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Camagüey dice NO a la violencia

Camagüey dice NO a la violencia

A la extrema izquierda el Master en Psiquiatría Social José Vázquez dirige el debate.

Un grupo multidisciplinario que conforma el Centro de Atención Integral contra la Violencia de todo tipo, radica en ese añejo e imponente Museo Ignacio Agramonte de la Avenida de los Mártires, en la ciudad de Camagüey.

Allí se respira un ambiente apacible, amoroso como esa unión que conocemos de dos seres tan queridos como Ignacio Agramonte, prócer de la independencia contra España y su amante esposa Amalia Simoni; también emerge la cultura y educación de los camagüeyanos, de las cuales tanto nos enorgullecemos.

Entre esa fuerte arquitectura del vetusto inmueble se escucharon varias voces, todas con un mismo fin, el de luchar hasta la saciedad contra la violencia en cualquiera de sus formas; allí encontramos a sus guías con vasta experiencia en el asunto y son ellos: la Dra. María Victoria Jay, especialista en Psiquiatría y el Master en Psiquiatría Social José Vázquez, ambos trabajadores de la Salud Pública que ven el problema, sí, porque la violencia es un problema, desde una óptica más general, no solo desde su sector.

Por eso el equipo está integrado por representantes de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), líderes naturales de la comunidad, religiosos y los medios masivos de comunicación.

Desgraciadamente ese ambiente que emana desde el sitio mencionado no coincide con la sociedad toda y está demostrado que violencia no es solo el que un hombre viole a una mujer, o que un adolescente maltrate a su novia, y que la violencia en sí misma no se basa nada más que en golpes a mujeres o a vivir de ellas mediante la prostitución.

Este fenómeno tan llevado y traído como una suerte de fantasma lo encontramos en cualquier parte y muchas veces no lo vemos por lo cotidiano que se ha tornado, además, no se basa solo en la violencia de género.

En nuestra sociedad, esa que ha recibido tanta instrucción facilitada por el Estado cubano, encontramos violencia intrafamiliar, laboral, contra los niños, en una guagua, en fin, serían innumerables los casos.

No soy especialista en el tema, pero con la licencia de quienes sí lo son, me atrevo a opinar que este grupo da los primeros pasos en tratar de disminuir, al menos, tan degradante práctica; e incluso, relacionaré algunos criterios muy personales, sin llegar al extremo de creer en la perfección.

Si un matrimonio se insulta delante de sus hijos, allí hay violencia entre ellos y contra sus hijos; sin un hombre manda a callar a su pareja lo hace igualmente; y si la ignora, lo mismo.

Llevar a su hijo al círculo infantil y “soltarlo como una papa caliente” porque se le hace tarde para entrar al trabajo, usted está siendo violenta (o) contra ese niño que no tiene culpa alguna; y si a la hora de buscarlo no le ofrece ni un beso, lo hala por los brazos y lo lleva en las puntitas de sus pies para adelantar la comida o porque tiene una reunión, también maltrata a su hijo.

Cuando unimos todos estos “poquitos” se hace grande la impunidad ante hechos que hastían. Muchos coinciden en que: “entre marido y mujer nadie se debe meter”, o en que: “cada cual en su hogar hace lo que mejor le plazca aunque sea maltratar a su familia”.

En nuestro ambiente de calles adoquinadas, bellas iglesias, plazas y tinajones de barro hay que hacer más desde el hogar; la familia es vital en la formación de la personalidad de sus pequeños y, por supuesto, en las escuelas, con un énfasis especial en las primarias y las secundarias, de esto dependerá el futuro de la nación.

Pero la violencia va más allá. Cuando la gente se pasa de “tragos” viene la violencia y después los “perdones” y si de drogas se trata, ni hablar, de no desintoxicarse a tiempo ese cerebro puede quedar dañado para toda la vida, hacer su propia existencia imposible y de quienes más lo quieren.

Por todo esto y más es que el equipo recién estrenado se empeña en promover estilos de vida sin violencia, con una mayor equidad de género, con la inclusión de los niños y adolescentes.

