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Fernando, el Príncipe eterno cumplió 98 años

Fernando, el Príncipe eterno cumplió 98 años

Elda María Armengol, bailarina del Ballet de Camagüey, tuvo el honor de recibir, en nombre del Maestro, el Reconocimiento por su cumpleaños y la obra de su vida.

 Fernando Alonso Rayneri cumple hoy 98 años. Mucho se ha dicho que es Maestro de maestros, sus alumnos de varias generaciones, agradecen cuánta sabiduría recibieron de él, y un periodista de la época, José Manuel Valdés, lo calificaba como un Príncipe en el escenario; sin embargo, este hombre sencillo, jovial y con buen sentido del humor va más allá.

Como trabajé seis años en el Ballet de Camagüey y disfruté del Festival Internacional de Ballet de 1976 a su lado, aparte de ser el fundador del Ballet en Cuba, doy fe de que es una personalidad de la cultura universal. Fui testigo de cómo bailarines de otros países grababan sus clases, todas magistrales y eso no es por gusto.

Camagüey le debe mucho a este hombre y no solo por dirigir la compañía de Ballet camagüeyana durante 17 años y ubicarla en un lugar cimero a nivel internacional, sino por ser uno de sus fundadores, sin su apoyo desde el Ballet Nacional de Cuba que dirigía entonces, hubiera sido imposible materializar ese sueño hecho realidad por Vicentina de la Torre, ¡ah!, él también le debe a Camagüey y ya sabrán por qué.

Por todo esto y más, hoy se ofreció una Gala Cultural en homenaje al Maestro: mentor paradigmático, como lo llamara Arnold L. Haskell y que el artista de la plástica Nazario Salazar Martínez hace referencia en sus palabras al catálogo, donde lo caracterizó así: “Amoroso y recio, estricto y preciso, caballeroso y agudo siempre, dejó la huella indeleble de su sabiduría, como ejemplo de artista”.

Una muestra expositiva transitoria abrió sus puertas en su honor, con sus fotos y un poco de sus distinciones. El dúo A piacere, integrado por la pianista Lourdes Cepero y el bajista Ariel Negrín y la Orquesta de Cámara Juvenil, dirigida por Joel Sierra, actuaron para él, le entregaron música de la que él disfruta, todo con una energía tan positiva que debe haberle llegado hasta la capital del país en momentos que se le ofrecía un tributo similar en el Memorial de la Plaza José Martí.

Aquí todo ocurrió en la Quinta Simoni, de esta ciudad, auspiciado por el Grupo Las Huellas Peregrinas Italianas, integrado por 26 familias descendientes y que preside Oxalys Aller Rodríguez, quien le ofreció un reconocimiento por el innegable aporte a la conformación de la Escuela Cubana de Ballet y base pedagógica a la Danza Internacional.

Fernando tuvo la gentileza de enviar un lindo mensaje donde lamentaba no compartir este encuentro en su querido Camagüey y cito una de sus partes: “Mi querido abuelo Eugenio Rayneri y mi madre Laura Rayneri me enseñaron a buscar siempre el porqué de las cosas e inculcaron en mí el amor al arte. Gracias a ellos, mi hermano Alberto y yo pudimos encaminarnos en el mundo de la danza con curiosidad científica y apreciación por la belleza…”

De este hombre, con ascendencia italiana, podría escribirse y nunca acabar, por eso creo y así lo sentimos muchos, que la Cultura de este país no lo ha reconocido como merece. Me consta que él no se queja, pero a mí, que soy su amiga me duele.

 La historia del Ballet de Cuba no puede escribirse sin mencionar a Alicia, Fernando y Alberto Alonso. Obviar a alguno es una herejía. Por eso fue creada su página en Facebook. Allí otros dan fe de lo que digo aquí.

En una de las entrevistas que le he hecho da respuesta al porqué Fernando le debe a Camagüey. En aquella ocasión me confesó: "Tuve la suerte inmensa de ir a Camagüey a dirigir su Ballet, y me encontré allá a toda una familia de camagüeyanos que es como si me hubiera sacado la lotería, empezando por mi esposa, Yolanda”.

Hoy, pasadas las diez de la mañana lo llamé para felicitarlo. Lo noté contento y cuando le dije, Fernando cuídese y pórtese bien, ¿saben qué me respondió?: “Cuqui, cuando me porto mal, me siento mejor”. Así es Fernando, sencillamente Fernando.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Orlando Durán Hernández

Maro, su cumple y más…

Maro, su cumple y más…

El que Maro, como la conocen sus amistades, cumpla 92 años, hoy 14 de diciembre y la felicite desde aquí, me facilita las cosas a la hora de priorizar el comienzo. El nombre de esta camagüeyana orgullosa de su terruño es: Elda Marrero Marín.

Vive en la calle Popular # 58, y graduada en Economía de la Universidad de La Habana, en una época en que pocas cubanas conquistaban sueños como ese.

Pienso que vivir tantos años constituye un privilegio en sí mismo, pero si a eso le agrego que mantiene una lucidez tremenda, una locuacidad y dicción impecable, su dentadura y un espíritu solidario probado, entonces sus encantos aumentan. En los últimos tiempos se hizo de más amigos sin salir de casa, ¿cómo?, Les cuento.

Cuando su doctora y enfermera de la Familia tenían que ser trasladadas de local porque se imponía una reparación, Maro se puso pensar y así me comentó: “¿adónde irán mi doctora y mi enfermera?, ¿adónde tendremos que ir todos sus enfermos?”. No lo sabía.  “Me puse a pensar —agregó— en tantas personas mayores, niños y hasta en mí misma, y me dije: `el consultorio no puede trasladarse tan lejos, en mi casa se queda`”, y así ocurrieron los hechos.

Compartió su hogar durante seis meses con la doctora Cecilia Lezcano y la enfermera Mariuska Martín, quienes tuvieron palabras de elogio hacia Maro.

Quiere decir que la casa de Maro fue el consultorio # 15 del área de Salud José Martí (Centro). Hasta allí llegaban cada día los necesitados de atención médica y cuya población es de mil 260 habitantes. El local original, adonde ya están de regreso, queda en la esquina de Popular y Lope Recio, solo a unos pasos de la casa devenida consultorio.

Esta sensible mujer, que dice sentirse “solita” desde el punto de vista familiar, tiene a su lado a Margarita Leyva, su cuidadora contratada por el Estado, con quien mantiene una estrecha relación afectiva.

