reto porque es una decisión en un instante muy duro, de completo sufrimiento; sin embargo, prefieren la posibilidad de que otros vivan, incluso, sin conocerlos, antes de dar una negativa por respuesta, porque aunque no lo crea hay quienes sienten un poco de conformidad al conocer que parte de sus seres queridos trascienden de esta manera más allá de la muerte, o sea, en el cuerpo de otra persona, a pesar de que no saben quién los recibirá.

"Fíjese que la literatura considera a este proceder como la propuesta más difícil, en el momento más difícil, a la familia más desdichada. No es fácil y uno también sufre, uno tiene que enfrentarse a estos acontecimientos de la mejor manera, pero no dejamos de sufrir porque evidentemente han sido pacientes jóvenes y todo tiene que hacerse muy rápido y el personal de la Salud está diseñado, para decirlo de algún modo, para salvar vidas, y es verdaderamente desgarrador”.

—¿El mismo equipo que extrae el órgano es el que lo injerta?

—Sí, en no pocas ocasiones ha tenido que ir a otras regiones a extraer el órgano y trasplantarlo aquí, mientras, algunas vísceras son enviadas a otras regiones porque aquí solo se realizan los renales y de córnea.

“En mis inicios pensaba que le pedíamos demasiado a los familiares. Ahora, con los años veo la otra cara de la moneda, con el sí de la familia, le damos el sí a otro ser humano para que viva”.

—¿Hay algunas estadísticas de negativas?

—Durante  los años 2011 y 2012 hubo una negativa en cada uno. Todos los demás que se solicitaron aprobaron esa determinación.

—¿Son trasplantados órganos de pacientes vivos en Camagüey?

--No, en la capital sí.

—Como cualquier ser humano ustedes disfrutan de sus vacaciones, días muy complicados, ¿cómo funciona esto en el instante preciso?

—Siempre estamos localizables y a la hora que somos convocados allí estamos. El peor momento para mí es el de ofrecer la mala noticia y después de la donación brindamos seguimiento a la familia, los ayudamos en su duelo.

“La solicitud de la donación de órganos salva vidas y le mejora la calidad de otros y eso reconforta. Es por eso la dicotomía, sufrimiento aparte de los familiares y de nosotros, se inclina hacia lo segundo

En la praxis médica mundial el trasplante de órganos y tejidos se ha convertido en un proceder médico habitual, por ser a menudo la única alternativa terapéutica a un número nada despreciable de insuficiencias orgánicas crónicas. Esta institución hospitalaria ocupa el segundo lugar en las donaciones de órganos del país, y el tercero en los trasplantes de córnea reportados.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona 

Foto: Otilio Rivero Delgado