Todos los lunes a partir del día 11 de marzo a las nueve de la mañana el Museo… abrirá sus puertas a consultas y capacitaciones, discusiones de casos donde colaborarán especialistas de instituciones pertenecientes a los ministerios del Interior, Justicia, Salud Pública, Educación Superior, por estar relacionados con estudios sociales vinculados con el tema.

Desde el mismo día de la apertura los líderes del equipo comenzaron sus tareas de capacitación hacia el resto de los integrantes, fue debatida la película cubana: Pablo, de la que hubiera podido estarse opinando horas.

Allí atenderán cada lunes desde las nueve de la mañana a las personas necesitadas de los servicios de consejería.

La camagüeyana Esther Quintero Labrada, líder histórica del Ecumenismo en Cuba, calificó a este grupo de trabajo como: “Un faro de luz que tantos náufragos están esperando”.

Texto y foto: Olga Lilia Vilató (Cuqui)

Si tiene alguna inquietud acerca del tema puede comunicarse directamente con el Master en Psiquiatría Social José Vázquez, mediante su e mail:

jevazquez@finlay.cmw.cu







 

Campaña Antipolio en Camagüey a partir del 22 de marzo

Campaña Antipolio en Camagüey a partir del 22 de marzo

Como se ha anunciado en los diferentes medios de difusión masiva, Cuba emprendió la Campaña Antipoliomielítica número 52; no obstante, Camagüey es la única provincia del país que tiene previsto su comienzo para el 22 de marzo y hasta el 28 del propio mes en su primera etapa, mientras la segunda se efectuará entre el 10 y el 16 de mayo.

Más de 36 mil 175 niños camagüeyanos serán inmunizados de manera oral, con las conocidas dos goticas, en las etapas mencionadas.

A partir del 22 del mes en curso recibirán la vacuna alrededor de 27 mil 422 menores de tres años —desde 30 días de nacidos, hasta dos años, once meses y 29 días— en los dos períodos. Reactivarán en la segunda con una sola dosis a 8 mil 754 pequeños de nueve años de edad, hasta once meses y 29 días.

La provincia de Camagüey ha programado la Campaña… en una fecha diferente a las restantes, por llevarse a cabo un ensayo clínico vacunal que no puede interrumpirse y tampoco interferir la destinada a continuar libres de la poliomielitis.

Desde 1962 a la fecha, Cuba ha suministrado 82 millones de dosis de la vacuna en cuestión lo cual garantizó la inmunización a toda su población menor de 65 años.

La poliomielitis fue erradicada en América Latina, y la nación cubana resultó ser la primera en declararse libre de esta enfermedad que tantas muertes cobraba en edades tempranas o, en el mejor de los casos, dejaba secuelas como la invalidez irreparable.

Los niños con estado febril, vómitos o diarreas no pueden ser vacunados hasta tanto estén curados, y tampoco aquellos que padecen de alguna inmunodeficiencia.

Indican los especialistas que los menores no deben ingerir agua ni 30 minutos antes ni después de la inmunización porque el cloro contenido en el preciado líquido inactiva su efecto.

El que Cuba haya mantenido año tras año este tipo de Campaña es lo que ha asegurado que el virus de tan temible dolencia haya dejado de circular.

En la Mayor de las Antillas el esquema de vacunación protege a los niños contra 13 enfermedades y comienzan a ser inmunizados desde su nacimiento.

La realización de este tipo de Campañas en el archipiélago cubano, es una praxis segura, con la participación de las enfermeras de la comunidad, en los consultorios del médico y enfermera de la familia, en sus propios hogares o en los centros educacionales, con la colaboración de las organizaciones de masa.

 

Autora: Olga Lilia Vilató (Cuqui)

Foto: Tomada de Internet

Carlos cumple años dos veces

Carlos cumple años dos veces

El Dr. Toirán, Carlos, el Dr. Ranfis, Lourdes (enfermera) y delante Anilda, la esposa del operado, a propuesta de él mismo, porque sin su apoyo la recuperación tampoco habría sido posible.

Hasta hace poco más de un año Carlos Álvarez Céspedes, residente en el municipio de Florida, de 46 años, era una persona con las complicaciones comunes y corrientes como cualquiera, pero un día, en plena faena laboral vio que orinaba sin darle tiempo a nada, cuestión que le sucedió varias veces.