Maro confesó que tanto la doctora como la enfermera son unos “encantos”, así las calificó y añadió: “Solo quise ayudar y que no se alejaran de la zona y así ayudar a quienes como yo necesitaban de los servicios de la Atención Primaria de Salud (APS). Esto más bien me ha servido hasta de entretenimiento. Ahora las voy a extrañar mucho”.

La doctora Cecilia Lezcano añadió: “Maro estuvo ingresada durante tres días en el hospital y me dejó la llave de su casa para que todo continuara igual y no se alterara la asistencia médica en lo absoluto, eso no lo hace todo el mundo y se lo agradecemos infinitamente”.

Este acto de altruismo es una auténtica prueba de que la comunidad agradece a los trabajadores de la Salud Pública sus desvelos por prevenir enfermedades, atenderlas cuando ya están y permanecer al lado de ellos cuando más lo necesitan.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Orlando Durán Hernández

Felicitaciones especiales para un médico especial

Felicitaciones especiales para un médico especial

Hacerle una visita de amigos en su casa al prestigioso Pediatra Doctor Manuel Oliva Palomino y a su esposa Teresita resulta sencillo por la personalidad de ambos. Allí se conversa de diversos temas y si le preguntas a él sobre su especialidad recibes una clase magistral entendible a todos los niveles, pero a la vez el encuentro se torna difícil y les cuento el porqué.

Cuando uno está más embullado en la plática asoma alguna mamá o papá, o ambos, con su niño. En una ocasión me tomé la atribución de contarlos y llegaban a 16. Ese día desistí de la visita porque, por supuesto, él prioriza a sus enfermitos.

Desde que mi hijo nació él ha sido su médico y Orielito lo quería tanto que un buen día lo estaba bañando y me dijo: “Mamá, Oliva es el mejor médico del Mundo”, y le respondí sin querer demeritar sus sentimientos: “Figúrate nené, hay tantos médicos en el Mundo que sería imposible asegurar algo así” a lo que me respondió con una rapidez tremenda: “Bueno mamá, para mí sí”.

Las veces que acudí a Oliva, como le decimos sus amigos, nunca falló en su diagnóstico ni tratamiento, daba en la diana con una seguridad que me ponía a meditar. Ante una fiebre “pegada” de mi hijo me dijo: “Verás que ahora le saldrá un rash de la cintura hacia arriba y se le quitará la fiebre”. Confieso que quedé pensativa y me pregunté: “¿Cómo lo sabe?”.

La respuesta la encontré al llegar a mi casa, al rato ya había aparecido el rash y la fiebre desapareció, y así tengo anécdotas como para nunca acabar. Como que mi hijo con un año de edad identificaba con movimiento a todos los  instrumentos musicales un día mostró sus habilidades histriónicas delante de su médico-padrino y Oliva se percató de que el único al que le ponía música era al violín y me dijo: “Tienes que alimentarle esa inclinación, el violín es el único que tararea”. Hoy mi hijo es violinista.

Comparto estas experiencias acerca del Profesor Consultante del hospital pediátrico provincial Eduardo Agramonte Piña, porque el 3 de diciembre es el Día de la Medicina Latinoamericana y de los Trabajadores de la Salud en Cuba, por ser la fecha del natalicio del eminente científico camagüeyano Dr. Carlos J. Finlay y Barrés, hoy su número 179.

Otro pretexto es adecuado para dar a conocer solo por “arribita” como decimos los cubanos cuando apenas tocamos un asunto, cuestiones de la vida de este hombre manzanillero de nacimiento y camagüeyano de corazón, porque recibió la Medalla Jesús Menéndez, que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba, a propuesta de la Central de Trabajadores (CTC) de este país.

El reconocimiento intenta resumir una vida entera de entrega, altruismo y consagración de este baluarte de la Medicina camagüeyana y cubana, paradigma de ética profesional y personal, de Profesor e internacionalista.

El Salón de Protocolo Nicolás Guillén, de la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte y Loynaz sirvió de sede para homenajear a este hombre que ha representado a la Salud cubana en más de 30 naciones y cumplió misión internacionalista en Nicaragua.

En un aparte con el Profe Oliva, como cariñosamente le dicen muchos, rememoró cómo la vida, cual si hubiera sido una premonición lo fue llevando a la figura de Jesús Menéndez. Cuando asesinaron al General de las Cañas como lo calificó Nicolás Guillén fue expuesto, antes de trasladar sus restos a La Habana, frente al gremio de estibadores de Manzanillo y su padre lo llevó, él estuvo allí.

Cuando estudiaba Medicina conoció a dos compañeros que eran hijos del médico que le practicó le necropsia, quienes le contaron de los chantajes y presiones que sufrió para cambiar su veredicto, y además, conoció a Casillas Lumpuy, "el capitán del odio": el asesino.

Otros recuerdos alrededor de tan triste y abominable hecho vinieron a la mente del Dr. Oliva. “Fíjate cómo la vida me ha llevado a este hombre —me comentó y añadió con la gracia que lo caracteriza—, al uno vivir bastante suceden cosas como estas”.

Él asegura que el mayor reconocimiento lo recibe de los familiares y de sus niños enfermos, máxime, por tratar a aquellos de la sala de Oncología de su querido hospital: “Uno trabaja y trata de hacer las cosas bien y no por ganar una medalla, solo por cumplir con el deber que le toca, por eso creo, no merecer tanto”.

El Profesor Oliva, un Pediatra de talla extra considerado una autoridad acerca de los temas relacionados con la oncología pediátrica, pertenece a ambas sociedades científicas cubanas y tiene en su haber la publicación de más de una decena de libros. Atiende a todos los niños con cualquier padecimiento y siempre con agrado. Cumplirá 77 años el 16 de diciembre venidero y por eso también lo felicito desde ya.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

 

Las heridas invisibles de Verónica

Las heridas invisibles de Verónica

Verónica Luis Pérez y yo no nos habíamos visto siquiera y después de esta entrevista, devenida conversación entre amigas que comparto, me parece que la he conocido desde siempre. Abrió su corazón para mí sin miedo, sin tapujos y convencida de que así, con su verdadero nombre y su imagen ayudaría mucho más a aquellas que como ella han sido víctimas de la violencia de su pareja. Me puso como premisa tratarnos de tú.

Ella comenzó: “Conocí al que fue mi esposo en 1993 y luego de cinco meses de relaciones todo transcurría tan perfecto que llegué a pensar era el hombre ideal para mí, era un amor, incluso, mi familia y amistades estaban convencidas de que así era. Nos casamos en el Palacio de los Matrimonios de esta ciudad de Camagüey, todo era muy bonito y marchaba de una manera especial”.

—El que era esposo de esta mujer es 13 años mayor y trabajaba (porque ya está jubilado), como obrero, mientras ella es Ingeniera Pecuaria graduada en la Universidad de Camagüey. Por eso le pregunto: ¿Alguna de estas dos realidades fueron obstáculos para ti?

—En lo absoluto. Para mí, el amor y el respeto eran y siguen siendo lo fundamental en la pareja.

—¿Qué pasó entonces y cuándo tu vida cambió?

—Lo que sucedió en sí mismo no sé. Pasados el primer y segundo años de matrimonio comenzaron a ocurrir cosas que no me gustaban. Él invadía mi privacidad, no tenía tranquilidad espiritual y psíquicamente me sentía afectada, aún lo estoy. Me trajo problemas en mi desempeño laboral, en mis relaciones interpersonales e incluso familiares porque se comportaba de una manera delante de mi familia y de otra cuando estaba a solas conmigo.

“En ocasiones él propiciaba encuentros con amistades en nuestra casa y después terminaba asediándome por celos con personas que él mismo invitaba. Confieso que tiene el don, para decirlo de algún modo, de disimular con entera facilidad, su carácter cambiaba de acuerdo con las circunstancias.

“En su momento, desempeñó un rol muy importante como esposo y pienso que fue para engañarme, pues las personas no cambian de un día para otro, eso no es posible y te digo que lo logró. Jamás pensé que llegaría a comportamientos tan bajos.

“Soporté cinco años y pedí la separación. Ni mi familia lo asimilaba, él era un artista delante de ella y por eso no me creían. Lloré mucho a solas, me bebía mis propias lágrimas, sufrí lo que no puedes imaginar.

“Trabajé en Educación, era la jefa de departamento del área de Humanidades del politécnico Bernabé Boza, y tenía muy buen salario, casi al término de la Maestría en Ciencias de la Educación tuve que renunciar y no pude terminarla con todo listo; también fui responsable de Recursos Humanos en la Oficina de Control de Cobros de Multas, aunque antes estuve un año sin trabajar por problemas de salud originados por mi situación privada. Me atendieron varios médicos especialistas hasta llegar a la Psiquiatra, la Dra. Isabel Martínez Aguilera, y ahora me atiende la Dra. María Victoria Jay García, en el Centro Comunitario de Salud Mental de la Avenida de la Libertad (Caridad).

“La presión arterial me subía y no bajaba con nada, fue una época muy dura. Gracias a esta dificultad y a todo lo que pasé —dijo con un poco de ironía— uso espejuelos y tengo tratamiento de por vida. No me siento en condiciones ni de andar sola.

“La Psiquiatra que me atendía lo citó y me dijo: `o le aguantas o lo dejas, porque él no entiende el mensaje`”.

—Si lo deseas, claro, ¿Puedes mencionar qué tipo de maltratos recibiste?

—De todo tipo. Una vez me propinó una galleta, pero a diario me insultaba, me hacía acciones horrendas, amenazas, como que iba a amarrarme a la cama para tener sexo obligado, imagínate yo no dormía. Me decía que era una prostituta porque hacía guardia docente y como fui Jueza Lego de un Tribunal, me ofendía por mis relaciones con esos compañeros.

“Él me escondía la cocina y cuando llegaba del trabajo me quedaba sin comer, no tenía dónde elaborar los alimentos, me tachaba los documentos que llevaba para adelantar en casa. Se aparecía de madrugada y halaba la sábana conmigo arriba y me tiraba en el piso. A veces le daba por callar, me ignoraba, me apretaba la cara y me pasaba la lengua; me puso a dormir en el suelo durante seis meses y otras cosas que para qué recordar”.

—¿No piensas que el silencio, el ignorar a alguien es otro signo de violencia?

—Claro que sí, no es fácil existir y sentir que no existes. Él me ignoraba y así andaba con otras mujeres con quienes disfrutaba el dinero de la casa. Yo no me percataba en los inicios porque aunque mi salario siempre fue superior lo juntábamos y no sabía en qué lo utilizaba.

“Después de casi 19 años de matrimonio decido separarme sin retroceso y comenzaron otros problemas, yo tenía que sufragar sola el gasto de la corriente eléctrica; todavía pago los artículos electrodomésticos y no los disfruto porque mis pertenencias están dentro de esa vivienda, pues tuve que irme por amenaza de muerte con un machete. Por eso estuvo detenido dos días y le pusieron una multa de 30 pesos, ese precio le pusieron a mi cabeza y así un sinnúmero de situaciones que me llevaron a pedir el divorcio y desde esa fecha a acá he hecho gestiones imposibles de relacionar para solucionar el problema de la casa y recuperar la parte que me pertenece y todavía no lo he conseguido”.

—¿La casa la obtuvieron en matrimonio?

—Eso no era una casa, estaba inhabitable y a nombre de una esposa anterior de él. Conseguí un permiso de construcción y la asumimos los dos, se puso a su nombre y ya estábamos casados, además, de alrededor de 19 años que residí allí. Creo que tengo derecho a una parte, por supuesto, si lo logro nunca la viviré, pero algo haré para hacerme de lo mío bien lejos de ese entorno. He tocado muchas puertas para el reclamo de la parte de la casa que me corresponde y no lo he conseguido, eso no es justo.

“El día que me amenazó con el machete brinqué la tapia y el custodio de la bodega de al lado me ayudó, luego no quiso ser testigo del asunto, no quiso meterse en eso.

“Un día fui a dar a casa de uno de mis hermanos y así, hasta que me amenazó de muerte y no paré hasta el hogar de mi hermana, que es donde vivo ahora. Mi familia me ha apoyado mucho, aunque figúrate esto no puede ser para siempre. La casa tiene un solo cuarto y vive mi hermana con su esposo e hijo, mi madre de 84 años y yo, y aunque hay armonía es una situación imposible de sostener, ahora duermo en el piso, pero nadie me maltrata.

“Te aclaro algo, aun con todo lo que estoy pasando, le debo mucho al sistema social de mi país. Tengo 51 años y provengo de una familia muy humilde y mis hermanos y yo todos somos profesionales”.