Esto le preocupó, se lo comunicó a su esposa: Anilda Padilla, quien lo llevó al médico por los canales correspondientes, o sea, comenzó por el Médico de la Familia. Así llegaron al hospital Oncológico Maria Curie, de Camagüey, y luego de los estudios pertinentes los doctores especialistas en Urología le comunicaron que debía ser intervenido quirúrgicamente.

CON CARLOS: EL PROTAGONISTA

 —Le confieso que me negué al principio —dijo Carlos—, pero me convencieron de que todo a tiempo tenía solución y había que evitar males mayores. Ingresé el 16 de marzo del año pasado y el 20 ya estaba operado. Quiere decir que puedo celebrar otro cumpleaños ese día.

“Confié en los médicos y la verdad no me fallaron, hoy vivo gracias a ellos y a mi familia, porque mi esposa siempre ha estado a mi lado. La atención médica, en el salón, las enfermeras, estoy muy agradecido del personal de este hospital, de todos, aquí incluyo a las pantristas, a las auxiliares generales, a todos.

“He hecho mis desarreglos, no lo niego, pero es porque me siento bien. Imagínese, yo soy rastrero, viajo por todo el país. Empecé a trabajar el 10 de septiembre del propio 2012. Mis compañeros pensaban que no trabajaría más y mire, aquí estoy. Viajo con todo lo que necesito, mi nevera con alimentos, las bolsitas para cambiarlas cada vez que orino y lo hago sin problema alguno”.

Su esposa dio sus impresiones y todas fueron de halago para el personal de este centro donde el protagonista de cada escena es el enfermo. Ella aseguró: “Después de ser operado, Carlos cambió su vida y para bien, porque imagínese, además de lo que él le contó tenía dolores, no comía, no dormía, en dos palabras: no vivía; sin embargo, después de este camino que no ha sido fácil ha vuelto a ser el mismo.

“Lo atendió el Dr. Toirán, pero confío en todo el equipo médico, que incluso, uno de ellos está cumpliendo misión, el Dr. Sariol”.

Carlos se cambia esta bolsita cada vez que orina.

EL DR. RAFAEL TOIRÁN CON OTROS DETALLES

—Carlos padecía de una enfermedad tumoral que le interesaba todo el urotelio, que es el epitelio que tapiza el tracto urinario y decidimos retirarle el riñón izquierdo, el uréter, la vejiga y la próstata. Hicimos una derivación urinaria de riñón mediante el uréter de ese órgano sano a la piel, o sea, una ureterostomía cutánea.

“El quitarle esos órganos se conoce como: nefroureterectomía con cistoprostatectomía radical. Esta es una intervención quirúrgica compleja, pero necesaria, de lo contrario las complicaciones venideras serían tremendas y como usted ve él lleva una vida normal.

“Carlos trae consigo las bolsitas y se las cambia él mismo, además que ha dejado de sufrir, su calidad de vida es otra. Ahora él requiere de sus chequeos de rutina, aunque le digo que ha dejado de venir a algunos y pese a sentirse bien del todo no debe descuidarse y seguir los consejos médicos”.

De la intervención quirúrgica Carlos recuerda el más mínimo detalle mientras se mantuvo despierto, por supuesto, y el postoperatorio también, por eso menciona a los Drs. Rafael Toirán, Francisco Sariol, Ranfis Rodríguez, cirujanos especialistas en Urología; Sahily López y Yanelis Diez, en Anestesiología y Reanimación; y las enfermeras Lourdes González y Yamilé Grau.

Estas personas, más su familia encabezada por su esposa, han hecho posible que Carlos vuelva a ser ese hombre dinámico, conversador, trabajador y sensible a la vez. Al menos esta fue la impresión que nos causó a Durán y a mí durante nuestra conversación. ¡Ah!, está seguro de que no debe temérsele a ser atendido en esta institución hospitalaria, todo lo contrario, aquí el enfermo se siente muy seguro y protegido.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona   

Fotos: Orlando Durán Hernández

La dicotomía de Daisy

La dicotomía de Daisy

Daisy Varona López es una Psicóloga de cerebro y de corazón. Separo estos dos términos, casi con una intuición poética por las atribuciones que los humanos consideramos provenientes de ese órgano que se acelera ante una persona amada, también por desamor y si es por el dolor ante la enfermedad o la pérdida de un ser querido ni se diga.

Ella pertenece al equipo de coordinación de trasplantes radicado en el hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, desde 1994 y nunca había pensado que lo haría, “Porque --dijo--  en el transcurso de la carrera no hubo una asignatura siquiera que nos preparara para enfrentar esta labor tan linda, tan humana y donde conoces a personas simples con un elevado nivel de altruismo en su comportamiento”.

La Master en Psicología Clínica califica su quehacer con el llegar a la fibra de las familias que sufren la gravedad de uno de los suyos y hacerles ver la realidad de su estado, en una situación comprometida con la vida y, por supuesto, cuando se trata de lograr la donación de algunos de sus órganos vitales, por lo general se está lidiando con una persona joven que va a morir, incluso, por causas repentinas, inesperadas y esto complica el hecho en sí mismo.

—Si alguien dejó constancia en su carné de identidad de que está dispuesto a donar sus órganos, llegado el momento, ¿esta decisión es respetada?

—No, la familia es quien da la última palabra, el consentimiento familiar es lo esencial y esto depende del grado de acercamiento, tanto sanguíneo como afectivo. La labor de un psicólogo es que los familiares sepan la verdad y el posible desenlace, que en el peor de los casos sería la muerte, e incluso, aclararle los término médicos, cuándo alguien se encuentra ante un problema de salud incompatible con la vida.

“Algo muy importante radica en que estoy integrada a un equipo coordinador, con el Dr. Eldis Quintana y la licenciada en enfermería y Master en Urgencia Médica Surama Grimont, porque imagínese, se trata de un ingresado en la Sala de Terapia Intensiva o de Traumatología, donde un equipo multidisciplinario determina que hay muerte encefálica, con un diagnóstico científicamente probado”.

—¿Cómo le dicen esto a sus familiares?, ¿cómo permiten ellos a la donación de órganos?

—Primero les explicamos la situación, les hacemos saber que el cerebro rige todo el cuerpo y su funcionamiento. Cuando esto no anda se acabó la vida.

“La reacción tiene mucho que ver con la confianza de la familia cubana en su Salud Pública, eso es vital, por lo tanto, la mayoría acepta este reto de altruismo, humanidad y solidaridad, y digo reto porque es una decisión en un instante muy duro, de completo sufrimiento; sin embargo, prefieren la posibilidad de que otros vivan, incluso, sin conocerlos, antes de dar una negativa por respuesta, porque aunque no lo crea hay quienes sienten un poco de conformidad al conocer que parte de sus seres queridos trascienden de esta manera más allá de la muerte, o sea, en el cuerpo de otra persona, a pesar de que no saben quién los recibirá.

"Fíjese que la literatura considera a este proceder como la propuesta más difícil, en el momento más difícil, a la familia más desdichada. No es fácil y uno también sufre, uno tiene que enfrentarse a estos acontecimientos de la mejor manera, pero no dejamos de sufrir porque evidentemente han sido pacientes jóvenes y todo tiene que hacerse muy rápido y el personal de la Salud está diseñado, para decirlo de algún modo, para salvar vidas, y es verdaderamente desgarrador”.

—¿El mismo equipo que extrae el órgano es el que lo injerta?

—Sí, en no pocas ocasiones ha tenido que ir a otras regiones a extraer el órgano y trasplantarlo aquí, mientras, algunas vísceras son enviadas a otras regiones porque aquí solo se realizan los renales y de córnea.

“En mis inicios pensaba que le pedíamos demasiado a los familiares. Ahora, con los años veo la otra cara de la moneda, con el sí de la familia, le damos el sí a otro ser humano para que viva”.

—¿Hay algunas estadísticas de negativas?

—Durante  los años 2011 y 2012 hubo una negativa en cada uno. Todos los demás que se solicitaron aprobaron esa determinación.

—¿Son trasplantados órganos de pacientes vivos en Camagüey?