—Después de ofrecerte mis disculpas, se impone que te pregunte, ¿por qué soportaste tantos años de maltratos y humillaciones? ¿No te parece que fue demasiado tiempo?

—Porque no tenía adonde ir, sencillamente así. Me bebía las lágrimas como te dije, sola. Hace ya casi un año me fui y no he vuelto más porque comprendí que mi vida y mi salud valen más que cualquier cosa”.

—¿Conoces que la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) lidera las Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia, adonde acuden personas con problemas similares a los tuyos?

—Sí, pero ya había acudido a la Psiquiatra. Quizá, si hubiera empezado por ahí no habría transcurrido tanto tiempo de sufrimiento.

—Como mujer, en esta sociedad, ¿cómo te sentías antes de los conflictos con tu pareja y después?

—Era muy feliz, me sentía realizada, me desempeñaba muy bien en mi carrera, vivía entregada a mi trabajo, sin días, sin horas, sin lugar, para lo que fuera necesario. Después me sentía en el piso, como si no valiera nada.

—¿A qué te dedicas actualmente?

—Laboro como técnica en Gestión de los Recursos Humanos de la Dirección Municipal de Economía y Planificación.

—¿Qué consejo ofrecerías a las mujeres que sientan algún tipo de violencia?

—Lo primero es reconocer que se ejerce violencia sobre una y que no necesariamente tiene que ser física, y luego que se denuncie, que no soporte violencia alguna. Tenemos que combatir estos hechos, falta mucho en este sentido. Si Ana Betancourt de Mora luchó por la emancipación de la mujer, nosotras tenemos espacio y nadie tiene el derecho a quitárnoslo.

—¿A tu modo de ver cuáles son las causas por las que hay mujeres que soportan el maltrato de cualquier tipo?

—Una es sin dudas la falta de un lugar para vivir, no tienen a donde ir y se ven atadas de pies y manos. En mi caso recibí la ayuda familiar y no siempre ocurre así. Yo las conozco que aguantan lo indescriptible hasta delante de sus hijos por esa razón, esa es una realidad. Ciertamente, hay casos y casos, y cada persona es un mundo; sin embargo, no creo que la mayoría soporte porque le guste. Esas deben ser las menos y de seguro tienen problemas de su personalidad.

“Fíjate si lo creo que me sucedió a mí y conozco a otras que todavía sufren situaciones similares y hasta peores que son esas que son asesinadas al final, precisamente porque no tienen una casa o sus familias no las respaldan, al menos yo sí he tenido el apoyo de la mía.

“La violencia no debe soportarse en ninguna de sus variantes. Las mujeres tenemos opciones aquí como son: acudir a la Casa de Orientación a la Mujer y a la Familia, al médico, en fin, debe evitarse llegar a mi situación, es muy lacerante y peligroso”.

—¿Piensas que una mujer violentada recibe toda la ayuda que se divulga aquí o, mejor, que se quisiera?

“Los médicos y la FMC sí accionan en estos casos, pero puede hacerse más. Los spot televisivos son varios, la divulgación en general, pero en mi caso se podía hacer un poco más, o sea, valoro por mi persona, no puedo hacerlo de manera general. Si hablo desde mi experiencia, no. La realidad es otra en mi propia piel, a veces me pregunto: ¿lo habré hecho todo mal, merezco esto?

—¿No quisiste tener hijos?

—El me dijo que no podía, hasta en eso me engañó y ya se me fue el tiempo.

—¿Has pensado que luego de esta entrevista ese hombre pueda tomar represalias?

—Perdí el miedo, más de lo que he pasado, ¡por Dios!, no creo que pueda suceder.

—Ahora, en este minuto, ¿te ha dejado en paz?

—Sí, él sabe que puedo acusarlo por tentativa de asesinato y, al parecer, está enamorado de nuevo.

—¿Algún otro mensaje?

—Desde luego, hoy hay mucha instrucción en este país, pero con los adelantos científico técnicos se debe ir aparejado el ser mejor persona, tanto en su desempeño familiar, laboral, o de pareja. Yo, con mucha modestia, hago un llamado a un ambiente de paz y no visto solo en contra de la guerra, sino de la paz entre los seres humanos, la paz familiar, en el hogar, con los niños, con los ancianos, conquistar una verdadera armonía entre los seres humanos.

—¿Te has vuelto a enamorar?

—Estoy tan contrariada que debo esperar, ahora no le voy a cobrar a nadie lo que me ha pasado. Tengo que curar mis heridas primero, esas que no se ven, pero duelen. Aunque si te fijas, al menos, he aprendido a sonreír de nuevo.

 

NOTAS NECESARIAS

—El agradecimiento a integrantes del Secretariado de la FMC en la provincia de Camagüey y a la Dra. María Victoria Jay, por llevarme de la mano hasta la entrevistada.

—Preciso dar a conocer que en 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, por los hechos históricos de carácter sangriento contra tres hermanas de una misma familia, acaecidos ese día de 1960, en República Dominicana; las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, fueron víctimas de un crimen  ordenado por el entonces Generalísimo y Jefe de Estado de la República Dominicana, Rafael Leonidas Trujillo.

—En febrero del 2008, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lanzó la campaña global: “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, en respuesta a un consenso internacional. La campaña hace un llamado a los gobiernos, a la sociedad civil, al sector privado, a los medios de comunicación y al propio sistema de las Naciones Unidas para trabajar de manera conjunta en la prevención y eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas.

—La Campaña prevista para hoy 25 de noviembre es implementada en la mayoría de los países de la región de América Latina y el Caribe, uno de ellos, Cuba. La de este año se extenderá hasta el 10 de diciembre próximo, Día de los Derechos Humanos.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Propuesta investigación en Salud de Camagüey para su generalización

Propuesta investigación en Salud de Camagüey para su generalización

La docencia forma parte del quehacer cotidiano de la Doctora en Ciencias Médicas Matilde Landín.

Supimos de los aciertos investigativos de la Doctora en Ciencias Médicas Matilde Landín Sorí, quien con su gentileza de siempre nos ofreció los detalles, todos en pos de buscar una mejor calidad de vida en aquellas personas aquejadas de Glaucoma Neovascular.

Ella, investigadora por excelencia, integra el colectivo del Centro Oftalmológico Carlos J Finlay, adscrito al Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, de Camagüey, Cuba, y dedicó siete años (2001-2008) a una indagación basada en: Estrategia de Intervención Sanitaria para el Diagnóstico y Tratamiento de los Pacientes con Glaucoma Neovascular, devenida su Tesis Doctoral, que defendió con éxito en el 2009.

Expertos de la Universidad Médica Carlos J. Finlay, de esta ciudad, presentaron dicha investigación a la delegación provincial de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), y alcanzó el Premio CITMA 2012 en este nivel y se espera su generalización a inicios del 2013.

La idea de la generalización es de la Universidad Médica mencionada, pero hace la propuesta al CITMA y fue aprobada. Esto ocurre por primera vez en el sector de la Salud Pública aquí.

—¿Por qué si se dedica al Glaucoma en general tanto empeño en los casos de Glaucoma Neovascular?

—Porque no son frecuentes, pero sí dolorosos, invasivos y lacerantes. No son como los crónicos simples, de ángulo estrecho o congénito. Tiene que aparecer una causa primero y desarrollarse para que después se produzca el Glaucoma Neovascular, como sucede con los diabéticos, que a consecuencia de esta enfermedad crónica hagan una retinopatía diabética, o sea, que se afecte la retina y luego en un tercer tiempo cuando la dolencia general quede establecida, aparezca la ocular y como efecto de este daño un Glaucoma Neovascular.

“La inquietud de la investigación radica en que por ser esta una enfermedad no frecuente, en la que nunca se obtienen resultados brillantes, como cuando alguien es operado de cataratas, por ejemplo, quienes la padecen llegan al especialista en fase terminal, por lo general con un dolor extraordinario y marcado, con miras a una cirugía radical y salir del problema.

“De ahí mi interés en tratar de buscar un mecanismo para que estos enfermos sean tratados personalizadamente, de acuerdo con el momento de la enfermedad y sobre todas las cosas de capacitar al personal de enfermería, y a los Oftalmólogos y residentes acerca del conocimiento de esta para rescatar al aquejado antes y lograr un resultado visual, que aclaro, no es el objetivo fundamental, porque lo esencial es bajar algo la presión ocular, que siempre es muy elevada. Por encima de 21 milímetros de Mercurio la presión ocular ya es alta, y en ellos las cifras triplican el valor normal”.

—O sea, que viene siendo un paliativo para obtener una mejor calidad de vida…

—Por supuesto, al bajar en algo la presión y conservarle el globo ocular, de alguna manera el paciente tendrá una mejor calidad de vida y bienestar ocular porque en una persona que le aparezca esta dolencia, por lo general cuando pasa de los 60 años de edad, se sienta en un rincón con un dolor y se suscita un problema serio para él y su familia.

“No olvidar que acuden a nosotros sin visión, o con una visión muy mala, porque también son hipertensas, con su presión arterial descompensada y llegan a hacer una serie de complicaciones que tren como consecuencia la enfermedad”.

—¿Este padecimiento aparece solo en personas de la tercera edad?

—No, también lo encontramos en edades más tempranas, por haber sido niños prematuros, específicamente aquellos que padecieron de retinopatías de prematuridad. También pueden desarrollarlo los que han tenido inflamación con una isquemia del segmento anterior del ojo, uveítis y traumatismos, que pueden provocarlo de manera secundaria.

—Antiguamente, ¿cómo era abordada tal dolencia?

—No tenía solución. El final era la extracción del globo ocular como único control. Así que se hacía el diagnóstico por la enfermedad en general, los síntomas y la extracción del globo ocular.

—¿Se conoce de algún estudio anterior en Cuba acerca del tema?

—Ni en Cuba ni en esta provincia había algo establecido en relación con la enfermedad. La especialidad de Oftalmología nunca había tenido normas a seguir como sucedía en otras, sí se transmitían las experiencias de Profesor a Profesor, Profesor a alumnos y, como es natural, en las provincias se tenía un consenso interno de qué hacer.

“En el 2009, en el hospital Pando Ferrer, de la capital del país, se dieron a la tarea de crear casi todas las normas a seguir en la rama de la Oftalmología; sin embargo, en esto comenzamos antes del 2001 y lo terminamos en el 2008 y lo defendimos como Tesis Doctoral al año siguiente.

“En el hospital capitalino realizaron un Protocolo que no es exacto al nuestro, pero con detalles en común, por lo tanto no había uno así en Cuba. Después lo dimos a conocer en varias provincias del país, como en Las Tunas, Holguín, Guantánamo, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Cienfuegos y en un evento que hubo en La Habana en el 2011, donde expusimos nuestras ideas, con el fin de que quienes quisieran las adoptaran.

“A través de la Universidad Médica camagüeyana se propuso un Proyecto para su generalización a nivel nacional, que aspiramos sea a partir de enero o febrero del 2013, porque eso lleva sus trámites legales.

“El propósito es ir a algunas provincias y proponer esta investigación en esos casos de Glaucoma para ver si en Cuba logramos un registro de la enfermedad que no se contempla hoy dentro de las normas de Salud Pública, en específico en la Oftalmología.

“De manera que podamos tener una imagen de cómo se presenta la enfermedad en nuestro país, cuál es su prevalencia, cuál es la caracterización en cada provincia, pues puede que coincidan con nuestros criterios o no, ya se sabrá en otras conclusiones y esperamos que el Protocolo sea aprobado y generalizado”

—¿Cómo se concibe esa generalización?

—De momento sería ir a Las Tunas y a Ciego de Ávila y tenerlas como patrones de pruebas, para así más adelante extenderla hasta las provincias orientales, y ya trillado el espacio, nos proponemos el trabajo durante unos tres años.

El Glaucoma Neovascular es una condición ocular con un concepto potencialmente destructivo, y que si no se diagnostica tempranamente y se actúa sobre él con rapidez se llega sin remedio a la pérdida visual y también del globo ocular, según nos dijo la también Profesora Titular y especialista de Segundo Grado en Oftalmología.

—¿Puede ofrecernos estadísticas ilustrativas de la investigación?

—De los 99 pacientes estudiados solo cinco perdieron el globo ocular. Algo muy importante y valioso, porque antes todos lo perdían.

—¿Y en quiénes lo conservaron cuál fue la principal mejoría?