--No, en la capital sí.

—Como cualquier ser humano ustedes disfrutan de sus vacaciones, días muy complicados, ¿cómo funciona esto en el instante preciso?

—Siempre estamos localizables y a la hora que somos convocados allí estamos. El peor momento para mí es el de ofrecer la mala noticia y después de la donación brindamos seguimiento a la familia, los ayudamos en su duelo.

“La solicitud de la donación de órganos salva vidas y le mejora la calidad de otros y eso reconforta. Es por eso la dicotomía, sufrimiento aparte de los familiares y de nosotros, se inclina hacia lo segundo

En la praxis médica mundial el trasplante de órganos y tejidos se ha convertido en un proceder médico habitual, por ser a menudo la única alternativa terapéutica a un número nada despreciable de insuficiencias orgánicas crónicas. Esta institución hospitalaria ocupa el segundo lugar en las donaciones de órganos del país, y el tercero en los trasplantes de córnea reportados.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona 

Foto: Otilio Rivero Delgado

Confieren categoría de Profesor de Mérito a seis educadores camagüeyanos

Confieren categoría de Profesor de Mérito a seis educadores camagüeyanos

De izquierda a derecha los Profesores de Mérito Rolando Castell, Aurea Gayol, Mercedes de la C. Hernández, Rebeca Escobar, Manuel Oliva Palomino y Ramón Afonso.

Hoy es un día muy especial por varias razones. Una de ellas es que se cumplen 160 años del nacimiento de un hombre de la talla de José Martí, Héroe Nacional, Apóstol, patriota y hombre cabal.

¿Y qué mejor jornada para que un grupo de Profesionales de la Salud camagüeyana recibieran la categoría especial de Profesor de Mérito? Fueron seis y con ellos suman nueve los que la ostentan en la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de esta ciudad.

Los distinguidos fueron la Master en Ciencias, Mercedes de la C. Hernández; el Doctor en Ciencias Ramón Afonso, y los Profesores Consultantes Rebeca Escobar Casas, Aurea Rosa Gayol, Rolando Castell Avello y Manuel Oliva Palomino.

Este último mencionado tuvo a su cargo las palabras de agradecimiento y citó a nuestro Apóstol: “La Salud Pública requiere ese combate en que se aprende el respeto, ese fuego que cuece las ideas buenas y consume las vanas”.

Comparación obligada para este Profesor resultó que luego de 1959 Cuba erradicó en las tres primeras décadas de la Revolución cubana enfermedades infectocontagiosas como: el paludismo, la difteria, el tétanos neonatorum, y la poliomielitis, y logró tasas de cero en la mortalidad por fiebre tifoidea, tos ferina y sarampión, por solo mencionar algunas.

Por supuesto, que para este Profesor, dedicado en cuerpo y alma a la Pediatría y dentro de ella a la Oncología, era obligado mencionar la tasa de mortalidad en menores de un año que era de 70,4 en Cuba antes de decidirse en el país el sistema social imperante; mientras, agregó: “Hoy podemos mostrarle al mundo una tasa menor de cinco fallecidos por cada mil nacidos vivos a nivel nacional, incluso bajo el asedio y bloqueo de los Estados Unidos de Norteamérica, desde donde se nos ha privado de la obtención de medicamentos imprescindibles en sus mercados”.

El prestigioso Profesor aludió algunas de sus vivencias cuando en 1951 comenzó en un pequeño hospital como técnico de laboratorio clínico, época en que la nación cubana se enfrentaba a todas las enfermedades mencionadas y a él le parecían normales. “Ahora —dijo— me pregunto cómo podíamos resistir ese ambiente con tan pocos recursos para manejarlo.

“Hoy, —confesó— al ser honrado con esta Distinción, nos sentimos más modestos que nunca, más alumnos que profesores, porque el Profesor no deja de aprender jamás, además, con la felicidad infinita de ser útiles todavía”.

Estos seis congratulados los conozco de alguna manera y por muchas razones, y todos, sin excepción, tienen el denominador común de la sencillez de los grandes hombres.