—La fundamental fue esa, conservar el ojo, porque el resultado visual no fue bueno, casi todos llegaron a consulta sin visión. De esos estudiados 88 llegaron sin visión, y solo 17 tenían algún grado de agudeza visual, aclaro, con baja o mala visión y esta enfermedad es agresiva, invasiva y difícil de detener, por eso lo que pretendemos es que si todo el personal de Salud vinculado a esto es capacitado y entrenado, cosa que ya es un hecho en nuestra provincia, los enfermos nos llegarán a tiempo y con una unidad de criterio médico. Ya integramos 45 casos más al estudio.

“Ahora les explicamos al afectado y a su familia que este no es un camino fácil que requiere varias consultas y llevarlo al quirófano en diversas ocasiones, porque le hacemos tratamientos con láser, otros tipos de cirugías convencionales, todo en dependencia de la fase en que se encuentre la enfermedad y hasta donde tengamos los recursos, porque no podemos olvidar las limitaciones económicas por las que atraviesa el país, con el añadido del bloqueo a que nos somete EE.UU.”

A partir del próximo año se impone llevar un registro de los casos tratados por Glaucoma Neovascular. Hasta ahora se hace de manera general por lo que podemos decir que cuatro especialistas en Oftalmología dedicados a atender los casos con Glaucoma vieron en consulta 9 916 personas durante el 2011, año en que fueron operados 352; mientras, en los primeros nueve meses del 2012, fueron consultadas 6 193 y las cirugías por esta causa ascendieron a 133, cifras nada despreciables, dentro de las que se encuentran las de Glaucoma Neovascular, enfermedad que es el resultado de una obstrucción de la red trabecular por elementos fibrovasculares y/o sinequias  periféricas o de ambas.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona       

Foto: Orlando Durán Hernández

Pipo: evocación por tu cumple 105

Pipo: evocación por tu cumple 105

“El día de mi cumpleaños 80 se celebró de sorpresa en casa de mi hermana Laura, estaban todos mis hermanos y casi todos mis sobrinos. La verdad, me emocioné, pues al llegar  comenzaron a besarme y a abrazarme, ¡fue algo inolvidable!” Así escribió mi padre en sus memorias acerca de este suceso que recoge esta foto junto a Mima, su esposa y mi madre.

Hoy 24 de octubre cumples 105 años. Aunque digo cumples y aseguro te siento conmigo, te fuiste de este mundo con 97 años de edad, pero con la satisfacción de que supiste que te amábamos, lo mismo tu familia de origen que la creada por ti después. Tuviste esa suerte.

Te cuento que tus hijos sí leímos tus memorias en las que decías no tener la seguridad de que lo hiciéramos, me pregunto ¿por qué?, ¿acaso creíste no nos importarían?, lo dudo. Al leerlas, algunas cosillas me hicieron reír, otras me hicieron llorar; unas ya las sabía y otras no, mas en todos los casos me hicieron feliz porque tú lo fuiste en tu niñez, adolescencia, juventud y adultez y en eso tuvimos que ver muchos.

Pipo: conversaba tanto contigo que hoy vuelvo a hacerlo aunque de una manera diferente. Lo hago desde los recuerdos y buscaré la forma de darte alguna noticia. Tuviste mucha suerte por la familia que te “tocó”, como siempre digo, y con la que formaste, la que se selecciona.

Como todo ser humano no soy perfecta y estoy segura de que algunas insatisfacciones provoqué en ti; sin embargo, si con alguien puedo comparar cuánto te quiero es con tu devoción hacia mi abuelo Pedro. Te pido permiso para compartir este escrito de tus memorias y cito: “Cuando papá me llevaba al cine él mismo me preguntaba, ¿qué película viste? Y yo siempre le contestaba ‘a papá’ porque lo quería tanto que no le quitaba los ojos de encima”.

Veo cual suerte de película cómo me enseñaste qué eran el mar, las nubes, cómo ver en cada una de ellas una figura distinta, también me explicaste cómo se miraba al horizonte y hasta qué era ser un hombre de seis pies, y no precisamente porque le sobraran extremidades.

La primera vez que monté en avión me diste una lección de la diferencia en el verdor de la naturaleza, me decías: “Mira cuántas tonalidades de verdes”.

Nunca te impusiste sin argumentos a alguna decisión mía por joven que yo fuera, y cuando lo hiciste ¡acertaste!, sobre todo cuando con apenas 11 años quise irme a estudiar a Minas del Frío, nada menos que Magisterio, esa profesión que tanto respeto y que jamás me llamó la atención. Me dijiste entonces: “A tus años todavía no puedes decidirte por una carrera que arrastrarás para el resto de tu vida, si cuando crezcas mantienes esa inclinación seré el primero en apoyarte”. Te doy las gracias por eso.

Mi primer novio pidió mi mano de traje, cuello y corbata y sin tener mi sí por respuesta porque aún pequeña me comentaste un día: “Cuando pidan tu mano primero tengo que darle el visto bueno y si a mí no me gusta a ti tampoco”. Cuál fue mi sorpresa cuando casi con 16 años pidieron mi mano y me llamaste muy asombrado casi para ofrecerme disculpas delante del casinovio porque aquello había sido una jarana: “Cuqui —me dijiste medio en broma y medio en serio— a ti es a quien tiene que gustarte el muchacho”.

Tras nueve meses de relación a distancia, pues él estudiaba Medicina en la Universidad de Santiago de Cuba, ni corto ni perezoso me comentaste: “La novia del estudiante jamás será la esposa del doctor”.

Cuando me ponía holgazana en los estudios y quería que me contaras la obra literaria a estudiar porque todas te las habías leído me respondías: “Mejor la lees y después la comentamos”. Eso también te lo agradezco.

Me dijiste un día: “Lee Las Impuras y Las Honradas para que te des cuenta que las impuras no lo son tanto”, y cuando te pregunté: ¿Y las honradas?, con una rapidez tremenda me aseveraste: “Para mí las mujeres siempre son honradas”; me diste una clase de caballerosidad y respeto hacia las mujeres.

Me llevaste de la mano a estudiar Ballet Clásico y lo dejé pasados algunos años en contra de tu voluntad y cuánto me pesó después, esa es como digo a menudo mi mayor frustración confesa.

Por supuesto, no éramos dos robots uno frente al otro que coincidíamos en todo. Discrepamos muchas veces en temas de política internacional, nacional, asuntos sociales y hasta personales, pero te confieso algo que no estoy convencida de habértelo dicho a tiempo: al final de la jornada siempre tuviste la razón.