Por vez primera vi a los doctores Aurea y a Oliva con lágrimas que tuvieron que secarse antes de que el lente de Otilio dejara constancia de tan importante acontecimiento que de manera solemne tuvo lugar en la Base del Monumento Nicolás Guillén, de la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte y Loynaz.

La ocasión fue propicia para otorgar la categoría docente de Profesoras Consultantes a las doctoras María Teresa Díaz y Susana Brizuela; y catorce profesionales de la Salud en Camagüey recibieron la de Profesores Auxiliares.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Trasplante renal 510 en Camagüey

Trasplante renal 510 en Camagüey

El equipo médico satisfecho y sin tiempo para percibir ni siquiera el cansancio.

En esta ocasión no puedo compartir con los lectores todo aquello que sentí al escribir acerca de lo vivido durante el trasplante renal 500 en el Centro de Nefrología, adjunto al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech de Camagüey, Cuba; pero, sí decirles que el 16 de enero del recién estrenado 2013 un joven de solo 25 años recibió un riñón y que se encuentra evolucionando muy bien. Lo que sí comunico es la noticia y el regocijo del intervenido quirúrgicamente y del equipo médico.

Lo importante es que Rubier Silva Lobaina, al paso que va su recuperación, no tendrá que depender de métodos depuradores en días alternos como lo requirió por dos años y medio, en la Sala de Hemodiálisis del mencionado Centro. Este, el primer trasplante de riñón aquí en el nuevo año y el tercero del país, antecedido por dos similares en Santiago de Cuba, sucedió gracias al comportamiento altruista de personas que prefirieron donar los órganos de un ser querido que perdieron, de manera tal que sirvió para dar vida a otro.

El riñón trasplantado fue extraído en el propio centro hospitalario por el equipo quirúrgico encargado de estos casos, para luego injertarlos.

Rubier padecía de una insuficiencia renal crónica por la vía de una enfermedad glomerular, según los datos ofrecidos por el Doctor Raúl Romay Buitrago, especialista de II Grado y jefe del servicio de Angiología y Cirugía Vascular.

El Profesor Romay, coordinador también de los accesos vasculares y cirujano vascular del Grupo Territorial de Extracción y Transplante Renal, en Camagüey, considera que el beneficiado con el injerto mejorará su calidad de vida y podrá reintegrarse a la sociedad.

Este trasplante fue realizado por el equipo quirúrgico de ablación y trasplante del territorio, con la dirección operativa el Profesor Asistente Dr. Raúl Romay y como primer ayudante el Dr. Jeanis Rosales Casañola, especialista en Urología y Profesor Instructor de la Universidad Médica Carlos J. Finlay.

En el complejo acto quirúrgico participaron igualmente la Dra. Yilena Valenciano, especialista en Angiología y Cirugía Vascular, Abel Ruiz de Villa jefe del Grupo Quirúrgico y los residentes de esa rama de la medicina: la Dra. Annia Viñas y el Dr. Yunieski Acosta; el especialista en Anestesiología y Reanimación fue el Dr. Gabriel García y actuaron como instrumentistas los enfermeros Bertha Ortega y Oscar Cárdenas; y estuvieron presentes los nefrólogos: Dra. Yamara Castro y el Dr. José Estrada.

Acompañaron y apoyaron la materialización de este episodio los doctores Eldis Quintana, coordinador de extracción y trasplante de órganos del “Manuel Ascunce” y Leonardo Ramírez, su director.

Siempre es bueno recordar a los pioneros en este proceder médico, a los Profesores René Gómez Areces, Urólogo y Francisco Hernández Guerra, Angiólogo y Cirujano Vascular, ya fallecido, quienes en 1978, en el mismo hospital lograron el primer trasplante renal con éxito.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Fotos: Cortesía del equipo médico 

El cumple de mi hospital

El cumple de mi hospital

Este grupo de Profesores Consultantes y otros que ya no están, han sido una garantía de vida del "Manuel Ascunce" por muchos años.

Ni por asomo quiero demeritar ni siquiera un ápice al resto de los hospitales de mi Camagüey. En cada uno de ellos hay profesionales de “punta”, como diríamos de la nueva tecnología, pero en este, en el universitario Manuel Ascunce Domenech es donde más historias tengo que contar y es el homenajeado.

Solo que en esta ocasión no iré al detalle en los “tropiezos” de salud que me llevaron a mí o a mis familiares hasta esa institución, pero sí mencionaré a un grupo de profesionales y técnicos que fueron como caídos del cielo, pues cuando uno llega a una urgencia te atiende el que te toca, no un amigo, ni siquiera un conocido. Esto lo hago bajo el pretexto de que ese   centro asistencial, como lo llamo: el buque madre de la Salud Pública aquí, cumple hoy 51 años.

Nombraré a esos ángeles, pero sin un orden de importancia, solo será una forma de felicitarlos y hacerles saber que estoy muy agradecida.

Comienzo  por los doctores Gladys Veloso y Thelma Ferrá, dermatólogas; Félix González, endocrinólogo; Luis Manuel Hernández, especialista en ortopedia y traumatología y su equipo, con la inclusión del Dr. Manolito (así porque no sé su apellido), clínico del Cuerpo de Guardia; Israel González Moya, cirujano y jefe de servicio de Mínimo Acceso; Lázaro González Salón, cirujano general; José Ramón Guerra y Alfredo Guerra, especialistas en Imagenología; Raúl Romay Buitrago,  angiólogo y cirujano vascular, Rafael León y Justo de Lara, cardiólogos; Matilde Landín y Raúl Sanz, oftalmólogos; Sarah López, anestesióloga y reanimadora y Magda Cortina, Profesora Consultante; y Leonardo Ramírez, su director.

No pueden faltarme los enfermeros Susana Nieves Sarabia, Zenaida Cabrejas Hernández (ahora en Venezuela) y Alexis Torrens Yanes, —estos tres de la Sala de Mínimo Acceso—; Xiomara Aguilar, enfermera de la de cirugía; y Olenia Tartera —de oftalmología— y Raúl Morales —de terapia intensiva—; sin olvidar a Marthica Peláez Pérez, esa secretaria del director que es un amor y siempre dispuesta a ayudar, y lo mismo digo de Helenita (así, con H) Álvarez Salazar, secretaria del Servicio de Imagenología.

Todo esto sin pasar por alto que siempre he encontrado las puertas abiertas cuando ando en busca de la noticia, por supuesto, mis visitas preferidas. Por eso dejo a un lado el plano personal para adentrarme en su “vida” más privada, sí, porque en ese edificio inanimado, su personal ofrece mucha vida sin mirar a quien. Luego de inaugurado fue en ascenso la formación científica de sus profesionales, cuestión indetenible, por lo cual cuenta con 25 Profesores Consultantes.

El Dr. Leonardo Ramírez, tuvo la deferencia de reunirse con esos Profesores, quienes han formado a varias generaciones de galenos, — muchos de probada valía—, para ofrecerles una detallada información de cómo finalizó el 2012 en cada uno de los indicadores más relevantes. Él confesó, con inmensa sinceridad que se sentía nervioso por tener que dirigir y en este caso, hablar ante un selecto claustro de Profesores del cual fue uno de sus discípulos.

En este hospital son ofrecidas todas las especialidades clínico-quirúrgicas, incluso, con salas de Terapia Intensiva, Intermedia, de Politraumatizados y de Geriatría, y la docencia.

A pesar de las epidemias enfrentadas en la provincia durante el 2012 y que irremediablemente afecta ciertas asistencias, ese año se reportaron 24 090 intervenciones quirúrgicas, tres de las mejores cifras desde 1984; las denominadas electivas ascendieron a 15 025 y el total de las mayores —donde se integran las urgentes con esas características—  registraron 17 825; mientras fueron 11 766 los ingresados.

Esta información recoge, además, 41 trasplantes de órganos; de estos 31 de córnea y 10 renales. Incluso, se conocieron cifras desde 1970 a la fecha.

Con aires de nuevas tecnologías el “Manuel Ascunce” cuenta con equipos de Resonancia Magnética, con 2 873 servicios prestados durante el año recién finalizado; la Tomografía Axial Computarizada (TAC) monocorte, con 4 077 personas atendidas y la multicorte, con 678. En el Centro de Nefrología adscrito al hospital se efectuaron 24 996 hemodiálisis.