Si tuviera otra oportunidad de vida, quisiera ser hija tuya y de Mima de nuevo, eso sí, sería mejor en todo, menos leguleya, más estudiosa y mejor persona.

Se me olvidaba la noticia. Con el post que coloqué en mi blog acerca de cómo te fijaste en Mima por vez primera, pese a vivir a solo dos cuadras y que titulé: Amor de otro tiempo, no importa, amor igual, alcancé un Premio en el Coloquio de la Prensa Escrita 2012, en Periodismo Digital. Te lo cuento porque es muy reciente y sin la vanidad del Premio en sí mismo, sino porque a partir de esa historia real comenzó el romance que nos trajo al mundo a mí y a mi querido hermano Fefi, eso es lo que me enorgullece del hecho.

Tienes que saber algo más: te necesito todos los días de mi existencia. Si estuvieras a mi lado cuántas cosas te contaría y más que eso: te amo siempre, recibe mi beso cumpleañero, tu hija, Cuqui.

 

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Foto: Otilio Rivero Delgado

Busque el tiempo hoy y haga esto

Busque el tiempo hoy y haga esto

Por mucho que nos preparamos para la vida, a veces no logramos hacerlo a plenitud, menos lo conseguimos para la muerte; y la acepción cáncer en sí misma trae consigo un halo de penumbra, incertidumbre y por qué no de esa representación del cese de la existencia que nos lleva en ocasiones a caminos errados.

Hoy 19 de octubre, Día Internacional del Cáncer de Mama, traigo el tema a colación porque hacer las veces de avestruz ante una posibilidad o verdad inminente no es aconsejable. Quizá algunas mujeres no examinan sus mamas por “falta de tiempo”, desconocimiento, pensar por qué a mí, pero también por miedo, sí miedo a encontrarse con “algo” que la lleve a sospechar de un padecimiento que la arrancará del sitio de los vivos.

De acuerdo con las opiniones de algunos expertos el riesgo de que aparezca esta enfermedad es a los 51 años y si miramos hacia nuestra región: América Latina, en la mayoría de los casos los cánceres en mujeres (porque los hombres también pueden padecerlo) son detectados en etapas avanzadas, lo que implica una probabilidad menor de sobrevivencia.

Si una quiere puede. Con esto quiero referirme a que el tiempo se hace, solo unos minutos para explorarnos las mamas permiten detectarnos que algo no anda bien, como inflamaciones, endurecimientos, cambio de coloración, secreciones, en fin, un aviso oportuno que nos lleve al especialista, nos revise y adopte las medidas de chequeo a seguir.

Con vista a llegar a un diagnóstico temprano no puede olvidarse el autoexamen mensual una semana o diez días después de la menstruación, claro, si está en edad fértil, de lo contrario debe seleccionar un día fijo cada mes, se requiere de la visita anual al especialista en mujeres mayores de 30 años de edad, y si sobrepasa los 40 años de edad debe acudir a los servicios de mamografía.

El cáncer de mama consiste en el crecimiento anormal y desordenado de las células de este tejido que se dividen y crecen de una manera indebida y es la lesión maligna más frecuente en la mujer a nivel mundial. Si se conoce como factores de riesgo de padecer este tipo de cáncer el que familiares de primera línea lo tuvieron, como madres y hermanas; no tener hijos, comenzar la regla antes de los 10 años, quedar embarazada por primera vez pasados los 30 años, padecer de esa enfermedad en la matriz o en los ovarios, iniciarse la menopausia luego de los 55 años, ser obesa y tomar terapia de reemplazo hormonal por largo tiempo, es obvio que la mujer puede y debe tomar medidas de chequeo precozmente.

En Cuba, y Camagüey no es la excepción, los servicios médicos de Mastología son un hecho. La lucha contra esta enfermedad incluye, como he mencionado antes, el autoexamen individual, control y cuidados continuados en casos necesarios, y los proyectos de inclusión en la Genética y reconstrucción mamaria.

Cada 19 de octubre se pretende llegar, por supuesto, a la mujer enferma, pero de la misma manera a aquella que está saludable porque un diagnóstico temprano y eficaz posibilita un accionar urgente que evite el fallecimiento por esta causa y, además, el mejoramiento en la calidad de vida. Pese a las tradiciones de temor ante el enfrentamiento a realidades como el cáncer de cualquier tipo, en Cuba se trata por todos los medios de que a las familias y a la mujer en especial, les lleguen los mensajes educativos, en este caso los referidos al de mama, con optimismo y con la esperanza de que ante un diagnóstico temprano la enfermedad puede ser controlada.

Autora: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)

Imagen: Tomada de Internet

Algo más por el Día Mundial de la Salud Mental

Algo más por el Día Mundial de la Salud Mental

El Dr. Balseiro mientras impartía una conferencia acerca de la salud mental.

Mucho se habla de salud de este u otro tipo, pero cuando escuchamos el término salud mental, en no pocas ocasiones nos da la impresión de que se trata de algo en abstracto, como si fuera un estatus mágico e inalcanzable por tantos y tantos problemas concretos que llevan a las personas al estrés, la ansiedad, la depresión…

Es por eso que contactamos con el Dr. Jorge Balseiro Estévez, especialista en Psiquiatría y director del hospital de esa rama de la medicina en la ciudad de Camagüey, Cuba. Él se refirió a que: “La salud mental forma una parte importante de la definición de salud ofrecida por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque esta se consigue una vez que haya un estado completo de bienestar físico, mental y social y no en su concepto reduccionista, o sea, de ausencia de trastornos de salud o enfermedades.

“Dicho en otras palabras —aseguró el Profesor Balseiro— no es posible el completo estado de salud si no hay un óptimo estado de la salud mental”

El especialista comentó que la carga de enfermedad mental hoy afecta un porcentaje elevado de la población mundial que según datos de la OMS se estima entre el 15 -20  % de la población, ha sufrido un trastorno o enfermedad mental en algún momento de la vida y hoy  el abordaje de esta problemática de salud está relacionado con un número importante de acciones de promoción, prevención del riesgo de enfermar, tratamiento específico de enfermedades mentales y la rehabilitación.