Como si todo fuera poco, allí, adonde acudí como paciente, acompañante y periodista en el año recién terminado, 148 de sus trabajadores colaboran en 20 naciones.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Orlando Durán Hernández

Camagüey cerró el 2012 con una tasa de mortalidad infantil de 4,7

Camagüey cerró el 2012 con una tasa de mortalidad infantil de 4,7

Si decimos que la tasa de mortalidad infantil fue de 4,7 fallecidos por cada mil nacidos vivos en la provincia de Camagüey, cualquiera sabe que ese indicador es de países desarrollados; no obstante, lo más importante es que durante estos doce meses dejaron de fallecer 13 bebés en comparación con igual período del 2011.

Los años comprendidos desde el 2006 al 2010 mantuvieron a la provincia con este indicador por debajo de cinco, mientras la mejor tasa registrada de todos los tiempos fue la de 3,97 en el 2009.

Los nacidos vivos ascendieron a 8 646 y los municipios con las mejores tasas registradas fueron: Guáimaro, con cero; Vertientes, 1,6; Minas, 2,3; Sibanicú, 2,8; y Sierra de Cubitas, 3,9. Aun así, quedaron por debajo de la media provincial, Santa Cruz del Sur, con 4, Florida, con 4,3; Camagüey, con 4,4; mientras, los cinco restantes superaron su tasas, por supuesto, para mal.

Los bebés con bajo peso al nacer disminuyeron en poco más de 70 si los comparamos con los del año precedente y los llamados como muy bajo peso decrecieron en 40. Los principales factores asociados de los nacidos sin el peso adecuado están identificados el bajo peso de la gestante, el Síndrome de flujo vaginal, además, del embarazo en la adolescencia.

El Dr. Gustavo Ferrer Rangel, responsable del Departamento Provincial del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), mencionó como uno de los indicadores negativos las siete muertes maternas reportadas en los territorios de Esmeralda, Nuevitas, Sibanicú, Camagüey, Jimaguayú, Santa Cruz y Vertientes.

En la edad preescolar se incrementó el número de defunciones al relacionarlo con el 2011, y son registradas como primeras causas de muerte los accidentes en el hogar y las enfermedades genéticas

El Dr. Ferrer dio a conocer que la mortalidad en edad escolar y en adolescente, aumentó en ambos casos, debido a los accidentes del tránsito, lo cual denota cuánto queda por hacer en materia de prevención y promoción de Salud en la Atención Primaria de Salud (APS).

Digo esto porque el PAMI, abarca a adolescentes (hembras y varones), mujeres en edad fértil, a la familia y a la comunidad.

Es imposible cerrar un año, mencionar sus resultados en cualquier tema y dejar a un lado cuál es la propuesta para el venidero. Es por eso que el equipo del PAMI ofrecerá prioridad al riesgo preconcepcional y de planificación familiar; a elevar la calidad de controles prenatales; estratificación y seguimientos adecuados a niños, embarazadas y puérperas en riesgo; en la atención diferenciada a casos de niños, embarazadas y puérperas enfermos; mantener la capacitación del personal de Salud encargado de este Programa en la APS y en la Atención Secundaria; sin olvidar la estricta conducción y control administrativo del mismo.

Pese a que la tasa de mortalidad en menores de un año se redujo ante la reportada en el 2011, quedan insatisfacciones, pues esas 17 consultas a las embarazadas, como mínimo, 30 investigaciones diagnósticas, que alertan acerca de un niño con dolencias incompatibles con la vida o malformaciones congénitas, y que desde el momento del alumbramiento esos nenés comienzan a ser inmunizados mediante un esquema que incluye a trece enfermedades, todo puede hacerse mejor.

Y digo esto porque la mayor fortaleza del PAMI y de cada uno de los programas de este sector en Cuba, radica en el recurso humano, ese que con su consagración y estilo de trabajo desinteresado da todo de sí, por supuesto, sin excluir el comportamiento de la familia y la comunidad, que debe ser guiada, orientada y educada, y conozcan que ellos son los primeros en cuidar de su salud y de la de sus descendientes.

 

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)