—Dada la importancia de esta problemática la OMS ha declarado  el 10 de Octubre como Día Mundial de la Salud Mental, —dijo el entrevistado— y se dispuso, además, en la 65ª Asamblea Mundial de la Salud, una resolución sobre la salud mental, referida a la carga mundial de los trastornos mentales y la necesidad de articular una respuesta integral y coordinada de todos los factores y decisores en los escenarios actuales, donde se instó a los estados miembros a asignar los recursos suficientes. Se solicitó a la OMS, que prepare un plan de acción integral sobre este tema, con vista a ser presentado en ese encuentro del año 2013.

“A propósito del Día Mundial de la Salud Mental, dijo, la Federación Mundial de Psiquiatría propuso para este 2012, el  lema: ‘’ La depresión, una crisis mundial’’ con el propósito de sensibilizar a los públicos acerca de esta problemática y de la salud mental en general y así promover el debate participativo acerca de sus causas y las mejores formas de abordar esta situación.

“Los trastornos depresivos —continúa el especialista en Psiquiatría— son una condición médica muy común, que sufre como promedio el 15 % de la población mundial a lo largo de la vida y se ha  estimado por la OMS que hoy padecen la enfermedad  más de 350 millones de personas y que para el año 2030, la depresión será la segunda causa de  discapacidad a nivel mundial, solo superada por el HIV/SIDA, y se estima una cifra entre el 1.3-4.4 % de todos los casos de discapacidad y muertes prematuras en el mundo, lo que  ha hecho que sus Gobiernos y Sistemas de salud hayan comenzado a apreciar la carga de morbilidad oculta por esta patología y su peso en el orden socioeconómico”.

“Si analizamos el tema desde la óptica epidemiológica encontramos una prevalencia dos veces mayor como promedio en mujeres que en hombres, donde la edad promedio más frecuente de aparición de la enfermedad varía entre los 24 y los 35 años de edad, mientras en los últimos años hay una tendencia a su aparición en edades más tempranas, pues se identifica que un 40 % de los casos tuvo su primer episodio depresivo a los 20 años de edad, en contraste con un nuevo fenómeno que se adiciona: la depresión en la tercera edad, relacionada con los cambios económico-sociales y generacionales asociados al envejecimiento poblacional de estos tiempos en los mayoría de los países.

—¿Siempre que una persona se sienta triste, nostálgica o sentimientos parecidos estamos frente a una depresión?

—En ocasiones las personas confunden los cambios del estado de ánimo como la tristeza ante circunstancias adversas o eventos vitales de determinada  significación para los individuos con la depresión, pero para hablar de depresión en el orden clínico es necesaria la presencia de síntomas por un período mayor de dos semanas y más de duración, entre los que encontramos en mayor o menor grado: estado de ánimo deprimido con marcada tristeza y sensación de vacío espiritual, llanto fácil, marcada disminución de interés y de placer en la mayoría de las cosas, desesperanza, desmotivación, tendencia a estar relegado a su lecho, disminución de la comunicación con familiares y amigos, trastornos del sueño y del apetito, pérdida de peso, retardo motor, fatiga, falta de energía para realizar los actos elementales de la vida cotidiana, sentimientos de culpa, dificultad para pensar y concentrarse, recurrentes pensamientos de muerte que puede llegar hasta la ideación suicida, los que en dependencia de la gravedad con que se presenten, marcarían la intensidad de la depresión que puede ser de leve, moderada o  grave.

—Cuando la persona acude al médico y se le diagnostica que está en frana etapa de depresión, ¿qué tiempo puede llevarle resolver su situación y volver a la normalidad?

—El curso y pronóstico depende de muchos factores, habitualmente un episodio depresivo tiene una duración entre uno y tres meses con tratamiento, a veces puede prolongarse por una etapa mayor; en ocasiones puede hacerse  recurrente y hasta resistentes al tratamiento, por esto hay un número de pacientes que se mantienen crónicamente con la presencia de diferentes niveles de síntomas, por lo que hoy las investigaciones se centran en la búsqueda de indicadores de pronóstico que tienen valores predictivos en términos de recuperación o probabilidades de recaídas.

“Por otra parte —agregó— la depresión provoca un deterioro importante de las funciones cotidianas del individuo, así como de su funcionamiento social y familiar, es por eso que en los deprimidos se presentan dos veces más riesgo de mortalidad que la población general debido a causas directas (suicidio) o indirectas (enfermedades clínicas asociadas). A lo que debe sumársele el costo socioeconómico que en la última década sitúa a la depresión entre las primeras causas de discapacidad, y representa el 12 % de años vividos con discapacidad de la población a nivel mundial. Sus costos se elevan a expensas de la combinación del tratamiento directo de la depresión, la mortalidad prematura (ej. suicidio), así como la disminución de la productividad y el ausentismo laboral, sin entrar a considerar otros como la hospitalización, servicios médicos adicionales y estudios de medios diagnósticos que incrementan los gastos.

—¿Cuáles son las causas más comunes a las que se les atribuye la depresión?

—Son múltiples y hoy es más aceptada la combinación de factores de tipo biológico, psicológico y social, entre los que se señalan la herencia, la participación demostrada de sustancias químicas denominadas neurotransmisores, cambios hormonales, el estrés, los eventos traumáticos de envergadura, las condiciones socioeconómicas y medioambientales donde se desenvuelven los individuos, en los que cobra un significado especial el funcionamiento familiar.

—¿Hay una terapéutica específica para este trastorno?

—En la terapéutica de la depresión hay buenas nuevas que no solo tienen que ver con reconocer la existencia de la entidad y su diagnóstico oportuno y preciso, muchas veces enmascarado, sino a la efectividad de tratamientos con medicamentos de última generación muy específicos químicamente, psicoterapia y otras formas no invasivas que hoy están en manos  de nuestros profesionales de la  salud mental, quienes en la actualidad  prefieren la terapia de triple empuje o combinada con medicamentos, psicoterapia y manejo socio familiar diferenciado.

“Como en la mayoría de las enfermedades —apuntó el Dr. Balseiro— la mejor fórmula para combatir la depresión está en la prevención, por lo que recomendamos centrarnos más en  la promoción de un estilo de vida sano acompañado de ejercicios físicos, la práctica sistemática de actividades recreativas y culturales de profundo contenido espiritual que enriquezcan los valores éticos del individuo y su familia, alejados del alcohol y el abuso de sustancias incluido los psicofármacos y otras drogas y el manejo adecuado de las situaciones estresantes que nos impone el medio. La higiene mental constituye la mejor fórmula para prevenir la depresión”.

Texto y foto: Olga Lilia Vilató de Varona (Cuqui)